Tu blog Tu blog

Este es tu altavoz

Entradas etiquetadas como ‘policia local’

Multa de 500€ por estar diez centímetros mal aparcado

Por Rogelio Calvete García

Por 10 centímetros, el Ayuntamiento de Sevilla ha podido succionarme casi más de 500 euros. Fácilmente podríamos o podría culpabilizar al alcalde o al delegado de Transporte —o movilidad— pero eso sería mentira. El delegado no sabe nada de los hechos y el alcalde menos aún.

El que sí sabe por qué, por 10 centímetros, ha puesto en marcha el protocolo sancionador es el agente de

Un hombre retirando una multa de aparcamiento de su coche. (GTRES)

Un hombre retirando una multa de aparcamiento de su coche. (GTRES)

Policía Local. El que sí sabe que por 10 centímetros ha ganado un jornal es la empresa concesionaria de la grúa municipal.

El que sí sabe que por 10 centímetros ha podido vanagloriarse de su trabajo (a costa de la imagen social del Ayuntamiento, del alcalde y de la estructura político-democrática que lo sostiene) es el empleado público responsable de la gestión de recursos.

Un día el periodismo se preguntará: ¿cómo habremos podido llegar a ver y vivir tragedias humano-sociales al estilo estadounidense? Y la respuesta, que no podrán encontrar, será: por la irresponsabilidad social del empleado público, que por desgracia se da en demasía por estos lares.

Como no se puede despellejar a todos los corderos para encontrar al lobo, solo pedirles, a quien pueda, que hagan el cargo de responsable policial también elegible. Eso quizá les haga recordar para quién trabajan, cosa que los políticos saben muy bien.

Cuando la policía local estaciona mal y, además, se niega a personarse

Por Luis V. D.

Mientras circulaba por la avenida de los Toreros (Madrid) me he encontrado un vehículo mal estacionado invadiendo el carril derecho (preferente para bicis). Esto me ha obligado a cambiar mi trayectoria invadiendo el carril central con riesgo de colisionar con otros vehículos. La sorpresa, y a la par indignación, ha llegado al rebasar el vehículo y ver que era un furgón de agentes de movilidad, que estos estaban recostados en sus asientos y que delante del vehículo tenían un trípode con un radar.

Vehículo de Movilidad en carril bici

El furgón de Movilidad y el trípode. (LUIS)

No alcanzo a entender que el ansia por multar lleve a un agente a estacionar un vehículo indebidamente (pese a existir huecos libre en la calle), con la única finalidad de ocultar un radar de trípode y poniendo en peligro la circulación en ese punto. El vehículo no tenía encendido ningún luminoso que indicara una situación de emergencia o de desvío por carril ocupado e invadía parcialmente un cruce. Tampoco había, de forma previa, la correspondiente señalización de radar.

Ante esta anómala situación y para prevenir accidentes a los ciclistas que circulaban por la zona y tenían que cambiar de carril para esquivar el vehículo, he optado por llamar al 092 para solicitar la presencia de agentes que pudieran valorar y corregir el riesgo generado por sus compañeros. La mujer que me ha atendido me ha dicho que un policía municipal no acudirá nunca a una llamada para denunciar a un compañero.

Si la anterior situación me indignó, esta otra ya me sacaba de mis casillas. Nunca imaginé una actitud tan mafiosa en un cuerpo de seguridad que presta un excelente servicio en esta ciudad. La llamada la realicé sobre las 9:07. Lo indico para que localicen a esa agente y que, por favor, no vuelva a atender una llamada desde centralita, porque si bien se podría valorar la lealtad a sus compañeros en esta ocasión ha rozado el delito.

Sobre ruidos y badenes

Por Ignacio Sastre

Badenes de la calle Santiago de Compostela, en Oviedo. (IGNACIO SASTRE)

Badenes de la calle Santiago de Compostela, en Oviedo. (IGNACIO SASTRE)

Aunque sé que es un tema común y conocido en casi todas las ciudades, uno no se da cuenta de que las molestias que los badenes generan a los conductores respetuosos con la velocidad no quedan ahí y se transmiten a los vecinos de la zona en forma de ruidos y vibraciones en sus casas.

El pasado 20 de mayo se instalaron en la calle Santiago de Compostela de Oviedo dos badenes de caucho que ocupan todo el ancho de la calzada (VÍDEO: http://youtu.be/N_Ls2cedItU).

Tras la instalación de los badenes, y después de hablar con uno de las técnicos de señalización de la policía local de Oviedo, se me indica que los badenes se han puesto a petición de algunos vecinos, debido a las altas velocidades a las que se circula en esta calle, y a la falta de respeto por los pasos de cebra y las situaciones de peligro que se crean.

La calle Santiago de Compostela era una calle normal de barrio hasta que el Ayuntamiento de Oviedo la convirtió poco a poco en una vía de salida de la cuidad de los barrios de la zona norte.

No obstante, también desemboca en el pequeño polígono de Ciudad Naranco, por lo que además de un tráfico muy intenso, especialmente en horas puntas, soporta mucho tráfico pesado de camiones, furgonetas y autobuses escolares de los numerosos colegios de la zona.

Mientras, la administración y la policía local de Oviedo desoyen las quejas de ruidos y las peticiones de retirada de los badenes.

No puede ser que por el incivismo de unos pocos que circulan a toda velocidad por nuestra calle sin respetar pasos de peatones, hayamos pasado de tener que soportar a unos pocos a tener que soportar el ruido que generan todos, vayan rápido o despacio.

No hay derecho. Ahora estamos doblemente perjudicados por el tráfico que ni teníamos ni queríamos.

Ilegalidad en las sanciones del Ayuntamiento de Zaragoza

Por Marco Antonio Joven Romero

El pasado mes de julio circulaba por la ribera del Ebro a la altura de la Pasarela del Voluntariado con mi perro suelto a las dos de la tarde. Una patrulla de la policía local me dio el alto y procedió a formular boletín para sanción. Mi sorpresa llega cuando el Ayuntamiento de Zaragoza resuelve el expediente sancionador aplicando la Ley 11/03 de Protección Animal de Aragón y no la ordenanza municipal existente.

Ribera del Ebro (toniyolga, Flickr)

Ribera del Ebro (toniyolga, Flickr)

Realicé entonces dos escritos de descargos y alegaciones argumentando que la aplicación de una ley autonómica para una falta que se recoge en una ordenanza municipal -y que hasta entonces siempre había sido sancionada según la misma-, viola el principio de legalidad recogido en los artículos 127.1 y 127.2 de la Ley 30/1992 y el título IX de la Ley 7/1985.

Tras enviar el caso al Justicia de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza aplicó la ordenanza municipal, pero no la de 1994 sino la entrada en vigor en enero de 2014 (sanción mayor). Al aplicarse una normativa de 2014 sobre un hecho de julio de 2013 se viola el principio de irretroactividad recogido en el artículo 9.3. de la Constitución, algo aún peor que lo anterior.

Nuestras instituciones no solo dictan las normas ”del juego” sin atender la voluntad de los ciudadanos, además se saltan esas reglas cuando quieren. Aquí, el Ayuntamiento de Zaragoza hace gala de un desprecio absoluto por los principios más básicos de la democracia representativa con el objetivo de recaudar más.

Malditos cuarentones

Por Rosa María Artiz-Soubrier

Leo en la prensa que la Comunidad de Madrid va a modificar, por fin, el límite de edad de acceso a los Cuerpos de Policía Local, pasando de 35 a 40 años. Policia LocalAnte las numerosas peticiones, quejas y ruegos de asociaciones de ciudadanos, de sindicatos, de fuentes policiales para que no se ponga tope de edad para dicho acceso, la Consejería de Presidencia argumenta que “en algún punto había que poner la edad de corte”, como apabullante razonamiento jurídico. Creo que sobran las palabras.

La policía en bicicleta: ¿adelanto o atraso?

Por Manuel Villena

C:UserslbelenguerPicturesTU BLOGbi20001.JPGAl tener conocimiento que la Policía Local de Granada patrullará en bicicleta, no he podido evitar que infinidad de recuerdos fluyan bajo mis escasas canas.

Corrían los años 50 del pasado siglo cuando mi padre, policía local, desempeñaba su trabajo en bicicleta. Omitiré describir la indumentaria por no provocar ataques de hilaridad. Cuando crecí en edad y conocimiento me relataba sus condiciones laborales: servicios casi eternos por un mísero salario mensual que apenas alcanzaba las 300 ptas. ( algo menos de 2 euros). En aquella época el único vehículo motorizado del citado cuerpo se limitaba a una moto con sidecar, siempre y exclusivamente al servicio del jefe policial.

Según fue pasando el tiempo se fueron adquiriendo motocicletas, coches… y al mismo tiempo, justo es decirlo, se fueron mejorando las condiciones laborales hasta llegar a nuestros días.

No solo recuerdos inundan mis pensamientos, también algunos temores; pues si se cumplen los deseos de ciertos organismos y el de algunos prebostes políticos y económicos, como el del señor Rossel, presidente de la patronal, se podrán considerar hechos como el que describo para volver no solo a las bicicletas, si no a las paupérrimas condiciones laborales que creíamos desterradas para siempre.

Por el respeto de todos a los discapacitados

Por David Olid Britos

policia localEste jueves por la mañana cuando bajaba de la moto recién estacionada he visto cómo tranquilamente unos agentes de la Policía Local de Barberá del Vallés (Barcelona) aparcaban en una zona de discapacitados. En mi opinión, esto no es sólo una falta de ejemplo sino que puede perjudicar a los usuarios con dificultades de movilidad.

Al preguntarle a los agentes que por qué aparcaban allí, me han contestado con un “acuéstate”. Acto seguido me han pedido la documentación de identidad. Me han cogido la matrícula y han salido sonriendo como diciendo “ya te llegará la receta”.

Aún así, me arriesgo a recibir esa multa injusta a cambio del respeto hacia la gente con dificultades de movilidad. El pueblo les da derechos a las personas con dificultades mientras la ley se los salta.