La verdadera historia de Pocahontas

Diría que es una consecuencia de la cuarentena y de tener tiempo para hablar largo y tendido con mis hijos, pero mentiría: siempre he sido una pedante a quien le ha encantado destripar historias. No me juzguéis.

Entre todas las cosas que sí ha traído la cuarentena (ya os lo he dicho an más ocasiones) ha llegado una suscripción a Disney+ y nos estamos pegando un repaso animado digno de un encierro de dos meses. Y el otro días, viendo Pocahontas, salió a la luz esa vena mía de “venid, hijos míos, que os voy a contar yo otra película”. Y les conté la verdadera historia de la “princesa” Pocahontas.

pocahontas

Mientras que Disney se encumbró gracias a su afamado ratón (heredero de otro afamado conejo, esa historia ya os la conté) y a la reconversión de los clásicos de los hermanos Grimm, con el paso de los años fue adaptando para el público familiar otras historias, nacidas del folclore popular o, a veces y como es el caso, de la propia realidad.

Pocahontas, en efecto, existió. Hija mayor del jefe a quienes los europeos conocían como Powhatan, aunque en realidad se llamaba Wahunsonacock; los powhatan era su pueblo. Y Wahunsonacock era, además, el representante Tsenacommacah: un grupo de 200 pueblos nativos de la zona, que correspondería con lo que hoy se conoce como Virginia.

 

La hija mayor de Wahunsonacock, como decíamos, era conocida como Pocahontas, que significa “traviesa” o “maleducada”, aunque su nombre real era Matoaka. Matoaka nació en 1595, y tenía 11 años cuando los colonos ingleses llegaron a sus costas, en 1607.

Entre los europeos recién llegados y los nativos se estableció una relación cordial y de confianza, promovida por el intercambio de recursos, como alimentos y armas. La historia que conocemos de Disney nos cuenta que Pocahontas y John Smith se enamoraron y que la primera salvó la vida del segundo por ese motivo.

En realidad, en una de las primeras expediciones de Smith en busca de comida un jefe menor Powhatan lo hizo prisionero y luego lo liberó. Smith relató años después que la niña había intercedido por él, pero nunca fue un hecho que se llegara a demostrar.

Dicho sea de paso, el verdadero John Smith se parecía físicamente al de Disney lo que un huevo a una castaña xD

Durante los años siguientes las relaciones anglo-powhatanes fueron relativamente cordiales (e interesadas), aunque la tensión entre ambas culturas fue paulatinamente en aumento. Llegado un punto, los powhatanes no les pusieron nada fácil a los ingleses el poder conseguir alimento, llegando a obligarlos a retirarse a Inglaterra. Todo esto desencadenó la primera guerra anglo-powhatan en 1614. Un año antes de ese suceso, en 1613, Pocahontas (Matoaka) fue capturada por Samuel Argall, quien la llevó a la colonia de Jamestown con la idea de intercambiarla por prisioneros ingleses. Sin embargo, John Rolfe (un colono viudo) se encaprichó de Matoaka y la hizo su esposa en abril de 1614.

Fue llevada a Inglaterra, convertida al cristianismo y bautizada con el nombre de Rebecca. John Gadsby Chapman inmortalizó el momento con esta pintura titulada El bautismo de Pocahontas.

Pocahontas tuvo un hijo con su marido, a quien llamó Thomas, y durante sus breves años en Inglaterra fue muy popular entre la clase alta inglesa, ya que era considerada todo un símbolo del triunfo de la colonización, del “civismo sobre lo salvaje”.

Aunque ella y John  Smith se encontraron en Inglaterra, no hay datos que revelen que entre ambos hubiera una relación.

En 1617, Matoaka volvía a América cuando le sobrevino la enfermedad a bordo del barco en que cubría el trayecto. Aunque lo más probable es que fuera disentería, también se cree que pudo ser viruela o tuberculosis. Pocahontas murió en barco el 21 de marzo de ese año.

Dicen que su hijo, Thomas, viajó en 1640 a la colonia, y que murió como un hombre rico.

Otro día os cuento la historia de Rapónchigo, empezando por el detalle de que se llamaba Rapónchigo, y no Rapunzel x)

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser Meaburromucho

    150 años antes, hernán cortés y la princesa malinche

    22 abril 2020 | 1:57 pm

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