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Entradas etiquetadas como ‘autonomos’

Cada loco con su tema en el debate a cuatro

Por Carlos Carretero Legrand

Los cuatro candidatos a la Presidencia del Gobierno, en el debate a cuatro (Europa Press).

Los cuatro candidatos a la Presidencia del Gobierno, en el debate a cuatro (Europa Press).

Mariano Rajoy sigue con su promesa incumplida en la anterior legislatura, de bajarnos los impuestos. Además pretende convencernos de que los aforados no tienen un trato de favor a la hora de ser juzgados cuando son pillados robándonos.

Pedro Sánchez se ancla en su letanía de que su partido es el único de progreso y honradez, omitiendo que cuando gobernaron ellos dejaron el país en la más absoluta ruina.

Pablo Iglesias sigue con su sueño de quitar el dinero a los ricos para dárselo a lo pobres, olvidando que la historia nos recuerda que cuando se les tocan las narices a los ricos, estos hacen las maletas y se van, dejándonos muertos de hambre en el mejor de los casos, si no matándonos unos a otros.

Abert Rivera promete contratos fijos para todos los trabajadores, sin enterarse de que la estabilidad en el empleo nunca es fruto de decisiones políticas, sino de proteger a las empresas de forma que tanto los empresarios como los trabajadores sientan que tienen un aliado en los políticos  y no como ha ocurrido hasta ahora, que emponzoñan la vida laboral, legislando en favor de una u otra parte, en función de la ideología de turno.

Compremos en el pequeño comercio

Por Manuel Gozalo

Pequeño comercio en el centro de Madrid. (ARCHIVO)

Pequeño comercio en el centro de Madrid. (ARCHIVO)

Ante el desastre económico en que está sumido este país, la falta de trabajo, y el problema que están pasando las pequeñas empresas, lo suyo es que compremos en esas empresas.

Yo soy un vendedor de seguros de una aseguradora muy conocida, como otros vendedores de telefonías que tienen sus oficinas o su representación en personas autónomas. Ahora el personal suele comprar los seguros por Internet a las grandes empresas o bien contratar o comprar móviles a las operadoras telefónicas directamente, en vez de ir a una oficina local del barrio que es de un autónomo que ha puesto una oficina de venta de representación colaboradora de esa operadora. Lo mismo pasa con el consumo comestible de la gente que compra en grandes superficies en lugar de comprar al carnicero, frutero o pescadero, es decir, a los pequeños autónomos del barrio. Y lo peor de todo son aquellos que compran a través de páginas de compra y venta en Internet, que se proveen de los artículos desde otros países como China u otros países donde la renta per cápita es más baja, y por eso pueden vender los artículos de consumo más baratos. Con esas compras el mercado de España está muy achuchado y será difícil que crezca el empleo.

Por eso, el consumidor ha de saber que comprando a los pequeños vendedores hará que se vaya recuperando esta economía que cada vez está más por los suelos. En esta España mía, en esta España nuestra -como decía la canción- que está cada vez más parada y más paupérrima.

¿Cómo ha degenerado tanto el taxi en Barcelona?

Por Raúl L. P.

Hace ya años, en el 2004, pude sacar la credencial y comprarme una licencia de taxi en Barcelona. ¡Buenos tiempos! De entrada me sorprendió la facilidad con la que aprobamos el 90%; es más, durante las 3 horas de la prueba las examinadoras se ausentaron 30 minutos para almorzar, quien no aprobaba era, literalmente, tonto de remate. En aquella época creo que solo había 4 convocatorias anuales y el ayuntamiento cobraba unos 120 euros de tasas.

Durante los primeros años de mi vida de taxista todo era de color de rosa, clientes a porrillo y a cualquier hora, colas interminables en las zonas de fiesta y los taxistas ganando muy buen sueldo, acorde con a la inversión realizada, todo hay que decirlo. En mi caso fueron unos 90.000 euros entre licencia, coche y taxímetro. Por aquel entonces solo se contabilizaban 600 asalariados, 600 coches las 24 horas.

Pasaron los años y Barcelona crecía. Tranvía, líneas nuevas de metro y de bus, bicing, ampliación de horarios, mayor frecuencia de aerobús [bus que une El Prat con el centro], etc y empezamos a entrar en “desaceleración”, como decía el “cejas”.

Empiezan los despidos y cierres de empresas, y españoles e inmigrantes se ven en la calle y como su vecino dice “pues métete al taxi, que los taxistas están ‘forraos’“, se les ocurre la genial idea de hacer el curso. El ayuntamiento se ve desbordado por las solicitudes y decide, unilateralmente, ampliar las convocatorias anuales de 4 a 9. Cómo no, vio negocio: unos 100 aspirantes a 120 euros por convocatoria, multiplicado por 9 es un dinero muy suculento, y como no hay suficientes escuelas de taxistas pues a abrirse a diestro y siniestro.

Todo esto nos llevó a la antesala de lo que estamos sufriendo, taxistas que ni siquiera hablan español (ya casi no quedan, han aprendido castellano con el tiempo), multiplicación por 6 o 7 de los asalariados, que pasan de 3.000, y eso sin contar a familiares de titulares de licencia a los que no se contrata, sino que se sacan autónomos y quedan fuera de recuento… En plena crisis empiezan las quejas, de taxistas y de usuarios.

Taxi por Barcelona

Taxi por Barcelona (ARCHIVO)

Tras algunas movilizaciones de taxistas, que parecen meros paseos, y el resurgimiento de algunas plataformas de taxistas cabreados, el IMET (Institut Metropolita del Taxi) y sus vasallos del STAC (Sindicat de Taxistes Autonoms de Catalunya) deciden reunirse con otras asociaciones minoritarias para tomar medidas. La primera, eliminar las liberalizaciones de festivos y temporada de verano que permitían que se trabajara pese a tener fiesta; como no sirve de nada, los autónomos aun se cabrean más, por lo que empiezan a endurecer los requisitos para aprobar y se introduce prueba de idioma; seguimos igual, o peor, es verdad que no aprueban tantos aspirantes y parece que se ha cerrado el torrente de nuevos taxistas, pero seguimos perdiendo poder adquisitivo, y el ayuntamiento y el IMET no es que estén por la labor.

Llegamos al 2012 y el IMET consulta a los autónomos para saber qué hacer para paliar la crisis. Se propones 4 soluciones y se escoge los turnos y la regulación horaria. Aquí es cuando entra en juego la señora Carmen de Tienda, presidenta de la asociación de empresarios del taxi, o sea las flotas. Esta señora, que representa a menos de 1.100 licencias, es capaz de poner en jaque a todo el sistema y presionar para que las votaciones libres de más de 8.000 autónomos no se tengan en cuenta y se anulen los resultados, pasando a ser un paripé del IMET para tener a los taxistas calladitos. Esta señora defiende que la regulación horaria va contra el Estatuto de los Trabajadores y que todas las flotas de su asociación cumplen escrupulosamente. A mí no me salen los números, porque según el Estatuto el número máximo de horas a la semana son 40, 8 diarias, y los taxistas con contrato de 8 horas son obligados a trabajar 12, con los riesgos que esto implica.

La situación nos ha llevado a ver situaciones como las publicadas en este diario, como el taxista que en octubre del 2013 le cobró a un americano 145 euros por llevarle de la terminal 2 del aeropuerto a la 1, recorrido de 5 kilómetros, o el caso del taxista que atropelló a una niña de 14 años y se dio a la fuga, que todavía está por ver que esa persona tenga credencial de taxista. O el último caso del que me he enterado, que el 15 de diciembre un taxista literalmente robó a una pareja de ancianos la bolsa con los regalos de Navidad de sus nietos.

¿Cómo ha degenerado tanto el taxi de Barcelona? De entrada, la crisis, hay menos demanda; como segundo factor una gestión pésima de IMT y ayuntamiento. El taxi es un sector intervenido por el estado y es el encargado de velar por su rentabilidad, y mientras se han proyectado grandes infraestructuras de transporte no se ha diseñado ningún plan de contingencia y eliminación de licencias, y lo que se ha hecho, se ha hecho tarde; y tercero, las flotas y asalariados: actualmente un asalariado le cuesta a su contratante mensualmente 600 euros de Seguridad Social, 200-300 de IRPF, 500 de gasoil y el 40% de la recaudación diaria o 1.200 euros de nómina. Esto suma 2.600 euros mensuales sin contar averías y mantenimiento, por lo que el empresario suele presionar muchísimo para conseguir de 180 a 200 euros diarios de media. Hoy solo se hacen 150, de forma legal, sin engañar, y no se llega a conseguir rentabilidad como para mantener a un trabajador, por lo que el empresario no va a pedir que engañes o cobres de más, pero sí que va a despedir a su trabajador si no llega a 180 euros.

Todo esto lleva a la aparición de casos de taxistas que engañan a sus pasajeros. Y con todo esto el IMET aún es capaz de decir que 5 inspectores son suficientes para controlar un sector con 15.000 licencias. El taxi de Barcelona está condenado y muerto, y poco a poco veremos cómo los coches empezaran a ser cada vez más viejos, en peor estado y más inseguros. Esta es la realidad del taxi de Barcelona, el mismo que muchos critican e incluso insultan a sus conductores desde el anonimato de un teclado, así que un saludo a todos y nos vemos en las calles.

No lo llames emprendedor cuando quieres decir autónomo

Por José Mª García Diago

En los años de bonanza económica ligada a la construcción asistimos a un aumento hasta límites insospechados el número de autónomos. Este crecimiento se debió al auge de la subcontratación por la que las grandes empresas buscan abaratar costes prescindiendo de trabajadores propios con el ahorro consiguiente en seguros sociales, y a la facilidad de los autónomos para ocultar a Hacienda los beneficios que proporcionaba el ladrillo ya que según algunos estudios permite ocultar entre el 25% y el 3’0% de la renta.

El negocio que creíamos que era seguro se fue ralentizando primero (solo sostenido por la obra pública) y terminó por “explotar” llevándose por delante constructoras, inmobiliarias, cajas de ahorro… y por supuesto a los autónomos. Autónomos

Unos años de dura crisis después, y ante la nula creación de empleo, nos empiezan a hablar de “emprendedores“, de perseguir nuestro sueño, de ser nuestro propio jefe, de aprovechar la coyuntura para sacar lo mejor de nosotros mismos… todo eso mientras el número de autónomos cae sin parar y el cierre de empresas no se ralentiza.

Cuando hablan de emprender lo que realmente quieren decir es que te hagas autónomo, que montes tu negocio (sin financiación, por supuesto), que aligeres los datos del paro y que si cierras (como suele pasar en la mayoría de los casos) no tendrás derecho a subsidio de desempleo. Un chollo. Los medios de comunicación nos muestran a los grandes emprendedores que han triunfado con ideas ligadas principalmente a las nuevas tecnologías, pero basta con darse una vuelta por cualquier ciudad para ver la nueva “burbuja” que viene: fruterías.  No lo llamen “emprendedor” cuando quieren decir “autónomo”.

El timo de las ayudas a los emprendedores

Por Sonsoles Fernández de Córdoba

Esto es un hecho ocurrido esta semana en Madrid. Tres jóvenes han montado su propia empresa. Una sociedad con el poco capital que han podido reunir. La idea es buena, tienes ganas y están preparados. El momento también es bueno: hay ayudas para ello recientemente aprobadas.  Uno de ellos es designado Administrador Único porque es el que se ocupará directamente del negocio. Aún no tienen personal, pero ya lo tendrán. Están empezando: un local pequeño, los programas informáticos, la web… La Seguridad Social le reconoce el Alta como Autónomo con la bonificación aprobada por el famoso Decreto de Marzo para emprendedores autónomos: el 30% de las contingencias comunes. autonomo

Unos 80 Euros mensuales durante un año. No es mucho, pero para su economía sí lo es.  Llega el recibo que la Seguridad Social gira en Abril: 190 Euros; el de Mayo: 190 Euros. Perfecto. El de Junio 270 Euros. El joven cree que se han confundido y acude con los recibos a la oficina de la Seguridad Social más cercana para mostrar el error. El funcionario de turno le dice que no, que no hay error. ¿Cómo es posible? –pregunta.- Es que esa bonificación no vale para los Administradores de sociedades –responde- ¿Cómo no va a valer si la tengo reconocida por escrito por ustedes y me han pasado ya dos recibos bonificados? Respuesta: Ya, es que lo han cambiado. ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿En qué norma? –insiste el joven-  No, es que nos han mandado una circular interna diciéndolo, y lo tenemos que hacer así- contesta el funcionario-.

El joven se queda atónito: o sea – piensa- que la ley dice una cosa, que a mí se me reconoce un derecho, y que ahora por una circular interna,  que ni si quiera muestra el funcionario, va a ser que no. ¿Pero esto qué es?  Esto es un timo. Mañana nos contarán que el empleo ha mejorado, que hay más cotizantes, que yo qué sé….  Mentiras, mentiras, mentiras. Y el joven piensa que, definitivamente, al Sr. Montoro se le ha ido la “olla”.  Ellos, que se habían creído que de verdad pensaban apoyar a los emprendedores, concluyen: este país no tiene arreglo. Son todo mentiras.

¿Qué fue de las subvenciones para autónomos?

Por Gonzalo Trigo Paniagua

Manifestación de autónomosHace dos años monté un negocio con toda la ilusión del mundo y solicité la subvención que dicen otorgar por salir del paro y hacerme autónomo. Ya me avisaron que tardaban tiempo pero transcurridos unos meses empecé a solicitar información acerca del estado de mi expediente. Primero me respondían que ya me pedirían documentación a aportar, aunque ya la había adjuntado en el momento de presentar la solicitud. Después me indicaron que estaban a la espera de presupuesto.

Al cabo de todo este tiempo, hace unos días que he recibido una notificación en la que se me comunica textualmente: “Su solicitud ha sido desestimada por silencio administrativo debido a la falta de presupuesto” y sin posibilidad de recurso alguno.

Después de esperar y esperar me he quedado sin subvención, lo cual me lleva a pensar si no es sólo humo lo que anuncia la Comunidad de Madrid con el único objeto de adelgazar la lista de desempleados.

Paro para los autónomos: una patraña

Por Karla Casillas Bermúdez

Me gustaría dirigir esta carta a todos los autónomos de España, que en su momento creyeron, de manera ilusa, que pasarían a ser ciudadanos de primera categoría al aprobarse la ley que nos otorgaba el derecho a cobrar el paro.

Las cifras oficiales dicen que casi al 70% de los autónomos que solicitamos este derecho se nos deniega por “aspectos técnicos”, y es que a ninguno de nosotros, se nos ha explicado que esto es una monumental y vil patraña. Durante los tres años que mantuve abierto mi negocio de hostelería (en el que invertí todo mi capital) pagué religiosamente mi cuota como autónoma, la cual ascendía a 280 euros mensuales e incluía el concepto de “Protección por cese de Actividad”, que en teoría me daba derecho a pedir la prestación en caso de que mi negocio quebrara.  Al tercer año y debido a la crisis, no solo acabé en números rojos, sino que acumulé una enorme deuda e iniciaron contra mí una demanda de desahucio por impago de alquiler.

ParoEn octubre de 2012, ya con el negocio cerrado por quiebra, comencé a tramitar mi prestación y después de presentar a FREMAP -la mutua que gestiona la concesión de prestaciones- un archivo interminable de documentos para comprobar mi “cese de actividad por causas económicas”, ésta me fue denegada, por segunda y última vez a finales de enero de 2013.

El proceso que tuve que afrontar estuvo plagado de agravios, arbitrariedades y humillaciones. He llegado a la conclusión de que la mutua no hace más que plantear objeciones con la clara intención de que el trabajador autónomo desista de su derecho de cobrar el paro, cayendo en una situación más dramática aun si cabe tras la quiebra de su negocio, lo cual me parece una actitud francamente indolente.

La mutua ha elaborado un ‘manual de quiebra’ que establece una rígida  y poco realista definición de lo que se entiende por quebrar: dos años con un 20% de pérdidas, seguidos por un tercer año con más del 30% de pérdidas. De esta manera, me parece que el paro de autónomos es una tomadura de pelo, pues hay tantas maneras posibles de quebrar, como negocios mismos hay. Y si no, que se lo digan al 70% referido anteriormente. En mi caso concreto quebré en un solo año de manera fulminante.

Tras tres meses de papeleos un empleado de FREMAP me recomendó que “mejor acudiera a los juzgados” pues es a través de esta vía como se resuelven de verdad los casos. ¿Alguien cree que es ésta una buena manera de incentivar a los emprendedores?