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"La historia es una forma más de ficción"
Jorge Luis Borges

Un clásico al mes: ‘Momentos estelares de la humanidad’, de Stefan Zweig

La expedición de Scott al Polo Sur (GTRES)

La expedición de Scott al Polo Sur (GTRES)

¡Saludos lectores! Hoy, os traigo una nueva entrega de Un clásico al mes, después de que en diciembre me durmiera en los laureles. Tras arrancar esta sección con El señor de Bembibre, este mes de enero traigo una obra que puede ser muy discutible en muchos aspectos (si es ficción, si se puede encuadrar como ficción histórica…) menos en uno: su calidad. El clásico de hoy, debe ser leído. Hoy os traigo Momentos estelares de la humanidad, de Stefan Zweig (hay diversas ediciones, yo he leído la de Acantilado).

Este insigne escritor austriaco presenta un recorrido por la Historia de la humanidad, a base de 14 relatos breves, miniaturas históricas, de momentos “resplandecientes e inalterables como estrellas, brillan sobre la noche de lo efímero”, según el propio autor.  La reconstrucción histórica es precisa, pero me atrevo a clasificarlo como ficción histórica por la forma y el tratamiento del autor. Zweig se adentra en el alma de los personajes y los narra con diversos registros, que llegan hasta lo poético o la dramaturgia.

A nada que busquéis, preguntéis o leáis encontraréis cientos de motivos por los que leer este libro y a su autor. Su profundo humanismo, su conocimiento histórico, su maravilloso estilo literario… Sin embargo, como ya habréis podido observar con la anterior entrega, en esta selección de clásicos estoy poniendo sobre la mesa de modo inexcusablemente egocéntrico, el efecto que estas obras han tenido en mi como lector.

Así que si me permitís, yo hoy os lo voy a recomendar por la maravillosa imagen de la Historia de la Humanidad, que deja. Si cualquier otro escritor o historiador intentara realizar lo mismo que Zweig, el 95% centraría sus miniaturas en momentos por todos conocidos, en episodios bélicos o políticos de relevancia. Zweig, en cambio, rebusca más, obvia temas que parecían ineludibles, y, con su selección, con su genialidad, sabe resaltar la superioridad moral de los vencidos (Cicerón, Wilson), la mística de los grandes creadores (Häendel, Goethe), el simbolismo eterno que pudieron crear grandes olvidados (la composición de la Marsellesa), la influencia bestial de los adelantos técnicos (la historia del primer cable telegráfico transocéanico, que me recuerda esa petición que hacía no hace muchas entradas), lo intrínseco de la búsqueda de aventuras locas y suicidas en el ser humano (descubrimientos del Polo Sur y del Pacífico), etcétera, etcétera. Un viaje que nos llevará a visitar Waterloo, a viajar con Lenin,…

Es el ser humano, en toda su historia, en toda su mezquindad y grandeza. Todo junto, mezclado y revuelto. Es esencia. Una historia de la humanidad, con gigantescos huecos, pero que sirven para iluminar un camino, siempre hacia adelante, a pesar de estar llenos de piedras y obstáculos.

Un pequeño librito que, ya sea Historia, ficción histórica o simplemente gran literatura, es una obra que debe ser leída. Lo que os acabo de escribir sobre él no le hace justicia, resulta totalmente insuficiente. Lo mejor que os puedo decir es que lo leáis. Y, para terminar, os lanzo una pregunta… Si hubierais podido, ¿qué momento estelar de la Humanidad le hubierais pedido vosotros a Zweig que incluyera en su obra?

¡Buenas lecturas!

Nota: me recuerda el gran Edu Casado (autor del blog Qué fue de… El blog de deportistas olvidados) que el también narró la historia de uno de los participantes de la expedición Scott que narra Zweig. Acabo de leer su entrada y es una historia apasionante. Leedla no os defraudará.

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