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Viaje a la guerra Viaje a la guerra

Hernán Zin está de viaje por los lugares más violentos del siglo XXI.El horror de la guerra a través del testimonio de sus víctimas.

Una carretera al infierno en Afganistán (1)

Como bien señalaba recientemente The Telegraph, es una carretera que representa todo lo que ha salido mal en Afganistán en la última década. A menos de dos años de la retirada de las tropas occidentales, la ruta que une Kabul con Kandahar representa una herida abierta en la estrategia de ISAF. Una vasta y multitudinaria tumba a cielo abierto que no pasa un solo día sin que reciba nuevas víctimas.

En la Autopista Número Uno de Afganistán, que une Kandahar con Kabul, esperando la desactivación de una bomba situada junto a la carretera (Foto: Jon Sistiaga)

Tras la invasión de noviembre de 2001, provocada por aquellos atentados del 11S de los que hoy cumplimos otro aniversario, se invirtieron millones de dólares para poner en condiciones a esta carretera conocida como la Autopista Número Uno.

¿Por qué tanta importancia? Porque une las dos principales urbes de Afganistán: Kabul y Kandahar. Vertebrarlas, comunicarlas, con su posterior conexión a Pakistán, tiene vital importancia para el despegue económico del país del Hindu Kush.

Además, Kandahar, la antigua Alejandría de Aracosia, es uno de los epicentros de la cultura pashtún y la cuna de los talibanes. Integrarla, abrirla a la capital, al resto del estado y al mundo, nunca fue un objetivo menor en la lucha contra la insurgencia.

Historia de un fracaso

Finalmente, a bombo y platillo, se inauguró renovada 2003. 480 kilómetros de pavimento recién estrenado que resonaban en aquellos tiempos a promesas de democracia, justicia y prosperidad. Y que hoy suenan invequívocamente a muerte y frustración.

Solo en lo que va de año, hubo 190 ataques con bombas improvisadas a lo largo de la Autopista Número Uno. Los ataques con fusiles y lanzagranadas han sido más aún: 284. Un ataque cada poco menos de dos kilómetros de pavimento.

En nuestro reciente paso por Afganistán recorrimos con Jon Sistiaga una parte significativa de la Autopista Número Uno. Como conté aquí hace unas semanas, lo hicimos en un vehículo blindado MRAP para acompañar a los artificieros del Ejército de EEUU que dedican sus días a tratar de desactivar las bombas que cada mañana amanecen a los costados de esta autopista acechando a nuevas víctimas. Un medio de transporte convencional, en la carretera más peligrosa del país, hubiese resultado una locura para dos extranjeros.

En la próxima entrada, algunas pinceladas del recorrido por esta auténtica Highway to Hell

3 comentarios

  1. Dice ser panchenko

    interesante,gual que la entrada anterior. pero que conclusion se saca de todo esto?
    el nada y los gastos innecesarios ya son conocidos, pero despues de todo, que?
    podemos teorizar sobre la expansion del socialismo, y la derrota de la invasion fachista.
    pero que se arraiga en esa tierra para que crezca? tu, zin, sabes mas que nadie aqui como son esas tierras, podrias decirnos en dos lineas que soluciion seria viable?. gracias.

    12 septiembre 2012 | 05:07

  2. Dice ser nombres raros

    excelente articulo

    14 septiembre 2012 | 08:30

Los comentarios están cerrados.