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"La realidad es simplemente una ilusión, aunque una muy persistente". Albert Einstein

Pesadilla en la cocina o como montar un restaurante-sanatorio

Si leeis entrevistas a Chicote (como ésta) veréis que muchas veces le preguntan por la veracidad de las cosas, si hay guión, si la gente interpreta… El siempre dice que todo es real como la vida misma y yo le creo.

Y eso que hay veces que cualquiera dudaría, como en el último capítulo, en el que el local que visitó parecía un sketch de Muchachada Nui.

Empezando por el hecho de que hay un camarero que va vestido de pingüino y canta porque dice que él no ha nacido para poner cafés sino para ser artista (y que le da de comer a un perro que nadie sabe porqué pero está dentro del local subido a un poyete), porque la dueña también es artista y el dueño y la cocinera están a verlas venir y todo el mundo se lleva mal. Eso no era un restaurante, era un sanatorio de los años veinte.

El camarero canta. O sea todo el puñetero día cantando, supongo que esperando a que algún jubilado aficionado al orujo le descubra en la taberna y le lleve al estrellato de la música.

Y claro, vio llegar a Chicote con las cámaras y se volvió loco. Y él cantando, y el dueño dándole con la mano para que se callara y Chicote flipando como si estuviera en un restaurante de Venus.

Por lo pronto las cartas del restaurante, que eran de esas plastificadas guarras, tenían más mierda que el rabo de una vaca. Ah, y ponía “Rivera del duero”, con v.

En este país se sufre mucho, pero las que más, las imprentas. No hay falta que pilles que el responsable no diga que es un fallo de imprenta (de hecho, si veis una falta en este post es culpa de la imprenta) Sería la primera imprenta que conozco que se dedica a escribir y no a imprimir.

Mientras Chicote esperaba la comida el camarero huyó como alma que lleva el diablo a enseñarle su “videobook”, como si Chicote fuera representante y no cocinero. Antológica fue, claro, la cara de Chicote de qué cojones me estás contando Antoñita que esto me importa una mierda.

Y como con Chicote no había triunfado se lió a cantarle a dos señoras que estaban allí comiendo y a las que les cortó la digestión que ni bañándose en el atlántico después de jamarse un cocido.

Pero oye, que todo se compensa con el buen rollo y la sintonía que tenían la cocinera y la dueña: “cuando la veo me dan ganas de cogerla y estrangularla“, dijo la cocinera de la dueña. Alegría. Alboroto. Otro estrangulamiento piloto.

Bueno, vale, tampoco había buen rollo. ¡Pero la cocina era una patena! Aunque la ensombrecía un poco el hecho de que la freidora tuviera pinta de poder generar vida por sí misma sólo empleando los materiales biológicos pegados a la misma.

Había trozos de carne para filetes que no eran de vaca, eran del cadáver de un señor de Cuenca que palmó el año pasado y al que habían exhumado para sacarle los lomos.  

 Bueeeeeeno, vaaaaaaaale, tampoco había buena comida, pero al menos sí sabían hablar con propiedad. Como por ejemplo el dueño, que dijo “me he visto con vergüenza ajena de mí mismo”.

Joe, tampoco. Pero por lo menos estaban a lo que estaban, a dar comidas y atender el lugar… bueno, hasta que el camarero se puso a enseñarle a Chicote las fotos de Interviú que hizo la dueña. Así, a palo seco.

Ay, dios, que se me acaban las posibilidades. ¡Tenían la última tecnología en la cocina! Por ejemplo, un canto rodado para hostiar a los filetes y hacerles confesar. Con esa piedra se podía taponar el canal de Panamá.

A ver… esto… Bueno, por lo menos la seguridad era lo primero. Por eso el dueño, con más de una cerveza encima se puso a cortar jamón como si fuera un caballero Jedi con calambres en los brazos. Bueno y el cubo de la basura estuvo a punto de salir ardiendo… detallitos.

¿Del ambiente he hablado ya? Bueno, no hay nada que guste más que comer viendo una cocina llena de roña con gente discutiendo dentro. No sé, es como que la comida sabe mejor.

En fin, me rindo. Esto no había por dónde cogerlo… A veces no sé cómo Chicote no se larga y se mete a picador en una mina. Hay que tener ganas para quedarse en un sitio así.

7 comentarios

  1. Dice ser AreaEstudiantis

    ” como si fuera un caballero Jedi con calambres en los brazos” Jajaja!!!

    http://areaestudiantis.com

    19 Febrero 2014 | 08:53

  2. Dice ser parafashionyo

    Que grande eres de verdad jajajjajaj

    http://www.parafashionyo.com

    19 Febrero 2014 | 10:23

  3. Dice ser Mia

    Tantos programas los mismos ya me aburren, Master Chef, Mini Master Chef, Chicote Ramsey, pesadillas en la cocina, el jefe…………o ya lo de las casas de empeño, que agobio siempre lo mismo, que pasa que ya no hay creativos?

    Nuevos artículos en mi blog
    http://miaholger.over-blog.com/2014/02/les-filles-de-magdalene.les-diablesses-du-bon-pasteur.html

    19 Febrero 2014 | 10:32

  4. Dice ser Mónica

    Yo creo que está todo muy exagerado y es un montaje. De todas formas si lo que quieren es tener éxito es tan fácil como poner camareras así: http://xurl.es/9ik46

    19 Febrero 2014 | 10:45

  5. Dice ser Mónica

    Perdón, que me equivoqué de enlace, este es el bueno, sorry:

    19 Febrero 2014 | 10:46

  6. Dice ser Warp

    Jajajajaaj, Gus, qué bueno eres!

    Yo me lo perdí gracias a que en casa decidieron democráticamente (pero con la democracia de Corea del Norte, eh?) ver B&b.

    Pero en algo sí coincidí con Chicote: acabé vomitando.

    19 Febrero 2014 | 12:12

  7. Dice ser Paka Penumbras

    Detallitos? Por dios Gus q asco.
    Viendo este tipo de programas me hace pensar q coño se me ha perdido para comer fuera de casa.

    19 Febrero 2014 | 15:38

Los comentarios están cerrados.