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Entradas etiquetadas como ‘espera’

Tres años sin reconstrucción de mama en el Doce de Octubre

Por Gema Lanciego Garrido

Un equipo del Servicio de cirugía plástica realizando una intervención.

Cirujanos plásticos en una intervención. (ARCHIVO)

El cachondeo de la lista de espera de cirugía plástica en el Doce de Octubre no tiene límites. Tras veinte meses en dicha lista para que me reconstruyan el pecho por un cáncer de mama sigo sin saber nada al respecto, según el hospital porque esas listas las llevan los propios cirujanos.

¿Por qué esa lista no se puede consultar? Nadie me dice nada. Bueno, el cirujano, tras comentarme la primera vez que la espera es de aproximadamente un año y presentarme después de ese tiempo en consulta, me dice que su tiempo de espera es ¡de tres a cuatro años!

Esto ya suena ¿a amiguismo o enchufismo? He dejado tres quejas en distintos organismos y ni siquiera contestan. ¿Quién se pone en el lugar de una mujer que lleva ya más de tres años sin una mama después de haber pasado por todo el tratamiento? A algunas mujeres nos afecta mucho psicológicamente.

Un vergonzoso examen-oposición de Enfermería en Gijón sin poder salir a orinar

Por Ianire Fernández

Quisiera que se hiciese público el trato inhumano y vejatorio que sufrimos todas las enfermeras que acudimos a realizar el examen-oposición el sábado 26 de octubre a Gijón. El comienzo estaba previsto a las 11 h, con 2 horas de duración, por lo que debería terminar a las 13 h. Las puertas de la feria de muestras de Gijón no se abrieron hasta las 10.15 y las de los pabellones lo hicieron a las 11.15. A mí me correspondía el pabellón 2, sector 3. Una vez dentro no nos hicieron entrega del examen hasta las 12.35. Visto el retraso, a las 12 pedí permiso para ir al baño, ya que aún no nos había entregado los exámenes y era previsible la cantidad de tiempo que íbamos a estar dentro (ya llevábamos 2 horas). Las puertas del pabellón estaban cerradas y una de las ayudantes encargada de repartir y recoger exámenes me trasmitió la negativa del tribunal.

El examen comenzó a las 12.35 como he dicho y a las 13.10, tras casi 3 horas dentro de la feria esperando la apertura de puertas, mi necesidad de ir al baño era inminente. Me trasmitieron que si iba automáticamente se anularía mi examen. El dolor de mi vejiga era increíble, no era capaz de concentrarme en el examen y mi dignidad y salud están por encima de todo, por lo que opté por entregar el examen. Tales eran mis ganas de hacer pis que ni siquiera llegué al baño, tuve que orinar en la campa camino al baño porque si no me lo hacía encima. El examen concluyó a las 14.30 y entre la recogida de exámenes y salida de los casi 10.000 aspirantes, hasta las 15.15 no se salió a la calle. Cinco horas metidos ahí, negándose una necesidad básica y un derecho al ser humano. Solo había dos opciones: o renunciabas al examen y perdías la oportunidad de aprobarlo para poder ir al baño o había que “hacérselo encima”, palabras textuales que le trasmitió el tribunal a uno de los opositores.

Entre las que tuvimos que renunciar al examen para ir al baño había embarazadas. Nos trataron como a perros. Leyendo el periódico La Nueva España hubo quien se hizo sus necesidades encima, a quien le dio ataque de ansiedad y tuvo que ser atendida por los sanitarios. Soy testigo de una chica con el pantalón manchado de sangre por la menstruación y no poder ir a cambiarse. examenEn pocas palabras, una vergüenza. Cada persona aguanta diferente sus necesidades, yo personalmente no habría aguantado 5 horas sin ir al baño.

Error de ellos las casi 2 horas de retraso de examen que hemos tenido que pagar los opositores. Ni siquiera terminando el examen antes de tiempo nos dejaban irnos, sería “renunciar al examen”. Si queríamos que nos corrigieran el examen y no fuese anulado tenías que permanecer ahí encerrado hasta la hora de finalización. Que menos que tras sus 2 horas de retraso, antes de comenzar el examen consientan ir a hacer tus necesidades.

Este trato inhumano quita importancia al hacinamiento que tuvimos, examen codo con codo. Frío en el pabellón y puertas cerradas. Por no mencionar el no respeto a la ley de protección de datos, ya que en el examen, a parte del DNI, teníamos que escribir nombre y apellidos. Estuvimos “secuestrados”, violando totalmente los derechos humanos.

Yo pagué las tasas, un importe de casi 40 euros, y realicé dos horas y media de viaje para que, negándome una necesidad básica, me arrebataran la posibilidad de concluir y aprobar dicho examen. Que contradictorio que en el año 2013, siglo XXI y en un examen de sanidad en la que todos conocemos las 14 necesidades básicas del ser humano, se violen nuestros derechos humanos completamente.

Espero que se haga justicia y se tomen las medidas necesarias con los tribunales responsables de este trato inhumano; por una pésima organización de ellos pagamos un precio muy alto. Haré todo lo que esté a mi alcance para que se haga justicia. Ya cuando salí del examen lo trasmití al sindicato SATSE y fui entrevistada por Enfermería TV y La Nueva España, como muchas otras “víctimas de este maltrato”.

He de recalcar que en la OPE del País Vasco consienten ir al baño cuando necesites a todos los opositores, no solo en ocasiones especiales como a embarazadas. Incluso cuando estamos todos los opositores sentados, antes de hacer entrega del examen, comunican que vaya al baño quien lo necesite. Y si acabas el examen antes de lo previsto, haces entrega de éste y puedes abandonar el pabellón sin ningún problema. Excepto en la última media hora, que si entregas el examen debes permanecer en el pabellón, pero con tu permiso de acudir al baño.

 

 

Excelentes sanitarios, pésimos logistas

Por Jesús A. Luna

Es sorprendente que en los tiempos que corren aún se funcione en la salud de la Comunidad de Madrid con criterios muy poco profesionales. Me recuerdan los tiempos en que eran los “enchufados los que gestionaban” la administración. Creo que esto ya no es de recibo. Aunque he constatado que esta experiencia es general.

Mi madre de 90 años fue ingresada en el Hospital Universitario de Getafe el pasado domingo día 28 de abril y ha permanecido allí hasta este lunes 6 de mayo. El servicio sanitario ha sido excelente. Hemos sentido la gran profesionalidad de todo del personal. Sala de espera

Sin embargo, después de que el 6 de mayo fuera dada de alta a las 12 horas, estuvimos esperando hasta las 19.30 h. una ambulancia para retornarla a su residencia en Torrejón de la Calzada (a unos 15 minutos  de distancia). A esa hora, y viendo su estado de nervios —y que ya no estaba previsto dispensarle su medicación—, la trasladé allí en mi coche particular haciendo enormes esfuerzos y con mucha incomodidad para ella que anda en silla de ruedas.

Pude constatar que estas demoras son habituales (en el hall de entrada dejamos a un paciente en silla de ruedas que acude a diario a diálisis, que esperaba la ambulancia desde las 15 horas). Es decir, que lo conseguido con reparadoras atenciones se anula, oscurece o seguramente perjudica al paciente al ser sometido a un estrés injustificable e inadmisible. Por otra parte, he recibido numerosos testimonios que avalan, desde hace mucho tiempo y en situaciones incluso extremas e inhumanas, este defectuoso servicio.

Esto es inadmisible. Por mi profesión conozco bien cómo se comportan los servicios de logística en cualquier ramo. Son eficaces y sus costos ajustados. Realmente no veo cómo puede justificarse esta falta de profesionalidad con los pacientes, a no ser que se achaque a la inutilidad de las personas que supuestamente organizan estos servicios.

Mi petición para Salud Madrid se resume en que, por favor, apliquen la misma profesionalidad en todo el servicio sanitario. No por ello debe resultar más caro.

¿Qué saldrá en la encuesta?

Por Juan Antonio López Bravo

Me han hecho una encuesta telefónica del INSS. Me pedían del 1 al 5 cómo había sido el trato, la información, la limpieza, la información médica sobre mi operación, el tiempo de espera para hacerme las pruebas, etc. Mi valoración hasta entonces era bastante alta, pero cuando empecé a contar que para que me dieran cita para las pruebas tuve que esperar más de una hora en una fila, que además no era en la que debía esperar, y luego otra hora larga en la segunda…, que faltaba personal, que solo había una persona donde antes había dos… cuando me quise dar cuenta estaba hablando solo. Nadie me escuchaba al otro lado del teléfono. ¿Qué saldrá en la encuesta? ¡Solo la primera parte, seguro!

No me atrevo a dar de baja el seguro médico

Por Javier Poza Astorga

Con cierta frecuencia aparecen en los medios de comunicación quejas y alarmas respecto a la sanidad pública y eso crea cierta confusión, al menos a mí me la produce; yo que por mi edad, mayor de 70 años, me realizo revisiones anuales puedo verificar que son alarmas infundadas, hasta el punto de que manteniendo una sociedad médica privada no la utilizo, salvo para temas no cubiertos por la sanidad pública como pueden ser implantes dentales y/o de lentes multifocales; dada esta situación me he llegado a plantear darme de baja en la sociedad privada, pero ante la alarma que, como digo y a mi juicio infundada, crean los medios no me atrevo a efectuar la baja por si fuera cierto u ocurriera en alguna ocasión, pero espero que no sea así, ya que mis experiencias me dicen todo lo contrario; no hace tiempo leía en un medio que era difícil obtener cita médica antes de las 48 horas, sin embargo el pasado jueves día 11 a las 11,50 horas solicité en mi centro de salud cita para mi médica de cabecera, me la dieron para las 12,06 del mismo día; últimamente, ante un dolor en un oído, fui a la médico de cabecera, me envió al especialista, este me pidió una R.M. y vuelta al especialista, pues todo ello transcurrió en 23 días exactamente; cuando por cualquier motivo he utilizado la sanidad privada la duración del proceso ha sido bastante más dilatada. Daría muchos más ejemplos, pero extendería en demasía este escrito y no lo veo prudente. Por lo expuesto, les agradecería, en especial a los medios alarmistas, fueran más concretos y exactos, sin generalizar indebidamente.