BLOGS

Desastre de mujer

Por Lara Contreras Lara Contreras

Estoy en Ginebra en una conferencia organizada por Naciones Unidas donde se discute un tema vital: ¿qué tiene que hacer la comunidad internacional para prevenir los desastres naturales? El objetivo de esta reunión debería ser que las personas, en todo el mundo, sufran menos.

No se puede impedir que ocurra un terremoto, un tornado o una inundación, pero hay muchas medidas que los gobiernos y las instituciones internacionales pueden tomar para impedir que destrocen miles de vidas. Por ejemplo: hay decisiones sobre cómo y donde construir las viviendas que salvan vidas ante un terremoto o una inundación. Hay información y formación que se puede dar a las personas de una zona de riesgo para que sepan qué deben hacer para protegerse o para evacuar las  áreas de peligro cuando se avecina un desastre.

En los años que he pasado en distintos países (India, Bangladesh, Nepal…) he visto claramente que el riesgo de sufrir un desastre no es el mismo para los ricos que para los pobres y no es el mismo para las mujeres que para los hombres. Las personas más vulnerables, con menos recursos, pueden caer en la pobreza en un momento, si en un día demasiado lluvioso se inunda su casa.

El 50 por ciento de la población, las mujeres, son más vulnerables a sufrir en una situación de emergencia porque parten de una situación de desventaja. En muchas partes del mundo, no tienen acceso a tierra, no pueden disponer de ahorros y en algunos casos no son conscientes de su derecho a ser protegidas ni tienen voz política. En los últimos grandes desastres como el Tsunami la mayoría de muertos fueron mujeres.

Sin embargo, este mismo 50 por ciento, las mujeres, son las que sacan a sus familias adelante después de un desastre y son las que saben qué se necesita en su casa, en su pueblo y en su país, para prevenirlos. Son el corazón de sus comunidades y sus familias en los momentos más difíciles.

En todos los documentos que se están presentando para este evento aparece el género como un tema transversal. Pero la realidad es que en las sesiones importantes, en las que se toman decisiones, hay una gran mayoría de hombres y las mujeres son invisibles. Sólo eran mayoría en la sesión de prevención de riesgos y mujeres, y precisamente en esta sesión no había casi hombres que las escucharan. De hecho la representante de Camboya se levantó y felicitó con ironía a los hombres que estaban en la sala.

Violent junto a los restos de su vivienda en Place Soulouque, Petit Goave, en Haití. Imagen de Pablo Tosco.

Violent junto a los restos de su vivienda en Place Soulouque, Petit Goave, en Haití. Imagen de Pablo Tosco.

Las mujeres son agentes de cambio. Se organizan. No son simples víctimas. Tienen derecho a ser protegidas de los desastres y quieren compartir el riesgo en términos de igualdad con los hombres, con los ricos, con los poderosos. Para que se reduzca el sufrimiento que causan los desastres, las mujeres tienen que ser más conscientes de sus derechos, dejarse oír y ser escuchadas. No pueden rendirse, no pueden callarse y no lo harán. Quieren planificar su vida, decidir qué quieren para el futuro, no sólo intentar superar un desastre cuando ya ha ocurrido. Quieren enfrentarlos con fuerza, estar preparadas y saben cómo hacerlo, sólo necesitan tener voz. En lo cercano y en lo político. Si ellas participan en la prevención, los desastres serán menos dolorosos para todos.

 

Lara Contreras es experta en acción humanitaria e incidencia política de Intermón Oxfam. Ha trabajado en diversos países en conflicto (Irak, Palestina, Colombia) y en la respuesta a desastres naturales como el Tsunami de 2006, Bangladesh, Nepal, India…

 

1 comentario

  1. Dice ser Siempre se aprende algo

    Alucino. Creía que las catástrofes naturales son como castigo divino: si te cae te cayó. Me sorprende ver que la cosa va mucho más alla, y que ante el peor de los desastres se pueden ahorrar sufrimientos y vidas. ¡Gracias, muy interesante!

    23 mayo 2013 | 21:45

Los comentarios están cerrados.