El Blog sobre la Comunidad Latinoamericana en España

Entradas etiquetadas como ‘jovenes’

Latin King y Ñetas rapean juntos

Este video es una muestra de un proyecto de convivencia entre jóvenes latinoamericanos. Los protagonistas son aquellas personas que otrora fueron etiquetadas como bandas latinas. Los enfilaban en dos bandos: Latin King o Ñetas. Pero ahora ellos se autodenominan la Asociación Unidos por el Flow.

Un total de 30 jóvenes conducidos por músicos profesionales, como el barcelonés Joan Garriga, se pusieron la meta de producir un disco. Fue un trabajo de casi dos años, y ahora hay 16 canciones de hip hop que hablan de la pobreza, el racismo, el maltrato a la mujer…

Carles Feixa, profesor titular de Antropología Social en la Universitat de Lleida, fue uno de los promotores del proyecto. Él explica que más tarde se verá todo el proceso en una obra de teatro, un documental y un libro.

Lástima que estas noticias positivas no tengan un seguimiento justo en los medios de comunicación, y por si se están preguntando el porqué no hemos hablado antes de las bandas latinas en este blog, la razón es una muy sencilla: las llamadas bandas latinas no representan a los más de dos millones de latinoamericanos que queremos sumar más que restar en este país. Y por si les interesan los números, el último informe de la Policía cifraba en apenas 100 los miembros activos de las bandas y esto es apenas el 0,005% de la población latinoamericana.

Unidos por el Flow es una buena iniciativa para dar visibilidad a estos jóvenes. Las canciones de hip hop nacieron en el distrito de Nou Barris (Barcelona) y esperemos que ese flow llegue a otros barrios y que esto, a su vez, llegue a los titulares de prensa.

El Rapeadero de Lavapiés alumbró su primer trabajo

El laboratorio de rap de Lavapiés ya tiene su primer disco. Ha sido un largo alumbramiento, casi tres años, pero ahora tienen listo el CD que se titula ‘Mi Gene RAP ción’. El grupo tiene un sitio en Internet para descargar las 14 canciones.

El venezolano ‘Carlitos Wey’ (el primero en la fotografía, desde la izquierda) es el monitor del taller. Él creció escuchando las rimas de rap que traían los turistas a las playas de Caracas, donde él trabajaba como vendedor ambulante. Ahí aprendió a rapear, colocando palabras en español sobre los ritmos norteamericanos.

El rapeadero de Lavapiés es una iniciativa de ocio creativo, en la que participan entre una veintena de jóvenes de varios países: República Dominicana, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Estados Unidos, Senegal, Guinea, Camerum y, por supuesto, España. Las reuniones son cada sábado, en el Casino de la Reina, y durante 3 horas, los chicos y chicas cuentan su vida en versión rap.

Aquí un video donde aparece ‘Carlitos Wey’, quien será el protagonista de un documental que se empezó a grabar el año pasado.

Gran concentración de jóvenes latinos

Todos hemos oído hablar de la segunda generación de inmigrantes; de aquellos hijos de los padres que inmigraron hace ya varios años, y que, en su mayoría, están siendo formados y educados en España.

Lastimosamente cuando oímos eso de “segunda generación” también se habla de “bandas juveniles”, “reyertas” y todos esos términos que colocan a estos jóvenes junto a la violencia.

Un grupo de más de setenta chicos y chicas hablaron de estos temas el pasado fin de semana. Fue una gran concentración e incluso asistieron los que otrora fueron clasificados como Latin King y que hoy constituyen una asociación juvenil en Cataluña.

El motivo del encuentro fue un congreso de jóvenes en Madrid, que se realizó en la sede de Sotermun. Fue la segunda ocasión que esta iniciativa se llevaba a cabo, aunque no estuvieron los medios de comunicación para reseñar el evento. Los jóvenes latinos formaron mesas de discusión y plantearon soluciones a los problemas que tienen.

Entre las conclusiones estuvo el rechazo unánime a la clasificación de “segunda generación” y la petición de más oportunidades para alcanzar un empleo cualificado en la sociedad española. Se negaron a ser encasillados o clasificados como peligrosos, como los de Francia, que quemaron coches una noche, en protesta por la falta de oportunidades.

Hablaron mucho de sus familias y dejaron claro que la decisión de migrar no fue de ellos. Hablaron de los años que se quedaron bajo el cuidado de sus tíos y de las responsabilidades que adquirieron algunos con sus hermanos menores. Y luego hablaron de su presente, del poco tiempo que comparten con sus padres, de los “niños llave”, aquellos que van y vuelven del cole solos, y tienen la llave colgada en el pecho.

Los Latin King pasaron de moda

Hablemos de personajes famosos que pasaron de moda: los Latin King. ¿Los recuerdan? El nombre fue motivo de titulares y de amplios debates en televisión sobre la violencia juvenil importada, pero últimamente ya no suenan tanto. Su presidenta, la ecuatoriana Melody Jaramillo, dice que “pasaron de moda”

La organización, sin tener la atención de los medios de comunicación, sigue en intensa actividad. Ahora bajo el nombre de Asociación de Reyes y Reinas Latinos de Cataluña organiza campeonatos deportivos, promociona un grupo de música y organiza talleres de sexualidad para adolescentes y jóvenes.

Están organizados en comisiones de trabajo y las más activas son tres: la de fiesta, deportes, y de labor social y obra comunitaria. Así explica su presidenta y añade que se reúnen todas semanas para hacer la planificación de actividades.

Todavía lo hacen en un local prestado, el espacio que les deja Fedelatina (Federación de de Entidades Latinoamericanas en Cataluña) y esperan más adelante tener recursos para tener un local propio.

La legalización de este grupo ayudó a quitar el estigma que pesaba sobre los jóvenes latinos, a quienes se los asociaba con la violencia. Todos eran etiquetados como peligrosos y miembros de bandas latinas y a su alrededor se crearon verdaderas obras de ficción.

Las historias de los jóvenes eran buen material para cualquier best seller de novela policial, pero la verdad es que detrás estaban jóvenes que llegaron a España por reagrupación familiar y que encontraron protección al juntarse con sus iguales.

Ahora están más abiertos y su ejemplo es digno de seguir. El primer contagio ha ocurrido en Alicante, donde se ha anunciado que un grupo similar también saldrá del anonimato y formará una asociación de jóvenes totalmente legítima.

En Madrid, el Defensor del Menor intentó hacer lo mismo, pero se encontró con mucha oposición. En foto de este post aparece Melody Jaramillo con el Defensor del Menor madrileño, Pedro Núñez Morgades.