BLOGS

Las luchadoras del ébola

Por Júlia Serramitjana Julia Serramitjana

Mujeres como Agnes Nyantie  serán clave para superar la crisis del ébola en países como Liberia. Tiene  ímpetu y ganas de contribuir a superar la enfermedad dónde ha vivido siempre: ‘Mis hijos han nacido y crecido en este barrio y quiero que estén seguros’, asegura. Esta madre de cinco hijos, tiene 42 años y recorre cada día, casa por casa, los callejones insalubres del barrio de West Point, ofreciendo a las familias información sobre el virus que ha segado la vida de miles de personas en África Occidental.

agnes

Agnes prepara su material antes de salir a sensibilizar a los vecinos de West Point (Monrovia) sobre el ébola. Imagen: Pablo Tosco / Oxfam Intermón

Hace unas semanas contaba en este mismo blog cómo el ébola estaba afectando más a las mujeres en África Occidental. Mi compañero Pablo Tosco volvió hace escasos días de visitar la zona y me contó la otra cara de la moneda: historias esperanzadoras como las que hace posible Agnes con su trabajo.

Agnes es una de los cien miembros del equipo de promotores de salud comunitarios en primera línea de la lucha contra el ébola. Es voluntaria desde hace ya tres años. Antes solía participar en iniciativas para frenar la violencia contra las mujeres pero, desde hace poco, realiza tareas de prevención contra el ébola, visitando a 20 familias al día, casa por casa.

A pocos metros de distancia de la calle principal de West Point, rodeada de mercados y tiendas, Agnes explica con calma a las familias cuál es la mejor forma de evitar el contagio del ébola y qué hacer si sospechan que alguien lo ha contraído.

‘No pueden verlo. Pero es real’

Explicar esta enfermedad mortal a las familias de West Point no es tarea fácil. Se tapa los ojos con las manos y dice: No pueden verlo. No saben cómo ha surgido ni cómo pueden contraer la enfermedad’.

Y es que ese es el grave problema de esta crisis sanitaria sin precedentes. Pablo, que ha estado documentando esta situación, también me contaba que, a diferencia de conflictos y desastres naturales, la amenaza del ébola no se ve. La tensión se percibe en el ambiente pero la amenaza real no se hace patente hasta que aparecen los primeros síntomas. Es por este este motivo es tan difícil combatirlo.

Lo que sí que se ve día a día es el trabajo de mujeres que, como Agnes, que hacen que la lucha contra el ébola se tiña de esperanza y visibilizan así el esfuerzo de los habitantes de los países más afectados por el brote para seguir adelante.

Júlia Serramitjana es periodista y trabaja en Oxfam Intermón

4 comentarios

  1. Dice ser Daniel L.

    síndrome tóxico, vacunas, cáncer, sida, gripe A, ébola…. mentira, mentira, mentira, mentira, etc.

    02 diciembre 2014 | 09:57

  2. Dice ser Lico

    Por su puesto no hay luchadores hombres del ébola y la mayoría (sino todos) de los que luchan contra el ébola son mujeres. Ah que no? Pues eso cuando vea un articulo de “todos” los luchadores del ébola que tienen mi respeto incluyendo a hombres y mujeres no leeré este por faltar a la igualdad.

    02 diciembre 2014 | 10:23

  3. Dice ser Kawai

    Buena Julia, dale duro.
    Abz

    02 diciembre 2014 | 15:05

  4. Dice ser Kawai

    Dale duro Julia.
    Abz

    02 diciembre 2014 | 15:06

Los comentarios están cerrados.