Entradas etiquetadas como ‘escultura’

Esculturas que se retuercen y se deforman

02 abril 2013
Escultura de papel de Li Hongbo

Escultura de papel de Li Hongbo

“Este es el origen directo de mi trabajo” dice el artista Li Hongbo (Jilin-China, 1974) sujetando un farolillo rojo, típico en las celebraciones y festividades chinas. La humilde guirnalda encierra un mecanismo ancestral que convierte un conjunto de láminas finas de papel en un objeto redondeado y frágil, sorprendente a la vista y gustoso al tacto.

El artista se hizo un experto en tipos de papel cuando trabajaba en una editorial, escogiendo el gramaje y el acabado adecuados para los títulos que se iban a publicar. Hongbo conocía técnicas de arte popular y también tenía experiencia como artista experimental: la mezcla resultó en las sorprendentes obras, entre bellas y turbadoras, que realiza ahora.

“Mis esculturas se pueden estirar, extenderse, retorcerse, doblarse, contraerse…”. Aparentemente canónicas, las piezas del autor esperan a ser “movidas”. Hongbo agarra con las manos la parte superior de la cabeza de uno de sus bustos y la estructura se deforma, se alarga como un acordeón, provocando el desconcierto en el espectador, que hasta ese momento está seguro de estar ante una escultura de piedra o madera.

Con una plancha de metal a la que aplica pegamento sólo en ciertos puntos, une papeles hasta que la columna es lo suficientemente alta para esculpirla como si se tratara de un bloque de yeso. Una figura humana de cuerpo entero —como la que Hongbo muestra en su taller— contiene unas 20.000 láminas. El autor necesita meses sólo para preparar la superficie en la que después perfila los detalles con una sierra circular.

Helena Celdrán

El exsoldado que se convirtió en taxidermista del fieltro

22 marzo 2013
'Garza' - Kiyoshi Mino

‘Garza’ – Kiyoshi Mino

Kiyoshi Mino escoge a animales silvestres, de granja y domésticos. Los reproduce con rasgos suavizados, miradas inocentes y posturas que resaltan su candidez, pero no los dulcifica hasta el dibujo animado, siguen conservando su esencia realista y natural.

El artista estadounidense de origen japonés elabora las pequeñas figuras con fieltro y una aguja fina rematada con un pequeño gancho. El proceso de cardar la lana le permite después moldearla en esculturas invertebradas que, sin la ayuda de un alambre interno, se mantienen en pie sólo por la densidad que Mino le da al material.

Pasaron bastantes años hasta que se interesó por el arte. Creció en Chicago, fue a la universidad en Massachusetts, se licenció en Illinois y tras estudiar pasó cuatro años en el ejército, uno de ellos destinado en Afganistán. Volvió otro año más a tierras afganas para realizar labores de “ayuda” y “desarrollo”, palabras entrecomilladas también por Mino, que descree ahora de ese tipo de misiones.

'Cervatillo' - Kiyoshi Mino

‘Cervatillo’ – Kiyoshi Mino

Con la vivencia, su opinión sobre la labor del ejército estadounidense en el extranjero se tornó escéptica: “Mis experiencias en Afganistán me enseñaron que la mayoría de los problemas más apremiantes del mundo se resolverían si nosotros los estadounidenses dejáramos de intentar forzar a los países “menos desarrollados” a ser más como nosotros y empezáramos a vivir de modo más sencillo”.

Tras volver a su país y casarse, le dio un giro a su vida y se inscribió en los talleres ofrecidos por una granja para aprender a llevar la suya propia en un futuro cercano. Su actividad artística llegó con ese renacimiento. En enero de 2011, sin contar con estudios artísticos previos, aprendió a moldear la lana cardada para crear cada vez más detalladas figuras. Desde desarrolla, sin ninguna pretensión más que la de reproducir la belleza innata de un animal, desarrolla una especie de taxidermia del fieltro, fascinado por “el pelaje y los plumajes” de sus modelos.

Helena Celdrán

'Perdiz chucar' - Kiyoshi Mino

Kiyoshi Mino - burro

Kiyoshi Mino - Gallo

Kiyoshi Mino - gato

Kiyoshi Mino - ampelis americano

 

Animales de papel con espacios en blanco

04 septiembre 2012
'Wolf' - Anna-Wili Highfield

‘Wolf’ – Anna-Wili Highfield

Con estructuras de papel de algodón, pintado y cosido, los animales de Anna-Wili Highfield parecen tiras de una revista que alguien ha sabido doblar con habilidad. El vacío interior los asemeja a la máscara, a la espera de una mirada que los anime, pero el dinamismo y la naturalidad de sus gestos suplen los espacios en blanco.

La artista trabajaba componiendo la escenografía de la Ópera de Australia, en el edificio más famoso del país, la Sydney Opera House, que compone una de las primeras imágenes que se nos vienen a la cabeza al pensar en el territorio antípoda. En la rapidez, el anonimato y los trucos, Highfiled se permitía experimentar con materiales humildes y efímeros: sus creaciones eran un decorado que, cuando la ópera dejaba de representarse, ya no tenía sentido seguir conservando.

La artista convirtió la herencia teatral en su pasión. Dejó la escenografía cuando iba a tener a su primera hija, con la intención de volver, pero en el proceso de trabajar en casa comenzó a recibir encargos de particulares que le permitían centrarse en el proceso de esculpir sin un escenario que dictara las normas de cada obra. Sus animales comenzaron a florecer.

No hace bocetos previos, sólo piensa en la criatura que protagonizará su trabajo ese día. El objetivo es lograr un retrato físico que incluya el espíritu del animal representado. En el proceso de desgarrar y pintar el papel suele escuchar a Nick Cave and the Bad Seeds, música con espacios abiertos, la banda sonora para que la lechuza despliegue las alas, el caballo estire el cuello y el lobo localice a su presa.

Helena Celdrán

'Owl XVII'

‘Owl XVII’

'Horse XV'

‘Horse XV’

'Wren'

‘Wren’

 

'Seahorse'

‘Seahorse’

 

Criaturas melancólicas sobre libros viejos

24 agosto 2012
Uno de los mosaicos de libros de Mike Stilkey

Una de las obras de Mike Stilkey

Describe a sus criaturas como “melancólicas y a veces enigmáticas”, con un cierto “sentido de pérdida” que les da profundidad emocional.

El estadounidense Mike Stilkey (Los Ángeles, 1975) pinta sobre papel añejo, portadas de vinilos, páginas amarillentas de libros… Su viaje por las superficies de segunda mano lo ha llevado a descubrir el encanto de los libros bien encuadernados, de tapa dura y de tonos sobrios, que caracterizan a las viejas ediciones.

Ha hecho instalaciones de 5.000 ejemplares exponiendo los cantos en pilas, en un mosaico de tiras de colores sobre las que elabora sus obras con tinta, lápices de colores, pintura y barniz. A veces el último o el primer libro de la torre se despliegan para alargar inesperadamente la ilustración o dejar una mayor superficie a la cabeza del personaje.

Tiene debilidad por los animales, considera que pasamos por alto su capacidad gestual. En el universo del artista habitan con frecuencia perros pequeños, enormes gatos y caballos con sobrepeso (todos de color blanco). Humanizados o con las dimensiones alteradas, el pintor los usa para crear situaciones surrealistas.

Entre los humanos habituales hay hombres y mujeres huesudos y con el ceño fruncido, inspirados en el erotismo anguloso del expresionista Egon Schiele (1890-1918), pero con una actitud más altanera y presumida que la de los modelos del austriaco: los de Stilkey podrían ponerse a bailar un tango de un momento a otro.

Helena Celdrán

'Man Wanders into Precarious situation' - Mike Stilkey

‘Man Wanders into Precarious situation’ – Mike Stilkey

'Falling For You'- 'Man Embarrased by Dogs Hat Choice'

‘Falling For You’- ‘Man Embarrased by Dogs Hat Choice’

'Far From Customary Skies' - 'Words Fail Me'

‘Far From Customary Skies’ – ‘Words Fail Me’

Instalación de Stilkey realizada con 2000 libros

Instalación de Stilkey realizada con 2000 libros


La Bauhaus, la mejor escuela de diseño del siglo XX

01 agosto 2012
Cuatro diseños de los talleres de la Bauhaus

Diseños de los talleres de la Bauhaus

“Las escuelas de arte (…) tienen que volver al taller. Este mundo de pintores, dibujantes y artes aplicadas tiene que convertirse en un mundo que construye. (…) Arquitectos, escultores, pintores… ¡Todos tenemos que volver a la artesanía! Porque no existe el arte por profesión“, decían en su manifiesto.

Sólo unos años (de 1919 a 1933) bastaron para que la Bauhaus (en alemán, Casa de la construcción) sobrepasara la función de cualquier centro de enseñanza y se convirtiera en un movimiento, en un referente mundial de la arquitectura, el arte y el diseño, a pesar de los tiempos convulsos que le tocó vivir.

Con la sencillez como norma para la elegancia, crearon desde edificios, pinturas y esculturas hasta muebles, lámparas, vajillas y juegos de ajedrez.  Los objetos que dejaron siguen produciendo admiración y siendo protagonistas de grandes exposiciones, como la que se celebra hasta el 12 de agosto en el Barbican Centre de Londres.

El edificio que Walter Gropius diseñó para la Bauhaus de Dessau (1926)

El edificio que Walter Gropius diseñó para la Bauhaus de Dessau (1926)

La primera escuela, en la ciudad alemana de Weimar, tenía como miembros fundadores al arquitecto Walter Gropius, al pintor Lyonel Feininger, al escultor Gerhard Marcks, a los pintores Paul Klee y Vassily Kandisky. Oskar Schlemmer —que impartió un revolucionario taller de teatro—, el diseñador y fotógrafo László Moholy-Nagy, el arquitecto y diseñador de muebles Marcel Breuer, el arquitecto Mies van der Rohe… Los creadores que más innovación ofrecieron en sus campos fueron profesores de la Bauhaus.

Al ser un centro de enseñanza público, su permanencia en una ciudad no era estable y cambió tres veces de sede. En 1925 se mudó a Dessau (una ciudad industrial ansiosa por potenciar su oferta cultural) y en 1930 se trasladó a Berlín y cambió de director. Ludwig Mies van der Rohe sólo dirigió la escuela durante tres años: en 1933 el partido nazi ganó las elecciones y una de las primeras medidas que tomó el gobierno tras su llegada al poder fue cerrar la Bauhaus. Tres meses después de que Adolf Hitler fuera nombrado canciller de Alemania, la policía de Berlín clausuró el centro como primer paso para eliminar cualquier rastro de “cosmopolitismo judío” y de arte “decadente y bolchevique”.

En el Cotilleando a… de esta semana repasamos la historia de la Bauhaus con una selección de personajes que se propusieron reformar la educación artística y crear un nuevo tipo de sociedad.

Gropius en 1922

Gropius en 1922

1. Walter Gropius tenía 36 años cuando se fundó la Bauhaus en Weimar, pero ya era una de las grandes figuras de la arquitectura alemana. La primera muestra de que Gropius se anticipaba a su tiempo fue su primer proyecto, la Fábrica Fagus. El edificio se construyó entre 1911 y 1913 y supuso una innovación por sus grandes ventanales con marcos de acero que dan ligereza a la estructura de ladrillo. El joven arquitecto puso especial mimo en la fachada visible desde el tren que pasaba cerca del edificio.

En la escuela comenzó siendo un director idealista que anteponía los métodos artesanales a la mecanización, creía en los maestros que daban igual importancia a las destrezas técnicas y al desarrollo del carácter del alumno. Diseñador de la sede de Dessau, el centro educativo era su vida y estaba incluso por encima de sus proyectos arquitectónicos: defendió la escuela de los nacionalistas —que sospechaban que era una institución simpatizante del comunismo— y hasta de los artesanos locales de Weimar, que la veían como una amenaza para sus negocios. Los conflictos con la administración pública (que no daba suficiente dinero para material) se juntaron al desencanto del alumnado por la falta de recursos. Algunos profesores también se rebelaron contra Gropius. Tomó decisiones equivocadas en una situación política y social compleja, la falta de dinero y las ideas incendiarias que gestaban el desastre del nazismo eran cada vez más sofocantes.

'Composición nº 8' (1923) - Vassily Kandinsky

‘Composición nº 8′ (1923) – Vassily Kandinsky

2. Vassily Kandinsky fue profesor de diseño para principiantes junto con Paul Klee y daba un curso de teoría avanzada. En sus talleres de pintura comenzó a desarrollar sus teorías del color y las formas abstractas, que aplicaba a sus obras en los años veinte, sustituyendo las formas por un lenguaje más subjetivo.

Tenía 56 años cuando comenzó a trabajar para la Bauhaus y su aspecto reservado y distante combinaban a la perfección con su tendencia a teorizar. El conjunto le daba un aire de profesor infalible, que parecía revelar en sus discursos verdades incontestables: los alumnos lo veían poco accesible y excesivamente frío.

Algunos se atrevieron a bromear sobre las enseñanzas de Kandinsky. Un alumno le enseñó el lienzo en blanco: “Maestro. Por fin he conseguido con éxito pintar una pintura absoluta de absolutamente nada”. El artista tomó en serio la propuesta y le preguntó al alumno por qué había escogido el blanco, a lo que contestó que “el plano blanco representa la nada”. “La nada es demasiado. Dios creó el universo de la nada. Así que ahora lo que queremos es crear un pequeño mundo”, contestó Kandinsky. Cogió pinceles y pintura y sobre la superficie vacía hizo una mancha roja, otra azul y otra amarilla. Una sombra verde lateral unificaba los tres colores en una pintura que en cuatro pasos era una síntesis de tonos.

El curso se hizo cada vez más popular y se ofertó hasta que la escuela cerró. Con los análisis de corte científico, muchos estudiantes apreciaron las teorías del color y de la forma y encontraron grandes oportunidades creativas en buscar el equilibrio entre un arte controlado con el intelecto pero emocionalmente expresivo.

El 'Ballet Triásico' de Schlemmer

El ‘Ballet Triásico’ de Schlemmer

3. Oskar Schlemmer era pintor, escultor, diseñador y coreógrafo. En 1923 comenzó a dirigir el taller de teatro de la Bauhaus. La escenografía era una oportunidad ideal para poner en común conocimientos de diferentes disciplinas y además las representaciones eran una oportunidad para la escuela de popularizar sus diseños.

Sus ideas sobre la relación de la figura con el espacio fueron el origen del Triadisches Ballett (Ballet Triádico), su obra más famosa, estrenada en Stuttgart en 1922 y un éxito en el momento. Los personajes iban ataviados como marionetas (que el autor consideraba sumamente expresivas), se convertían en figuras geométricas, danzaban para combinar sus estructuras como en un cuadro abstracto…

Schlemmer veía el mundo moderno guiado por dos corrientes: la mecánica (el cuerpo como máquina) y la de los impulsos primordiales (el espíritu creativo). Su ballet mostraba a personajes que sintetizaban esas dos caras de la existencia humana.

La 'Silla Wassily' (1926) - Marcel Breuer

La ‘Silla Wassily’ de Marcel Breuer

4. Marcel Breuer fue uno de los alumnos de la Bauhaus que se convirtieron después en maestros. Arquitecto y diseñador de muebles, comenzó a estudiar en el taller de ebanistería en 1920 y sus piezas reflejaban el interés de la escuela por las corrientes expresionistas y el arte africano. Comenzó a despuntar por sus diseños de sillas de madera, simples y a la vez de una geometría rompedora. Su mueble más famoso es tal vez la Silla Wassily (bautizada así en honor a Kandinsky), una estructura tubular y curva inspirada en la bicicleta de Breuer. Creada en 1925, era la primera silla de la historia con esas características.

Con la llegada de los nazis, el artista, de origen judío, escapó a Londres y después a los EE UU, donde se convirtió en un arquitecto de éxito.

5. Ludwig Mies van der Rohe fue el segundo y último director de la Bauhaus, un puesto al que Walter Gropius renunció —quemado por las constantes presiones políticas y teóricas— dos años antes de que terminara su contrato.

La casa Tugendhat, diseñada por Mies van der Rohe y Lilly Reich (1929)

La casa Tugendhat, diseñada por Mies van der Rohe y Lilly Reich (1929)

El recién llegado ya era un afamado arquitecto, admirado por la sencillez de sus líneas y su utilización del acero y el cristal. Recibió una herencia complicada, tenía que restaurar la reputación de la escuela y librarla de las connotaciones políticas de las que la acusaban sus enemigos.

Se vio obligado a adoptar una postura autoritaria para aplacar a los estudiantes más contestatarios con la creciente radicalización de la política en la Alemania de principios de los años treinta. La actitud no lo ayudó a ser popular: muchos veían al nuevo director como el arquitecto de las casas lujosas para ricos que no se interesaba por las viviendas para la clase trabajadora. En la cafetería de la escuela, había reuniones encendidas que amenazaban con convertirse en revueltas e incluso tuvo que ir la policía.

Mies van der Rohe en su apartamento de Chicago (1964)

Mies van der Rohe en su apartamento de Chicago (1964)

Mies van der Rohe prohibió todo tipo de manifestación política y cargó los programas de teoría, los estudios se estancaron y la producción artística cayó en picado. Los talleres relativos a los muebles, los murales y el metal se fusionaron en Diseño de interiores, todo un símbolo del enfoque esnobista que el director quería darle a la institución.

Aún con el toque formal e inocuo, la Bauhaus tenía un estigma antialemán del que  no se libraba. Los nazis proclamaban que era una amenaza para el paisaje típico de Alemania y que ese cosmopolitismo, que traía estilos de países como EE UU, Holanda y Francia, “contaminaba” las tradiciones. Además, los teóricos del nazismo clasificaban los techos planos (típicos de las creaciones de Mies van der Rohe) como ajenos al clima del norte y típicos de oriente, particularmente de los judíos. El arquitecto intentó salvar la escuela incluso mitigando las diferencias que pudiera haber con el gobierno nazi, no se sabe si por amor a la escuela o por amor propio, pero pronto se dio cuenta de que la emigración era la única salida. La Bauhaus cerró para siempre.

Helena Celdrán

Zapatos que dejan la huella de un animal

29 junio 2012
Los pares de zapatos de Maskull Lasserre

Los zapatos de Lasserre

Maskull Lasserre (Alberta-Canadá, 1978) busca en su arte el potencial inesperado de los objetos cotidianos, en muchos casos en forma de giro macabro. Su imaginación le ha llevado a tallar el mástil de un violín en el mango de un hacha, dentaduras infantiles en las esquinas de un marco de madera o una columna vertebral en una enciclopedia.

El último proyecto del artista parte del deseo de ver algo más que surcos de neumáticos y patrones comerciales del calzado convencional en los suelos de las ciudades. Outliers (Rastro) es un ejercicio de acercamiento hacia la naturaleza que consiste en modificar las suelas de diferentes pares de zapatos, zapatillas y botas para que la huella que el caminante deje a su paso no sea la habitual, sino la de un animal salvaje.

Quien se ponga los zapatos de tacón dejará huellas de alce, las botas negras tienen unas temibles zarpas de oso, las deportivas blancas dejan el rastro de los pies de una liebre… Hay dos modelos (unas botas y unas zapatillas de tela) que tienen el molde de un pie humano descalzo.

La serie está en proceso y Lasserre planea continuar ampliando la colección. Las suelas están elaboradas en caucho sintético y voluntarios de Montreal, Ottawa, Boston y Nueva York ya han provado el invento por la calle, dejando misteriosas huellas salvajes sobre las aceras, aprovechando la nieve o el charco imprevisto en el camino.

Helena Celdrán

Esculturas que sólo se ven con una inclinación de 54,74 grados

15 junio 2012
Tres de las creaciones de John V. Muntean

Tres esculturas de John V. Muntean

“Nuestra interpretación científica de la naturaleza depende a menudo de nuestro punto de vista. La perspectiva importa“, dice John V. Muntean refiriéndose a sus creaciones.

No parecen más que bloques de madera, ejercicios de alguien que busca perfeccionar su técnica como tallador, pero en cada amasijo conviven varias esculturas. Sólo hay que saber usarlos con un poco de ciencia para que las sombras descubran en un mismo bloque a un elefante, un caballo y un coyote o a tres bailarines realizando pasos distintos.

Su autor, doctor en Química, basó su tésis doctoral en el ángulo en el que giran las partículas dentro de un campo magnético cuando se las somete a una resonancia magnética nuclear. La sencilla técnica, que simula de modo mecánico cómo se mueve una molécula por el espacio, fue la inspiración para sus esculturas Ángulo mágico (Magic Angle Sculptures): “Como científico y artista, me interesa cómo la percepción influye en nuestra teoría del universo“.

Muntean produce los bloques de madera, los atraviesa con un tubo de metal y los monta en una base o simplemente los sujeta cerca de una pared. El truco está en saber iluminarlos desde arriba y girarlos para encontrar el ángulo mágico (54,74 grados). Las sombras de la pieza de madera se proyectan ofreciendo tres figuras diferentes, una cada 120 grados de rotación.

Helena Celdrán

El Arma de Instrucción Masiva, un tanque que regala libros

04 mayo 2012
Raúl Lemesoff

Raúl Lemesoff

“La educación está en la casa y la instrucción está en la escuela”, sentencia el argentino Raúl Lemesoff, que considera vital que la lectura sea un elemento más de la vida cotidiana. El Arma de Instrucción Masiva (ADIM) es una escultura rodante atestada de libros, en forma de tanqueta de guerra, que el artista lleva a los barrios más pobres de Argentina.

Lemesoff reparte gratis los títulos que se apilan en las estanterías hechas a mano, anima a cualquiera que pase a su lado a que se haga con un ejemplar, incluso es capaz de correr junto a un autobús que acaba de iniciar la marcha para colar un libro por una ventanilla.

El artista y su Arma de Instrucción Masiva

El artista y su tanque

Hastiado de la programación basura de las televisiones y del desinterés por la lectura, consciente de que quería contribuir a iniciar un cambio por pequeño que fuera y “estimular la creatividad que los libros generan en quien los lee”, decidió hace tres años comprar un coche viejo.

Escogió un Ford Falcon de 1979, un coche que simboliza uno de los momentos históricos más trágicos de la historia de Argentina. Durante la dictadura militar, Ford fue uno de los aliados en las torturas y desapariciones del Terrorismo de Estado: los Falcon se convirtieron en el coche habitual para secuestrar a cualquier ciudadano que se antojara como peligroso.

Transformó el siniestro vehículo —que ciertamente había pertenecido a los militares— en un pequeño tanque con compartimentos para los tomos. El resto del coche lo forró con lomos de libros que ya habían sido semidestruídos y vendidos como papel al peso. El nombre, de la creación es otro homenaje oscuro, esta vez a las Armas de Destrucción Masiva que el entonces presidente de EE UU George Bush juraba y perjuraba que Sadam Hussein escondía en Iraq y que sirvieron de elemento propagandístico para el inicio de la guerra de Iraq en el año 2003.

El ADIM en acción

El ADIM en acción

Ahora conduce su obra de arte rodante con la soltura de un repartidor y su actividad idealista lo eleva a personaje. El ADIM no recibe dinero de ningún organismo oficial, se surte de donaciones de libros y de escasas aportaciones económicas para el combustible. Lemesoff consigue de vez en cuando vender alguna de sus esculturas: “Por ahí tengo un montón de plata y por ahí me paso los días sin comer, pero lo que yo hago es muy gratificante y entonces lo sigo haciendo. Es increíble que haya transcurrido tanto tiempo haciendo esto y que planee seguir haciéndolo, a mí me asombra”.

Aunque el artista reconoce que, por falta de gasolina, no llega a todos los lugares que quisiera (su sueño es recorrer el sur del continente americano), se queja más de que los libros no lleguen a él con facilidad, que tenga que visitar los barrios más ricos de las grandes ciudades para recibir un puñado de cuentos infantiles que luego vuelan entre los niños del campo o de las Villa Miserias: “Tiene que haber un cambio en la humanidad. Adaptar tu vehículo para regalar libros es un cambio y no colaborar con una donación, es falta de conciencia”.

Helena Celdrán

El tema central de Star Wars, ‘construído’ con Lego

20 abril 2012

La ocupación del alemán Rene Hoffmeister parece sacada de la lista de planes futuros de un niño. Es un profesional oficial  y certificado de Lego, capaz de realizar grandes proezas escultóricas y arquitectónicas para clientes privados, compañías, campañas publicitarias y eventos de todo tipo.

A pesar de su pericia para las obras faraónicas, nunca había hecho nada que se pareciese a Builders of Sound (Constructores de sonido), un encargo ambicioso que une las construcciones de Lego, con el arte de las maquetas y la música.

Ideado para el estreno en Alemania, en un cine de Múnich, de la versión en 3D de Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma (George Lucas, 1999), el proyecto consiste en un cilindro, recubierto con planchas de Lego e insertado en una estructura con una manivela lateral.

El 'Constructor de sonido'

El 'Constructor de sonido'

Sobre la superficie hay figuritas y construcciones de las muchas series de Star Wars que ha editado Lego. El conjunto de las piezas forma un relieve que, al girar el cilidro, entran en contacto con una fila de ruedas conectadas a los teclados de un órgano.

Con el imaginativo sistema, basado en las pianolas y las cajas de música, Hoffmeister y su equipo consiguieron reproducir la melodía del tema central de Star Wars, compuesta por John Williams, una de las bandas sonoras más famosas de la historia del cine.

Para más dificultad, las maquetas no están dispuestas sólo para satisfacer el oído. El cilindro está dividido en cuatro partes, cada una dedicada a un escenario fundamental de la saga: Hoth, Tatooine, Endor y La Estrella de la muerte.

El cilindro estuvo disponible en el cine para que los espectadores jugaran con él y ahora, en la página web alemana de Lego, hay una versión digital del invento para que cualquiera lo pueda disfrutar con solo mover la rueda del ratón.

Helena Celdrán

Enciclopedias obsoletas convertidas en paisajes

09 marzo 2012
'Grand Larousse'

'Grand Larousse'

The Great Wall (La Muralla China) es una colección de obras que Guy Laramée (Montreal-Canadá, 1957) ha creado a partir de libros, como fabricando la orografía de los parajes más recónditos.

Esculpe accidentes geográficos en grandes tomos de enciclopedias obsoletas. Fallas, formaciones rocosas, riscos, montañas y valles crecen de las miles de páginas que vivieron su momento de gloria y que ya nadie quiere consultar.

La mezcla no es casualidad: la visión de la cultura y del conocimiento como un bien que no se acumula, sino que se desgasta y se erosiona ha acompañado a Laramée durante los últimos 25 años de trayectoria artística. “Emergen, se quedan obsoletas y son reemplazadas por otras nuevas”, dice como hablando de un organismo.

'Longmen'

'Longmen'

El autor acompaña las esculturas de un texto futurista que cuenta cómo en el siglo XXI y XX Estados Unidos construyó una gran muralla para protegerse de las invasiones extranjeras.

Tras 150 años completaron la fortaleza y quedaron aislados del mundo, agotando los recursos culturales y naturales. El cansancio y el desengaño de los habitantes allanaron el terreno a China para que invadiera en el siglo XXIII el territorio estadounidense y se conviertiera en un gigantesco reino. El artista termina su relato contando también la decadencia de ese nuevo imperio.

Como si se tratara de los escenarios de la distopia, el canadiense escenifica paisajes inhóspitos y solitarios de peñascos cubiertos de musgo, templos orientales y cuevas pretéritas. “Montañas de conocimiento en desuso vuelven a lo que en realidad son: montañas. Se erosionan poco a poco y se vuelven colinas. Se aplanan y se convierten en campos donde aparentemente nada pasa”.

Helena Celdrán