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La televisión ha creado un mundo esquizofrénico en el que entre el individuo y lo global no hay nada. Alain Touraine

Belleza en guerra

Cuenta Jaime Salinas – hijo del gran poeta Pedro Salinas, fundador de Alianza Editorial, encargado de relanzar Alfaguara en 1976, y director de la editorial Aguilar hasta 1991 – en sus memorias, “Travesías”, sus vivencias como voluntario en el American Field Service durante la Segunda Guerra Mundial; un fabuloso testimonio de los horrores de una guerra – por ambas partes:

Nunca disculpamos a los nazis, primeros responsables de lo que ocurría a nuestro alrededor. Pero también podíamos ver que los nuestros, los que defendían la democracia y la dignidad humana, “los buenos de la película”, eran capaces de generar sus propias monstruosidades.

Leo a Jaime Salinas (no sabéis qué maravilla de libro, cómo os lo aconsejo) y al tiempo una espléndida separata en la revista colombiana Número, ARTE Y CONFLICTO ARMADO.

Leo a Jaime Salinas recordar la gran guerra:

Acabamos convencidos de que en una guerra, por muy justa que pretendiera ser, todos acababan siendo malos.

Y la lectura de Número me lleva a descubrir a César López, que con sus obras contradice a Salinas y demuestra que en una guerra – en este caso, la colombiana – no todos son malos.

César López es un joven músico colombiano, un hombre que hace música para lograr belleza y también para que otros la descubran como una vocación a seguir de por vida y, quién sabe, desarmarlos.

César López es el autor de hermosos proyectos, como Invisibles Invencibles, un grupo musical creado con músicos callejeros bogotanos. Púrpura, percusión sobre cuerpos y, tal vez su proyecto más famoso, la escopetarra:

A propósito de la escopetarra leo en Número:

Juanes lo llamó para preguntarle si podía subastar su escopetarra por una buena causa; ahí estaba Paul McCartney, que pidió una; Shakira y Julieta Venegas están en la fila, al igual que Andrea Echeverry y otros artistas.

En la web de César López podréis escuchar algunos de los fragmentos de su música, es hermosa.

Y para terminar este desfile – nada militar – un último descubrimiento. Nicolás Estrada. Otro colombiano. Que dejó su país y su guerra y vive en España, donde diseña y fabrica magníficas joyas:

Más armas que no matan.

Joyas diseñadas con la ironía de los refranes perversos, como “El que peca y reza empata” y que Estrada interpreta a lo colombiano para crear una colección que podría ser portada de “La virgen de los sicarios”, de Fernando Vallejo:

Escribe Salinas,

… en una guerra el miedo no se puede compartir.

Pero se puede combatir. El miedo. Con belleza. Tal vez.

5 comentarios

  1. Dice ser Betote

    Y crucemos los dedos para que nunca nos falte quien sea capaz de combatir con la belleza como arma.

    13 Julio 2006 | 13:26

  2. Dice ser Una observadora

    Tal vez.

    13 Julio 2006 | 19:17

  3. Dice ser Vyolet

    “Acabamos convencidos de que en una guerra, por muy justa que pretendiera ser, todos acababan siendo malos.”Muy cierto.Betote, me gustó lo que escribiste.

    14 Julio 2006 | 2:44

  4. Dice ser un pohmoderno

    “La belleza es el neopunk de nuestra época”, escuché decir a una tal Joan Police.

    14 Julio 2006 | 8:14

  5. Dice ser Sonrisa Radiante

    Es belleza que César López use la música porque el conflicto armado en Colombia es muy heavy y duro. Los paramilitares no se andan con boberías.LA MÚSICA SIEMPRE ES BELLEZA.UN MUNDO SIN MÚSICA SERÍA UN MUNDO SIN COLOR Y ENERGIA.Aplaudo a César López y a toda la gente que lucha contra el conflicto armado desde diferentes ámbitos.

    14 Julio 2006 | 9:21

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