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-No deberías llevar esa ropa. -¿Por qué? Sólo es una blusa y una falda. -Entonces no deberías llevar ese cuerpo. 'Fuego en el cuerpo', de Lawrence Kasdan

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Convierte cualquier vídeo de Youtube en una versión casera de ‘The Artist’

¿Eres de los que se han enganchado a la moda de The artist? ¿Sientes nostalgia de ese maravilloso cine mudo que trasmitía tanto con tan poco? ¿Te gustaría que todo lo que ves tuviera un toque artistiniano?

Si has respondido afirmativamente a al menos dos de estas preguntas entonces tu web es theartistifier, donde convierten gratuitamente cualquier vídeo de youtube en su versión a lo The artist, es decir: en blanco y negro, con subtítulos y cortinillas y con la magnífica banda sonora de la película de Hazanavicius. Un homenaje en toda regla que permite dar rienda suelta a la parte más excéntrica y desenfadada de nuestra imaginación.

El procedimiento es muy sencillo. Se accede a la página web de theheartistifier. Se pega en el apartado correspondiente la url del vídeo que hayamos elegido de Youtube (vale cualquiera), se inserta, si se quiere, algún subtítulo, que aparecerá entre los fotogramas a modo de diálogo o narración (como en cualquier película muda) y hala, a entretenerse un rato.

Yo en mis delirios provocados por la falta de sueño, acabé pegando la url de un vídeo de los Cantajuegos. El resultado estuvo a la altura de la ocurrencia, es decir, fue más bien pobre, pero en theartistifier tienen algunos buenos ejemplos de lo que se puede hacer cuando se tiene la cabeza despejada.

Lo mejor es entrar y trastear un rato. El resultado os sorprenderá.

Los fotogramas corresponden a la versión artistiniana de Avatar.

PD. La pista para este post me la proporcionó el ‘niño de la Nocilla’, al que le debo un buen bocata de lo más le gusta.

Los Oscar en los que el pícaro Dujardin le quitó el Oscar al entrañable Clooney

No he visto la gala de los Oscar. Ya no tengo Canal + y la perspectiva de pasar la noche en el curro, viéndola por televisión mientras mi cabeza golpeaba el teclado de mi ordenador, me apetecía menos que una fabada en un día de calor.

Creo que no me he perdido gran cosa, por lo que leo en la BBC, la gala fue un “festival del aburrimiento” (The Hollywood Reporter), “sin riesgos, muy predecible toda ella ” (The Associated Press), en la que Billy Crystal “parecía estar supervisando la cena de un crucero, diseñada para atraer al club de los mayores de 50 años” (The Washington Post) , o lo que es lo mismo, diseñada para atraer a los académicos de Hollywood, que en su gran mayoría están en edad de disfrutar de su dorada jubilación en Florida.

Lo de la previsibilidad parece fuera de toda duda, pues hubo pocos sustos,  con excepción de alguna que otra sorpresa (como que Woody Allen ganara el premio al mejor guión original, cuando competía con The artist y Nader y Simin), aunque también me ha llamado la atención que muchos medios americanos se hayan llevado las manos a la cabeza con el premio a Meryl Streep. Al parecer allí apostaban más por Viola Davis (o eso dicen ahora).

Lo del premio a Dujardin no ha chocado tanto. El premio estaba entre él y un entrañable y convincente George Clooney. Y yo ahí, lo confieso, tenía el corazón dividido. Dujardin está soberbio en The artist. Es tierno, seductor, presumido… viéndolo luego en las ruedas de prensa que ha dado con su particular cosecha de premios, se adivina en él un gran cómico, risueño y guasón.  ¿Pero Clooney? Ay, Clooney . Estaba tan bien en Los descendientes, ¡inspiraba tanta ternura! ¿No entraban acaso ganas de llevártelo a casa, después de verlo correr en chanclas?

Algo así (o quizás algo más) debían estar pensando estas fans que lo esperaban junto a la alfombra roja.  Dios mío, George, qué caras, no me extraña que te hayas agenciado a una exluchadora profesional como guardaespaldas, perdón, como novia.

En cuanto a The artist, ya sé que se está poniendo de moda criticarla por falta de  méritos: que si es más de lo mismo, que si su triunfo supone una apuesta de la Academia por el pasado… ¿Qué queréis que os diga? Es, a mi juicio, una gran película y me gusta porque,  además de ser técnica y artísticamente impecable, y lograr seducir a un público del siglo XXI con las armas y el lenguaje con las que se originó el cine, apuesta por la base de cualquier obra de calidad: un guión sólido que cuente una buena historia (aunque esta sea conocida y recurra al happy ending, algo que no es muy del gusto de los gafapasteros más exigentes).  ¿No son esos suficientes méritos?

PD. Un saludo especial a mi compañero Alberto Grados que hizo un minuto a minuto y una crónica formidables, sin perder detalle.

La foto de Clooney es de un pantallazo de us.imdb.com. La otra, en la que Streep demuestra lo buena actriz que es tras oír su nombre como ganadora, es de EFE.

Películas románticas, un género de capa caída… hasta que llegó ‘The Artist’

Hace cuatro años (dios, mío, me cuesta hasta escribirlo C-U-A-T-R-O; pero si fue ayer… ) tal día como hoy, con flechas cupídicas sobrevolando nuestras cabezas, os hablaba de pasar una noche romántica en casita, abrazados a vuestros/as respectivos, tapados con una buena manta, frente a una buena película de amor. Entonces yo os proponía películas como ‘Expiación’, ‘Mi Idaho privado’,’Eva al desnudo‘, ‘Cuando menos te lo esperas‘, ‘Mouline Rouge’, ‘2 días en París‘ … y vosotros añadíais títulos como El diario de Noa, Un paseo para recordar, ‘Desayuno con diamantes, ‘Antes del amanecer‘, ‘Olvídate de Mí‘, ‘Lost in translation’, ‘El paciente inglés’, ‘Love Actually’, ‘La edad de la inocencia’

En estos años, se han estrenado multitud de filmes, pero sinceramente me cuesta encontrar una buena película romántica, buena de verdad, que quisiera ver tal día como hoy. Si dejo al margen ‘The Artist’, que de momento solo está disponible en el cine y que creo que tiene una de las historias de amor más bonitas que se han rodado nunca, solo me vienen a la cabeza películas más o menos curiosas como ‘Manual de amore 3‘, ‘Lío embarazoso‘,  la alemana ‘Un conejo sin orejas’ (que es anterior a 2008, pero que yo vi hace solo unos años)… o dramas tipo ‘An Education’ o ‘El lector’.

Dios mío, cuánta bazofia seudoamorosa me he tragado: ‘Exposados‘,  ‘Qué les pasa a los hombres‘, ‘¿Cómo sabes si…?‘Crepúsculo’… uf, no sigo, realmente lo he intentado, pero el género está de capa caída. Cuántos personajes planos, cuántos planteamientos absurdos… qué idealizaciones más descerebradas…qué cursiladas más almibaradas...

Quizá me esté dejando alguna buena película que ahora se me escapa, pero en general, hasta que llegó ‘The Artist‘, cada vez que quería un poco de ‘love in the air’ tenía que recurrir a los clásicos o remontarme a películas de hace al menos un lustro.

A todos los que dejan escapar ‘The Artist’ porque es una película muda

A pesar de la contundencia de las excelentes críticas con las que aterrizó ‘The Artist’ he visto que muchas personas se niegan en redondo a ir a verla. ¿Pero por qué, si incluye una historia de amor de esas que le gustan a casi todo el mundo? “Pues porque es muda”, me han dicho varias personas con las mismas palabras.

Da igual que sea una de las mejores películas del año, que todo el mundo destaque su originalidad y genialidad, o la grandísima interpretación de sus protagonistas, la ausencia de diálogos sonoros echa para atrás a muchos espectadores.

“Me da pereza”. “Me agobia que no hablen”. “Me deprimen los filmes mudos”. “Me aburren y me distraen este tipo de filmes… ” Son algunas de las cosas que he oído por ahí.

Esto es nuevo, eso hay que reconocerlo, que una película sea muda no suele ser una de las razones esgrimidas para no ir a verla. Hasta ahora eran motivos para esquivar determinado título: su excesiva duración, el nombre de su director (Almodóvar y Garci son los que despiertan reacciones más furibundas a mi alrededor), determinados actores, el tema o incluso el cine donde la proyecten… La propia originalidad de ‘The Artist’ hace que muchos la encuentren demasiado arriesgada como para invertir hora y media de su ocio en ella.

Si también es ese tu caso, quizá no sirva de nada que te diga que es mejor incluso de lo que dicen, que hacía muchísimo tiempo que no me emocionaba tanto en una sala y salía tan contenta y con tantas ganas de volver a ver algunos de los grandes clásicos. Que ‘The Artist’ me trae a la memoria todas las tardes de cine emocionante que he disfrutado desde niña: grandes clásicos con historias bien contadas, sensibles, llenas de personajes a los que te parece que nunca ves los suficiente… , que el tiempo vuela viendo esta obra maestra de Michael Hazanavicius y que el espectacular trabajo de Jean Dujardin, Bérénice Bejo, John Goodman y James Cronwell,  te deja tan sin palabras como la película que protagonizan.

No sé si estas razones serán suficientes para convencerte, pero si yo fuera tú, no dejaría escapar ‘The Artist’, tu estado de ánimo te lo agradecerá.