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Santuarios del deporte: estadio Panathinaikó de Atenas, donde empezó todo

Vista del estadio Panathinaikó, en la actualidad (WIKIPEDIA)

Vista del estadio Panathinaikó, en la actualidad (WIKIPEDIA)

Os traigo para empezar la semana un lugar maravilloso, que está en una ciudad maravillosa de un país maravilloso. Os hablo de Atenas y de Grecia y del primer estadio olímpico de la historia (moderna): el Panathinaikó.

Nombre oficial: Παναθηναϊκό στάδιο (estadio Panathinaikó).

Ubicación: barrio de Pangrati, Atenas, Grecia.

Capacidad: actualmente, 45.000 espectadores.

Año de inauguración: 1869 (sobre un original del 566 antes de Cristo).

Más cosas: en efecto, el Panathinaikó, también conocido como Panatenaico (nada que ver con el club Panathinikos, si bien ambos significan lo mismo: “de todos los atenienses”), es el primer estadio olímpico de la era moderna. Pero no sólo eso, sino que hace 27 siglos también lo era.

Por eso, remontémonos como nunca antes en este blog a través de la historia y hablemos del año 566 antes de Cristo, más o menos. Desde ese año, en la ciudad de Atenas se disputaban los Juegos Panateneos, con se volvían a celebrar cuatro años después, en honor a la diosa Atenea. Era un evento deportivo, pero también religioso y cultural, de suma importancia en la ciudad. No hay que confundirlos con los Juegos Olímpicos de la Antigüedad, que se disputaban en Olimpia, ya que de hecho eran menos importantes, pero están muy bien documentados.

Se sabe que tenía un graderío de madera y que en el 329 a. C, Licurgo lo reconstruyó con mármol del monte Pentélico (de ahí uno de sus apodos, Kalimármaro -“mármol bello”-). Años después, en el 140 a. C., Herodes Licurgo lo amplió y aumentó su capacidad hasta los 50.000 espectadores.

Damos un salto en el tiempo y llegamos al siglo XIX. Es el año de los nacionalismos y del romanticismo, como sabéis. Evangelis Zappas, un empresario y millonario griego, vive con la obsesión de recuperar los Juegos Panateneos. Convence al Gobierno para que se celebren, si bien corre él con todos los gastos. Fallecería antes de que ni siquiera empezaran los trabajos, puesto que dejó este mundo en 1865. Pero su sueño se hizo realidad (gracias a su herencia) en 1869, cuando se excava la zona del estadio, en el céntrico barrio ateniense de Pangrati, y en 1870 se celebran los primeros Juegos modernos, que se vuelven a celebrar en 1875. Estos no son los primeros Juegos de la era moderna, y pasaron a la historia como los Juegos de Zappas. Pero sí fueron un importante germen de lo que vendría pocos años después.

El Panathinaikó, en la inauguración de los Juegos de 1896 (WIKIPEDIA)

El Panathinaikó, en la inauguración de los Juegos de 1896 (WIKIPEDIA)

El origen del Olimpismo moderno se marca en 1896, cuando se volvieron a celebrar unos Juegos Olímpicos y fue Atenas la ciudad encargada, gracias al impulso de olimpistas como el barón Pierre de Coubertin. En materia económica, el mecenazgo de Zappas lo ‘heredó’ George Averof, otro millonario que costeó una remodelación muy profunda del Panathinaikó y lo dejó practicamente como lo conocemos ahora. Se volvió a usar mármol del Pentélico y la obra casi alcanza el millón de dracmas. Una estatua de Averof se sitúa en la entrada y la capacidad se amplía hasta los 80.000 espectadores.

La obra se desarrolla en 1895, merced al proyecto de los arquitectos Anastasios Metaxas y Ernst Ziller, y el 6 de abril de 1896 se inauguran los Juegos de la I Olimpiada. El Panathinaikó acoge las pruebas de atletismo, gimnasia, lucha y levantamiento de peso.

Desde ese momento, el Panathinaikó se quedó para siempre integrado en el urbanismo de la caótica y bella Atenas, convirtiéndose en un verdadero santuario del deporte (no creo que haya una instalación, de las que os he hablado por aquí, que merezca más el calificativo).

En el año 2004, como sabéis, los Juegos Olímpicos se celebraron en Atenas. Como no podía ser de otra forma, el Panathinaikó tuvo su dosis de protagonismo, acogiendo la competición de tiro con arco y la meta de la maratón, para que los atletas pudieran emular al primer vencedor, Spiros Louis.

Además del Olimpismo, el estadio sirvió también para homenajear a la selección griega de fútbol que ganó la Eurocopa de 2004, así como también para conciertos y otras actividades sociales.

Por último, comentaros que el Panathinaikó fue el estadio en el que se inspiraron en 1903 los arquitectos del Harvard Stadium, de la Universidad de Harvard, y en el que se inspiró Albert Speer, el arquitecto de cabecera de Hitler, para idear el Deutsches Stadion de Núremberg, un proyecto no realizado que pretendía convertirse en el mayor recinto deportivo de todos los tiempos, con una capacidad de 400.000 espectadores.

Os dejo un vídeo casero tomado en el interior del estadio:

Hasta mañana.