Archivo de abril, 2021

Diez libros para que niños y jóvenes empaticen con los animales

Leer abre los ojos. Leer es un ejercicio intelectual, pero también un aprendizaje para el corazón. Leer nos permite recorrer caminos ajenos, comprender otras miradas, aprender y empatizar. Leer es una herramienta para construir un mundo más justo para todos, también para los animales, porque este mundo también es suyo y tienen el mismo derecho que nosotros a habitarlo y vivir en paz y felicidad.

Este 2 de abril es el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil. El primero que celebramos desde que la LOMLOE  incorporase la empatía hacia los animales en la enseñanza obligatoria. Por eso hoy vamos a dar un repaso a distintos volúmenes recomendables para niños y adolescentes. 

Numerosos cuentos y libros juveniles o aptos para jóvenes tienen como protagonistas o partícipes a los animales. Es algo especialmente palpable en los cuentos. Los animales fascinan a los más pequeños, les atraen y sirven para contar todo tipo de historias y transmitir distintas enseñanzas.

Cuentos para niños como Galgui de María José Rodríguez y Andrés Arcos, cuyo protagonista es un galgo con cara de lápiz abandonado y rescatado que logra un buen hogar tras mucho buscarlo; como Rady el gato enfermero de Satorino Fuchigami, que cuenta la verdadera historia de de un gato de un refugio polaco que sobrevivió por los pelos al ser rescatado y tuvo la vocación de ayudar al resto de animales de la protectora; como Teo un cazador de sueños de Mireia Segarra y Olga Marsal con ilustraciones de Georgine Miret, un un libro solidario y nacido de la labor que lleva a cabo la Societat Protectora d’Animals de Tàrrega; o como Gran Lobo Salvaje de René Escudié, para primeros lectores, que está escrito con tino por alguien que sabe mucho de los perros y cómo transmitirlo acompañado de muchísimos valores, no solo de respeto a la vida animal, sino de compañerismo, resolución de conflictos personales, compromiso….

Libros para niños más mayores, para adolescentes, como los maravillosos clásicos de aventuras de Jack London Colmillo Blanco y La llamada de la selva, una exploración pionera y aún no superada de la naturaleza humana y de nuestra relación con la naturaleza y con otros animales en condiciones extremas; como la divertidísima trilogía de Gerald Durrell Mi familia y otros animales o como Mastín y la chica del galgo, que escribí a beneficio íntegro de la Fundación Amigos del Perro para acercar el complejo universo de la protección animal a los más jóvenes.

También como los mangas Los dioses mienten de Kaori Ozaki que, entre otras cosas, nos enseña que no deberíamos ignorar a los animales abandonados y que “un gato que ha perdido un pata, corre con las tres que le quedan. No es algo que resulte triste en absoluto”; como Kota Ven de Takashi Murakami que muestra la cotidianidad con humor al pie de tener un perro en la familia o como la saga de Dulce hogar de Chi de Konami Kanata, que hace lo propio con un gato y es apto también para los niños que se comienzan a adentrar solos en la lectura.

Dejad que nuestra vida se llene de esos libros que, además de hacernos disfrutar, nos ayudan a crecer.