BLOGS

La bicicleta verde

Por Belén de la Banda @bdelabanda

Una niña mira una bicicleta verde en un bazar. La desea, y quiere cumplir con ella el reto de ganar a su amigo en una carrera. Una historia sencilla si ocurriera en cualquier calle de nuestras ciudades. Pero la historia de La bicicleta verde es la historia de Wajda, una niña de diez años que vive en los suburbios de Riad, en Arabia Saudita. Todavía está en algunos cines y merece la pena verla.

Cartel de 'La bicicleta verde (Wajda)'

Cartel de ‘La bicicleta verde (Wajda)’

Es difícil no sentir simpatía por esta niña alegre, dinámica, siempre con alguna idea entre manos, siempre con una sonrisa y capaz de sentirse fuerte por sí misma. Y es difícil no sufrir cuando vemos cómo poco a poco los límites, las barreras, las murallas, van surgiendo a su alrededor.

No me gustaría estropear la historia, pero algunos de los elementos que más preocupan en la película es que hay personas que quieren mucho a Wajda, y que quieren protegerla del sufrimiento evitándole el rechazo de su entorno. Para ello no tienen otro remedio que invitarle a cumplir las normas, sin cuestionarse si son injustas. Son las paradojas de estas sociedades conservadoras, donde los papeles están muy claros y las normas para las mujeres son tremendamente limitantes: quien quiera a una mujer no la invitará a exponerse a un castigo implacable.

En el entorno de Wajda, muchas personas piensan que una bicicleta no es propia de la dignidad de una niña. No es conveniente que aprenda a montar, no es conveniente que se le vea en público con ella. No es correcto que tenga el anhelo de conseguir una bicicleta, ni que haga lo posible por conseguirla. Debe acostumbrarse, no es más que un ejemplo, y cuando sea mayor, tampoco podrá conducir un coche. Si no se resigna, sufrirá. Si se resigna, nunca podrá ser ella misma.

Siempre que se habla de las mujeres árabes en este blog, surgen muchos comentarios sobre la cultura y las costumbres. En muchos de ellos se percibe la superioridad. Pero no hace tantos años, a una mujer que fumaba, que bailaba o que hacía top less en una playa se le suponía una baja calidad moral. No reproduciré aquí los comentarios que todavía se escuchan en cualquier pueblo de la Mancha cuando una chica cambia de pareja con frecuencia. De modo que quizá hay factores culturales que también para nosotros se convierten en barreras.

Haifaa Al Mansour, la primera mujer directora de cine de Arabia Saudí, dice que muchas escenas de la película están basadas en sus propias experiencias. Quizá por eso pone mucho cuidado en que los personajes no se vean como estereotipos, sino como personas con conflictos y emociones en su pequeño entorno. Un entorno que los presiona para que sean y se comporten de determinadas maneras, y si eligen otra vía, serán considerados anormales, despreciables. El temor a quedar marginado, a sufrir el castigo de un sistema brutal e implacable, es para todos.

 

Quizá por eso merece la pena, aún más, ver esta película. Porque si conseguimos burlar el miedo, o reflexionar sobre los estereotipos – los de otros y también los nuestros- llegaremos a cuestionar y demoler las barreras. Entonces, para esta niña árabe, y para nuestras hijas, seguirá habiendo esperanza.

 

Belén de la Banda es periodista y trabaja en Intermón Oxfam

 

5 comentarios

  1. Dice ser Brisha

    “No reproduciré aquí los comentarios que todavía se escuchan en cualquier pueblo de la Mancha cuando una chica cambia de pareja con frecuencia.”

    Como en cualquier otro sitio, no confundas el machismo con las criticas sociales a una chica (o un chico) demasiado promiscuos…

    Por lo demas, totalmente de acuerdo. Yo tengo dos hijas y si hubiesen nacido en otro pais o bajo otra religion se que les habria puesto unas cadenas que no serian justas.

    La peli promete..

    24 julio 2013 | 09:32

  2. Dice ser keiko

    escribir
    AQUI UN CIMENTARIO ES PERDER EL TIEMPO SI NO ES DEL GUSTO DE QUIEN SENSURA …GRACIAS AHORA ME DARAN BORRON Y CUENTA NUEVA ..CIAO

    24 julio 2013 | 11:05

  3. Dice ser Cristina

    Keiko, se dice comentario (no cimentario), censura (no sensura)….aprende a escribir antes de nada, DUELE LOS OJOS

    Estereotipos o no, las mujeres tienen los días contados en el mundo musulmán.
    No valemos nada allí y encima tenemos la culpa si nos violan o nos roban.
    La verdad que la película promete. Pobre chica.
    Si acepta las normas impuestas, será infeliz toda la vida y si lucha por su libertad, sufrirá más.
    malditas religiones que todo lo controlan…deberían estar prohibidas

    24 julio 2013 | 20:06

  4. Dice ser ninet

    No entiendo, ni quiero entender de religiones y personas colgadas 500 años antes de cristo, no han evolucionado jamás.

    Son fanáticos, sin emociones, cortos de entendederas, y salvajes con las mujeres…y niñas.

    25 julio 2013 | 08:51

  5. Dice ser Pedro

    Increíble y emocionante película.

    25 julio 2013 | 19:29

Los comentarios están cerrados.