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Entradas etiquetadas como ‘urgencia’

Inmigrantes sirios y las fronteras de Europa

Por L.F.

Tras la reunión de urgencia del Consejo se ha decidido duplicar los fondos comunitarios destinados a la lucha contra la inmigración ilegal en Turquía, mediante la devolución obligada de inmigrantes sirios desde la frontera europea, sin renunciar a la “manu militari” que ya se usa a través de la OTAN en el mar.

Voluntarios de la Cruz Roja atienden a un grupo de inmigrantes llegados a Ceuta (EP/Cruz Roja).

Voluntarios de la Cruz Roja atienden a un grupo de inmigrantes llegados a Ceuta (EP/Cruz Roja).

Hablar de lucha contra la inmigración aunque se le añada el calificativo de ilegal contribuye a mantener el falso imaginario colectivo que ve la diversidad humana como un riesgo para la identidad europea y, por tanto, legitima la vinculación de inmigración e inseguridad colectiva, idea perversa pero recurrente, sobre todo en tiempos de crisis económica y de empleos como los actuales; o en el mejor de los casos identifica a las personas desplazadas como gentes y grupos ajenos al modelo de convivencia y ciudadanía consolidado, y por lo tanto como una carga para el precario estado de bienestar que nos queda.

Olvidamos que los emigrantes dejan su país, en busca de una dignidad personal que allí no van a conseguir y que aquí les negamos sistemáticamente, creyendo que si mejoran su suerte es a nuestra costa, y no por el esfuerzo extraordinario que asumen desde que decidieron partir.

Se está utilizando, de forma retrógrada, la situación que sufren los desplazados forzosos contra ellos mismos, y como arma arrojadiza contra la libertad personal de todos nosotros. No me parece la conducta más apropiada para una Europa que quiere ser alternativa a los integrismos religiosos y al terror que ocasionan en Oriente Medio.

 

¿Trabajador de Renfe o torniquete?

Por Ana López Faraldo

El pasado viernes día 13 de marzo de 2015, entre las 19.00 y las 19.30 horas en la Estación Puerta de Atocha de Madrid, acudí en mi vehículo con mi hija de dos años y mi marido a dejar a éste último en dicha estación para que cogiera el AVE dirección Barcelona que tenía prevista su salida a las 19.30 horas de Atocha.

Aparqué mi coche en el parking y le acompañé dentro de la estación. Debido a un descuido, mi pareja se quedó con las llaves de mi vehículo, percatándome yo de este hecho cuando él ya había pasado la puerta de embarque. Fue en este mismo instante cuando me dirigí a la puerta para comunicárselo a quien allí pudiera atenderme.

Cuando le comenté mi situación a la trabajadora que allí se encontraba, su respuesta fue literalmente: “Aquí no pasa nadie sin billete; llámale al móvil”. Le informé de que ya lo había hecho y que mi marido se había quedado sin batería y su única respuesta fue: “aquí no pasa nadie sin billete”, desoyendo mi situación y haciendo caso omiso de mi desesperación.

La estación de Atocha (JORGE PARÍS)

La estación de Atocha (JORGE PARÍS)

 Vivo fuera de Madrid, por lo que me encontré en la estación sola con mi hija de dos años y sin nada, pues todas mis pertenencias se encontraban en el coche.

Le rogué educadamente a dicha empleada que, por favor, se pusiera en contacto con sus compañeros para que, de alguna forma, pudieran entregar las llaves a alguien y éstas llegaran a mí; quedaban entre 15 y 20 minutos para que el tren efectuara su salida. Al percartarme de que no me iba a ayudar en nada solicité la ayuda de un guarda de seguridad de los 5 que se encontraban allí y su respuesta fue : “aquí no pasa nadie sin billete, llámale al móvil”, suplicando que por favor me ayudaran simplemente giraron su cabeza hacia otro lado y la única alternativa que me dieron  fue que acudiera a megafonía; sabiendo que cuando llegara a megafonía el tren ya habría partido. Angustiada, y como última opción, me dirigí a megafonía para explicar mi situación pero cuando lo hice ya había salido el tren.

Me quedé sin nada hasta las 18.00 del sábado que me llegaron las llaves desde Barcelona.

Quería pedirle disculpas a esa trabajadora ya que al final perdí la cabeza y llorando como una loca, con mi hija asustada dándome besos mientras me acariciaba la cara diciendo “mama llora”, regresé a la puerta de embarque a insultarla. Pero por favor no se olvide usted de que todos somos humanos. Sí, el error fue nuestro pero ustedes pudieron haber hecho algo más que mirar hacia otro lado y si no su puesto de trabajo debería desaparecer y ser sustituido por un torniquete que lea los billetes para dejarte pasar.

Realmente entiendo que vivimos en un mundo loco, más preocupados de los ataques terroristas que de lo que le pueda pasar a un niño de 2 años. Solo espero que tanto la trabajadora como el agente de seguridad nunca se encuentren en una situación desesperada y vean que nadie de los que les rodea son capaces ni siquiera de intentar ayudarle.

La agonía de esperar plaza para una residencia pública

Por Milagros Sánchez

Residencia de ancianos. (GTRES ONLINE)

Residencia de ancianos. (GTRES ONLINE)

Desde hace aproximadamente un año hemos solicitado a la Comunidad de Madrid plaza en una residencia para mi tía de 83 años. Desde hace cinco años mi tía se encuentra prácticamente sin movilidad y en la cama, vive en un apartamento de unos 30 metros cuadrados, sin ascensor, junto con su marido y no tienen hijos.

Hasta la fecha mi madre y otra hermana de ella se han ido haciendo cargo de ella, van a bañarla, limpiarle la casa, cocinar, acompañarla a médicos, etc.

La Consejería de Bienestar Social de Madrid, dado su grado de dependencia, ha considerado conveniente que una persona vaya un par de horas dos días a la semana, para ayudar en la casa.

Hace aproximadamente un mes su marido se cayó y se rompió un hombro, del que a día de hoy todavía no ha sido operado, es más ayer tarde tenía que ingresar en el Hospital de La Paz, para realizarle la intervención quirúrgica y al llegar le dijeron que no había camas, que ya le avisarían.

Desde la caída de su marido, si mi madre o su otra hermana no pueden ir a su casa, mi tía no tiene ayuda para casi nada (con dos horas, dos días a la semana, la persona que va a su casa, prácticamente no hace nada, es más tienen prohibido coger peso, limpiar ventanas y un largo etc.). Hemos vuelto a solicitar una residencia de urgencia, pues ninguno de los dos se puede valer por ellos mismos y hasta la fecha no se ha recibido ninguna contestación por parte de la Consejería de Bienestar Social de Madrid.

Mi tía anoche intentó levantarse de la cama y se cayó, desde las 4 de la mañana y hasta hace un rato ha vuelto a pasar por urgencias del Hospital de La Paz.

Esta situación se está convirtiendo para mi madre y su otra hermana en insostenible. Mi madre padece de diabetes y mi otra tía de esclerosis y son las dos únicas personas que hasta la fecha pueden hacerse cargo de su otra hermana. ¿A que está esperando la Consejería de Bienestar Social? ¿A que en una de estas se caiga de la cama y se dé un mal golpe y se mate?

Un vergonzoso examen-oposición de Enfermería en Gijón sin poder salir a orinar

Por Ianire Fernández

Quisiera que se hiciese público el trato inhumano y vejatorio que sufrimos todas las enfermeras que acudimos a realizar el examen-oposición el sábado 26 de octubre a Gijón. El comienzo estaba previsto a las 11 h, con 2 horas de duración, por lo que debería terminar a las 13 h. Las puertas de la feria de muestras de Gijón no se abrieron hasta las 10.15 y las de los pabellones lo hicieron a las 11.15. A mí me correspondía el pabellón 2, sector 3. Una vez dentro no nos hicieron entrega del examen hasta las 12.35. Visto el retraso, a las 12 pedí permiso para ir al baño, ya que aún no nos había entregado los exámenes y era previsible la cantidad de tiempo que íbamos a estar dentro (ya llevábamos 2 horas). Las puertas del pabellón estaban cerradas y una de las ayudantes encargada de repartir y recoger exámenes me trasmitió la negativa del tribunal.

El examen comenzó a las 12.35 como he dicho y a las 13.10, tras casi 3 horas dentro de la feria esperando la apertura de puertas, mi necesidad de ir al baño era inminente. Me trasmitieron que si iba automáticamente se anularía mi examen. El dolor de mi vejiga era increíble, no era capaz de concentrarme en el examen y mi dignidad y salud están por encima de todo, por lo que opté por entregar el examen. Tales eran mis ganas de hacer pis que ni siquiera llegué al baño, tuve que orinar en la campa camino al baño porque si no me lo hacía encima. El examen concluyó a las 14.30 y entre la recogida de exámenes y salida de los casi 10.000 aspirantes, hasta las 15.15 no se salió a la calle. Cinco horas metidos ahí, negándose una necesidad básica y un derecho al ser humano. Solo había dos opciones: o renunciabas al examen y perdías la oportunidad de aprobarlo para poder ir al baño o había que “hacérselo encima”, palabras textuales que le trasmitió el tribunal a uno de los opositores.

Entre las que tuvimos que renunciar al examen para ir al baño había embarazadas. Nos trataron como a perros. Leyendo el periódico La Nueva España hubo quien se hizo sus necesidades encima, a quien le dio ataque de ansiedad y tuvo que ser atendida por los sanitarios. Soy testigo de una chica con el pantalón manchado de sangre por la menstruación y no poder ir a cambiarse. examenEn pocas palabras, una vergüenza. Cada persona aguanta diferente sus necesidades, yo personalmente no habría aguantado 5 horas sin ir al baño.

Error de ellos las casi 2 horas de retraso de examen que hemos tenido que pagar los opositores. Ni siquiera terminando el examen antes de tiempo nos dejaban irnos, sería “renunciar al examen”. Si queríamos que nos corrigieran el examen y no fuese anulado tenías que permanecer ahí encerrado hasta la hora de finalización. Que menos que tras sus 2 horas de retraso, antes de comenzar el examen consientan ir a hacer tus necesidades.

Este trato inhumano quita importancia al hacinamiento que tuvimos, examen codo con codo. Frío en el pabellón y puertas cerradas. Por no mencionar el no respeto a la ley de protección de datos, ya que en el examen, a parte del DNI, teníamos que escribir nombre y apellidos. Estuvimos “secuestrados”, violando totalmente los derechos humanos.

Yo pagué las tasas, un importe de casi 40 euros, y realicé dos horas y media de viaje para que, negándome una necesidad básica, me arrebataran la posibilidad de concluir y aprobar dicho examen. Que contradictorio que en el año 2013, siglo XXI y en un examen de sanidad en la que todos conocemos las 14 necesidades básicas del ser humano, se violen nuestros derechos humanos completamente.

Espero que se haga justicia y se tomen las medidas necesarias con los tribunales responsables de este trato inhumano; por una pésima organización de ellos pagamos un precio muy alto. Haré todo lo que esté a mi alcance para que se haga justicia. Ya cuando salí del examen lo trasmití al sindicato SATSE y fui entrevistada por Enfermería TV y La Nueva España, como muchas otras “víctimas de este maltrato”.

He de recalcar que en la OPE del País Vasco consienten ir al baño cuando necesites a todos los opositores, no solo en ocasiones especiales como a embarazadas. Incluso cuando estamos todos los opositores sentados, antes de hacer entrega del examen, comunican que vaya al baño quien lo necesite. Y si acabas el examen antes de lo previsto, haces entrega de éste y puedes abandonar el pabellón sin ningún problema. Excepto en la última media hora, que si entregas el examen debes permanecer en el pabellón, pero con tu permiso de acudir al baño.