Entradas etiquetadas como ‘Los Simpson’

El universo de los Simpson, patas arriba en una animación

“Minimalista en el estilo, gráficamente abstracto, con un giro extraño“, así define el estudio estadounidense de diseño Laundry su animación de los Simpson. La masa de pelo azul y ondulado y las cuentas rojas del collar de Marge; las rosquillas glaseadas de Homer, el peinado estrellado de Lisa y Maggie y la cabeza rectangular de Bart se reconocen al instante como suculentos iconos pop y también desconciertan al combinarse caóticos en una coreografía animada a ritmo industrial.

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Una estudiante española comprime de forma magnífica los guiños cinéfilos de Los Simpson

La española Celia Gómez, de 22 años, que se autorretata con una precisión notable en la descripción que inserta en su perfil de Twitter: “Comunicóloga pelirroja adicta al cine y las series. Algún día tocaré a David Fincher”, es la autora de un exquisito vídeo montaje donde empareja una treintena de escenas originales de películas con la recreación de cada una en la serie Los Simpson, la única familia de la que resulta imposible cansarse.

Con un montaje de gran dinamismo y sincronía con la banda sonora —acertadísima elección: Sing Sing Sing (With a Swing), la canción-nitroglicerina del nunca suficiemente alabado Louis Prima, interpretada por la orquesta de Benny Goodman en 1937—, la habilidad de Gómez es lograr que ambas partes de la pantalla partida  parezcan una sola en tempo narrativo y ritmo de edición.

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Visiones oscuras de Springfield, la ciudad de los Simpson

'UnReal Estate' - Tim Doyle

‘UnReal Estate’ – Tim Doyle

Los escenarios son tan conocidos para ti como los de tu barrio. Con Springfield, el mundo de la familia Simpson, Matt Groening siempre coqueteó con la posibilidad de estar refiriéndose a un lugar real. Primero negó que se refiriera a ninguna localidad, con el tiempo confesó haberse inspirado en su ciudad natal —Portland, en el estado de Oregón—, también en Springfield (Massachusetts), ciudad de procedencia del (hasta el año 2001) productor ejecutivo y show runner de los Simpson Mike Scully.

Springfield contiene la dualidad de no estar situado en ningún estado en particular y a la vez ser representativo de cualquier microcosmos social de occidente. Todos hemos relacionado una ciudad real con el convencional y a la vez caótico, divertido y a la vez mediocre universo de los Simpson.

A lo largo de las ya 26 temporadas de la famosa serie de televisión, sus guionistas han desarrollado la historia y los escenarios con mimo, tanto que cuando uno consulta la entrada de Springfield en la Wikipedia encuentra una cantidad de información similar o superior a la de otras localidades reales. Habitantes: 20.720, elevación: 482 metros, fundada por Jebediah Springfield en 1796, medio ambiente “inusualmente contaminado”, geografía “variada” que incluye “bosques, praderas, cordilleras, un desierto, un cañón, un glaciar, playas, badlands, pantanos, un puerto, abrevaderos y canales navegables”.

Consciente de que está cerca de ser real para los millones de fans de la serie, el artista estadounidense Tim Doyle crea una colección de ilustraciones que presentan a la ciudad de los Simpson con cierto realismo, envuelta en la oscuridad de la noche de un día cualquiera, con las luces apagadas y siluetas de personajes reconocibles pero a la vez ligeramente humanizados.

'UnReal Estate' - Tim Doyle

‘UnReal Estate’ – Tim Doyle

El badulaque de Apu con las torres de la central nuclear de fondo, el bar de Moe con un saxofonista apoyado en la esquina que podría ser Murphy Encías Sangrantes, la tienda de cómics con un poste de fondo señalando uno de los restaurantes de comida rápida de Krusty Burger… En la atmósfera de las láminas de la colección, que amplía desde 2012, el autor muestra una localidad en decadencia, vacía de vida y melancólica, despojada de sus habituales colores chillones.

Doyle relata en su página web que la idea para esta serie de ilustraciones se remonta al año 2001, cuando saltó la noticia de que, “a raíz de una disputa laboral”, los Simpson podían llegar a su fin. “Me encontré extrañamente afectado por esta posibilidad”, confiesa reflexionando sobre los muchos años que ha pasado enganchado al show desde su estreno en 1987 en los EE UU en el Show de Tracey Ullman.

“Pensé en cómo las localizaciones más famosas de Springfield, en cómo todos nosotros (…) sabemos dónde conseguir un Fresisuis, pillar un flameado de Moe o recordar dónde Jebediah Springfield perdió la cabeza. Me di cuenta de que estos lugares completamente ficticios forman una especie de geografía cultural”.

Helena Celdrán

'UnReal Estate' - Tim Doyle

‘UnReal Estate’ – Tim Doyle

'UnReal Estate' - Tim Doyle

‘UnReal Estate’ – Tim Doyle

'UnReal Estate' - Tim Doyle

‘UnReal Estate’ – Tim Doyle

'UnReal Estate' - Tim Doyle

‘UnReal Estate’ – Tim Doyle

'UnReal Estate' - Tim Doyle

‘UnReal Estate’ – Tim Doyle

'UnReal Estate' - Tim Doyle

‘UnReal Estate’ – Tim Doyle

Viñetas de animales que despiertan una sonrisa

Una de las microhistorias de Liz Climo

Una de las microhistorias de Liz Climo

Una colección de osos, ratas, conejos, pingüinos, mofetas, nutrias, osos hormigueros y algún que otro dinosaurio protagonizan microhistorias que no superan las tres viñetas. Los paisajes apenas existen y la relación entre ellos es pura, casi infantil. A pesar de la sencillez, el universo sencillo de Liz Climo es acogedor y atractivo.

La artista estadounidense trabaja como diseñadora y revisa storyboards en el departamento de animación de Los Simpson, la serie de dibujos animados más popular y longeva de la televisión. Hi, I’m Liz (Hola, soy Liz) es su microblog personal, una vía de escape creativa con la que se sacude las obligaciones laborales.

En las formas redondeadas, los ojos diminutos y las expresiones serias pero bondadosas se adivina el rastro de Jean de Brunhoff (1899-1937), creador del elefante Babar. Las situaciones y las mininarraciones tienen un carácter naíf de libro infantil, que sin embargo también conmueve a un adulto. La serpiente que se comió un bastón de caramelo, el puercoespín que quería un gorro hecho de globos, el pingüino que juega a piedra papel o tijera y sólo puede sacar papel… Cada personaje daría para protagonizar una narrativa por sí mismo. Climo se fija en la cualidades de cada especie para introducirlas en las costumbres humanas sin resultar cursi y logrando una leve sonrisa en el espectador, que inevitablemente regresará a por más cuando haya leído todas las viñetas.

Helena Celdrán

'Las tijeras pueden con el papel. He vuelto a ganar' '¿Podemos jugar a otra cosa?'

Oso: “Las tijeras pueden con el papel. He vuelto a ganar”. Pingüino: “¿Podemos jugar a otra cosa?”

 

"¡Uy! Me he debido dormir cuando comía mi ensalada"

“¡Uy! Me he debido dormir cuando me comía mi ensalada”

'Breaking Baaad'

‘Breaking Baaad’

"Te has comido otro bastón de caramelo ¿verdad?"

“Te has comido otro bastón de caramelo ¿verdad?”

Hopper en todas partes

Edward Hopper - "Autorretrato" (1925-1930)

Edward Hopper – “Autorretrato” (1925-1930)

Hombre de pocas palabras y grandes silencios —descreido, tal como puso de manifiesto en su obra, de las capacidades comunicativas del lenguaje—, el pintor Edward Hopper (1882-1967) quizá sea uno de los artistas con la sombra más alargada del siglo XX. La huella de Hopper puede aparecer en una película de Win Wenders, un disco de Tom Waits, un episodio de los Simpson o CSI, una gira de Madonna, un videojuego japonés y, desde luego, en centenares de cuadros de artistas de los últimos treinta años.

Pintó poco (366 óleos) y hasta los cuarenta años vivió con la angustia de no encontrar qué transmitir. “Es muy duro decidir qué quiero pintar. Tardó meses en encontrar el tema. Todo llega muy lento“, escribió por entonces.

Sus dramáticos y a la vez bellísimos cuadros, bosquejos de una realidad en tensión, tardaron en ser estimados, como si Hopper pintase para el público que le aguardaba en el futuro. En vida fue un pintor reconocido, pero no una súperestrella —algunas de sus obras maestras las vendió por 3.000 dólares, cotización de artista de segunda fila— y en Europa ni siquiera se sabía de su existencia hasta que la exposición Edward Hopper: The Art and the Artist, organizada por el Whitney,  estuvo en 1980 en Londres, Düsseldorf y Amsterdam y encendió la fiebre.

Cubierta de Time (agosto, 1995) con un cuadro de Hopper y el titular "El blues del siglo XX"

Cubierta de Time (agosto, 1995) con un cuadro de Hopper y el titular “El blues del siglo XX”

A partir de entonces, Hopper es casi un lugar común al que acuden incluso quienes nunca pisan un museo. Hay en sus escenas vacías una espera suspendida, detenida mientras algo, eso es indiscutible, está a punto de suceder. No es casualidad que la revista Time haya elegido en 1995 uno de sus cuadros para analizar la epidemia de las “enfermedades modernas” derivadas de la soledad: el estrés, la depresión, la ansiedad…

El reconocimiento a este pintor espartano y esencial llegó en 1980, trece años después de que Hopper dejase de respirar, a los 85, con el corazón muy cansado, mientras dormía en un sillón de su estudio de Nueva York.

Su viuda describió así la escena final: “Tardó un minuto en morir. Sin dolor, sin sonidos, con los ojos serenos, abiertos, felices. Era hermoso en la muerte, como un personaje de su pintor favorito, El Greco“.

Al mismo tiempo que en España se exhibe la más completa muestra de Hopper celebrada nunca en el continente europeo — Hopper, en el Museo Thyssen de Madrid hasta el 16 de septiembre—, intentemos rastrear el legado de un pintor que, mientras el mundo se entregaba al aplauso del pop art y su artificio, recomendaba volver a la sencillez de la narración, porque, como escribió en 1953 en su único statement conocido, “la pintura sólo volverá a ser grande cuando trate sobre la vida con mayor detalle y menos oblicuamente“.

Izquierda, "Nighthawks" (Edward Hopper, 1942). Derecha, "Boulevard of Broken Dreams" (Gottfried Helnwein, 1987)

Nighthawks (izquierda) y Boulevard of Broken Dreams.

Nighthawks (Halcones nocturnos, 1942) es el cuadro más conocido de Hopper y el que más homenajes ha recibido. La soledad de los cuatro protagonistas, el a-nadie-le-importa-nadie que se trasluce en el desentendimiento de los habitantes del bar, la uterina cápsula de cristal iluminada en la noche urbana no permiten la indiferencia. El artista austriaco Gottfried Helnwein firmó 45 años después una parodia que convierte la palpitación existencial de la obra en un editorial sobre el sueño americano. El bulevar de los sueños rotos reemplaza a los anónimos personajes de Hopper por James Dean, Elvis Presley, Humphrey Bogart y Marilyn Monroe.

Desde arriba a la izquierda, en el sentido de las agujas del reloj, obra de Red Grooms, imagen de 'Los Simpson', póster de la serie 'CSI' y fotograma de la película "Pennies from Heaven"

Desde arriba a la izquierda, en el sentido de las agujas del reloj, dibujo de Red Grooms, imagen de Los Simpson, póster de la serie CSI y fotograma de la película Pennies from Heaven.

Otras cuatro apariciones en productos de la cultura popular reciente de Nighthawks. El dibujo de Red Grooms, de 1980, urbaniza el cuadro mediante la adición de detalles —basura, gatos callejeros, vehículos…— e incluye una caricatura de Hopper: el cliente que nos mira de frente con un cigarrillo en la mano. Herbert Ross, el director de Pennies from Heaven (Dinero caído del cielo, 1981) quiso emular la visión de Hooper en toda la película: el ambiente pesa más que la acción, los detalles innecesarios son eliminados. Los personajes de Los Simpson han frecuentado en más de un capítulo el bar crepuscular. También los forenses de la serie CSI.

Fotograma de El final de la violencia (arriba, izquierda) y tres fotos de Win Wenders.

El cineasta que admite sin reparos su deuda con Hopper es el alemán Win Wenders, para quien “los cuadros de Edward Hopper son siempre el comienzo de una historia. En una de sus gasolineras esperas que llegue un coche en cualquier momento y que la persona sentada al volante tenga una herida de bala en el estómago. Así empiezan las películas estadounidenses”. El director ha citado al pintor en muchas ocasiones pero nunca con tanta claridad como en la escena del bar de la película El final de la violencia (1997), que recrea los verdes, azules, rojos y amarillos de brillo atenuado de Nighthawks. La obra de Wenders como fotógrafo —en el montaje de arriba hay tres ejemplos— bien podría servir como cuaderno de campo del pintor.


Camino a la perdición (arriba, izquierda), cubierta de un disco de Tom Waits (arriba, derecha), Rojo obscuro (abajo, izquierda) y Texhnolyze.

Hopper y su sentido epifánico de la normalidad es la base del patrón estético de Camino a la perdición (2002), la película existencialista de gansters de Sam Mendes, que se basó en los cuadros del primero para trazar el formato de realización y fotografía. También hay citas nada veladas al pintor en algunos discos de la primera época de Tom Waits, como Nighthawks at the Dinner (1975), la serie de animación cyberpunk japonesa Texhnolyze y la película trash de Dario Argento Rojo Obscuro (1975).

House by the Railroad. En el centro, imágenes de Psicosis y Gigante. A la derecha, póster de Días de Cielo.

La mujer de Hopper, Jo Hopper (1883-1968), que se encargaba de registrar con mimo todos los movimientos y obras del pintor, escribió que el óleo House by the Railroad (1925) obsesionó durante meses a su marido como metáfora de los males del progreso y el abandono de los valores del viejo mundo en el que había crecido. La solitaria casa victoriana juega un papel central en tres grandes películas: en Gigante (George Stevens, 1956), es la mansión de un millonario hacendado; en Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960) es la vivienda materna del protagonista, Norman Bates, y en Días del cielo (Terrence Malick), el escenario de un drama rural.

Morning in a City (izquierda) y Great American Nude No. 48.

La mujer de Hopper fue su única modelo. Cuando la pintó desnuda en Morning in a City (1944), Jo se quejó: “Prefiere mi culo a cualquier otra parte de mi anatomía”. En 1963 el artista pop Tom Wesselmann (1931-2004), que admiraba a Hopper más que a ningún otro artista contemporáneo, firmó un homenaje explícito al maestro: interior urbano, ventana abierta hacia la ciudad, mobiliario convencional y una figura femenina expectante.

 Summer in the City (izquierda) y Blue Girl on Black Bed.

La tensa escena de Summer in the City, un cuadro pintado en 1949, fue improvisada por Hopper en un mediodía en que la luz iluminaba de modo muy crudo su apartamento de Nueva York. Llamó a Jo para que se desvistiese a toda prisa y adoptase una pose hosca (“está en la naturaleza de los animales estar tristes tras el amor”, anotó ella). El primer título del cuadro fue, precisamente: Triste Après l’Amour, pero a Hopper no le gustaban las evidencias directas y decidió cambiarlo. El escultor George Segal (1924-2000) retomó la escena en 1976, aunque dando a la figura masculina un aspecto más relajado.

Four Lane Road (izquierda) y Seven Hoppers in Bermuda Island.

El artista neodadaísta japonés Ushio Shinohara (1932) opina que Hopper es una síntesis de los EE UU y que sus cuadros son como haikus: “palabras pequeñas, grandes significados”. En muchos de sus cuadros abigarrados y tremendistas, Shinohara ha combinado citas plásticas de obras de Hopper. En Seven Hoppers in Bermuda Island (1987) hay una referencia directa a siete cuadros del estadounidense, entre ellos Four Lane Road (1952), que Hopper vendió a una galería por 6.000 dólares cinco años después de pintarlo.

 Room in Brooklyn (izquierda) y Folding Chair.

Otro artista entusiamado con Hooper es Alex Katz (1927). El cuadro Room in Brooklyn que el primero pintó en 1932 prefigura Folding Chair, que Katz terminó en 1959. La luz inclemente, el espacio dominante del suelo en la composición y el papel central de los ventanales proyectan una obra en la otra.

Cuatro hoppers contemporáneos.

Los cuadros del montaje de arriba constatan la vigencia de Hopper y lo hopperesco —el adjetivo existe en inglés—. El de la izquierda y el de arriba en el centro, son de artistas españoles: Gonzalo Sicre Maqueda (1967) y Ángel Mateo Charris (1962), respectívamente, organizadores de una exposición en homenaje a Hopper celebrada en Valencia en 1997. Ambos pintores viajaron a los EE UU para visitar los lugares que pintó Hopper, cuya geografía plástica encuentran similar a la de Cabo de Palos. En el centro, abajo, cuadro de Martin Mull, a quien la crítica ha llamado “el Hopper del blanco y negro”. A la derecha, Nuit nº 17 (2001), del francés Jacques Monory (1924).

Ánxel Grove

Los Simpson, la única familia de la que nunca te cansas

¿Quién esperaba que a esas alturas del siglo XX (casi en los años 90) naciera un clásico televisivo tan importante como Los Simpson?  La serie va por su 22ª temporada y lleva 486 capítulos desde su estreno en diciembre de 1989.

Los Simpson

Los Simpson

Las historias de la familia disfuncional que sirven como crítica a sociedad estadounidense cada vez se antojan más mundiales y escapan del universo springfieldiano. Los personajes, aparentemente tan estrafalarios, son imposibles de olvidar porque corresponden a modelos humanos que todos conocemos, incluso de manera personal.

Sí, soy una de esas espectadoras. He visto los capítulos mil veces repetidos de Los Simpson y sigo sin cansarme. Soy capaz de identificar detalles insignificantes de cualquier capítulo, recordar frases y situaciones de la serie casi al dedillo. No me lo he propuesto, ha sucedido así.

La familia Simpson tal y como aparecía en el Show de Tracey Ullman

La familia Simpson tal y como aparecía en el Show de Tracey Ullman

Desde el núcleo familiar, hasta Tenacitas (la langosta que Homer adopta como mascota) o el hombre histérico sin nombre que se tira por la ventana, nadie sobra. Todos tienen su lugar en este micromundo creado por Matt Groening y tan elaborado que da escalofríos.

Permítanme dedicarle un Cotilleando a… a uno de los mayores símbolos de la cultura televisiva. La selección de curiosidades no pretende ser completista, tan solo un aperitivo para los que a estas alturas ya están salivando tras recordar unos cuantos episodios.

1. Se concibieron para protagonizar una serie de cortos que serían emitidos en el Show de Tracey Ullman. En abril de 1987 el mundo conoció a los Simpson en “Buenas noches”, un capítulo de media hora y con unos personajes poco desarrollados en cuanto a animación y matices de carácter.  La serie duró así tres temporadas, hasta que terminó el show. Después la FOX alargó la duración de los episodios y fue entonces cuando la familia y sus secundarios, en total 150 personajes, comenzaron a desarrollarse técnica y psicológicamente.

'La divertida carrera de la masa enfurecida'

'La divertida carrera de la masa enfurecida'

2. No está en Illinois, ni en Massachusetts, ni al sur de Missouri, ni al norte de Kentucky. A pesar de los ríos de tinta que ha generado la cuestión, Springfield es un lugar ficticio. Hay 121 lugares con ese nombre en Estados Unidos y Matt Groening dice haber escogido el nombre “porque puede ser cualquier lugar”.

3. En España, Carlos Revilla (también la voz de KITT, El Coche Fantástico) dobló de Homer Simpson en las 11 primeras temporadas. Murió en el año 2000 y tuvieron que buscarle un sustituto, el actor y doblador Carlos Ysbert (1956).

4. El doblaje de Marge Simpson siempre ha creado problemas: su voz cascada ha sido el motivo de que dos actrices hayan tenido que dejar el personaje. Primero fue Amparo Soto (que también dobló a Dorothy de Las Chicas de Oro), después Begoña Hernando. En la 6ª temporada también lo tuvo que dejar y fue sustituida por Margarita de Francia.

Homer en el famoso sofá del salón

Homer en el famoso sofá del salón

5. Los Simpson son la comedia de situación que más tiempo lleva en antena en Estados Unidos.

6. El compositor del tema central de la serie es Danny Elfman (1953), autor de las bandas sonoras de muchas de las películas de Tim Burton y cuatro veces nominado al Óscar. Matt Groening se limitó a pedirle “algo de tono retro”. Elfman tardó dos días en componer el tema.

7. En la cabecera de la serie, una cajera pasa accidentalmente a Maggie por la caja registradora. El precio marcado es de 847,63 dólares: la cantidad que costaba un bebé al año en Estados Unidos en 1989.

8. Homer Simpson exclama D’oh! cuando algo le da rabia. El creador de esta expresión es Dan Castellaneta, la voz de Homer en inglés. El actor se inspiró en un actor secundario de las películas de Laurel y Hardy: Jim Finlayson, que decía un largo y lento “doooooh” cuando se enfadaba. Matt Groening decidió que, por la rapidez de los dibujos animados, era mejor acortar el sonido. Así nación D’oh!, una expresión que se ha extendido hasta tal punto que ya está incluida en el diccionario Oxford.

Marge y Homer

Marge y Homer

9. El sonido del chupete de Maggie Simpson lo grabó Matt Groening. Ahora se repite con un sintetizador cuando es necesario.

10. El final de la cabecera de cada capítulo muestra a la familia sentándose en el sofá, siempre en unas circunstancias diferentes. Estos gags, que duran desde cinco segundos hasta 46, se usan para cuadrar la duración de los capítulos en caso de que queden demasiado cortos o largos.

11. Mas de 600 personajes famosos han aparecido en los capítulos de los Simpson. Entre ellos Stephen Hawking, Mel Gibson, Mick Jagger, Elizabeth Taylor, Los Ramones, Plácido Domingo, Aerosmith, Los Who, U2, Elvis Costello, Paul y Linda McCartney, Sting, Red Hot Chilli Peppers, Tito Puente, Javier Bardem, Kim Basinger, Elton John, Stephen King, Richard Gere, Los White Stipes, J.K.Rowling, Leonard Nimoy… Sólo uno se ha negado a participar, a pesar de haber sido solicitado en varias ocasiones: Bruce Springsteen.

Moe al teléfono

Moe al teléfono

12. El número de teléfono de la taberna de Moe, al que Bart llama para gastar bromas, es el 764-84377
Las letras de las teclas corresponden al nombre de SMITHERS. En un capítulo de la séptima temporada, el Señor Burns intenta llamar a su ayudante y desconoce el número. Intenta marcar el número siguiendo las letras relacionadas a cada tecla y comunica con Moe Szyslac.

13. Los nombres de la familia Simpson no son casualidad. Homer y Margaret (Marge) son los padres de Matt Groening, que tiene dos hijos: Homer (como el abuelo) y Abe. Los hermanos de Groening se llaman Patty, Lisa, Maggie y Mark. Este último nombre de momento no ha sido utilizado. El nombre de Bart es un anagrama de la palabra inglesa brat (mocoso). El personaje está inspirado en Matt Groening y en su hermano Mark.

Los habitantes de Springfield

El universo Simpson

14. El chapucero doctor Nick Riviera tiene, en el doblaje original, acento europeo, sin que se sepa a qué país pertenece. En España, el doblaje tiene un acento cercano al argentino.

El personaje está basado en el doctor George Nichopoulos, el médico de Elvis Presley, famoso por recetar al Rey del rock todo lo que le pedía y que se convirtió a la muerte de Elvis en sinónimo de incompetencia médica.

15. La leyenda dice que Matt Groening creó a los Simpson en 15 minutos, esperando el comienzo de una reunión con el productor James L. Brooks para presentar un proyecto para la de televisión.

La Fox llamó a Groening porque quería hacer una serie sobre Life in Hell, una tira cómica protagonizada por unos conejos antropomorfos y una pareja gay. Era su mayor éxito hasta ese momento y no quería que la cadena de televisión se hiciera con los derechos, así que inventó otra cosa a todo correr: Los Simpson.

Helena Celdrán