Una nueva polémica con Tintín, el celo de los guardianes de su legado, un libro y los deseos de Hergé

Por Pablo Lozano es director del Festival Internacional de Cómic Europeo (en Facebook,  Twitter e Instagram) y colaborador especializado en cómic histórico en XX Siglos. Le podéis seguir en Twitter, Facebook e Instagram, y escuchar en el podcast de cómic La buhardilla de Venger.

Estas semanas los medios de comunicación no han parado de hacerse eco del cierre de la exposición de nombre “Simalia”, de Nacho Simal, en Barcelona. Esta se inauguró el día 8 de octubre y ha tenido que cerrar tres semanas antes de lo previsto en su calendario. El motivo es una reclamación de de Moulinsart, la empresa radicada en Bruselas que protege la propiedad intelectual de la obra de Hergé, creador de Tintín.

Según comentan desde la propia galería afectada, Cromo, las obras consistían en “versiones libres de escenarios y personajes” en las que el artista explica que son relecturas que parten de su obsesión por el álbum El cetro de Ottokar que no sólo miran el universo de Hergé sino “aquello que Hergé miraba”. Básicamente aparecían reflejados o reinterpretados personajes de la serie Tintín.

Los servicios jurídicos de Moulinsart pidieron al autor y a la galería el cierre inmediato de la muestra, la retirada de publicidad y que las obras del autor Nacho Simal no puedan ser mostradas públicamente ni tampoco puedan ser vendidas bajo ningún concepto.

Se ve que los abogados de la empresa han tenido que ser muy convincentes para que el cierre se produjera de inmediato.

Al respecto de lo ocurrido se ha generado cierto debate en el mundillo del Noveno Arte, a favor o en contra de lo ocurrido. Quizás lo que me hace no estar totalmente seguro de mi posición al respecto es el hecho de que el objetivo del autor y la galería era la venta de las obras. Por lo que ese lucro, aprovechando la imagen del personaje, pueda justificar acciones tan radicales.

Pero, por otro lado, recuerdo una experiencia personal con el Festival de Cómic Europeo de Úbeda. En una de nuestras ediciones quisimos reproducir la imagen de las diferentes portadas de Tintín en tamaño gigante en diferentes puntos del centro histórico de la ciudad de Úbeda. Al aire libre, sin lucro, sin entradas, solamente para rendir homenaje al personaje y al autor. La respuesta fue un “no” rotundo. Y cualquier otra experiencia similar que me han comentado compañeros de otros eventos o festivales reciben continuamente la misma respuesta.

Por lo tanto, entiendo que la política de Moulinsart es que no se haga nada que no organicen ellos, gestionen ellos y que, por lo tanto, rentabilicen ellos. Lo cual es muy lícito, pero estoy seguro que como a mí apena a muchísimos de los seguidores del personaje.

Yo me pregunto: ¿Esto es lo que Hergé querría? Yo opino que para nada George Remí (Verdadero nombre del autor) querría esto.

¿Quién está detrás de Moulinsart?

Tras la muerte de Hergé en 1983, su legado y sus derechos de autor han estado bajo el control de su segunda mujer Fanny Vlamynck.

Está gestionó en principio el legado y los derechos del conocido autor a través de la Fundación Hergé y Studios Hergé. Pero en 1993, Vlamynck se volvió a casar con el británico y amante de Tintín, Nick Rodwell. Desde ese momento ambos han ejercido un control férreo a través de Moulinsart S.A de todo lo vinculado con el personaje y su creador.

La firma ha logrado poner su nombre en boca de todo el mundillo del Noveno Arte debido a los cientos de denuncias, juicios, demandas y amenazas alrededor del globo, sin distinguir si son colectivos, asociaciones, administraciones, empresas…

Quizá tengamos que esperar al 2053 para poder hacer acciones vinculadas con el personaje. Se supone, y no soy un entendido en leyes, que en ese año en Bélgica si no se ha vuelto a publicar ninguna nueva obra sobre el personaje tras la muerte del autor, los derechos pasan a dominio público. Como ya está pasando con Conan el Bárbaro, de Robert E. Howard.

Era un deseo expreso de Hergé que nadie continuase con las historias del personaje que no fuera él. Pero, ¿cumplirá ese deseo Moulinsart para evitar que se escape de su control Tintín?. Todavía nos queda mucho para saberlo. Pero no me sorprendería que en algún momento veamos aparecer alguna nueva historia del personaje que les ayude a mantener el control del producto. El tiempo dirá.

Pero sigue dándome vueltas a la cabeza la pregunta sobre si Hergé querría esa persecución inmisericorde a los entusiastas y tintinófilos.

Entre los bastidores de las Aventuras de Tintín

Hace unos días recibí en mi casa un regalo de mi amigo David Yagüe, alma de este XX Siglos en el que escribo. Era un pequeño ensayo titulado Entre los bastidores de las aventuras de Tintín. Ha sido publicado por la editorial Larrad y David había participado escribiendo el prólogo. Sin dudarlo y aprovechando una de las frías noches de este mes de noviembre me puse a leerlo.

Su autor es el francés Benoit Peeters y es un enamorado del personaje que nos atañe en este artículo. Además, tuvo la suerte de entrevistar a Hergé y conversar con él sobre distintos aspectos, tanto de su proceso creativo como de los personajes.

Ciertamente me ha resultado bastante interesante su lectura por lo que humaniza la figura del autor y por lo que profundiza en algunos elementos más desconocidos. Va más allá de hacer una simple biografía dando datos y fechas.

Algunas detalles que comenta son ya conocidos por los que llevamos años siguiendo al joven periodista y aventurero. Por ejemplo, que el nombre de su fiel Fox Terrier Milú se debe a la primera novia del autor Marie-Louise Van Cutsem, a la que él llamaba cariñosamente Milú. Desgraciadamente Hergé sería rechazado por los padres de ella y no podrían casarse.

También el público puede recordar en su lectura las conocidas polémicas sobre la casi inexistencia de personajes femeninos, su supuesto colaboracionismo con el régimen nazi o lo poco acertado de su visión de Tintín en el Congo. Todo ello viene desgranado y explicado desde una perspectiva humana y comprensible, dando a entender que, en muchos casos, no son decisiones que él tomaba si no que influían otros agentes externos y circunstancias vitales.

Hay que tener en cuenta que a Hergé se le podría considerar como uno de los primeros autores de cómic que alcanzan la fama mundial y esa presión por parte del público le va afectar de manera importante. Recuerda su biografía en algunos momentos a lo vivido por Arthur Conan Doyle con su personaje Sherlock Holmes.

Quizá, si hay una historia especialmente emotiva, es la de su relación con el artista chino Zhang Chongren, que apareció en su vida a partir de plantearse el álbum de El loto azul. Esta historia transportaría a Tintín a China.

Zhang se encargó de ayudar a Hergé en la labor de documentación y reflejo del país. Para evitar imágenes estereotipadas y llenas de clichés, como observamos en obras anteriores de su paso por Rusia, América, el Congo o la India.

Su relación superó lo profesional y se entabló una verdadera amistad que finalmente se plasmaría en la obra con la aparición del personaje ficticio Tchang, que, posteriormente, volvería a aparecer en Tintín en el Tibet.

Cuando su amigo en la vida real volvió a China y desapareció debido al régimen comunista, Hergé hizo todo lo posible por localizarlo y ayudarle en honor a la amistad que los unía.

Benoit escarba, indaga y contesta a preguntas como ¿Por qué quiso que Tintín fuera a la luna? ¿Por qué eligió que su primera aventura transcurriera en Rusia? ¿De qué enfermedad murió el autor? ¿Por qué Tintín se llama Tintín?

Estas y muchas otras cuestiones se reflejan en las casi cien páginas de esta obra muy recomendable para gente que quiera sumergirse y conocer un poco más sobre uno de los grandes iconos del cómic mundial.

Estoy seguro que tras su lectura el lector podría deducir que probablemente Hergé no estuviera de acuerdo con todo lo que está ocurriendo alrededor de su personaje y la gestión que se está llevando a cabo por Moulinsart. Cerrar exposiciones, prohibir homenajes… lo mismo tendría que venir alguien a rescatarnos como hizo él con su amigo Zhang Chongren.

Mientras tanto, seguiremos hablando de todo lo bueno que nos ha dejado en nuestra sección como ya hicimos con La oreja rota.

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2 comentarios

  1. Dice ser jojojo

    Que hartura de BOBOPROGRES…dejad a la gente en PAZ, Inquisidores de merda.

    01 diciembre 2021 | 13:20

  2. Dice ser Mauricio Tormo

    Ya sabemos cómo las gasta la sociedad Moulin…no lo puedo poner entero por si acaso.
    Respecto a lo que comentas de un nuevo capítulo antes del 2053… Te pongo un enlace de una entrada de hace varios años al respecto, ahora no encuentro la noticia oficial de Mouloneso…
    https://www.libropatas.com/comics/habra-nuevas-aventuras-de-tintin-pero-quizas-vivamos-para-verlo/
    Y hay más “secuestros” de arte por parte de la sociedad, yo de casualidad tengo un ejemplar firmado de “Tintín y el loto Rosa” del que solo se permitió, y de chiripa, la venta de los primeros 1000 que se editaron y ya estaban en las librerías.

    01 diciembre 2021 | 23:29

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