Archivo de diciembre, 2018

¿Cómo te describirías si fueras un perro o un gato buscando hogar en una protectora?

Cuando un animal llega a una asociación protectora que quiere lograr para él una segunda oportunidad, es obligado elaborar una ficha, un pequeño texto que explica cómo es ese perro o ese gato. Ese texto y sus variantes se usarán en páginas webs, redes sociales y correos electrónicos.

Lo correcto es proporcionar una descripción honesta, que ponga de relieve sus virtudes para despertar el interés del potencial adoptante, pero no obvie los posibles retos que vaya a tener que asumir. Seguro que habéis visto multitud de ejemplos, a poco que os hayáis fijado mínimamente. Tenéis tres ejemplos diferentes al final del texto.

Pan es una mastina de once años y cuarenta kilos que debe su nombre a que es más buena que el pan. Está en la Asociación Amigos del Perro.

Hoy propongo un ejercicio de empatía inspirado en esas fichas, uno que tal vez sirva para al menos acordarnos de todos esos animales que esperan y esperan con demasiada frecuencia sin tener jamás un final feliz. Os pido que os imaginéis que sois un perro o un gato sin hogar y que habéis acabado por el motivo que sea en una protectora. Tenéis la oportunidad de elaborar esa descripción para conseguir una familia. ¿Qué pondríais?.

La idea nace de un tuit de @yeswecan, que ya compartí en redes con mi propia descripción y que se tradujo en muchas otras de distintas personas.

@jfandaluzas: Tozuda pero noble. Demasiado interesada por cambiar las cosas está obsesionada por implantar el CER en vecindarios, leyes, municipios. No dejará de maullar hasta que los gatos de colonias sean protegidos y respetados. Se tranquilizará con el fin de ferales presos y envenenados.

@Montse_Vi_So. Educada, tranquila pero testaruda. Bien con perros y gatos, pero con seres humanos bajo supervisión. Puede morder. Muy independiente.
Necesita comer mucho y bien. Buena salud. Necesidad de ejercicio diario pero muy moderado.

@miblogdegatos. Muy tranquila excepto si tiene que defender a otros. Necesita mantitas calentitas por toda la casa. A veces le viene bien algún mimo pero es bastante independiente. No duerme casi nada. No dejar chocolate cerca

@congatos. Independiente. Curiosa. Muy observadora. Friolera. Bien educada. Respetuosa. Busca hogar donde la quieran tal y como es. Aunque poco importa lo que ponga en mi ficha: al ver mi edad seguro que me quedo en el albergue para vestir santos

@IsabelACaldera. Senior no apta con todos los animales, busca comodidad y tranquilidad. Sensible pero con carácter , no apta con niños

¿Os animáis a hacerlo? Os propongo usar estos dos hashtags #Sifueraunperroabandonado y #sifueraungatoabandonado

Ver esta publicación en Instagram

NOMBRE: NORMAN SITUACIÓN: En Albergue Necesita: ADOPCIÓN DESCRIPCIÓN: Macho, galgo, nacido en enero de 2015, tamaño mediano HISTORIA: Norman sobrevivía con su compañera Brigite refugiados en las ruinas de una finca a las afueras de un pueblo de Toledo CARÁCTER: Norman es enternecedor, se muestra muy tímido en un primer encuentro, pero una vez que toma confianza no quita su atención de ti, te mira continuamente provocando las atenciones, se acerca por detrás de ti tocándote con su nariz suavemente para que le acaricies y ponerse feliz simplemente con este acto. Tiene un carácter maravilloso, dulce y tranquilo. Con sus compañeros tiene muy buena relación. ESTADO DE SALUD: sano APTO CON GATOS: pendiente de testar Para APADRINAR o ADOPTAR a NORMAN escríbenos a acunrmadrid1@hotmail.com o acunrmadrid@gmail.com INFORMACIÓN IMPORTANTE: -Todos nuestros perros se entregan desparasitados, vacunados, chipados, con las pruebas de enfermedades hechas, esterilizados (en el caso de los cachorros con compromiso de esterilización) y con contrato de adopción. -Los cachorros se entregan en adopción SOLO EN MADRID. -Todos los animales acogidos o adoptados necesitan de un periodo de adaptación a su nuevo hogar. Las casas de acogida y adoptantes deben seguir unas sencillas pautas para ayudarles a la transición a la vida en una casa y a su integración en el medio urbano, tener paciencia y ser comprensivos con el fin de facilitarles dicha adaptación hasta que se vea completada. Las necesidades y atenciones que precisa un animal dependen de la edad, carácter, estado físico y emocional de cada individuo. #norman #galgo #4años #dog #perro #madrid #protectora #acunr #adoptame #adopción #adopta #apadrina #adoptaungalgo #adoptaunperro #adoptanocompres #perrosenadopción

Una publicación compartida de Animales Con Un Nuevo Rumbo (@acunr) el 27 Dic, 2018 a las 1:59 PST

¿Debería prohibirse en España la venta de cachorros en tiendas tal y como se ha hecho en Inglaterra?

Fue noticia el día previo a Nochebuena pero, cosas de las fiestas, no he podido traerlo aquí hasta hoy. Inglaterra nos trajo un regalo navideño maravilloso: la prohibición de la venta de cachorros menores de seis meses de edad en tiendas. Quieren que los potenciales compradores acudan directamente un un criador o una protectora reconocida. Nada de comprar a través de intermediarios.

Se la conoce como la Ley Lucy (Lucy’s Law), impulsada por el veterinario televisivo Marc Abraham y fundador de PupAid, que ahora anda recabando firmas para extender la medida a Gales.

Lucy era una perrita de raza espaniel cavalier rescatada de una granja de cachorros que se ha convertido en símbolo en la lucha contra este inhumano método de producción de animales para saciar caprichos pocos reflexionados.


Algo sorprendente del caso inglés es que esta medida ya era una petición procedente también de los criadores profesionales desde hace tres años. Ojalá los criadores españoles serios se unieran para solicitar medidas así a nuestro Gobierno.


Tan buena noticia como para ponerse a bailar flamenco en un arranque de alegría oigan, y eso que no tengo ni idea de cómo hacerlo. Pero tras la alegría viene la envidia insana. Es inevitable pensar que ojalá en España se aprobase una medida similar. En algunas comunidades autónomas sí que se ha impulsado la prohibición de tener cachorros de cristalera, algo nefasto para su socialización; también límites en cuanto a la edad de venta de los cachorros, pero que suelen estar en las doce semanas. Tímidas medidas que no están presentes ni mucho menos en toda España y que son insuficientes. También hay comercios que voluntariamente optan por no vender animales e incluso llegar a acuerdos con protectoras para facilitar adopciones desde sus espacios. Ojalá fueran más.

La realidad es que aquí mucha stiendas siguen vendiendo cachorros, en cristalera, en cercados o como intermediarias que admiten encargos. Los venden muy pequeños y de procedencias discutibles, continúan entrando animales. Pero es que además tenemos particulares vendiendo sin control ninguno y páginas web de clasificados favoreciendo el negocio de mucha gente que poco sabe y poco cuida el bienestar animal.

La adopción debería ser la primera opción en un país con tantos abandonos, con tanto animal sin futuro en perreras y protectoras. Adoptar es además una enseñanza importante para nuestros niños. Pero si hay empeño en comprar he insistido hasta la saciedad desde este blog que hay que acudir a ver al criador y el lugar en el que cría, así como las condiciones en las que tiene a los animales. Se está adquiriendo un ser vivo, no un bolso. Muy resumido, debería ser un criador acreditado, un especialista en las razas que cría, que deberían ser pocas; también tener pocos animales y en viviendo en condiciones de casa y no de granja; los cachorros jamás deberían abandonar a su madre antes de los cuatro meses. Si nada de eso se cumple, si algo no nos convence, por ventajoso que sea el precio no debemos comprar ese animal.

La medida ha llegado a un país en el que hay un ministro, David Rutley, que tiene bajo su paraguas de responsabilidades el bienestar animal (algo que ay indica que se toman el tema en serio) después de que el departamento público correspondiente hiciera una consulta pública. El 95% de las personas consultadas votó a favor.

Termino dejando aquí una encuesta en Twitter, a ver qué opináis. Yo lo tengo claro. Ojalá siguiéramos las huellas dejadas por los británicos.

Contenidos relacionados:

Divertirse con petardos no debería estar por encima del sufrimiento ajeno #noseaspetardo

La publicación es de ayer, día de Navidad. Una perra aterrorizada por los petardos que se arrancó dos uñas intentando huir de esos sonidos terribles e incomprensibles para ella derribando la protección que la aislaba de la cocina (Cloe estaba dentro de la casa, que quede claro).

Un caso más que ejemplifica un sufrimiento demasiado habitual en estas fechas. Muchísimos perros tienen fobia a los petardos, aproximadamente la mitad según un ensayo de la Universidad de Bristol. Doy fe de esta estadística. En mi casa hay dos y una, Tula, no los teme pero para Troya han supuesto un enorme sufrimiento durante muchos años, que hacía casi imposible bajar con ella a la calle. Lo único bueno de que haya perdido completamente la audición por sus 18 años de edad es que ya no los oye y no los teme.

Pero no es solo el miedo, no solo es que lo pasen tan mal como Cloe. Es que además hay demasiados accidentes vinculados a su uso. Más allá de los sucesos vinculados a los que los han tirado, hay animales que huyen y se pierden, infartos que acaban con sus vidas, mordiscos a petardos que provocan lesiones o incluso la muerte. Los petardos también dan alas a la imaginación de los gamberros sin corazón. El pasado 2 de enero era noticia que habían matado a un gato en Badajoz tras hacer explotar un petardo en su boca, dos días después traía a este mismo blog a un cachorro de gato al que buscaban hogar: le habían atado un petardo al cuello y perdió un pata.

Pero no solo a los perros, la pirotecnia también es de temer para muchos gatos, para otros animales incluyendo a la fauna silvestre (que también hay en nuestras ciudades) y para personas de salud delicada, ancianos o con discapacidad intelectual.

(GTRES)

He perdido ya la cuenta de las veces que he clamado contra los petardos en este blog. El primer post es de hace once años, escrito en caliente tras ver sufrir lo indecible a Troya. Entonces ya decía algo que mantengo, que no entiendo la diversión vinculada a estos estallidos, pero que “POR FAVOR, si eres incapaz de disfrutar de estas fiestas sin pirotecnia, no uses los más ruidosos y procura explotarlos en los sitios que menos molesten“.

Este año quiero traeros una lectura altamente recomendable, por rigurosa e interesante, si os interesa el tema. Es larga, pero merece mucho la pena. Se trata de un informe técnico veterinario sobre los efectos de la pirotecnia en los animales (no solo perros), elaborado por AVATMA (Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal).

Os dejo unos cuantos párrafos de su inicio, animándoos a que lo leáis entero, pero sobre todo a que primemos el civismo y el evitar el sufrimiento animal en estas fiestas.

La investigadora veterinaria Jessica Perry Hekman, particularmente interesada en la respuesta al estrés en los animales, ha profundizado en la psiquiatría que subyace en el miedo a los ruidos fuertes en los perros. Ella, sin embargo, señala que la fobia al ruido sí que podría tener algún componente genético (algunas razas como border collie parecen tener más predisposición) y que está a menudo asociada con la ansiedad por separación, sugiriendo que puede existir algún desorden de ansiedad subyacente. También indica que es probable que comience alrededor de un año de edad y aumente rápidamente, siendo peor cada vez que el animal entre en contacto con el estímulo.

El doctor Gregory Berns, neurobiólogo especializado en el comportamiento canino, al preguntarle por qué la pirotecnia resulta tan dañina para los perros, señala que éstos no tienen la capacidad de racionalizar su ansiedad y puede que sufran una forma más profunda e intensa de terror, similar al estrés post traumático en seres humanos, un trastorno notoriamente difícil de tratar.

La reacción particular de cada animal a los ruidos varía entre individuos. La respuesta de los perros durante una situación negativa asociada a ruidos fuertes puede manifestarse desde una leve intranquilidad hasta un estado de ansiedad intensa.

Los signos que con más frecuencia se pueden observar en un perro son el congelamiento o paralización (freezing), las conductas de evitación activa (como los intentos incontrolados de escape y de esconderse), temblores y taquipnea (jadeos continuos). Además de estos síntomas, el animal también puede presentar salivación, taquicardia, vocalizaciones intensas, micción o defecación) así como piloerección, postura “encogida” con los miembros flexionados, orejas hacia atrás y rabo entre las patas. Otros comportamientos frecuentemente asociados a esta respuesta son destrucción, actividad aumentada, estado de alerta y trastornos gastrointestinales.

Durante los fuegos artificiales, el perro puede experimentar una oleada de epinefrina (adrenalina) y un aumento de las hormonas del estrés. (6). Esto último fue corroborado por un estudio realizado en 2016, que mostró que como respuesta al estímulo sonoro se produce en los perros un aumento significativo de cortisol y un marcado desequilibrio nervioso con predominio del sistema simpático.

En los gatos los signos pasan más desapercibidos: en general tratan de ocultarse o escapar; otras veces pueden correr detrás de los explosivos, pudiendo ingerirlos, perder la vista o lesionarse.

Algunas de estas respuestas pueden ser graves, y los animales pueden estar en peligro tanto durante el tiempo de exposición al ruido como durante un período prolongado después. Se han descrito casos de animales muertos por fallo cardiaco.

Louise Thompson, acreditada consultora en comportamiento animal, determina que el uso de fuegos artificiales cerca de animales es cruel e inhumano, tal y como se desprende de las investigaciones realizadas sobre el tema, ya que produce un pánico ciego en algunos animales que puede conducir a lesiones graves, temores profundos, debilitantes o incluso la muerte. Esto es, en parte, porque los eventos no duran lo suficiente para que éstos se acostumbren a las explosiones. Incluso los perros guía –añade esta autora- que están bien entrenados y preparados para saber reaccionar adecuadamente ante todo tipo de estímulos, a veces quedan tan aterrorizados por las explosiones que sufren graves dificultades emocionales y son incapaces de ayudar a sus responsables.

¿Pueden las personas sin hogar tener la responsabilidad que supone un perro o un gato?

Termino la semana trayendo un hilo que escribí ayer en twitter y que da forma a la opinión que tengo respecto a que las personas sin techo tengan animales, porque creo que no se entendió mi postura. Muchos han asumido que estoy totalmente en contra. No es cierto.

He dicho repetidas veces que hay que estudiar cada caso, pero que para mí es vital que el bienestar del animal esté asegurado, que eso está por delante de cualquier otra consideración. También que lo prioritario es lograr que esas personas sí tengan techo.

(JORGE PARÍS)


E insisto también en que es solo mi opinión. Una opinión discutible y matizable por supuesto, que no es obligado compartir pero que sí espero que se respete.

También insisto en que hablo en términos generales, no tengo ni idea de las circunstancias que rodean a Sota y a su dueño y repito que deseo que lo sucedido se investigue y que se procure que no se vuelva a repetir.

Y ahora sí, aquí tenéis mi hilo y mi opinión.

Un protocolo para tratar con animales que todos los policías y guardias civiles deberían conocer

Hoy, con Sota aún en nuestra memoria y deseando que se investigue con seriedad lo sucedido, quiero recomendar 31 páginas que valen oro: el Manual básico de intervención policial en incidentes con perros del Observatorio de Violencia Hacia los Animales. Un PDF elaborado a partir de la experiencia y el conocimiento que, si yo fuera policía o guardia civil, leería con atención por mi propia iniciativa.

De hecho, creo que todos deberíamos dedicar unos pocos minutos a su lectura. También los propietarios de perros, incluso aquellos que no los tienen, porque nadie está libre de encontrarse con uno en una situación complicada y el conocimiento siempre tiene valor. Y es el único protocolo así que tenemos, un buen punto de partida que ojalá fuera completado y desarrollado oficialmente.

Arranca así:

No hay argumento que justifique matar a un animal por el hecho de mostrarse agresivo o amenazador si no tenemos conocimiento del comportamiento canino. Este manual básico pretende ser una herramienta más para la policía a la hora de valorar las situaciones en que se ven envueltos perros, de la manera más inteligente posible, y poder realizar una acción alternativa con conocimiento, sin poner en peligro la integrisdad física de los agentes actuantes, las personas presentes y los animales.

En demasiadas ocasiones, la falta de conocimientos ha provocado que el policía interprete erróneamente una actitud del perro, dando lugar a la muerte del animal cuando lo que manifestaba el animal era simplemente miedo o quería saludar efusivamente al agente. Desde otra perspectiva, es el animal el que interpreta movimientos, sonidos y otros como una amenaza. Es nuestro deber conocer esos ítems y evitar finales dramáticos e innecesarios“.

Habla de cómo aproximarse al animal, de lo que debe hacer el compañero, da nociones sobre comportamiento animal, las herramientas que se pueden usar como alternativa, la autoprotección en caso de ataque…

Y ojo, que el protocolo también apunta que los propietarios tenemos responsabilidades. Baste con ver las principales causas del uso de fuerza letal:

Aquí hay otra serie de recomendaciones sobre la actuación en caso de maltrato animal que también interesa conocer:

Termino compartiendo la petición que se ha iniciado en Change para solicitar formación obligatoria y protocolos para que los cuerpos y fuerzas de seguridad en las actuaciones con animales y colectivos vulnerables.

Parte de FAADA, el Observatorio de Violencia Hacia los Animales, el Centre Irídia, y a nivel policial National Sheriffs’ Association y IPSA (International Public Safety Association), que solicitan en concreto: “Formación sobre incidentes con animales y colectivos vulnerables en las escuelas de Policía y formación continuada. Protocolos multidisciplinares elaborados en colaboración de expertos y consensuados por los cuerpos policiales”.

Es una petición a la que por supuesto me sumo. Ya comentaba ayer que eran necesarios y que había muchas carencias al respecto. Aunque haya esfuerzos por subsanarlo, siguen siendo insuficientes. Es obligación de las instituciones formar de la mejor manera posible a nuestros policías y guardias civiles, que como ayer decía el veterinario y comunicador Carlos Rodríguez: “la lástima es que los cuerpos de seguridad tienen una tremenda exigencia y unos medios y una remuneración ridículos para tal función. España“.

No es el único que conoce la situación y opina así:

Igual que me sumo a su deseo de contar con más información, algo que ya he mencionado antes y solicitaba en mi último post, y al lamento de estas asociaciones por una actuación que acabó con la muerte de un animal, de Sota. Al final ellos son siempre los que se llevan la peor parte en todos los casos.

Lo que se sabe, lo que se dice y lo que creo del caso de la perra abatida a tiros en Barcelona #justiciaparaSota

Ayer, también esta mañana, varias personas me han hecho llegar indignadas el caso de Sota por WhatsApp, por correo y de viva voz. “¿Has visto lo que ha hecho la urbana de Barcelona? Ha disparado a un perro en plena calle”.

A todos les he dicho lo mismo y no pensaba convertirlo en una opinión en este blog, pero tanto revuelo ha causado el tema que creo que procede compartir aquí lo que pienso, aunque sé bien que lo que voy a decir no va a gustar a muchos que me siguen y va a sorprender a una mayoría, dado que llevo quince años defendiendo los derechos de los animales.

¿Qué sabemos de este caso? La perra, Sota, fue abatida el martes en plena calle de Barcelona. Según fuentes policiales, había mordido en el brazo al policía que había pedido al propietario que se identificara y éste temió por su vida y por eso disparó. El policía está de baja.

El dueño del animal está detenido por agredir al policía que disparó a la perra. También según fuentes policiales “es un indigente de carácter violento” y el incidente se desencadenó cuando el agente pidió al dueño que se identificase.

PACMA ha convocado una concentración esta tarde y la CUP ha reclamado al gobierno municipal de Ada Colau que abra una investigación sobre lo ocurrido.

Faada iba a evaluar el vínculo entre perra y dueño para ver si procedía incluirse en su proyecto Mejores Amigos.

Sigamos. ¿Qué se está diciendo?. En redes se comenta, y no sé si será verdad, que la policía está impidiendo la difusión de imágenes de lo sucedido. Tal vez sea cierto, pero tal vez responda a lógicos intentos por preservar la identidad de los agentes y no haya detrás aviesas intenciones.

También he leído que la perra era una labradora inofensiva. Labradora no es, ya os lo digo yo, aunque tenga el color más común a esa raza y no descarto que no tuviera algo de labrador en su estupenda sangre mestiza. En realidad tiene todo el aspecto de ser un cruce en el que han participado las mal llamadas razas potencialmente peligrosas y que desde luego cumple los criterios de un PPP (razas que no soy precisamente sospechosa de querer demonizar). En cualquier caso, es un perro grande y corpulento que en el vídeo se ve que no llevaba bozal ni collar, contraviniendo las normas.

Una persona que conozco me asegura saber de primera mano, por haberlos visto con frecuencia, que el propietario era un habitual de la zona que se dedicaba a vender pulseras y que la perra iba suelta pero no era agresiva. Hay más comentarios en redes en esa línea, pero que no fuera agresiva y no hubiera habido incidentes hasta la fecha no implica que sea falso que haya atacado a este policía, ya sea por en defensa de su dueño, por creerse amenazada o por haber sido azuzada.

Y vamos con lo que creo yo.

Me niego a poner la actuación de ese policía en la picota, de asumir que ha obrado mal así de buenas a primeras con la información de la que disponemos. Obviamente no estoy de acuerdo a priori el hecho de con disparar y matar a un animal, que nadie crea por favor que apruebo o defiendo dicha actuación; pero tal vez en este caso esté justificada. Al menos hay que plantearse dudas razonables. Tal vez yo, amante de los perros, si me ataca uno corpulento y tengo una pistola hubiera hecho lo mismo. Obviamente, como en cualquier caso en el que hay disparos en una vía pública es de recibo investigar y esclarecerlo todo. Lo cortés no quita lo valiente. Igual que no podemos prejuzgar a un pitbull por su aspecto sin conocerle, tampoco debemos incurrir en juicios precipitados en este caso. Tal vez el manejo de la situación no fuera el más indicado (es obvio que faltan protocolos y conocimientos en los cuerpos de seguridad del Estado en todo lo que respecta a animales, aunque ya tienen miembros dentro trabajando por subsanarlo), pero decidirlo y que haya consecuencias en tal caso no debería estar en manos de la opinión pública. Soy de natural prudente, no puedo ni quiero evitarlo.

Es más, si de verdad este chico es una persona sin hogar, no creo que debiera tener un perro. Hace ya mucho que expuse mi opinión al respecto de este tema tan complejo. Es cierto que hay gente sin recursos para los que los animales son una compañía muy preciada, que les aporta cariño, pero yo creo que la responsabilidad que supone tener un animal, que es también económica, debería corresponder solo a aquellos que puedan asumirla. Igual que no puede tener la responsabilidad de criar un niño aquel que no pueda proporcionarle techo, alimento, acceso a la educación y al cuidado de su salud. Hay que estudiar cada caso, ayudar al que lo merezca, pero de entrada me inclino a no facilitar a alguien sin techo la tenencia de un animal. Lo primero es que esa persona consiga salir de esa situación, ahí es dónde resulta prioritario echar una mano.

Por supuesto, un animal no debe usarse jamás para la mendicidad. Es una utilización indigna y que encierra también mucho sufrimiento animal y mucho maltrato. Y ojo, que no digo que éste fuera el caso. Recuerdo otra noticia reciente, que pasó más desapercibida, sobre el uso de ‘perros mendigo’ también en el centro de Barcelona. Fueron noticia en agosto, con el decomiso de quince perros. En otra noticia en noviembre confirmaban desde la Oficina de Protección de los Animales del Ayuntamiento de Barcelona que ya habían intervenido casi 50 perros y gatos por este motivo.

La defensa de los animales no pasa por sacar de contexto estos casos más mediáticos. Puede ser incluso contraproducente para la causa. La defensa de los animales es una labor de pico y pala, oscura y poco agradecida, de largo recorrido. Nos sobran los casos de maltratos tangibles, nos sobran los abandonos, nos sobran los malos criadores y sobre todo nos sobran los animales que languidecen en perreras municipales para acabar ejecutados más pronto que tarde. Y todo eso con dinero público. Eso sí que me indigna, pero por habitual parece que lo olvidamos.

“Los perros son resiliencia concentrada”

Hoy cedo la palabra a Irene, de la asociación madrileña Perrigatos sin fronteras. Trae una historia demasiado habitual, la del perro que fue instrumento de caza hasta que resultó abandonado por dejar de ser útil.

Y también traigo una reivindicación, la de dar una segunda oportunidad a estos veteranos que tanto bueno esconden, que tanto nos pueden aportar si les damos la oportunidad.

Mientras parece que se puede explotar, maltratar y abandonar con tanta impunidad. Mientras “legalmente” no podamos hacer nada o hacer muy poco para combatirlo, aquí seguiremos intentando buscar segundas oportunidades a estos que han sido víctimas. Aquí estaremos rescatando a los que podamos. Dando nuestro grano de arena para conseguir más finales felices.

Hace dos semanas más o menos acudimos al rescate de un galgo, como muchos que hay, víctima de la caza. Al que han utilizado toda la vida como una herramienta y luego lo desechan porque “ya no sirve”.

Por eso en este vídeo recogemos una cita de Schopenhauer, “A los animales no les debemos compasión sino justicia”.

Pero no es de Ares (así hemos llamado al galgo) de quien vengo hablarte. Felizmente parece que tenemos un posible adoptante. Hoy quiero hablarte de Poppy, otra víctima de la caza.

La historia se repite una y otra vez. Todas son muy parecidas lamentablemente.
Usada como herramienta para cazar, con mínimos cuidados o ninguno, porque se aprecian bultos en su cuerpo. Le tienen que haber dado una vida de mierda y ahora que ya “no vale” la abandonan como quien tira unos zapatos rotos a la basura.

Y para hablar de Poppy Irene le cede el paso a una de las colaboradoras de su asociación, que hace tres años adoptó a una abuelita de trece años y hace poco sumó a la familia a un podenco de nueve.

A pesar que en sus 10 años de vida no ha conocido otra cosa que el trabajo para el que se la utilizaba, Poppy es sociable con los demás perros, es tranquila, no es asustadiza.

Después de adoptar a varios perros entre mayores y muy mayores sólo puedo decir que aunque de entrada la edad parezca un handicap, conocer de antemano su comportamiento/carácter compensa en buena medida ese tiempo ‘perdido’.

¿Cuántos cachorros terminan regalados o abandonados porque no cumplen las expectativas de quienes los compraron? “Demasiado movido”. “Demasiado grande, nos dijeron que crecería menos”. “Demasiado…”

Mi podenco adoptado con nueve años (ocho de ellos en una perrera) deja asombrado a quien lo conoce. ¿Puede un perro que ha pasado tanto tiempo viviendo otra vida ser tan equilibrado, tan resilente? PUEDE, sin duda.

Basta con que deje de ser invisible y pueda mostrar todo ese potencial en el que nadie antes había reparado.

“Qué suerte has tenido” me dicen una vez tras otra. Es cierto. Mi perro es un tesoro. Una fortuna que durante nueve años sólo ha sido un perro más en una perrera. “Demasiado mayor” como para que alguien se fijase en él.

Poppy es también uno de esos tesoros todavía por descubrir. Que su pasado no os condicione. A ellos no les condiciona cuando emprenden una nueva vida. Los perros son resiliencia concentrada, no importa el tamaño. A cambio solo de un poco de paciencia humana.

Poppy necesita una familia con un plus (tal vez) de paciencia, al principio. Porque no está esterilizada aún. Porque tiene una serie de bultos por su pequeño cuerpo de los que se desconoce su naturaleza y en caso de necesitar cirugía, una perrera no es el mejor lugar en el que poder recuperarse. Sin embargo en casa, en familia, son pacientes agradecidos de por vida.

Se entrega a Poppy con contrato de adopción, chip y vacunas al día.

Contacto: perrigatossinfronteras@gmail.com 670959688

¿Por qué la mayoría quiere cachorros cuando no tiene ni conocimientos para educarles ni tiempo que dedicarles?

Hay numerosas protectoras que hacen un esfuerzo especial para encontrar un hogar a sus animales más mayores. Hoy os hablo del proyecto sénior de la fundación asturiana Amigos del Perro, pero hay más.

Como bien dicen desde esta Fundación, “encontrar adoptantes para los animales de más edad es tarea complicada. Los cachorros y los perros jóvenes suelen ser los elegidos pensando en que tendremos más tiempo para compartir con ellos. Sin embargo, es importante recordar que el tiempo que compartamos con un viejecito será mucho mas intenso, sólo tenemos que quererlo y dejarnos querer”.

Efectivamente, la gente quiere cachorros de perro y de gato. También perros jóvenes. Los gatos que ya no son bolitas de pelo y los perros que tienen más de cinco años lo tienen muy difícil. La gente los quiere nacidos ayer, da igual que no tengan los conocimientos para educarlos o las energías o el tiempo que la necesidad de actividad física y mental de esos animales necesitan.

Pan es una madrina de once años y cuarenta kilos que debe su nombre a que es más buena que el pan.

¿Por qué queremos cachorros? ¿Por qué queremos animales jóvenes?

Creo que son tres los motivos principales. Y son tres motivos que no deberían impedir el reconsiderar la adopción de animales mayores.

Por una cuestión estética. Los cachorros son muy monos. Esponjosas bolitas de pelo que nos enternecen con sus movimientos torpes y sus grandes patas y cabecitas. Da igual que esa etapa vaya a pasar pronto y no nos paramos a pensar en los posibles inconvenientes, en este mundo se prima el saciar los deseos con poca reflexión y nos cuesta dejar la apariencia del animal en un plano secundario y primar otros aspectos más importantes, como el carácter y necesidades que tenga.

Deberíamos aprender a mirar con ternura a los perros más mayores, comprender que la belleza no tiene que estar necesariamente asociada a la juventud.

También queremos cachorros porque tememos meter en casa un animal que no encaje con nosotros y creemos que al cachorro lo podremos moldear a nuestra conveniencia. Eso no es necesariamente así. Adoptar en una buena asociación un animal adulto dejándonos asesorar es una garantía de éxito. Sobre todo en el caso de los más mayores. Como bien dice Amigos del perro de sus sénior “son perros y gatos que en su mayoría ya están educados lo que facilita la etapa de adaptación, son tranquilos, no buscan jaleo con otros animales y exigen menos actividad”.

Un animal que es noble y educado en la protectora jamás se va a convertir en Cujo cuando llegue a nuestra casa. Al contrario que nosotros, un perro un un gato no esconden lo que son. Son lo que ves.

En cambio el carácter de los cachorros es una incógnita que descubriremos cuando crezcan y dependerá de nosotros su educación y socialización. Siempre digo que bastante bien nos salen los animales teniendo en cuenta que la mayoría se han educado prácticamente solos.

Y el último es el miedo a perderlos pronto. Es un miedo lógico, queremos ver morir cuanto más tarde mejor a nuestros seres queridos, pero en la vida y la muerte no hay nada garantizado. Mi perra, adoptada cuando ella ya era adulta y yo veinteañera, tiene ya unos 18 o 19 años. Mi perra anterior, adoptada más joven, apenas estuvo dos años a mi lado. Hay personas comprando cachorros de razas con una esperanza de vida muy corta, menos que la de un mestizo adulto. No obstante, sus vidas son más cortas que las nuestras, y aunque adoptemos a un animal tan mayor que sepamos que es poco lo que le tendremos con nosotros, es e poco puede significar mucho, tanto para nosotros como para ellos. Aprender a encajar la pérdida es un aprendizaje valioso. Asumir que adoptamos a un animal del que nos despediremos pronto por hacer un bien es generoso y valiente.

Pero es que a veces es lo más conveniente. He visto con demasiada frecuencia animales que se compraron cachorros para hacer compañía a personas ancianas que quedan demasiado pronto huérfanos y sin hogar. Especialmente para las personas mayores conviene también busca Fundación animal mayor.

Amigos del Perro tiene en marcha también una campaña para la adopción de animales sénior por personas mayores de 65 años, entienden que “por sus características de tranquilidad, educación y madurez, hacen una pareja perfecta”.

Furia y Colmillo tienen 12 y 11 años. “Son unos perros perfectos, inseparables, esperan desde hace mucho tiempo un hogar juntos. Cariñosos, pasean bien con correa y conviven con otros perros”.

Adoptar a uno de los gatos de más de cinco años o perros de diez en Amigos del perro no tiene costes. Igual que con las acogidas, ellos cubren todas sus necesidades de atención veterinaria y medicación en caso de necesitarlo.

Más información: info@amigosdelperro.org

Un perro agonizando durante días, otro alimentándose del cadáver de un compañero… denuncian y documentan graves casos de maltrato en Murcia

Equalia ha publicado una nueva investigación en una finca de Murcia donde muestra “un terrible caso de crueldad por maltrato animal y por dejación de la Administración Pública en el debido control“. En el vídeo que acompaña la denuncia se puede ver cómo los animales se mantienen en unas condiciones terribles.

También a un perro alimentándose de los restos de otro y a un pastor alemán agonizando sin agua bajo altas temperaturas.


“Advertimos a la Policía de Murcia de la presencia de animales en malas condiciones de salud, incluso los acompañamos hasta en dos ocasiones. Sin embargo, a día de hoy, los propietarios siguen acumulando más perros“, explica la asociación en el comunicado que han publicado hoy y que os comparto integro bajo el vídeo, que os animo a ver pero sobre todo a difundir, porque como bien dicen es preciso sacar estos casos a la luz y que se caiga la cara de vergüenza a aquellos que permiten que situaciones así se perpetúen.

Y ya os dejo con su comunicado, porque poco más puedo yo añadir:

Nuestra organización ha documentado un caso de maltrato animal continuado en una finca de la pedanía de Javalí Nuevo (Murcia). El equipo de investigación de Equalia ha obtenido imágenes tan duras e impactantes como las condiciones deplorables en las que se encuentran los animales; entre ellas: un perro encerrado en una jaula ed pájaros o un can alimentándose de otro que había muerto.

Equalia, conjuntamente con la Asociación Abrazo Animal, hemos denunciado por maltrato animal y solicitado la inhabilitación y convivencia para la tenencia de animales domésticos y animales de granja. Durante el año que se ha realizado la investigación, se ha grabado la situación real de cómo se encontraban algunos animales, contraviniendo la ley de Protección y Defensa de los Animales de Compañía de la Región de Murcia con irregularidades graves como negarles la alimentación necesaria para su normal desarrollo, mantener animales enfermos o heridos sin la asistencia adecuada, además de otras infracciones adicionales como:
– Perros conviviendo entre restos óseos, barro, orines y deyecciones.
– Animales permanentemente encadenados, lo que les ocasiona lesiones. Algunos de ellos incluso sin acceso a agua potable.
– Las personas denunciadas mantienen animales enfermos o heridos sin la asistencia adecuada (animales con leishmania, con pulgas y garrapatas), por lo que fallecen. Esta situación pone en grave riesgo de salud al resto de los animales que tienen en su finca, además de a los que residen en los alrededores y al resto de las personas.
– Los responsables depositan cadáveres de animales en terrenos colindantes o los eliminan incinerándolos dentro de su propia parcela o en la vía pública.
– Además, se han grabado imágenes donde se puede observar cómo realizan una hoguera en la vía pública y, en varias ocasiones, documentamos los vestigios de otra realizada dentro de la finca con restos óseos de animales. La ley 6/2017, de 8 de noviembre de Protección y Defensa de los Animales de Compañía de la Región de Murcia, recoge como infracción grave “la recogida y eliminación de cadáveres de animales de compañía incumpliendo lo establecido en la presente ley”

Como comenta la portavoz de Equalia, Silvia Mayorga: “El maltrato continuado a los animales en esa finca es evidente en la investigación que hemos realizado. La administración de la Región de Murcia conocía este caso desde hace, al menos, cuatro años, porque esta situación ya fue denunciada en repetidas ocasiones y no se han realizado las acciones necesarias para evitar la repetición de esta situación. Por este motivo, hemos denunciado a los propietarios de estos animales por maltrato animal y solicitamos la inhabilitación para la tenencia y la convivencia de animales domésticos y animales de granja. También, solicitamos a la Administración de la Junta de Murcia y a las autoridades competentes que actúen de inmediato”.

¿Son efectivas las terapias con animales?

Últimamente recomiendo mucho el blog Etología Canina. Lo hago porque merece la pena, es un espacio que debería ser de cabecera para todos aquellos interesados en los perros en particular y los animales de compañía en general.

La pasada semana concluyó con un artículo de Juan Luis Castellví sobre la terapia con animales que pretende (y consigue) responder a la pregunta de si estas terapias son realmente efectivas. Es extenso y documentado y recuerda la escasa regulación existente en el sector, Cada vez más necesaria siempre y cuando se encare bien.

Os haré un spoiler. Sí, son efectivas, pero tienen que hacerse bien. Un animal, por si solo, no hace magia.

La terapia no es el animal. O no solamente al menos. La terapia la deciden entre muchos especialistas que tienen alguna responsabilidad sobre el tratamiento del paciente: médicos, psicólogos, fisioterapeutas, etc. Cada paciente puede tener unas necesidades diferentes, y hay que programar ejercicios en los que los animales pueden ser una poderosa ayuda. Por ejemplo, tenemos a una persona mayor, con alzheimer, que empieza a aislarse y no quiere moverse del sillón. Se pueden programar ejercicios con el perro que le “obligan” a moverse con un objetivo. Tiene una recompensa en el juego en si mismo, siempre que le gusten los perros y haya “conectado” con el que estamos usando, y se mantiene en forma teniendo que levantarse un rato del sofá. El beneficio no tiene que derivarse exclusivamente de la presencia del perro, se trata de una herramienta para que el paciente trabaje. Pero el mero hecho de poder interactuar con los perros ha probado tener un efecto positivo en el bienestar, la ansiedad y el humor. Pero insisto en que la terapia la han decidido los profesionales sanitarios implicados, en colaboración con el guía del perro y la familia del paciente, y/o el propio paciente. En España hay pocas organizaciones que hagan un trabajo regulado por organizaciones públicas, siendo una de ellas CTAC, que además tiene dos manuales editados con ejercicios que se pueden llevar a cabo con ayuda de los perros, más que recomendables (y no, no tenemos ninguna relación o comisión, simplemente considero que es un material muy bueno).

Bea una perras de lectura del proyecto READ. (David Sirvent)

Es el único párrafo que os voy a dejar de ese texto, que os invito a que leáis entero si os interesa el tema.

Igual que os invito a que os informéis bien antes de embarcar a un familiar o hacerlo vosotros mismos en una terapia asistida por animales. Da igual que sean perros o caballos. No es oro todo lo que reluce y no es la primera vez que os lo cuento.

Hay personas que no cuidan el bienestar de los animales que participan en ellas. Y también hay terapias en las que no hay objetivos definidos ni profesionales preparados por lo que son poco más que una pérdida de dinero y tiempo.

Y termino, como siempre, con un animal que necesita un hogar.