Tu blog Tu blog

Este es tu altavoz

Entradas etiquetadas como ‘ayudas’

Las ‘huidas’ de Rajoy

Por Ángel Villegas Bravo

No se cansan el presidente del Gobierno, sus ministros, los altos cargos de su partido y la brigadilla mediática afín, de ensalzar la buena marcha de la economía; pero ocurre que los números son los números, y al final dejan con el trasero al aire a todos estos propagandistas de la mentira.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el Palacio de la Moncloa (EFE).

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el Palacio de la Moncloa (EFE).

Y los números dicen que ahora hay menos personas trabajando en España que cuando Rajoy llegó al Gobierno; dicen que hay menos parados que reciban prestación de desempleo y dicen que este Gobierno se ha ‘fumado’ más de la mitad de la hucha de las pensiones. Dicen, también, que hay menos parados, sí; pero ya se encargan los interesados en ocultar los cientos de miles de inmigrantes que han dejado nuestro país y los muchos miles de españoles que se ha visto obligados a emigrar. Dicen que los comedores sociales no dan abasto, que los sueldos han bajado y que hay millones de ciudadanos que, aún trabajando, son pobres.

Un breve repaso por la legislatura de Mariano Rajoy nos lleva a que las cosas, para el ciudadano de a pie, no solo no han mejorado, sino que han empeorado, que la desigualdad ha aumentado, que seguimos emigrando, que la sanidad pública se sigue privatizando, que la corrupción no se castiga e, incluso, se encubre, que se intenta mediatizar a los jueces y que se promulgan leyes represivas, como la llamada “ley Mordaza”.

Por ende, el gestor ‘magnífico’ de este país, se niega a debatir con los demás candidatos. Las huidas del presidente empiezan a ser tan conocidas como las de aquel torero famoso por sus espantadas.

El poco apoyo institucional a las empresas españolas

Por Susanna Molina

Soy copropietaria de una pyme dedicada al email marketing, fundada en el 2005 y que con mucho esfuerzo se ha mantenido todos estos años en que la crisis nos ha afectado. Desde 2010 no subimos precios, pero siempre estamos intentando innovar y sobre todo cuidar al detalle a los clientes para que sigan con nosotros. Aún siendo una sociedad civil de dos únicos socios hemos podido, durante estos años, ampliar la plantilla y ahora tenemos a 3 personas contratadas con contrato indefinido. Pagamos impuestos, cotizamos a la Seguridad social, cumplimos con las obligaciones fiscales… y creemos al presidente del Gobierno cuando dice que hay que apoyar a las empresas españolas para que podamos salir de la crisis.

Imagen de archivo de un trabajador en una empresa.

Imagen de archivo de un trabajador en una empresa.

Pero ante todo intentamos sobrevivir en un mundo cada vez con más competidores. Muchos de estos competidores son empresas extranjeras, que operan desde fuera y que bajan los precios a casi 1/3 de nuestros precios. ¿Cómo lo consiguen? Fácil, tienen soporte técnico contratado en Pakistán, la India pagando unos sueldos que para nada se parecen a los que pagamos nosotros; no tributan en España ya que se han domiciliado en otros países.

Antes de fin de año un Ayuntamiento de nuestra provincia nos contactó para valorarnos como proveedores del Ayuntamiento, también estaban valorando a otros competidores locales y extranjeros. A principios de año nos dijeron que no habíamos sido seleccionados ya que se habían decantado por una de estas empresas con soporte en Pakistán. Por supuesto que cada uno puede contratar dónde y a quién quiera pero veo que ¡para la administración prima el precio ante el apoyo a empresarios locales! Gracias señor presidente por su apoyo… ¡o no!

Más impedimentos a las ayudas económicas de las becas Erasmus

Por Teresa González Míguez

La nueva orden ( ECD/527/2014), publicada en el BOE el  1 de abril, por la que se establecen las bases reguladoras de la convocatoria de ayudas Erasmus, financiadas por el Ministerio de Educación, recorta todavía más las ayudas económicas, exigiendo un nivel B2 de idioma a todos los alumnos, acreditado mediante escuelas oficiales de idiomas, no reconociendo los certificados expedidos por las propias Universidades, que a su vez dependen del Ministerio.

Estudiantes españoles en Hungría en una protesta por los recortes que sufre la educación en España. (ARCHIVO - EFE / Marcelo Nagy)

Estudiantes protestan por los recortes. (ARCHIVO – EFE)

Sin embargo las Universidades para conceder la beca de movilidad han exigido un nivel B2 para Inglés y un nivel B1 para el restos de lenguas, lo que el Ministerio no acepta ni siquiera para los Grados bilingües, estando autorizados por él mismo.

Todo ello nos lleva a que el objetivo es limitar las ayudas económicas todavía más, sin tener en cuenta que el fin principal de las becas Erasmus es perfeccionar el idioma del país donde se van a cursar los estudios.

A la espera de las subvenciones para la instalación de ascensores

Por Mª del Pilar Sierra

Ascensor de un edificio residencial. (ATLAS)

Ascensor de un edificio residencial. (ATLAS)

Hace algunos años, la Comunidad de Madrid ofreció subvenciones de ayuda para la instalación de ascensores de edificios residenciales. En principio, las subvenciones alcanzaban el 100% para las comunidades o personas que cumplieran los requisitos.

Fueron muchos, entre los que puedo incluirme yo, los que nos embarcamos en la instalación del ascensor. Tuvimos que pedir préstamos y ayudas a familiares que aún continuamos pagando con nuestras pequeñas pensiones.

Pasado algún tiempo, conocimos que las subvenciones habían bajado a 50.000€ por comunidad, después a 15.000€ y así, suma y sigue. En poco tiempo, tendremos que pagar por haber tenido la “osadía” de instalar el dichoso ascensor.

¿Qué hay del resto de jubilados y trabajadores humildes que todavía esperamos esa subvención? La respuesta recibida es que no hay presupuesto para ello. Créanme, hay muchas personas que esperan y desean esas subvenciones.

Injusticias en la concesión de becas

Por Rocío Alonso

Estudiantes en Selectividad. (EFE)

Estudiantes en Selectividad. (EFE)

Cada vez somos más y más los estudiantes que pedimos ayuda al Ministerio de Educación para subvencionar o ayudarnos en el pago de nuestros estudios y cada vez son menos a quienes nos la conceden. El pasado año 2013 entró en vigor una ley que, entre otras cosas, pedía como requisito mínimo una nota de 6,5 en la Fase General de la Prueba de Acceso a la Universidad en la Comunidad de Madrid.

Dicho esto, ahora os expongo mi caso personal: en una familia separada, con un miembro en paro y sin ningún tipo de manutención por parte del otro y con unos ingresos reducidos. ¿De verdad en este caso no se puede conceder ningún tipo de ayuda? Mi nota en la fase general fue de un 6,3, no llegando así a alcanzar la nota mínima requerida y por tanto siendo éste el motivo de que me haya sido denegada. ¿Ustedes de verdad consideran esto justo? La selectividad, para quien no sepan de ella, es una prueba que dura 3 días en los que, por cualquier motivo como nervios, enfermedad u otras causas, puede impedir sacar mayor nota. Y si a pesar de eso, consigues la nota para entrar en el Grado que quieres, ¿dos décimas deben impedirte esta ayuda? Además, no tienen en cuenta la fase optativa, siendo asignaturas de libre elección en las que saqué buena nota.

Después de todo esto, ¿se tiene que seguir creyendo en la igualdad y en las ‘subvenciones’? Y para colmo, siempre tienes que encontrarte con gente a la que se la conceden sin ningún tipo de necesidad. O incluso a la gente que no tiene ningún pelo en la lengua para decir: “me han dado la beca, me voy a ir de compras o de viaje”. Algo que a uno le despierta ganas de replicar pero por respeto no lo hace.

¿Por qué tiene que haber estudiantes en una situación económica mala que tienen que buscarse todo tipo de ‘inventos’ para poder pagar una matrícula (los que consiguen pagarla) cada año más alta, basándose en una nota de tres días y sin mirar lo que realmente importa? Me gustaría que de verdad si alguien piensa lo contrario, o que esto es justo, que lo diga. Porque yo sinceramente no consigo entenderlo.

Sin voz ni voto…y ahora sin derechos

Por Mayte Guillén

Me dirijo a su periódico en representación de mi hermana de 30 años, con 83% discapacidad y Grado III. Ella no tiene voz porque su habla silenciosa y tropezada solo la entendemos algunos. Su mundo somos su familia, y nuestro mundo gira en torno a ella. Tampoco tiene voto por que su incapacitación así lo determina.

En el 2007 solicitamos la dependencia, desde entonces se han publicado normas inconexas, hemos reciDependenciabido la visita del valorador en casa por dos veces, pero solo damos pasos en círculos sin avanzar, con trabas administrativas y sin rastro de ayudas…Así que solo me queda concluir que, como decía al principio, mi hermana no solo no tiene voz ni voto, sino que además no tiene derechos.

Quizá deberíamos replantearnos qué hacer con sus obligaciones, especialmente las fiscales; pero claro ella no es una SICAV ni es consejera delegada de entidad bancaria, ni se relaciona con las Islas Caiman, ni tiene dinero que aflorar…

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”

(…)”. Art. 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Becas de excelencia en la Comunidad de Madrid: Sobresaliente en injusticia

Por Irene Ortiz de Saracho

Una de las expresiones más utilizadas últimamente al hablar de educación es la “búsqueda de la excelencia”. Esfuerzo y trabajo duro para intentar lograr el máximo rendimiento académico. Concretamente, “aprovechamiento académico excelente”, como reza la convocatoria de las Becas de Excelencia de la Comunidad de Madrid para este curso 2013/2014.

Así que aquí estoy, decidida a enviar mi solicitud para estas becas, tras obtener una media de 8.94 en el segundo curso de mis estudios de ingeniería en la Universidad  Politécnica de Madrid –la mínima nota exigida en estudios relacionados con ingeniería es un 8-. Imaginen mi cara de sorpresa al ver que, tras rellenar todo el formulario, no puedo continuar con el proceso por no haber sido beneficiaria de la beca en mi año de ingreso a la universidad. Error informático, seguro. Intentémoslo otra vez. Pero no, la triste realidad es que la Comunidad de Madrid ha decidido incluir este año un punto más en el artículo 8 de la convocatoria, restringiendo la concesión de becas. Además, no crean ustedes que lo han anunciado a bombo y platillo, por supuesto que no. En el resumen que aparece en la página web de las Becas de Excelencia ni se menciona, sino que hay que sumergirse en la convocatoria del BOCM para encontrarlo.oficina

Esto me lleva a plantearme el uso demagógico que se está dando a la palabra ‘excelencia’, reflejado en la convocatoria de unas becas cuyo único criterio de concesión deberían ser los resultados académicos del curso previo. Por lo visto, la excelencia debe ser algún tipo de aura que alumnos en mi situación no poseemos. ¿Acaso no se puede haber hecho una prueba de selectividad simplemente buena y ahora tener un excelente rendimiento universitario? ¿Dónde está la valoración de mi esfuerzo y trabajo duro a lo largo de este año?  Con la inclusión de nuevos criterios como este, arbitrarios e injustos, e incorporados casi como “letra pequeña” sólo puedo sentirme engañada. Atrapada en un sistema que abusa de las grandes palabras porque quedan muy bien en los discursos pero que a la hora de la verdad no sabe lo que significan.

Hace algunas semanas reflexionaba en voz alta con mi familia sobre qué debía pensar el Gobierno de este país sobre el triste hecho de que estuviera invirtiendo en formar a excelentes profesionales que casi con total seguridad acabarían ejerciendo en el extranjero. La clásica “fuga de cerebros”. Pero no se preocupen, ahora sé la respuesta: no les importa en absoluto.

El timo de las ayudas a los emprendedores

Por Sonsoles Fernández de Córdoba

Esto es un hecho ocurrido esta semana en Madrid. Tres jóvenes han montado su propia empresa. Una sociedad con el poco capital que han podido reunir. La idea es buena, tienes ganas y están preparados. El momento también es bueno: hay ayudas para ello recientemente aprobadas.  Uno de ellos es designado Administrador Único porque es el que se ocupará directamente del negocio. Aún no tienen personal, pero ya lo tendrán. Están empezando: un local pequeño, los programas informáticos, la web… La Seguridad Social le reconoce el Alta como Autónomo con la bonificación aprobada por el famoso Decreto de Marzo para emprendedores autónomos: el 30% de las contingencias comunes. autonomo

Unos 80 Euros mensuales durante un año. No es mucho, pero para su economía sí lo es.  Llega el recibo que la Seguridad Social gira en Abril: 190 Euros; el de Mayo: 190 Euros. Perfecto. El de Junio 270 Euros. El joven cree que se han confundido y acude con los recibos a la oficina de la Seguridad Social más cercana para mostrar el error. El funcionario de turno le dice que no, que no hay error. ¿Cómo es posible? –pregunta.- Es que esa bonificación no vale para los Administradores de sociedades –responde- ¿Cómo no va a valer si la tengo reconocida por escrito por ustedes y me han pasado ya dos recibos bonificados? Respuesta: Ya, es que lo han cambiado. ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿En qué norma? –insiste el joven-  No, es que nos han mandado una circular interna diciéndolo, y lo tenemos que hacer así- contesta el funcionario-.

El joven se queda atónito: o sea – piensa- que la ley dice una cosa, que a mí se me reconoce un derecho, y que ahora por una circular interna,  que ni si quiera muestra el funcionario, va a ser que no. ¿Pero esto qué es?  Esto es un timo. Mañana nos contarán que el empleo ha mejorado, que hay más cotizantes, que yo qué sé….  Mentiras, mentiras, mentiras. Y el joven piensa que, definitivamente, al Sr. Montoro se le ha ido la “olla”.  Ellos, que se habían creído que de verdad pensaban apoyar a los emprendedores, concluyen: este país no tiene arreglo. Son todo mentiras.

Debe ser que ya nos dan por perdidos

Por Marta Gutiérrez Andrés

Pertenezco a esa generación que acabó la carrera/master/doctorado hace un tiempo (entre 4 y 5 años) y lleva desde entonces luchando con uñas y dientes por sobrevivir.

Si, suena muy trágico, pero a ver quién es el guapo que se atreve a decirme que no es trágico que después de estudiar “para tener un futuro mejor” no consigas más que becas de dos duros que no dan para pagar ni una habitación en un piso compartido (no hablemos de gastos tan superfluos como luz, agua, calefacción, comida…) o contratos temporales donde especifica que contratan a alguien sin estudios cuando te están pidiendo que salves el mundo. Por lo menos estos están mejor pagados, incluso para renovar algo de ropa para que no te miren mal en la oficina cuando llevas las blusas recosidas porque no hay para comprar una nueva.oficina

Y lo más trágico de todo es que esta es la mejor situación que llegamos a experimentar y tristemente nunca dura mucho más de un año. De ahí vuelta a empezar, vuelta a reinventarse. Y vuelta a mirar para atrás: “¿Qué hice mal? ¿Cómo puedo hacer que la próxima vez vaya mejor?” Pero estas preguntas no tienen respuesta, porque en cada sitio te has dejado la piel, has superado con creces las expectativas y has dado mucho más de lo que te pedían. ¿Se puede pedir más?

Y te replanteas el futuro y lo ves muy negro, porque ya no te consideran joven, hace años ya que no lo eres, pero todavía no te han dado la oportunidad de tener esa experiencia que se supone que ya debería tener la gente de tu edad. Y piensas que nunca vas a conseguir salir del bucle, pero te sigues esforzando, pero cada esfuerzo cuesta más. Y se sacan fondos para ayudas a los menos de 25, porque “ellos son el futuro”. Pero para esa generación para la que nadie saco ni ayudas ni trabajo ni una oportunidad de demostrar lo que valen nadie saca nada. Ni la cara para decir que a nosotros no nos están dejando ser el futuro.

Debe ser que de verdad nos dan por perdidos.

Quejas por no tener ni para comer

Por M. M. C.

Oficina de empleo [Réplica a la carta ‘¡Yupi, mi novio tiene trabajo!, sí, ese que dignifica’] En respuesta a la carta de Susana R., en la que nos contaba que su novio tenía trabajo pero todo lo demás eran quejas. Solo quiero decir que recuerde los seis millones de personas que no tienen trabajo y que sus quejas vienen porque no tienen ni para comer.

Yo he tenido la suerte de encontrar una sustitucion de un mes donde no haré ni 50 horas mensuales y donde cobro menos de 300 euros. Cobraba más del desempleo pero no he podido rechazar ese trabajo porque si no se acabaron las sustituciones. Me gustaría recomendarle que antes de quejarse, podría haber dejado ese trabajo a otra persona que lo hubiera agradecido más que ella. Yo solo puedo dar gracias a Dios por tener un trabajo.