BLOGS Deportes
¿Qué fue de? ¿Qué fue de?

"Si eres una estrella del deporte, eres una estrella del deporte. Si no lo consigues, te conviertes en entrenador. Si no eres capaz de entrenar, puedes ser periodista". Desmond Lynam, comentarista deportivo.

Qué fue de… Pizo Gómez

Las cosas van chungas para el Atleti y voy a invocar a los antepasados para ver si la cosa remonta. Os voy a traer a uno de esos jugadores que tanto gustan a los aficionados, todo coraje y pundonor, aunque, todo hay que decirlo, poco glamour (que no ruomalg, jejeje). Vamos a hablar de un gladiador como Pizo Gómez.

¿Quién era?: Un centrocampista vasco de los 80 y principios de los 90.

¿Por qué se le recuerda?: Por ser un ejemplo de lucha y pundonor en Osasuna y Atlético de Madrid a finales de los 80 y principios de los 90.

¿Qué fue de él?: Se retiró en Izarra de Estella en 1995. En la actualidad se dedica al mundo de la radio y trabaja en la Cope de Navarra, en Deportes.

¿Sabías qué…?: Quizá la anécdota más famosa de Pizo Gómez fue aquella esperpéntica situación que se dice ocurrió en 1991 ó 92. Al parecer, en un atasco en la M-30, se encontraron coche con coche Pizo Gómez, en aquella época en el Atleti, con los madridistas Míchel, Gordillo y Ruggeri (otros dicen que era Fernando Hierro). Tras reconocer al jugador atlético, los merengues, con ganas de guasa, bajaron las ventanillas y se pusieron a gritarle al vasco “Pizo, ¡eres nuestro ídolo!”, y algún que otro comentario burlesco en referencia a la tosquedad del medio colchonero. Pizo Gómez nunca ha querido comentar esta anécdota, pero ha quedado claramente marcada en el ideario atlético como símbolo de la prepotencia de aquella Quinta del Buitre y de, sobre todo, el ídolo de igesar75, José Miguel González del Campo.

– Esta historia tiene su continuación. Paulo Futre la contaba en un artículo en Marca el año pasado. Os la clavo tal cual:

Eran las nueve de la mañana y esa noche del 92 jugábamos la Final de la Copa en el Santiago Bernabéu contra el Real Madrid.

Estaba con Manolo en la habitación, y álguien comenzó a dar puñetazos a la puerta. Nos despertamos con un susto de miedo.

– ¿Qué hora es?, le dije.

Él me respondió: “Son las nueve”, mientras los puñetazos sonaban cada vez más fuerte.

– ¿Quién es?, chillé desde mi cama. “Soy yo, abra la puerta”, me contestó.

Reconocí su voz: “¡Uf, el Míster a estas horas, no me jodas!, pensé. Abrí la puerta.

Luis Aragonés entró como una fiera. Levantó las persianas, cogió una silla y se sentó al lado de mi cama. Yo apenas tenía los ojos abiertos por la claridad del día.

– “Míreme a los ojos”, me dijo.

– ¿Pero cómo voy a mirarle si todavía no he abierto los ojos?. Estoy seguro de que lo que me quiere decir lo podrá hacer más tarde, le respondí.

– “Ni hablar, usted me va a mirar a los ojos y me va a escuchar ahora, ¿Se acuerda usted de los insultos que le propinaron Míchel, Gordillo y Hierro a Pizo Gómez? ¿Usted sabe dónde y cómo le humillaron?”

– “Claro que lo sé. Desde un coche comenzaron a burlarse de Pizo en un semáforo y a decirle: “Eres nuestro ídolo y mil barbaridades”, le respondí. Luis me contestó en seguida: “Pues bien, Paulo, hoy vengaremos a Pizo. Estos tres se van a tragar los insultos que le hicieron a su compañero y hasta el último día de sus vidas van a recordar el día de hoy”.

Luis Aragonés no paraba de hablarme: “Usted se convertirá esta noche en el gran ídolo de Míchel, Gordillo, Hierro, su gran amigo Paco Buyo y compañía. Hoy no puedes fallar, lo tienes totalmente prohibido. Debe humillarlos como ellos hicieron con su compañero y ahora vuelva a dormir, pero recuerde que esta noche no me puede fallar”.

Y se fue de la habitación. Obviamente ya no pude volver a domir. La Final de Copa para mí acababa de empezar a las nueve de la mañana y era lo que el Míster pretendía. Su gran objetivo era que yo empezase a jugar el partido mentalmente 12 horas antes. Aquel día finalmente, vengamos a Pizo.

– Su primer equipo profesional fue el Lérida, porque fue allí donde hizo la mili.

– Es un gran amigo de otro ex osasunista y ex atlético, Roberto Bustingorri.

– Considera que Javier Clemente fue el mejor entrenador que tuvo.

– Era un jugador extremadamente polivalente, porque podía jugar en cualquier posición del centro del campo e incluso de atacante.

– Para que veáis que tipo de persona y jugador fue. En una entrevista en Diario de Navarra le preguntan cuál fue su mejor momento con la camiseta de Osasuna. Pizo responde: “Creo que mi momento glorioso con Osasuna ha sido, como siempre, sudar la camiseta rojilla. Yo soy partidario de que la suden, y no como ahora, de que besen el escudo. Lo más importante es sudar, no besar”.

– Su ídolo de juventud fue el ex internacional del Athletic de Bilbao Dani.

Biografía, palmarés, estadísticas: Antonio José Gómez Ramón nació en Eibar, Guipúzcoa, el 7 de enero de 1964. Debutó como profesional en el Lérida en 1984, tras haberse formado en el Eibar y en la cantera de Lezama. En 1985 regresó al Athletic, donde estuvo dos años, tras lo que pasó al Osasuna. En 1989 fichó por el Atlético de Madrid y en el club colchonero estuvo otros dos años. Luego tuvo experiencias de un año en Espanyol, Rayo Vallecano, Osasuna de nuevo e Izarra de Estella, equipo donde se retiró. En su palmarés tiene una Liga y una Copa (con el Athletic) y otra Copa más con el Atlético de Madrid.

Los comentarios están cerrados.