El Blog Solidario El Blog Solidario

Por aquí han pasado cooperantes de Ayuda en Acción, Cruz Roja, Ingeniería Sin Fronteras, Unicef, Médicos del Mundo, HelpAge, Fundación Vicente Ferrer, Médicos Sin Fronteras, PLAN
Internacional, Farmamundi, Amigos de Sierra
Leona y Arquitectura sin Fronteras.

Juntas somos más fuertes

Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International

Un año después de la crisis rohingya, aproximadamente un millón de personas están viviendo en el mayor campo de refugiados del mundo, en Cox’s Bazar, Bangládes. La situación es crítica para todas estas personas, pero lo es especialmente para las niñas y adolescentes.

Después de huir de Myanmar por culpa de la violencia extrema, las jóvenes han seguido altamente expuestas a la violencia y los abusos durante su desplazamiento hasta llegar a los campamentos; y también una vez instaladas. Las niñas y las adolescentes se encuentran atrapadas en tiendas minúsculas, donde tienen que convivir hacinadas con desconocidos. Muchas de ellas están solas y viven con miedo, sin el acceso necesario a la educación, la comida, el agua potable o las letrinas. Todo ello las hace estar enormemente expuestas a los abusos, la violencia física o sexual, el matrimonio infantil o el tráfico de personas.

Así lo recoge nuestro estudio ‘Adolescentes en Emergencias: Voces de Bangladés’ donde contamos cómo es el día a día de las jóvenes rohingya en los campamentos. Queríamos hablar personalmente con las chicas para conocer cuáles son sus necesidades, sus miedos, pero también sus sueños, y así enfocar nuestros programas a lo que ellas demandan. Las jóvenes desean poder ir a la escuela, tener aseos cercanos a sus tiendas y sentirse seguras en los campamentos.

En Bangladés hemos creado espacios dedicados únicamente a las adolescentes, para que las chicas tengan un lugar en el que recibir apoyo psicológico y hablar de las cuestiones que más les preocupan, como puede ser el abuso sexual. También hemos construido letrinas cerca de las tiendas para que no tengan que adentrarse dentro del bosque por la noche, algo que tal y como nos han dicho, les da miedo.

Pero más allá de nuestro trabajo, me ha llamado extraordinariamente la atención la solidaridad entre ellas, cómo las chicas han creado comités de bienvenida a las chicas nuevas que llegan al campamento, cómo comparten su comida para que ninguna pase hambre y cómo han desarrollado estrategias para sentirse seguras. Cuando les preguntamos por qué hacían esto nos respondieron: “Porque hemos descubierto que juntas somos más fuertes”.

Sin duda, tenemos mucho que aprender de las adolescentes rohingya y su resiliencia ante esta situación de emergencia. Es imprescindible que se las escuche y se las tenga en cuenta en los programas de ayuda humanitaria. Ellas nos han dicho que el apoyo psicológico, la familia o poder tener relaciones de amistad con sus iguales, son para ellas igual de importantes que el agua potable o los alimentos. En nuestra mano está apoyarlas.

3 comentarios

  1. Dice ser seosencillo.com

    Muy buen post!
    Un saludo

    24 agosto 2018 | 18:09

  2. Dice ser yonma

    A los niños los llevan directamente a palacios con grifos de oro

    24 agosto 2018 | 20:30

  3. Dice ser Terelu

    Juntas son más fuertes, sí… contra qué luchan exactamente? Las amenaza el hombre blanco occidental? El modo de vida aconfesional? Queda un poco difuso el origen de su peligro.

    24 agosto 2018 | 21:38

Los comentarios están cerrados.