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¿Quieres adoptar un gato? ¿Y por qué no dos?

El nidito de amor de los dos hermanos. Más allá de que es otra muestra más de lo irresistibles que son las cajas para los gatos, sirve para mostrar lo que llevo recomendando desde hace años en el blog. Mejor adoptar una pareja de gatos bien avenida que uno solo.

Siempre que viene alguien diciéndome que quiere adoptar un gato le comento, ¿y por qué no dos?. Dos hermanos de camada o simplemente colegas, cachorros o adultos. Gatos con buena relación, que si estás ausente se harán compañía y podrás disfrutar observando…

Mis anteriores compañeros felinos, Flash y Maya que en la imagen ya están viejecitos y a los que no olvidaré jamás, no eran hermanos. Llegaron a casa con varios meses de diferencia. Eso no impidió que tuvieran una estupenda relación.

Pero es cierto que, como con nosotros, no todos los gatos se entienden igual de bien, los hay que incluso son incompatibles. Buscar desde el principio en una buena protectora una pareja (insisto, pueden ser adultos) que se lleve bien o que sean hermanos es garantía de éxito.

Es fascinante, hipnótico, observar a dos gatos bien avenidos, dos gatos que se buscan, juegan y dan cariño.

Los gatos pueden estar bien solos, mejor que los perros, pero no son animales solitarios. Gustan del contacto con seres humanos y otros animales (no solo otros gatos), establecen relaciones complejas y enriquecedoras para ellos.

Hay muchas falsas creencias en torno a esos animales, que ni son egoístas, ni traicioneros, ni interesados. Deberíamos mirarnos a nosotros mismos como especie antes de pronunciar esas palabras referidas a un gato.

Y que quede claro que esto en lo que os insisto de tener gatos a pares no tiene nada que ver con querer “colocar” dos gatos. Jamás pretenderé algo así, sino lograr adopciones responsables, conscientes, felices y duraderas.

Quien valore más a una cosa que a un ser vivo no debería tener animales

Quien valore más a una cosa que a un ser vivo no debería tener animales.

Cuando alguna vez me he encontrado a alguien dubitativo sobre si tener gato, siempre le he preguntado si estaría dispuesto a asumir que no pasaría nada si destrozase su mueble favorito. Si no lo ve claro, que no añada un gato a la familia.

Evitaríamos muchos problemas si solo adoptasen o comprasen un animal aquellos que realmente tienen claro que les compensa.

Este precioso gatazo es Juanito. Cuentan que es tranquilo y cariñoso y que tiene apenas tres años. El día quince de julio se queda sin casa de acogida y necesitan para él otro hogar temporal o, mejor aun, una familia definitiva.

En apenas un año ya ha tenido tres cambios de casa, ya va siendo hora de que encuentra un lugar que le quieran para siempre.

Contacto: adopciones@madridfelina.org

’20minutos es’, por segundo año, el primer periódico en dar la bienvenida a los perros a su redacción

Este viernes es el día de llevar el perro al trabajo. Y este viernes, por segundo año consecutivo, 20minutos es el primer periódico de España que se suma a esta iniciativa permitiéndome traer a Tula a hacernos compañía (y hacérsela nosotros a ellos) en la redacción.

Una suerte, lo sé. Y aquí podéis ver cómo transcurre el día con perros en nuestra oficina.

El Día de llevar tu perro al trabajo (Take Your Dog to Work Day) comenzó en Reino Unido en 1996 y siguió el 24 de junio de 1999​ en Estados Unidos. La celebración pretende promover las adopciones. Al llevar a su perro, sus compañeros de trabajo pueden conocerlo y animarse a adoptar.

Cuando he entrado por las puertas de la oficina, solo he encontrado sonrisas agradablemente sorprendidas. Ya en la redacción, aquellos que gustan de los animales han empezado contentos el día viniendo a prodigar unas pocas caricias a Tula. Esos otros a los que no les gustan los animales, que los hay y en su derecho están, simplemente la han ignorado y seguido con sus tareas sin más problemas.

Siendo perros que lo van a pasar bien en un entorno así (su bienestar es lo primero), bien educados, que permanezcan tranquilos y no interfieran en el quehacer de la compañía, realmente hay más beneficios potenciales que inconvenientes.

Investigaciones de las universidades de Virginia Wealth, Saint Louis y Miami concluyeron que la presencia controlada de animales puede mejorar el rendimiento y la productividad, generar más compromiso con la empresa, una mayor retención del talento y menos estrés.

Purina realizó una encuesta con miles de amantes de los animales en 2017 según el cual más de un tercio de los empleados serían más felices con sus perros en el trabajo, el 45% creía que se lograría un ambiente más distendido y el 50% lo consideraría un beneficio laboral.

Precisamente Purina abrió en 2018 sus oficinas en 22 países a los perros mediante el programa Pets at Work, que forma parte de la iniciativa Pets in Society de la compañía. También ha asesorado a más de 80 empresas para introducir el programa en sus instalaciones y unirse a la Pets at Work Alliance.

“La primera vez que alguien escucha esta idea se puede preguntar el porqué, las consecuencias, qué pasa si hay alergias, pero en la web tenemos todas las respuestas y sí que hay un interés por parte de los empleados. Lo difícil es mantener un perro en casa cuando trabajas todo el día”, explica Bernard Meunier CEO en Nestlé Purina PetCare Europe, Middle East, North Africa, responsable de Pets in Society.

Meunier me contaba cómo pueden ayudar desde su empresa a implantar la presencia de perros en la oficina, más allá de los materiales disponibles online, “si hay una apertura por parte de la dirección, se comienza haciéndolo un viernes por mes, luego cada viernes y pasado un tiempo la gente entiende que es algo saludable y positivo“.

El CEO de Purina también reconocía que en España estamos uno o varios pasos por detrás de otros países: “Lo cierto es que en relación con los países anglosajones, en los países latinos vamos un poco por detrás. En EE UU es bastante usual abrir las puertas de los lugares de trabajo a las mascotas, en Inglaterra se ha empezado a hacer también hace unos años y está progresando en el continente bajando desde los países nórdicos a los países latinos. Lleva su tiempo”.

(FOTOS: JORGE PARÍS)

Los perros y gatos, sus razas, no deberían estar sujetos a las modas

Hace año y medio en mi blog que arrancaba así:

Los solemos ver en manos de miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado velando a su lado por nuestra seguridad. Los pastores belgas malinois son perros hermosos, inteligentes, ágiles, con una planta impresionante. Si observas uno atentamente, casi lo puedes ver vibrar, son atletas caninos de mirada chispeante.

Y, claro, los hay que desean verse junto a un perro así y el interés por esta raza es creciente. Así pasa que unos perros que antes casi ni se veían por la calle ahora no es difícil que los encontremos con frecuencia, desde entrando a nuestro ascensor como recomendados en textos sobre compañeros para amantes del running. Por supuesto, abundan también en Mil Anuncios (no voy a entrar de nuevo sobre el coladero de malas prácticas que suponen las webs de clasificados que permiten la venta de animales).

Las modas mandan, por lo que aumenta su cría a manos de gente sin conocimientos o sin escrúpulos para preocuparse por su carácter o por las manos en las que acaban. Y eso es un problema siempre para cualquier raza, pero es que además estos perros no son fáciles, no pueden acabar con cualquiera, suponen un reto al que hay que saber dar respuesta.

Arrancaba así y continuaba con una entrevista a Rosa Chamorro, presidenta de Héroes de 4 Patas, buenos conocedores de esta raza y que os invito a leer.

Era inevitable recordarlo tras recibir el correo de Irene, de la asociación Perrigatos sin fronteras, pidiendo ayuda para una perra de esta raza, titulado “deberíamos dejar las modas para la ropa”.

La raza de la que hablaba hace año y medio, la que sigue en aumento en nuestras calles, una perra sin hogar y las modas vinculadas a las razas.

La combinación es vieja, muy vieja, solo cambian los animales en concreto que sufren las consecuencias.

Os dejo con el texto de Irene:

Simplemente por capricho mucha gente compra al perrito que está de moda, sin informarse sobre aspectos de su raza o sin pensar si está preparado/a para asumir una responsabilidad tan grande. Muchas veces no son conscientes que se trata de una vida, de un ser vivo que siente y padece. Muchas veces simplemente pasa que se aburren, que la moda pasó, que el cachorro creció y ya no es tan mono o que tener perro le vino grande… Y entonces la solución es simple. Lo abandonan.

Todo esto sin contar lo que se esconde también muchas veces detrás de la venta de cachorros, de perros de raza. Un mundo de explotación y crueldad.

Hoy quiero hablarte de Nica, una preciosa pastor belga malinois, que está esperando su segunda oportunidad, una familia que la quiera verdadera e incondicionalmente. Tiene aproximadamente dos años. Es muy buena, cariñosa y dócil.

Cuando la conocimos tenía mucho miedo, en especial a los humanos. Estaba muy delgada y siempre con semblante triste.

Ahora que ya lleva tiempo con nosotras, ha cambiado muchísimo. Ha aprendido a confiar en el humano y nos muestra lo cariñosa que es. Siempre que nos ve llegar, viene corriendo a saludarnos, se pone muy contenta y reclama mimos. ¡Nica es puro amor!. Por eso buscamos una familia que sepa también darle todo el amor que Nica merece.

Contacto: perrigatossinfronteras@gmail.com 670959688

‘Kitbull’, el maravilloso corto de Pixar que defiende a los pitbulls y que los gatos no pueden vivir en la calle

Creo que es la primera vez que os traigo a este blog un corto de animación, pero es que tiene todo el sentido.

Se trata de Kitbull, que ha sido animado este año y cuya autora (directora y escritora) es Rosana Sullivan. No dudo que además es una amante de los animales una buena conocedora de ellos.

Es una delicia absoluta. Deberían verlo niños y adultos porque además de bellamente elaborado y conmovedor, tiene un gran potencial para concienciar de la necesidad de atender bien a los animales, de que no son meras herramientas al servicio de los humanos, de que los gatos no pueden vivir en la calle, de que los pitbulls son perros como cualquier otro y no deberían pesar tanto en ellos el estigma de de haber nacido con un físico poderoso y gustar con frecuencia a personas que sí son verdaderos monstruos.

Habla de amistad, de maltrato animal, de empatía, de segundas oportunidades, de no juzgar por las apariencias… Es además un reflejo de algo que pasa con demasiada frecuencia. Lo que cuenta es algo cotidiano.

Nueve minutos maravillosos producidos por Kathryn Hendrickson y Pixar Estudios de Animación, y distribuidos por Walt Disney Studios Motion Pictures. De hecho, es la tercera película en el programa SparkShorts de Pixar.

Disfrutadlo:

Con las altas temperaturas vuelve el riesgo de que nuestros animales sufran un peligroso golpe de calor

Ha llegado de nuevo el calor, con más fuerza y rapidez tal vez de lo deseable, por mucho que aún tengamos por delante días en los que afloje un poco.

Llega de nuevo y no sobra recordar la importancia de cuidar especialmente a nuestros perros y gatos, asegurarnos de que estén bien hidratados y evitar los peligrosos golpes de calor.

No sobra recordarlo porque cada año tenemos un buen puñado de noticias de animales, sobre todo perros, que acaban muertos por la poca precaución de sus amos. Las clínicas veterinarias están demasiado habituadas a atender este tipo de urgencias en estas fechas.

Ayer mismo veía a un perro de gran tamaño, negro, atado a un arbolillo urbano a pleno sol mientras su duelo entraba en un establecimiento a comprar. Yo jamás dejaría a mis perros atados, sin verlos, porque los perros se roban, se escapan, hay gamberros y otros animales sueltos o niños escasamente vigilados. Menos aún si es al sol.

Tanto perros como gatos son muy sensibles al calor, regulan peor la temperatura que nosotros porque no son capaces de sudar. Esto es así sobre todo en aquellas razas braquicéfalas, con el morro chato como bóxers, bulldogs o persas. Los cachorros y los animales más ancianos también son especialmente sensibles y conviene extremar las precauciones con ellos.

No te tomes a la ligera los golpes de calor, pueden llegar a ser mortales.

– No lo dejes nunca solo dentro del coche, aunque esté aparcado a la sombra.
– Tampoco lo dejes atado sufriendo el calor de estas fechas, mucho menos al sol.
– Procura no planear largo paseos o sesiones de ejercicio durante las horas de mayor calor.
– Ten siempre a su disposición agua fresca. Si está haciendo un viaje en coche, para cada cierto tiempo y ofrézcale agua.
– Ofrécele comida húmeda. De hecho en los gatos, que son menos dados a beber agua y desarrollar problemas renales, es recomendable a diario todo el año.
– Cortar el pelo no es imprescindible, de hecho con frecuencia es un buen aislante también del calor. Pero si hay nudos sí que es importante eliminarlos.
– Cuidado con el pavimento, que dependiendo del tipo que sea y la temperatura que haya alcanzado puede quemarles las almohadillas.

¿Qué hacer si tiene un golpe de calor o sospechamos que puede tenerlo? Os recuerdo lo que el consultor en medicina interna para EliteVeterinaria.org, Pedro Pablo Mayo del Hospital Nacho Menes de Gijón, nos hablaba aquí mismo sobre las urgencias más frecuentes y cómo reaccionar: “Lo primero es colocarle en un lugar fresco y bien ventilado e intentar bajar su temperatura corporal mojando su cuerpo con agua que no esté muy fría, colocando compresas húmedas o enfriadores en las zonas de menos pelo como axilas, ingles o vientre y acudir a un veterinario“.

Berlusconi es un Mastin de siete años que busca un hogar. Es un gigante bonachón que se adaptaría perfectamente a vivir en un piso. Cuentan que pasea muy bien con correa y que se lleva bien con otros perros.

Está en Asturias y gestiona su adopción Amigos del Perro.

Contacto: adopciones@amigosdelperro.org 684607160

Debemos recoger siempre las cacas de nuestros perros, sin excusas y mejor si es con bolsitas biodegradables

He perdido la cuenta de las veces que he insistido en este blog en la necesidad de que seamos dueños responsables, que recojamos las heces que nuestros perros depositan en la vía pública; pero no solo eso, debemos respetar todas las normas de convivencia impuestas, aunque no nos guste, y tener perros educados capaces de convivir en sociedad.

Para exigir hay que demostrar que somos capaces de cumplir con nuestras obligaciones. Aquellos propietarios que no siguen las reglas de juego perjudican a todos los demás, los que sí lo hacemos y queremos que a nuestros animales les permitan acompañarnos cada vez a más sitios.

Al final es una cuestión de civismo que se aprecia en muchas otras parcelas. El que es cívico lo es en todos y la mayoría de aspectos que le atañen. El que no, ya podría ponerse las pilas.

Volviendo al tema de las cacas justo este viernes la Fundación Mascoteros, cuyo rostro visible es el veterinario y comunicador Carlos Rodríguez, ha lanzado un videoclip para intentar concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de higiénico sanitario de sacar la bolsita y recoger lo que el perro haga, que tampoco es tanto esfuerzo. Un vídeo musical que vendrá acompañado de otros informativos.

Además de concienciar es una vía para que la fundación recabe fondos, porque el dinero que generen los visionados y compras de la canción de Carlos Rodríguez y Javier Ruíz Taboada será para ir puedan ayudar a más animales.

Pero el punto que más destacaría es que las bolsas que aparecen en la canción, bolsas con las que se han elaborado las marionetas que aparecen en el videoclip, son biodegradables.

Los dueños de mascotas debemos dar un paso más y no solo recoger deposiciones, debemos hacerlo progresivamente en mayor medida con bolsas que no perjudiquen al medio ambiente, cuya composición no sean esos plásticos de un solo uso y que acaban contaminando la naturaleza.

Tengo claro que voy a escribir a mi ayuntamiento, que nos facilita bolsitas en abundancia, para solicitarles que esas bolsas pasen a ser respetuosas con el entorno. Os animo a hacer lo mismo en vuestros consistorios. Y cuando me toque comprar bolsas buscaré que así sean, como ya lo he procurado en el pasado.

Los ocho compromisos que todos deberíamos asumir al adoptar un gato

“Lo mejor que podemos hacer en recuerdo de Flash y Maya es dar un hogar a otros dos gatitos que no tienen casa. Seguro que es lo que ellos querrían si pudieran razonar como nosotros”. Así se lo dije a mi hija de diez años, que lloraba por la muerte de nuestra gata el pasado martes.

El llanto se ha convertido, a lo largo de estos días, en ilusión. La de dar la bienvenida a dos nuevos miembros a la familia.

No vienen a sustituir a los dos gatos que adopté siendo veinteañera y a los que la edad se llevó. En absoluto. Flash y Maya son y siempre serán parte de nuestra pequeña historia, de nosotros. Pero sí que van a llenar el vacío que habían dejado en nuestra casa.

Así que ayer por la tarde dimos la bienvenida a dos nuevos miembros a la familia, dos cachorritos que aparecieron abandonados junto a un tercer gatito que se quedará en su casa de acogida y a los que la asociación Madrid Felina había recogido.

Precisamente ahora es época de que nazcan cachorros de gatos, más que casas hay para ellos.

Uno es un machito naranja, como era Flash, gordito, rabicorto y aparentemente tranquilo. Al menos más que su hermana; una carey exploradora y sin vergüenza.

Mi hija los ha bautizado como Hinata y Yotsuba respectivamente. Personajes de una serie de animación y de unos libros que le gustan mucho.

Son dos hermanos bien avenidos, que podrán seguir jugando juntos, se harán compañía y confío en que envejezcan también unidos.

Ahora los tengo durmiendo uno encima de otro, pegados a mi hija, mientras escribo estas líneas desde las que la prometo que procuraremos que su vida sea todo lo larga y feliz posible. Con más ahínco y conocimientos aún que con sus predecesores.

Tengo con ellos, con vosotros como testigos, un compromiso para toda la vida. Ocho en realidad, que debería asumir todo aquel que adopte un gato.

  1. Prometo cuidaros hasta el fin de vuestros días, asumo la responsabilidad de ser la guardiana de vuestras vida y procurar que nunca os pase nada malo y envejezcáis  felices a nuestro lado.
  2. Prometo que nunca tendréis para mí la consideración de un objeto que se posee, sino que seréis  parte de nuestra familia.
  3. Prometo que tendréis todas las atenciones veterinarias que necesitéis y una alimentación y ejercicio que os permita cumplir años de forma saludable.
  4. Prometo no usar jamás con vosotros la violencia en ninguna de sus formas. No se educa a gritos, mucho menos a golpes.
  5. Prometo respetar vuestros gustos, entender vuestros miedos y no querer cambiar vuestro carácter.
  6. Prometo entender que sois gatos, conocer vuestra manera de comunicarte y las necesidades de vuestra especie.
  7. Prometo ser capaz de daros el último regalo de dejar de sufrir cuando llegue el momento, que espero que sea lejano.
  8. Prometo hacer saber a los míos que si yo falto repentinamente es mi deseo y su compromiso con mi memoria que os procuren un buen hogar.

Maya ha muerto esta noche

Entre mis veinticuatro y veinticinco años, cuando me independicé, llené mi vida de animales. Compartí todos mis días, sin contar acogidas y visitas temporales, con un perro y dos gatos.

Ahora tengo 43 años y no queda ninguno de aquellos primeros compañeros.

El primero en dejarme fue Flash, hace dos años. Mi hermoso gato dorado, enorme por dentro y por fuera, murió de manera repentina tras fallar su gran corazón.

Nada más arrancar este año la edad pudo con Troya, mi perra.

Durante la noche ha muerto la pequeña Maya. Sus ojos verdes tímidos y su ronroneo suave ya no asomarán más por casa.

Ya están de nuevo los tres juntos de nuevo, los cuatro con Mina, en mis recuerdos.

La presencia más discreta de la casa, la que se escondía cuando había visitas, la que nos buscaba a cabezazos en el sofá, se ha ido en paz, sin dolores, estando adormilada a mi lado sobre el calor de una manta eléctrica.

Era una gata anciana, aunque no nos lo pareciera. En marzo cumplió diecisiete años. Los gatos no parecen envejecer de manera tan obvia como lo hacemos nosotros o los perros. Llevaba cuatro años peleando con una insuficiencia renal que ayer se agudizó y la tuvo toda la tarde ingresada en la clínica veterinaria.

Tuvo suerte al final, puedo morir tranquila, en su casa y en nuestra compañía. Se marchó tan discretamente como vivió.

Escribo con ella aun a mi lado, esperando a que mi veterinario abra para despedirnos del todo por última vez.

Y con su muerte, con esta última muerte, me despido de todos mis compañeros de juventud. En cierto modo, de mi juventud también.

Se han ido además haciéndome ver la suerte que tenemos de vivir unas vidas tan largas comparadas con las suyas, de la obligación que tenemos de vivirla bien, aportando y no restando, disfrutando cada momento.

Duele decirles adiós, claro que sí. Pero es el peaje a pagar para los que queremos vivir junto a animales, para los que deseamos darles un buen hogar y compartir nuestro camino con ellos.

Un aprendizaje que, en breve, tendré que transmitir a mi hija, que despertará queriendo saludar a Maya y se encontrará teniendo que despedirse para siempre de ella.

Así que, con vuestro permiso, me retiro a centrarme en ambas.

Feliz día a todos los veterinarios que trabajan con ética y entrega por la salud de los animales y la nuestra

Hoy, como cada último sábado del mes de abril, es el Día Mundial de los Veterinarios. Un día en el que reconocer la labor que estos profesionales hacen por la salud de nuestros animales y por la nuestra que este año tiene como tema la resistencia a los Agentes Antimicrobianos (RAM), con el fin de promover la aplicación de unas buenas prácticas en la materia y así reducir en todo el mundo la aparición y la propagación de bacterias resistentes.

Probablemente es uno de los oficios más viejos del mundo. No me cabe duda de que empezó a haber protoveterinarios desde el primer momento que comenzó el periodo de la domesticación de los animales.

Que sí, que ya lo sé, que todos conocéis veterinarios cuyas prácticas fueron discutibles o directamente nefastas. Debería sobrar el recordar que en todos los oficios hay profesionales buenos, malos y regulares. También en el mío, también en el tuyo.

Pero hoy es un día para reconocer a todos aquellos veterinarios implicados, vocacionales, que se esmeran en hacerlo todo lo bien que pueden aunque puedan cometer errores, como lo hacemos todos. Profesionales que se encontraron con una carrera en la que hay mucho paro, muchas dificultades, no demasiada comprensión por parte de la sociedad.

Tampoco mucho conocimiento. La mayoría tienen en mente al veterinario de pequeños animales, al equivalente al médico de cabecera o especialista que atiende a nuestros perros, gatos, pájaros o hurones (con un injusto IVA de lujo del 21%). Como mucho el de los animales de consumo. La profesión veterinaria es mucho más.

Como dijo Louis Pasteur y hoy se está recordando mucho en redes, “la medicina cura al hombre, la veterinaria cura a la humanidad”.

Pero en este blog me acuerdo sobre todo de esos veterinarios de pequeños animales, lo que la mayoría de los niños sueñan con ser de mayores cuando deciden ser veterinarios.

Todos hacen bien, pero los hay que hacen tantísimo bien que es de recibo agradecérselo.

Hoy por la mañana he estado en una protectora, y hablaba con una de las voluntarias de algunos veterinarios que decía que “merecen que se les levante un monumento”.

Hablábamos de esos veterinarios que incentivan prácticas como la esterilización, que se implican con sus pacientes con su bienestar como objetivo, que colaboran con protectoras, con gestores de colonias felinas, haciendo todo lo que pueden aunque se les parta el alma en el proceso en perreras de paupérrimas condiciones, dedicando sus recursos, su tiempo y desgastándose emocionalmente por los animales.

Veterinarios que se enfrentan con frecuencia a inexcusables chantajes emocionales, a dar más de lo que entregaría cualquiera, incluso a los que la falta de empatía acaba quemando.

Cuando damos con esos buenos veterinarios, estén empezando llenos de ilusión o lleven muchos años peleando contra viento y marea, hay que cuidarlos, hay que ponerse en sus zapatos, reconocer su imprescindible trabajo y la dedicación que puedan gestionar.

Feliz día a todos los buenos veterinarios.