Javier Peláez: “El Ártico y su exploración han pasado más de puntillas por la Historia”

Javier Pelaez (Foto cedida por editorial CRÍTICA)

500 años de frío irrepetibles, cinco siglos de aventuras y viajes, de gestas y tragedias, que el hombre y el cambio climático han hecho imposible que vuelvan a verse. Con el objetivo de recoger todas (o las máximas posibles) historias de las exploraciones del Ártico, el divulgador científico Javier Peláez (Puertollano, 1974) -colaborador en distintos medios, autor del podcast La Aldea Irreductible, cofundador de la plataforma científica Naukas y editor responsable de ciencia y astronomía de Yahoo España- ha escrito 500 años de frío. La gran aventura del Ártico (Crítica). Una forma de reivindicar a los locos aventureros que fueron al Norte, quizá algo menos conocidos de los que fueron hacia la Antártida…

Le leo lo siguiente: “La conquista polar es la aventura colectiva más arriesgada y extraordinaria que ha vivido el ser humano en toda su historia”. ¿Por qué es así? En este año, que conmemoramos la llegada del hombre a la Luna o la primera circunnavegación al planeta, qué tiene esto que no tengan las navegaciones españolas a América, las portuguesas por África y Asia…

La exploración del Ártico se ha extendido durante siglos, docenas de expediciones y miles de exploradores. La inmensa mayoría de ellos regresó con las manos vacías, y eso los que tuvieron suerte y pudieron regresar con vida. La enorme dureza del Ártico, el frío, el hambre, la oscuridad durante meses, la soledad y aislamiento que tuvieron que soportar aquellos exploradores es un elemento añadido que no tuvieron otras expediciones a regiones menos extremas. Hay que tener en cuenta que muchos de los exploradores del Ártico ya habían navegado por otros mares, habían descubierto y cartografiado otras regiones en África y América, pero cuando se enfrentaron a las exigentes condiciones polares fracasaron una y otra vez.

¿De dónde le nace el interés por la conquista del Ártico?

Principalmente de los libros. Durante estos últimos años he ido coleccionando ediciones de diferentes expediciones naturalistas, Darwin, Humboldt… un día encontré un libro sobre una expedición ártica (creo recordar que Nansen) y su odisea me dejó fascinado. A partir de ahí fui recopilando las ediciones y libros originales que iba encontrando y descubrí que las historias de exploración polar tenían algo que las hacía especiales, las narraciones de aquellos viajes eran realmente diferentes a cualquier otro tipo de libro que yo hubiera leído.

Quizá algún lector se pregunte, ¿por qué el Ártico y no el Antártico?

La conquista del Polo Sur es mucho más conocida. La carrera entre Scott y Amundsen, la odisea de Shackleton en el Endurance, son aventuras que el público general conoce. Sin embargo, el Ártico y su exploración han pasado más de puntillas por la Historia. Existen un puñado de libros sobre Nansen, sobre Franklin, pero no había una obra que resumiera más de 60 expediciones árticas en un solo libro… esa fue otra de mis motivaciones.

De los exploradores que rescata en su libro, ¿cuál le despierta más admiración y a cuál le ha cogido algo de manía?

Durante los cinco siglos que ha durado la exploración del Ártico han aparecido personajes de todo tipo. Debo reconocer que casi todos ellos despiertan admiración, por su constancia, por su valentía… si tuviera que elegir alguno favorito lo tendría difícil: John Davis, un hombre adelantado a su tiempo, Willem Barents, Charles Francis Hall o Adolphus Greely que vivieron viajes épicos. Algo de manía le tengo a un oficial británico llamado Edward Belcher, aunque en mi descargo he de decir que los propios marinos que estaban bajo sus órdenes tampoco lo soportaban. Belcher comandó una gran expedición en busca y rescate de Franklin y, por su incompetencia y arrogancia, terminó necesitando ayuda él mismo…

Llama la atención la figura de Caboto, al que creo que tilda como el Colón de América del Norte… ¿No sorprende que su figura haya caído tanto en el olvido?

En el mundo latinoamericano contamos con la figura de Colón que ha conseguido todo el protagonismo del descubrimiento de América. No obstante, en el ámbito anglosajón John Cabot es considerado el pionero de América del Norte. Tan solo cinco años después de que Colón llegara al nuevo mundo, Cabot ya estaba desembarcando en las costas de Terranova. Su huella e influencia en la historia es muy importante pero su figura no es tan conocida como debería.

Es sorprendente ver cómo la competencia entre hombres y compañías hizo avanzar la exploración del Ártico, ¿por si no tuvieran poco con las terribles condiciones, aquellos hombres necesitaban sentir la presión de otro?

Pero era lógico. Durante siglos el principal incentivo para arriesgarse en una expedición ártica estaba constituido por razones económicas y comerciales. Los países y compañías buscaban expandir sus dominios, encontrar nuevas rutas marítimas. Descubrir un paso hacia las indias por el Noroeste o por el Nordeste fue una carrera con motivación económica, la competencia era lógica porque todos pensaba que quien lo consiguiera dominaría el comercio marítimo con las preciadas mercancías de China, Japón, India.

A los exploradores del futuro, ¿queda algún hito por alcanzar en el Ártico?

Por supuesto, y en mi opinión, mucho más importante e influyente que la búsqueda de un paso comercial o una ruta marítima. En nuestros días y en los día que vendrán cada vez será más decisivo una exploración y estudio científico del Ártico. Las regiones polares tienen un papel capital en el clima de todo el planeta y ya es realmente importante conocer cómo influyen estas enormes regiones heladas en cientos de aspectos críticos, como corrientes, vientos, temperatura y nivel del mar, fauna…

A la velocidad que va la crisis climática, lo que descubrieron los grandes exploradores cuyas aventuras narra en estos 500 años de frío, quizá en unas décadas sea un paisaje que solo podamos recordar en los libros y en los diarios de aquellos viajeros…

No hace falta esperar unas décadas, en nuestros días ya ha cambiado radicalmente. Hace 50 años, un explorador británico llamado Wally Herbert cruzó en trineo todo el océano Ártico… hoy ya es imposible realizar un paseo así. Nadie podrá repetir la hazaña de Herbert, salvo usando botes y embarcaciones. Durante estos “500 años de frío” los exploradores y navíos se quedaban años y años atrapados en los mares helados del Noroeste, sin embargo, en la actualidad ya hay rutas tranquilas y libres de hielos, incluso hace tan solo unos años la compañía estadounidense Crystal realizó el primer crucero de lujo por el mismo Paso Noroeste con turistas… en las mismas aguas donde, durante siglos, los barcos quedaban encerrados por la presión de la banquisa durante varios inviernos.

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