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El piano robotizado que transforma las nubes en música

08 agosto 2014

Busca datos tridimensionales en la superficie de un lago y los traslada a una escultura robótica, utiliza hojas secas de árboles para “recolectar” viento y después utiliza esa energía para (con un mecanismo) hacer dibujos a carboncillo… El artista estadounidense David Bowen saca provecho hasta de las moscas: en Fly Tweet (Tweets de moscas) introdujo a un grupo de moscas domésticas en una esfera transparente con un teclado en su interior. Los insectos se posaban sobre las teclas y escribían mensajes en Twitter.

No es la primera vez que Bowen se fija en las nubes para realizar sus piezas escultóricas interactivas. Igual que utilizó moscas, creó en 2013 una instalación que también mandaba tweets, esta vez basados en los movimientos y las formas de las nubes. Un software capturaba en vídeo, a tiempo real, las imágenes de las nubes para activar un teclado virtual y cuando se alcanzaban 140 caracteres, el mensaje se enviaba automáticamente.

Una de las piezas más recientes del escultor es Cloud piano (Piano de nubes), una instalación encargada expresamente por la galería L’assaut de la Menuiserie, en Saint-Etienne (Francia), donde se exhibirá en septiembre. En la obra cinética, un piano de cola negro toca condicionado por el paso de las nubes. La caprichosa e interminable pieza musical la ejecuta un aparatoso robot con cables y apéndices mecánicos blancos sobre las teclas.

Como en el caso de las nubes capaces de escribir tweets, una cámara enfocada al cielo graba la imagen, la convierte en datos con un software en tiempo real y después los transforma en órdenes que activan el mecanismo colocado sobre el instrumento. “El sonido resultante se genera a partir de un patrón único de teclas creado por las formas etéreas construidas, barridas, fluctuantes y desvanecidas en el cielo”, explica el artista.

Helena Celdrán

'Cloud piano' - David Bowen

‘Cloud piano’ – David Bowen

'Cloud piano' - David Bowen

‘Cloud piano’ – David Bowen

'Cloud piano' - David Bowen

‘Cloud piano’ – David Bowen

'Cloud piano' - David Bowen

‘Cloud piano’ – David Bowen

Jarrones doblados en un baile de luces

06 junio 2014

Laurent Craste - 'Abuse'

Las piezas de porcelana de Laurent Craste están fijadas a la pared con un clavo oxidado, tiene un hacha clavada, están aplastadas, despellejadas, derretidas… Los jarrones y vasijas sufren todo tipo de percances, pero permanecen enteras como si no fueran frágiles.

El artista de origen francés y residente en Montreal (Canadá) se basa en modelos de jarrones de porcelana del siglo XVIII y XIX, elementos decorativos que sirvieron de ostentación de lujo y poder. Craste los somete a “una práctica de deconstrucción y alteración violenta de sus estructuras formales”, los moldea para que parezcan criaturas sufrientes, magulladas y abandonadas a su suerte.

Era cuestión de tiempo que sintiera la necesidad de complementar las piezas de rasgos animados con un sistema que permitiera crear la ilusión de movimiento. En la instalación interactiva Parade (Desfile), dentro de un gran cubo de manera abierto por una de sus caras laterales, hay un mueble blanco sobre el que descansan dos de sus obras dobladas.

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Colgada del techo, una lámpara industrial ilumina la pared tras las piezas de porcelana: sólo hay que darle un pequeño empujón para que la bombilla proyecte una sombra en movimiento y parezca que los jarrones inventan una danza agitando los brazos y girando entre sí.

Creada en colaboración con la agencia digital creativa Dpt., la obra fue presentada en el Chromatic Art Festival (Festival de Arte Cromático) de Montreal, que celebraba su 5ª edición con la premisa de que los 150 artistas participantes crearan sus trabajos en torno a la idea del hábitat.

Helena Celdrán

Las damiselas tatuadas de Jessica Harrison

30 mayo 2014
'Painted Lady 3' - Jessica Harrison- Foto: Chris Park

‘Painted Lady 3′ – Jessica Harrison- Foto: Chris Park

Todo cambia cuando el escote y los brazos desnudos de las damiselas se muestran cubiertos por sirenas, calaveras con chistera, anclas, ángeles, banderolas con términos relacionados con la vida, la muerte y el amor…

Las figuritas de porcelana que escoge para sus obras la escultora británica Jessica Harrison (St Bees, 1982) posan impunes en su naturaleza desfasada y decimonónica, viven en un mundo idílico sin importarles el aspecto kitsch. Harrison ha jugado mucho con ellas: en otra ocasión, me referí en este blog a la colección de estatuillas que había modificado con maestría para darles un aire de inesperada candidez gore.

La artista da un paso más en la transformación de figuritas de porcelana y esta vez experimenta con las puras e inocentes damiselas tatuando sobre ellas. Para la colección Painted LadiesDamas pintadas, una alusión a las famosas casas victorianas de San Francisco (EE UU)— se ha decidido por grabar sobre las estatuillas tatuajes flash, diseños ya famosos, genéricos y simbólicos: dagas con corazones, galeones, rosas, mujeres desnudas, golodrinas…. El conjunto se expone hasta el 24 de junio en la galería L.J. de París.

La contradicción de su aspecto no les borra la sonrisa, es curioso ver a las idílicas señoritas con la piel modificada y aún con sus antiguos vestidos de fiesta, combinando los tatuajes de pintura lacada con collares de perlas, lazos en el pelo y abanicos desplegados.

Siempre centrada en la relación de extrañeza que nos produce nuestra propia anatomía, a la autora le llama la atención la piel como frontera entre la visión amable del cuerpo y el horror de la víscera. Con los tatuajes, sigue reflexionando sobre el papel del órgano humano más grande, esta vez interpretándolo como un lienzo abarrotado.

Helena Celdrán

Detalle de 'Painted Lady 5' - Foto: Galerie L.J., París

Una de las 'Painted Ladies' que se exponen en la galería L.J. de París-5

Una de las 'Painted Ladies' que se exponen en la galería L.J. de París

Una de las 'Painted Ladies' que se exponen en la galería L.J. de París

Una de las 'Painted Ladies' que se exponen en la galería L.J. de París

¿En qué se parece un cantante de hip-hop a un cuadro del siglo XV?

29 abril 2014

Left: 'The Adoration of the Magi' - Hugo van der Goes. Netherlandish. Late 15th century. Right: Wiz Khalifa

En La adoración de los Reyes Magos de Hugo van der Goes (1440-1482), una escena que el pintor flamenco representó en varias ocasiones, el autor imagina a Baltasar con un discreto y cuidado bigote. En el cuello se ha puesto una generosa cadena de oro y en la única oreja visible exhibe un pendiente de aro del que parece colgar un cascabel dorado; el sabio lleva, para protegerse del frío, un abrigo con un cuello de piel moteada.

A la derecha del detalle de la obra del siglo XV, una foto del rapero estadounidense Cameron Jibril Thomaz —conocido como Wiz Khalifa— revela un inesperado, cómico y sorprendente parecido en la vestimenta y en la expresión. Khalifa, al igual que Baltasar, muestra atributos que aluden a un cierto estatus. Uno casi puede imaginarse al rey mago rapeando.

Cecilia Azcárate Isturiz, directora de arte en un estudio publicitario neoyorquino, propone un asombroso diálogo entre dos universos separados en el tiempo por cientos de años: la estética de los artistas de hip-hop y el arte anterior al siglo XVI. En el microblog de Tumblr B4XVI (abreviatura que se podría traducir por Antes del XVI) recopila pinturas y esculturas previas al siglo en que Cristóbal Colón llegó al continente americano y las emparejas con posados, capturas de vídeo y detalles de los raperos actuales.

Left: Male Ancestor. 1st–4th century. Mesoamerica, Nayarit . Right: Young Thug

Una estatuilla mesoamericana datada entre los siglos I y el IV enseñando los dientes y con varios pendientes en la nariz se parece extrañamente a Young Thug, rapero de 21 años de Atlanta conocido por la excentricidad de su aspecto y detenido hace unos meses por posesión de drogas y conducción temeraria. La expresión de Kanye West y su cuello de pieles parece encerrar el espíritu del personaje de un cuadro alemán de 1560, posiblemente un acaudalado donante que figura en la pintura religiosa por ser quien la encargó y la pagó.

A veces bastan complementos y joyas para establecer la analogía: anillos bizantinos del año 1000, los puños plateados de la camisa de un santo del siglo XIV, las secuencias geométricas pintadas en una deidad mexicana fechada entre el siglo XIII y el XV… Puede tratarse de un experimento traído por los pelos, pero es una inteligente reflexión sobre lo poco que han cambiado a lo largo de los siglos las manifestaciones de poder relacionadas con la apariencia física.

Helena Celdrán

Left: detail of 'Christ Blessing surrounded by a Donor Family'. Unknown German Painter, 1560 - Right: Kanye West

Lef: Deity Censer.1200–1400, Mexico. Right: YG

Left: Ring of Leontios ca.1000 - Byzantine Right: 2 Chainz

Left: Pre Colombian - Moche portrait head of ‘Cut Lip’ 400 AD - Right: ASAP Rocky

B4XVI - Cecilia Azcárate

Left: Quentin Massys. Ecce Homo-1520 - Right: 2 Chainz

De diseñador y fabricante de prótesis a escultor “biomédico”

04 abril 2014
'Bellona' - Christopher Conte - Foto: Liza Conlin

‘Bellona’ – Christopher Conte – Foto: Liza Conlin

Bellona, una de las últimas creaciones del artista, es una hermosa araña metálica de formas redondeadas. Tiene un armazón con ornamentos de volutas realizados por un grabador artesano, si se le da la vuelta una esfera de cristal en la parte que corresponde al cuerpo descubre un delicado mecanismo.

"Steam of Consciousness" - Christopher Compte - Foto: Sirris

‘Steam of Consciousness’ – Christopher Compte – Foto: Sirris

Christopher Conte, nacido en Noruega y criado en Nueva York, se especializó en la fabricación de prótesis y pasó 16 años creando extremidades artificiales para amputados. En el tiempo que se dedicó a su profesión no olvidó su formación como artista y diseñador en el Instituto Pratt de Brooklyn: en segundo plano, creaba de modo artesanal “esculturas biomédicas” que sintetizaban su pasión por la biomecánica, la anatomia y los robots. En 2008, dio el salto y decidió trabajar como artista a tiempo completo.

A pesar de presentar con lujo de detalles imitaciones de columnas vertebrales, articulaciones y minuciosos conjuntos de engranajes; la mayoría de sus obras no se mueven por sí solas. El autor (un admirador de las antigüedades y también del modo en que la robótica recrea a la naturaleza) considera más importante expresar la certeza de que podrían ponerse a funcionar y moverse sin necesidad de mostrarlas activas.

Aún así hay piezas como Steam of Consciousness (Vapor de conciencia) que sí disponen de una maquinaria en funcionamiento: la realista calavera de poliuretano (con ojos sin párpados que inevitablemente siempre parecen expresar asombro) va acompañada de una máquina de vapor en miniatura.

Las exquisitas piezas de Conte se venden rápido y la mayoría forman parte de colecciones privadas. Hay escarabajos hechos a partir de máquinas de coser, arañas fabricadas con agujas de tatuar, corazones mecánicos con tuercas dentadas y correas… El artista se enorgullece de usar su herramienta rotatoria como instrumento principal y de elaborarlas todas sin acudir a la alta tecnología, si es necesario lijándolas a mano para darles el acabado que merecen.

Helena Celdrán

'Cardiac Arrest' - Christopher Comte - Foto: © 2012 Liza Conlin and Sirris

‘Cardiac Arrest’ – Christopher Comte – Foto: © 2012 Liza Conlin and Sirris

'Bellona' - Christopher Conte - Foto: Liza Conlin

‘Bellona’ – Christopher Conte – Foto: Liza Conlin

'Victoria' - Christopher Conte - Foto: Sirris and Liza Conlin

‘Victoria’ – Christopher Conte – Foto: Sirris and Liza Conlin

'Vipera Berus' - Christopher Conte - © 2011 Dennis Blachut

‘Vipera Berus’ – Christopher Conte – © 2011 Dennis Blachut

'Precognitive (a.k.a 'Precog') - Christopher Conte - Foto: © 2010 Dennis Blachut (www.dennisblachut.com)

‘Precognitive (a.k.a ‘Precog’) – Christopher Conte – Foto: © 2010 Dennis Blachut (www.dennisblachut.com)

'Lethal Injection Attack Droid Prototype' - Christopher Conte - Foto: Christopher Conte

‘Lethal Injection Attack Droid Prototype’ – Christopher Conte – Foto: Christopher Conte

'Articulated Singer Insect' - Christopher Conte - Foto: Christopher Conte

‘Articulated Singer Insect’ – Christopher Conte – Foto: Christopher Conte

Las esculturas ‘dibujadas’ de Frank Plant

28 marzo 2014
'The Memory Collectors' - Frank Plant

‘The Memory Collectors’ – Frank Plant

El grupo de turistas ofuscados en sacar fotos, el hombre sentado con desgana y con los pies metidos en una piscina infantil; el lenguaje corporal de tres parejas que parecen estar en una clase de baile. Vistas de frente, las obras parecen dibujos esquemáticos hechos con un bolígrafo o un rotulador de punta fina.

Detalle de 'The Memory Collectors' durante su creación

Detalle de ‘The Memory Collectors’ durante su creación

Frank Plant suelda el metal como si utilizara tinta, define sus obras como “dibujos en acero” o “hierrogríficos” y adapta con naturalidad la escultura a las dos dimensiones. La línea precisa y limpia es producto de un esfuerzo físico que castiga las manos, pero el resultado final sobre la pared blanca disfraza por completo la dureza del material.

El estadounidense —afincado en Barcelona desde 1999— captura en sus piezas objetos y situaciones entre lo rutinario y lo provocativo, sus obras pueden representar a una familia en la playa una tarde de domingo y también hacer una reflexión sobre la privacidad en Internet con un grupo de hombre representando a macrocorporaciones como Google, Apple o Facebook esgrimiento pancartas en las que se lee el mensaje “sabemos lo que estás pensando”.

Interesado en “encontrar y examinar las maneras sutiles de comunicación de y entre los humanos“, las cabezas de los personajes que representa son siluetas y no hay detalles de la cara, pero aún así el jenguaje corporal de las figuras basta para  dejar clara su actitud.

Las parejas que no tienen claros los pasos de baile, la flojera veraniega de las terrazas, la sacrificada tarea del butanero, la actitud de un grupo de gente vestida que mira de refilón o ignora intencionadamente a una chica en biquini… Plant transforma sus observaciones sociales en puzzles de acero que sobre la pared parecen la viñeta de un cómic.

Helena Celdrán

'The tourist' - Frank Plant

'People Being People' - Frank Plant

'We Know What You're Thinking' - Frank Plant

'Meanwhile on the Peninsula' - Frank Plant

'Us and Them' - Frank Plant

'Us and Them' (detail) - Frank Plant

'Learning to Dance' - Frank Plant

'Braver Newer World' - Frank Plant

'When They Come Looking for their Money' - Frank Plant

Aparatos que parecen recuperados de una excavación arqueológica

06 diciembre 2013
'Mobile Phone', la primera entrega de la serie 'Future Relics'

‘Mobile Phone’, la primera entrega de la serie ‘Future Relics’

Grietas, superficies más que melladas, carcasas ennegrecidas… El experimento visual del estadounidense Daniel Arsham (Cleveland-Ohio, 1980) nos recuerda que todo lo que se remonte a hace unas décadas adopta en nuestra mente la forma de una reliquia milenaria.

'Rollieflex', 2013 - Daniel Arsham

‘Rollieflex’, 2013 – Daniel Arsham

El artista lleva desde finales de 2012 ampliando una serie de esculturas —hechas de una mezcla de cemento, cristales diminutos y a veces pequeños pedazos de acero— que representan aparatos del siglo XX como si fueran antigüedades de varios centenares de años encontradas en excavaciones arqueológicas. “Busco algo con lo que la gente tenga algún tipo de relación, que pueda recordar, pero ya no usen“, comenta en una entrevista.

La lúgubre colección, como superviviente de un desastre que dejó sepultados a los aparatos, sirve de reflexión sobre el frenético ritmo al que avanza la tecnología: ninguno de los objetos es tan antiguo para tener la pátina de deterioro que exhiben las cabinas telefónicas, la cámara de cine o el modesto radiocasete de una pletina.

Con motivo de la feria de arte contemporáneo Art Basel inaugurada ayer en Miami (EE UU) amplía su proyecto anunciando una nueva serie de objetos. Para iniciar Future Relic (Reliquia futura) se ha decidido por esculpir un teléfono móvil rectangular y voluminoso. Para contextualizar la obra ha presentado un vídeo de 10 minutos en el que realiza una narrativa teatral mostrando el hipotético descubrimiento arqueológico del objeto.

Como signos de progreso o de un futuro que llega demasiado deprisa, los trabajos de Arsham son consecuencia de nuestro creciente apremio por deshacernos de los aparatos anticuados para sustituirlos por otros que serán ‘ruinas’ en cuanto pestañeemos.

Helena Celdrán

'Payphones', 2013 - Daniel Arsham

‘Payphones’, 2013 – Daniel Arsham

'Boombox', 2013 - Daniel Arsham

‘Boombox’, 2013 – Daniel Arsham

'Movie Camera', 2013 - Daniel Arsham

‘Movie Camera’, 2013 – Daniel Arsham

'Bolex', 2013 - Daniel Arsham

‘Bolex’, 2013 – Daniel Arsham

'Eroded Camera', 2012 - Daniel Arsham

‘Eroded Camera’, 2012 – Daniel Arsham

¿Objetos desproporcionados o escenarios engañosos?

22 octubre 2013

'4' - Petros Chrisostomou

Frente al mostrador de la hamburguesería hay tres enormes salchichas que forman el número cuatro. Salvo esa extravagancia, todo parece en orden: la luz fluorescente alumbra el vulgar establecimiento, hay migas en el suelo, manchas de filtraciones en el techo y carteles que informan al cliente de las diferentes opciones de menú.

Los zapatos, el jarrón con claveles, la peluca, los huevos de gallina… Todos los objetos en las obras de Petros Chrisostomou (Londres, 1981) parecen reproducir la realidad más cotidiana en un tamaño desproporcionado, como ya se encargaron de hacer docenas de veces Claes Oldenburg y Coosje van Bruggen. La gran diferencia con respecto al matrimonio de escultores es que Chrisostomou miente.

Lo que retrata el artista son en realidad objetos cotidianos y los escenarios son maquetas en miniatura: modelos arquitectónicos que él mismo construye y que reproducen con una escenografía teatral el salón de una casa, la estancia de techos altos de una fría mansión o un restaurante de comida rápida.

“Entiendo que la escala es un recurso fenomenológico y lo uso para atraer o seducir al espectador”, declara en una entrevista. Con “la inversión de la relación entre el objeto y el entorno” las fotografías retan a la percepción, juegan al despiste y tienen cierto toque mágico que Crisostomou aprovecha para crear una atmósfera surrealista en cada instantánea.

A veces la visión no es tan clara como la de una serie de cinco huevos invadiendo una cocina. El autor también hace composiciones a modo de naturalezas muertas, amasijos de plumas o construcciones de bolígrafos que irrumpen en un hogar causando algún pequeño destrozo. Por lo demás, todo parece siempre relativamente normal.

Helena Celdrán

Ashbourne Avenue, Whetstone N20 0AL)'' - Petros Chrisostomou

Ashbourne Avenue, Whetstone N20 0AL)” – Petros Chrisostomou

'Galacta' - Petros Chrisostomou

'Forever' - Petros Chrisostomou

'Ejaculation' - Petros Chrisostomou

'Skatospore' - Petros Chrisostomou

'Strider' - Petros Chrisostomou

Esculturas clásicas para lavarse las manos

23 agosto 2013

Tres esculturas de Meekyoung Shin

La estatuilla del muchacho cretense, la afrodita romana sin brazos, el buda deteriorado y sonriente; los jarrones chinos de complejos motivos florales… Las obras de la coreana Meekyoung Shin (1967) son guiños cercanos a la reproducción fiel, referencias a momentos pasados de esplendor del arte occidental y oriental. La artista, que estudió en Seúl y en Londres, siempre ha querido combinar las dos culturas, nutrirse de lo mejor de cada una y jugar a combinarlas de un modo poco convencional.

Hay una gran particularidad en la obra de Shin: están hechas de jabón. Esculpe el material dándole acabados muy diferentes que simulan la piedra, el mármol, la porcelana, el bronce, el cristal… “Siempre es interesante ver cómo la gente reacciona a mis trabajos. Suelen sorprenderse de que de un material tan inesperado salga algo tan meticuloso, pero para mí es más importante que entiendan el significado que hay detrás”, declara en una entrevista. La escultora considera que en su obra colisionan oriente y occidente, que se unen el pasado y el presente, “lo opulento y lo simple”.

Toilet Project, 2013 (YSP women's) - Meekyoung Shin - Courtesy of YSP - Photo: Jim Varney

Toilet Project, 2013 (YSP women’s) – Meekyoung Shin – Courtesy of YSP – Photo: Jim Varney

El Yorkshire Sculpture Park (Parque de esculturas de Yorkshire) de Wakefield, la ciudad más poblada del oeste de Yorkshire (Inglaterra), es un espacio al aire libre en el que las obras conviven con las praderas y los árboles sin mayor pretensión que ser descubiertas por el camino. El centro es uno de los 15 museos y galerías británicos que participan en Toilet Project (Proyecto cuarto de baño) la última iniciativa de Shin.

La idea consiste en colocar en cada lavabo una de las estatuas de inspiración clásica y que los visitantes se laven las manos enjabonándose previamente con ellas, palpando y disfrutando de los volúmenes de la pieza.

Hechas con jabón vegetal y sin aceite de palma, las esculturas permanecerán hasta octubre en los baños. Shin preve que con su uso continuado se erosionarán y perderán detalles, la circunstancia las convertirá entonces en “objetos con una historia única”. El conjunto de obras se expodrá en noviembre en el Centro Cultural Coreano de Londres, donde se mostrará el antes y el después de cada pieza tras haber sido desgastada por las manos de los asistentes durante tres meses.

Helena Celdrán

Toilet Project, 2013 (YSP men's). Meekyoung Shin - Courtesy of YSP - Photo: Jim Varney

Toilet Project, 2013 (YSP men’s). Meekyoung Shin – Courtesy of YSP – Photo: Jim Varney

La segunda vida de un viejo tanque de propano

24 mayo 2013
Los cuatro muebles que Colin Selig fabricó aprovechando el 99% de un tanque de propano

Los cuatro muebles que Selig fabricó con el 99% de un tanque de propano

El tanque oxidado de gas propano, cada vez más deteriorado por los elementos, descansaba en el terreno de la vivienda unifamiliar californiana de Colin Selig.

El escultor estadounidense especializado en trabajar con metal pensaba a menudo en deshacerse del trasto, pero también reflexionaba sobre la energía que se había empleado en fabricarlo, en el material desperdiciado y destinado a ser un eterno residuo.

“Las formas curvas estimularon mi imaginación y consideré posibles formas de diseccionar el tanque“, cuenta Selig en su página web. Del deseo de reutilizar la enorme cápsula nació su colección de asientos fabricados con el metal de los tanques de propano.

El artista no modifica las curvas, idea sus muebles para que las redondeces se conviertan en piezas que luego se puedan unir entre sí y creen imaginativos bancos que, tras pintarlos con una capa de pintura inoxidable, luzcan como asombrosas piezas de diseño.

Asientos diseñados y fabricados por Colin Selig con el material de los tanques de propano

Asientos diseñados y fabricados por Colin Selig con el material de los tanques de propano

En su primer experimento, tras llenar el tanque con agua para eliminar el gas residual, Selig trazó líneas sobre la superficie, como preparando la enorme cápsula para una operación de cirugía estética. Era la primera vez que hacía algo así y no confiaba en que fuera a funcionar, pero la tranquilidad de trabajar con un material que de todas maneras no iba a servir para nada era una garantía para seguir adelante. Tras hacer el banco —alargado y elegante, con una argolla a acada lado y un respaldo que invitaba a apoyarse— descubrió que con las sobras podía fabricar dos pequeños asientos de dos plazas. Para completar el reto y comprobar cuánto metal podría reutilizar, con los restos de los restos todavía pudo fabricar una silla: había aprovechado el 99% del tanque.

Tras una “investigación ergonómica” con cientos de personas que se sentaron el los bancos y medían entre 1.50 y 1.96, el escultor comprobó con satisfacción que la “suave curva” del respaldo y del asiento resultaba sorpredentemente cómoda, que la inclinación era la adecuada para un buen soporte lumbar. Selig también destaca la “extrema solidez” de la estructura y el buen resultado que da como mueble de exteriores.

El autor también destaca la presencia de estos depósitos (que tienen una vida limitada y están condenados a terminar en vertederos) en todo el planeta y la facilidad con que se pueden convertir en “obras de arte funcionales”. En su página web, Selig enlaza a un vídeo que aclara el proceso a seguir para crear sus útiles bancos a modo de instrucciones para quien se anime a seguir su ejemplo.

Helena Celdrán