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Gemma López Aguado, veterinaria etóloga: “Con el confinamiento podemos estar plantando la semilla de que haya problemas de ansiedad por separación”

Gemma López Aguado es veterinaria etóloga de la clínica de Kivet Sant Pere de Ribes. Es, por tanto, especialista a la hora de ayudarnos ante los problemas de comportamiento de nuestras mascotas.

Este encierro prolongado supone un reto para nuestros animales de compañía, la doctora López Aguado ha tenido la amabilidad de responder a mis preguntas para que todos podamos aprender a gestionar mejor esta situación atípica con nuestros perros y gatos.

¿Qué hacer si tenemos cachorros? ¿Cómo prevenir la ansiedad por separación? ¿Cómo debe ser el paseo? ¿Qué pasa con los gatos? La veterinaria da respuesta a todas estas cuestiones.

Gema Aguado junto a su perro Brus, rescatado y rehabilitado después de dos años sin salir a la calle por una fobia muy intensa.


¿Han percibido ya en la consulta problemáticas a consecuencia del confinamiento?

Sí, hay mucha gente que está teniendo problemas derivados de este cambio de situación, como qué tienen que hacer con el perro en casa y cuando salen, cómo lo entretienen. Y también hay problemas de cambios de conducta.

¿Qué tipo de problemas de conducta están detectando?
Lo más común es que esté relacionado con el estrés. Los cambios de rutina, de tiempo de juego, de paseos y ejercicio, les genera una sensación de estrés que desencadena conductas destructivas en casa o hiperactividad indeseada. También en un exceso de llamadas de atención al propietario para jugar. Pero también al descender la actividad física, se pueden acentuar los problemas relacionados con la agresividad (conflictos por posesión de un juguete, comida etc) ya que al realizar menos ejercicio, como ocurre en las personas disminuye la secreción de hormonas “anti estrés” (endorfinas, serotonina) y esto puede hacer que se sientan más irascibles o irritables, y respondan de una manera negativa antes de lo que lo harían en una situación normal.

¿Hablamos de perros, de gatos o de ambos?
Generalmente se producen más en perros. Para ellos el tema de las rutinas les puede resultar más difícil gestionar. El estrés en gato se suele además ‘subidentificar’, no ver del todo. Los gatos viven en casa y los propietarios piensan que nada cambia, pero sí que hay que advertir que este cambio de rutinas también les afecta, aunque en el sentido contrario. Los gatos necesitan sus rutinas, sus momentos de descanso y es muy importante no molestarles y que ellos decidan iniciar la interacción con nosotros. Tal vez hay niños que antes estaban en el colegio y ahora están en casa aburridos buscando un contacto excesivo con ellos y pueden tolerarlo peor.

¿Qué se puede hacer en casos así?
Es importante permitir al gato crear zonas seguras, sitios dónde sea imposible que los demás accedamos. Lugares dónde puedan sentirse aislados y seguros. Y que salgan cuando quieran. En gatos el estrés al final acaba siendo más importante en el desarrollo de diferentes enfermedades que acabamos viendo en consulta, como problemas de micción, que lo hagan fuera de la bandeja; o problemas de exceso de acicalamiento que pueden llevar a la autolesión.

Volviendo a los perros, ¿esto puede acabar desencadenando problemas de ansiedad por separación?
Esto puede pasar quizás en un futuro, ahora podemos estar plantando la semilla de que haya más tarde problemas al crear un vínculo excesivo con la mascota, un hiperapego. Muchos perros estarán súperfelices: jugamos más, les acariciamos más, hacemos vida codo a codo con ellos. Pero cuando volvamos a la normalidad esta dependencia que se puede haber creado puede conducir a que no entiendan el cambio de situación y se desarrolle lo que llamamos trastornos de ansiedad por separación, que el animal no sepa gestionar cómo es que ahora se queda solo si antes estábamos todo el día juntos.

¿Hay algo que podamos hacer para evitarlo?
Para no encontrarnos con esos problemas, tanto para evitar el estrés como para la ansiedad, van muy bien los juegos que fomentan la autonomía del animal, aquellos en los que pueden jugar solos sin necesidad de un compañero. También mantener una rutina, tanto ahora como cuando la situación vuelva a la normalidad: si primero me levanto, luego paseamos, juego un poco y llega el tiempo de descanso… conviene mantener esta rutina tanto ahora como cuando termine el confinamiento.

Dentro de esta rutina hay un tipo de juegos que les proporcionamos jugando con él, tirando la pelota, de una cuerda… lo que todos conocemos. El otro juego que fomenta su autonomía es aquel en el que no necesitan de compañeros. Están basados en juguetes que podamos rellenar de comida, para que usen su olfato, para que estén alerta y estimulados sin que nosotros estemos ahí. Hay juguetes que se pueden comprar, pero ahora que puede ser más difícil también se pueden fabricar. Por ejemplo con una botella de plástico con agujeros; varias toallas arrugadas con comida dentro; una habitación en la que escondamos estos premios para que se tengan que mover y usar el olfato; huesos habilitados para ellos para que estén mordiendo, etc. Son actividades que pueden realizar solos y que podremos usar cuando volvamos al trabajo para que se entretengan.

También para prevenirlos, como en esta situación muchos perros van a demandar más atención si no llevamos una buena rutina, es importante además ignorar por completo este tipo de demandas de atención (pedir juego, caricias, ladridos… en momento que quizá no podamos o queramos atender), hasta que se calmen y debe ser siempre el propietario el que inicie o invite al juego o caricias.

¿No conviene trabajar las recomendaciones clásicas de fingir salidas, ir haciendo separaciones…?
Ahora no me centraría tanto en este tipo de ejercicios salvo que se hagan de manera agradable, jugando. Podemos introducirlo como un juego más. Pero más que un tratamiento en sí, haría ese tipo de medidas que comentaba anteriormente para paliar esa situación.

¿A los perros conviene crearles un rincón de seguridad?
Puede ser una opción bastante buena. Y también la podemos usar para perritos que tengan miedo a petardos. Ahora ha perros pasándolo mal con los aplausos, porque además hay sitios en los que se tiran cohetes o suenan sirenas. Se coge una zona, con su camita, y se le ofrecen allí esos momentos de juego en solitario. Puede ser en medio del salón o en una zona más apartadas.

A veces ellos ya tienen elegidos esos rincones.
Por supuesto. Si ellos cuando se sienten estresados se van a un lugar o una habitación determinada, esa es su zona segura.

Vayamos al futuro, al fin del confinamiento. Si nos encontramos con ese trastorno de ansiedad por separación, ¿la recomendación sería acudir siempre a un veterinario etólogo?
La ansiedad por separación muchas veces es multifactorial, hay que ver a cada animal, estudiar muy bien el temperamento de cada animal y ver lo que es adecuado en su caso. Lo que puede ser bueno para un animal puede no serlo para otro. Es un tratamiento que, para completarlo nos podemos, tirar seis meses.

¿Diría que la etología es aún demasiado desconocida entre muchos propietarios de animales?
Mucha gente no sabe lo que es. A veces vienen a la clínica vienen con un problema de comportamiento para que les recomiende a alguien que les adiestre el perro y cuando les digo que yo soy etóloga me contestan: “¿Y eso que es?”.

Mucha gente suele acudir a adiestradores antes que a etólogos por desconocimiento.
En el mundo de adiestradores hay educadores muy buenos y los hay que no, porque no hay una formación y cualquiera puede hacerlo, por lo que muchas veces puede ser contraproducente.

¿Cómo puede un propietario contactar con un etólogo?
Debe decírselo a su veterinario. Ese veterinario, si no es etólogo, derivará a uno especializado en etología. Igual que hay veterinarios traumatólogos y oftalmólogos se hacen derivaciones. Es importante que un etólogo sea veterinario porque muchas veces los problemas de conducta están relacionados con problemas de salud. Con mucha frecuencia en el caso de los gatos.

Hay hogares en los que hay cachorros de perro, ¿alguna recomendación?
Podemos diferenciar entre dos tipos de cachorro. El más pequeño, hasta tres meses, que está en periodo de socialización. Todo lo que vea, lo que escuche, será lo que no le dé miedo, lo que gestione mejor como adulto. A partir de los tres meses esa puerta de la socialización se va cerrando. Hay estudios que dicen que se cierra de golpe y otros que se cierra paulatinamente. Los veterinarios tenemos un poco de lucha porque la socialización entra en confrontación con el periodo de vacunas, que acaba a los tres meses, por lo que recomendamos un confinamiento hasta esa edad. Pero el cachorro puede salir a la calle en brazos, dependiendo del tamaño que tenga, claro, para que vea coches, sonidos, plantas, gente… El paseo diario lo podemos hacer de esta manera y positivizando esos contactos. Podemos llevarnos algún juguetito, algunas chuches, para que le premiemos cuando vemos al coche o la persona de lejos, para asociarlo a algo positivo.

¿Mantener a los cachorros con su madre y hermanos cómo contribuye a esa socialización?
Es muy importante. Lo suyo sería que estuvieran, como mínimo, dos meses con su madre que les enseña infinidad de conductas, por ejemplo como gestionar la frustración del destete. Y con hermanos para aprender a jugar, a controlar la intensidad de la mordida, etcétera. Lo ideal sería hasta los tres meses, pero también es verdad que tiene que socializar todo lo otro: con personas, en la calle, con ruidos. Una buena socialización incluye todo tipo de estímulos.

Luego están los cachorros a partir de tres meses, animales con mucha energía. Es importante lo que hablábamos antes: crear rutinas, incluir juego social y enseñarles a estar solos. En la calle haríamos lo mismo, pero ya no yendo en brazos. Sus primeros paseos serán muy cortos por la situación en la que estamos, pero vamos a intentar que sean lo más provechosos. Si tenemos solo diez minutos, intentaremos que la correa sea lo más larga posible para darle libertad para oler y explorar. Hay que entender que, aunque sea nuestro momento de libertad, también es el suyo y el paseo es para él. Debemos dejarle decidir si hay algún punto de olor al que se quiere acercar. Y dónde quizás se vayan a encontrar más problemas va a ser esa energía de querer acercarse a otras personas con perro. Para que no lo tome como un castigo es importante evitar tirones de correa y redirigir esa energía a otra cosa como un juguete con sonido o una chuchería, y a la vez redirigirlo a otro lugar o a nosotros mismos para romper el contacto visual. Es importante que vea a esas otras personas con perro, pero no que se quede cinco minutos llorando sin acercarse.

¿Esas recomendaciones en los paseos son aplicables también a perros adultos?
Claro, en los adultos también. El paseo es para ellos. Y también cuando volvamos a la normalidad. Muchas veces salimos con la idea de que tenemos que hacer otras cosas y en un paseo en condiciones normales puedo tener las dos cosas: tiempo libre para él y tiempo para que obedezca e ir deprisa dónde quiero. En esta situación priorizaría el paseo para el perro. Y para que todavía sea más provechoso podemos hacer lo que llamamos ‘el sembrado’ que es llevarnos cuatro o cinco premios y tirarlos por el suelo para fomentar el olfato. Se puede empezar con superficies fáciles como acero y luego césped.

¿No corremos el riesgo de que ese sembrado haga que luego coma cualquier cosa que encuentre por el suelo?
En este tipo de ejercicios es muy importante señalizarlos al principio y al final para no fomentar coger comida de la calle. Hay que añadir una orden como ‘busca’, tiene que ser un ejercicio que dure cinco minutos, no más. Y hay señalizar la finalización con un ‘ya está’ o ‘vamos’.

¿También interesa introducir un adiestramiento básico?
Siempre que sea de una manera positiva, claro que podemos introducir en nuestra rutina diaria de juegos la obediencia básica. Podemos hacerlo mientras disfrutemos todos haciéndolo, perros y propietarios. Si lo podemos fomentar es algo estupendo.

“Decir que un perro que se ha quedado sordo piensa que hemos dejado de hablarle es una interpretación antropomórfica y equivocada”

Todo empezó con este tuit que me pasó Carlos, un compañero de 20minutos:

Ojo al dato. Más de 185.000 me gusta para una afirmación sin sostén científico ninguno. Una afirmación de origen incierto que se ha hecho viral y calará en mucha gente, que repetirá con seguridad que esto es así aunque la ciencia no lo haya demostrado. ¿Cómo saber con tal grado de certeza lo que piensa un animal? Y para echar más leña al fuero, una de las respuestas a ese tuit viral era otra afirmación por el estilo que también tuvo un alcance tremendo.

Dudo que un post en este blog tenga el alcance suficiente para contrarrestar esas creencias, pero he querido intentarlo. ¿Cómo? Acudiendo a una fuente de autoridad.

Jorge López, coordinador de casos de EliteVeterinaria.org, me puso en contacto con Rosana Álvarez, consultora de etología para esta plataforma solidaria de veterinarios expertos y autora de dos libros sobre etología canina y felina.

Cada vez se conoce más la figura del veterinario etólogo, expertos en comportamiento animal y los profesionales sanitarios cualificados para ayudarnos en muchos problemas de conducta de nuestros animales, pero aún queda mucho terreno por recorrer, ojalá la entrevista ayude también a dar a difundir más su labor.

Estos días está calando la afirmación de que los perros, cuando se quedan sordos, piensan que han dejado de hablarles. Desde un punto de vista científico, etológico, ¿Qué puede haber de cierto en ella?
En primer lugar desconozco tal corriente o afirmación y en qué se basa. En el mundo de internet se pueden encontrar muchos comentarios, leyendas populares y otras creencias que evidentemente no tienen por qué ser ciertas y que en ocasiones corren como la pólvora cuando la gente comienza a compartirlas en redes sociales. Es muy importante certificar los argumentos y las fuentes antes de creerse algo y huir de teorías que no estén basadas sólidamente en argumentos científicos demostrables.

Por supuesto, no podemos conocer de manera certera lo que puede estar pensando un animal, como un perro, ya que todavía queda mucho por descubrir con respecto a cómo funciona su cerebro y su mente. Pero lo que sí sabemos a ciencia cierta es que un perro puede leer nuestro cuerpo y nuestra cara perfectamente y asociarlo con las emociones subyacentes, además de que posee un cerebro que no se aleja mucho del humano y que alberga información y experiencias pasadas asociadas a haber experimentado la percepción a través de sus sentidos y habiendo integrado esta información mediante un entramado de asociaciones. Por tanto, decir que un perro que se ha quedado sordo piensa que hemos dejado de hablarle es como decir que si se queda ciego piensa que ya no está en el mundo porque no lo ve. Es una interpretación antropomórfica y equivocada.

Otra creencia que ha calado gracias a las redes sociales consiste en que los perros no entienden la muerte y siempre esperan al ausente. ¿Aquí hay algo de verdad?
Como decía anteriormente, la mente del perro es un terreno muy inexplorado aún. En este momento no somos conscientes de que puedan conocer el concepto de la muerte y lo que ello conlleva. Lo que sí es cierto es que los animales, al igual que las personas, sufren de un periodo de duelo cuando falta un miembro del grupo. Por tanto, habría que considerar las diferentes fases de este para describir lo que padece un animal que ha visto fallecer a su propietario o a un compañero canino o felino del grupo.

¿Diría que los dueños de perros y gatos tienen en general los conocimientos mínimos necesarios de su etología?
Trabajamos diariamente para que esto pueda ser así, pero la realidad es que no los tienen. Si las personas se informaran adecuadamente sobre las necesidades -no solo etológicas, sino también higienicosanitarias- de los animales de compañía, seguramente las cifras de abandono serían mucho más bajas. Es por esto por lo que los veterinarios hacemos tanto hincapié en informar constantemente a los ya cuidadores o futuros compañeros de un animal de compañía mediante artículos, libros, publicaciones en redes sociales, planes de salud, etc.

Me da la impresión de que hay una tendencia creciente a ‘antropomorfizar’ el comportamiento animal, no sé si está de acuerdo.
Bueno, creo que el desconocimiento sobre algo nos hace atribuir en ocasiones características, percepciones o pensamientos que son impropios o inadecuados. El constante interés del ser humano por tener el control sobre lo que le rodea hace que caiga en una falta de interés por su conocimiento, y lo que es más, que carezca de la capacidad de empatizar con otros seres que están a su alrededor. Lo sufrimos constantemente entre nosotros y los de cuatro patas no iban a ser menos.

En el día a día con nuestros animales de compañía, cuales son los riesgos o, dicho de otra manera, los problemas más frecuentes derivados de esta antropomorfización.
En el aspecto etológico, la existencia de constantes problemas de comunicación con la otra especie y la utilización de métodos inadecuados que pretendemos que sean fáciles y efectivos, aunque sean inefectivos, inadecuados y atenten contra el bienestar del animal.

¿Cuáles son los problemas más frecuentes por los que recurren a un veterinario etólogo?
Hoy en día sobre todo problemas de agresividad hacia las personas y otros perros, ansiedades y miedos. En el caso de los gatos agresividad hacia las personas y otros gatos y eliminación inadecuada (fuera del arenero).

¿El adiestramiento puede ayudar a encarar estos problemas?
Por supuesto, pero el adiestramiento es solo una muy pequeña parte del tratamiento de un problema de comportamiento. Primero es necesario un diagnóstico del problema llevado a cabo por un veterinario especialista en medicina del comportamiento. Este diagnóstico puede conllevar la realización de pruebas ya que la mayor parte de los problemas de conducta tienen una parte fundamental contribuyente o causante el el organismo del animal. Dentro del tratamiento, que es siempre multimodal, la parte fundamental es el protocolo de modificación de conducta, basado en la teoría del aprendizaje animal y siempre respetando su bienestar utilizando técnicas amables y en positivo.

Si nos lee alguna persona que tiene un problema de comportamiento con su animal de compañía, ¿qué consejo le daría para dar con un buen profesional que le ayude?
Consultar siempre con su veterinario.

 

El perro que aparece en la primera imagen y en el vídeo se llama Max. Un animal estupendo, pero que por ser un pitbull lleva prácticamente toda vida en la perrera de Jaén.

“Es tranquilo, bueno, cariñoso. Tiene una leve cojera en una de sus patas traseras, fruto de una vida durmiendo sobre el frío suelo de un chenil, y con los años, sus huesos se resienten. Pero puede hacer vida normal”. Busca una buena familia.

Contacto: ageraaproyectohogar@gmail.com 670 95 96 88

“Lo más frecuente es que la leishmaniosis no limite la esperanza de vida ni sea un impedimento grave para tu perro”

La leishmaniosis es la principal enfermedad que afecta a los perros en la región mediterránea, que se va extendiendo lentamente hacia el norte de Europa transmitida por la picadura de los mosquitos. Una enfermedad con la que convivió mi perra Troya desde que la adopté hasta que murió con diecinueve años y que no debería darnos miedo a la hora de adoptar ni invitarnos a deshacernos o sacrificar a nuestro perro, si resulta que la contrae.

El doctor Xavier Roura, especialista en leishmania del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic Veterinari de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), ha tenido la amabilidad de prestarse a responder a mis preguntas para que todos podamos entender mejor a la leishmaniosis y cómo ponerle freno.

¿Hay perros más susceptibles de contraer leishmaniosis que otros?
Que un perro enferme o no de leishmaniosis depende de diferentes factores. Evidentemente el primero es que se debe infectar con la leishmania, y las posibilidades de que eso ocurra dependerán de en que zona habite normalmente, o de donde haya viajado, o de si utiliza productos repelentes del flebotomo (insecto transmisor de la leishmania), o del tiempo que pase en el exterior, entre muchos otros. A partir de aquí algunos perros infectados pueden acabar desarrollando la enfermedad (leishmaniosis), y las posibilidades de que esto ocurra dependerá también de diversos factores, aunque el más importante es si la respuesta inmunitaria de cada perro frente a las leishmanias es eficiente en eliminarlas o si no, en mantenerlas controladas o acantonadas y así no desarrollar la enfermedad. Debido a todo esto muchos perros pueden ser más susceptibles en contraer la leishmaniosis y, cuando hablamos de respuesta inmunitaria, parece que es la genética uno de los factores que influye más en que tipo de respuesta inmunitaria desarrolla el perro en contacto con el parásito Leishmania, por eso algunas razas parecen tener diferentes respuestas inmunitarias, y alguna de ellas parecen más susceptibles, como por ejemplo la raza boxer.

Imagine, acaban de diagnosticar una leishmaniosis a mi perro: ¿qué debo esperar?
Eso depende de si a tu perro le han diagnosticado que está infectado con la leishmania o que está enfermo de leishmaniosis. Si es la primera situación, tu perro está infectado, lo que ocurrirá es que habrá que hacer los controles clínicos y analíticos de tu mascota por parte de tu veterinario más frecuentemente, para así detectar si en algún momento enferma y por tanto, es necesario utilizar tratamiento. No sabemos si esto ocurrirá o no, o si ocurre, si será en pocos meses o en años. Por tanto, mientras se van realizando estos controles con tu veterinario, habrá que mantener o iniciar la prevención de la picadura del flebotomo para evitar dentro de lo posible la infección de otros perros, gatos y humanos. Además, podrás discutir con tu veterinario las opciones que podrían ser interesantes para reforzar o mantener la respuesta inmunitaria eficaz de la que hemos hablado anteriormente.

Si es la segunda situación, tu perro está enfermo, lo que ocurrirá es que habrá que iniciar el tratamiento frente a la leishmaniosis que te recomiende tu veterinario para intentar que tu perro vuelva a la casilla inicial: ¡que esté curado clínicamente! Por tanto, que le desaparezcan los signos clínicos o las alteraciones de la analítica secundarias a la leishmaniosis, aunque a día de hoy, se piensa que tu perro se mantendrá infectado para siempre. Es importante entender que en la mayoría de perros el tratamiento de la leishmaniosis no es para toda la vida. Por eso, una vez esté ya en tratamiento, también se podrán seguir las recomendaciones de tu veterinario sobre controles y prevención a realizar, expuestas en la primera situación.

¿La leishmaniosis es un impedimento para ese perro en algún caso? ¿Va a reducir su esperanza de vida?
Será un impedimento o reducirá la esperanza de vida según la respuesta clínica de tu perro después del tratamiento de la leishmaniosis. Los controles clínicos que hará tu veterinario le permitirán decidir en cual de estos grupos está situado tu perro después del tratamiento:
a) curado clínicamente y se podrá suspender el tratamiento.
b) curado clínicamente pero necesita mantener tratamiento para no volver a recaer de la enfermedad.
c) mejora clínica evidente pero recae de la leishmaniosis cada cierto tiempo incluso con el tratamiento.
d) no hay cura clínica o la mejoría es leve a pesar del tratamiento contra la leishmaniosis.

Estar dentro de uno de los dos primeros grupos es lo más frecuente y en general no limitarán la esperanza de vida ni serán un impedimento grave para tu perro. Si está dentro de uno de los dos últimos grupos si que limitarán su esperanza y calidad de vida.

¿Cómo es el tratamiento más habitual? ¿Qué efectos secundarios tiene?
El tratamiento de la leishmaniosis canina más recomendado es la combinación de dos tipos de fármacos. Por un lado un fármaco que destruya las leishmanias, como el antimoniato de meglumina o la miltefosina, generalmente durante un mes, y por otro un fármaco que evite la reproducción de las leishmanias, como el alopurinol, durante un tiempo variable, de 6 meses a varios años. Usados correctamente los dos primeros no tienen efectos secundarios graves o que no se solucionen c con su suspensión temporal o el uso de corticoesteroides a dosis antiinflamatoria, en cambio el uso prolongado de alopurinol puede dar problemas importantes urinarios o renales en algunos perros. Debido a esto son muy importantes los controles clínicos y analíticos que te recomendará tu veterinario una vez empezado el tratamiento de la leishmaniosis.

Algunas veces son necesarios otros tratamientos farmacológicos o dietéticos para solucionar o mejorar diversas alteraciones clínicas secundarias a la leishmaniosis.

Además del tratamiento farmacológico ¿hay algún otro consejo a tener en cuenta, tal vez relativo a su alimentación o convivencia con otros perros?
Además del tratamiento propio de la leishmaniosis, comentado en la pregunta anterior, algunas veces son necesarios otros tratamientos farmacológicos o dietéticos para solucionar o mejorar diversas alteraciones clínicas secundarias a la leishmaniosis. Por tanto hay que mantener una dieta equilibrada y adecuada para tu perro, y seguir las recomendaciones que te proponga tu veterinario en función de la evolución clínica de tu perro. El hecho de que tu perro esté en tratamiento de la leishmaniosis no influye en su convivencia con otros perros o humanos. Sin embargo si que hay que tener en cuenta que hay que usar productos efectivos frente al flebotomo (insecto vector de la leishmaniosis) tanto en el perro enfermo como en todos los otros perros que convivan con él.

¿Por qué su desarrollo y manifestación difieren a veces tanto entre unos perros y otros?
Esto es debido a que hay múltiples factores, descritos en una de la preguntas precedentes, que determinarán en cada perro si primero se infecta con leishmanias y después si esa infección evoluciona hacia e desarrollo de la enfermedad (leishmaniosis). Además todos estos factores también serán importantes para determinar qué manifestaciones clínicas (problemas dermatológicos, renales, oculares, etc.) presentará cada perro, y cuál será la respuesta de estos problemas al tratamiento de la leishmaniosis en cada perro. Por eso son tan importantes los controles clínicos y analíticos que realizará tu veterinario durante la vida del perro y sobretodo, si es necesario iniciar el tratamiento de la leishmaniosis.

¿Qué recomendaría tener presente para prevenir, para que no contraiga la leishmaniosis o para detectarla a tiempo?
Recomendaría una charla tranquila con tu veterinario para valorar las mejores opciones de prevención de la leishmaniosis, así como de qué controles clínicos y pruebas diagnósticas también serían necesarios para la detección precoz tanto de la infección como del desarrollo de la enfermedad. Estas opciones serán diferentes según la zona donde viva o las zonas que haya o deba visitar en un futuro. En general la recomendación principal para la prevención de la leishmaniosis es el uso de insecticidas (piretroides) tópicos que reduzcan o eviten el contacto entre el flebotomo (insecto transmisor de la Leishmania) y el perro. Además, también con el fin de realizar una detección precoz, se recomienda hacer al menos un control veterinario anual a los perros que viven, han vivido o pernoctado en áreas donde la leishmaniosis es frecuente (áreas endémicas).

Desde hace unos años existe la opción de vacunar frente a la leishmaniosis: ¿en qué circunstancias recomienda su vacunación?
La vacunación frente a la leishmaniosis es una opción para intentar prevenir el desarrollo de la enfermedad, es decir que el perro presente signos clínicos de leishmaniosis. Por tanto, igual que con otros fármacos como la domperidona o nutracéuticos como los nucleótidos, con la vacunación se busca mantener o reforzar la respuesta inmunitaria eficaz del perro para que no enferme de leishmaniosis. Esto quiere decir, que esta prevención con la vacunación es una ayuda adicional, pero no substituye, la prevención de la infección con las leishmanias evitando o reduciendo el contacto entre el perro y el flebotomo (insecto transmisor de la leishmania) mediante el uso de los piretroides (insecticidas) en forma de collar o de pipetas. Por tanto, es recomendable discutir con tu veterinario qué opciones para la prevención de la leishmaniosis son las más interesantes para tu perro y decidir si la vacunación es una de ellas.

Es recomendable discutir con tu veterinario qué opciones para la prevención de la leishmaniosis son las más interesantes para tu perro y decidir si la vacunación es una de ellas.

El tratamiento, pronóstico y prevención de esta enfermedad han cambiado mucho en no tantos años. ¿Qué diría que ha avanzado más?
Yo diría que han avanzado positivamente los tres. El tratamiento porque aunque no hay nuevas moléculas interesantes para el tratamiento de la leishmaniosis en perros, sí que conocemos mucho mejor su eficacia y además ha despertado mucho interés la buenas expectativas de la inmunoterapia, es decir, del tratamiento de la leishmaniosis mejorando la respuesta inmunitaria del perro. El pronóstico porque conocemos mejor la leishmaniosis canina y sabemos que la mayoría de perros responde muy bien al tratamiento y se llegan a curar clínicamente, con lo que frecuentemente ya no es necesario el tratamiento de por vida. Y finalmente la prevención, porque ahora entendemos cuales son los objetivos de cada uno de los tipos de prevención y por tanto el veterinario puede buscar la mejor combinación para cada perro.

¿Esos avances se han traducido en que haya menos casos o no hay una relación equivalente?
Desafortunadamente todos estos avances no tienen porque conducir a una reducción del número de perros con leishmaniosis ya que hay muchos otros factores que no podemos controlar y que son más importantes, como el cambio climático, los desplazamientos de los perros con lo propietarios o debido a las adopciones, y los cambios urbanísticos. Pero a pesar de todo esto, todos estos avances ayudarán a los veterinarios a poder afrontar el reto de la leishmaniosis canina de una forma mucho más efectiva.

Gitana es una bully apta con gatos, “una perra súper tranquila, amorosa con todo el mundo, que convive con todo tipo de perros e ideal para un piso”.

Tiene leishmania, pero ya está tratada y en perfecto estado. Dispuesta a encontrar una buena familia. Tiene cuatro años.

Los interesados pueden mandar un WhatsApp al teléfono 618795005. Se hará seguimiento.

Mejor mantener las pseudoterapias como la homeopatía o las flores de Bach también lejos de nuestros animales

 

Hace ya mucho que quería hablar de homeopatía y de animales de compañía. Llevo demasiado tiempo viendo como la presencia de productos homeopáticos aumenta entre los propietarios de perros y gatos, algo que tiene reflejo en la existencia de numerosos contenidos en Internet que recomiendan su empleo, contenidos que no voy a enlazar porque no los quiero favorecer pero que seguro que podéis encontrar a poco que tengáis curiosidad.

Solo con ese último comentario ya imagináis lo que opino. Solo cuentan con mi confianza aquellos tratamientos con evidencia científica claramente demostrada. La homeopatía en concreto no es capaz de curar nada y sí de perjudicar si incurrimos en el error de no tomar el tratamiento pautado y eficaz y sustituirlo por esta pseudoterapia, que además no es precisamente gratis.

Justo la pasada semana, más concretamente el jueves y el viernes, hemos publicado varios contenidos a partir del estudio sociológico Ulises que 20minutos elabora junto a la empresaria 40db e Ibercaja sobre la percepción que los españoles tienen de las pseudo ciencias en general y la homeopatía en particular.

Los españoles tienden a pensar que las pseudoterapias carecen de carácter científico, aunque su percepción varía en función de la práctica por la que se les pregunte. Para el 70,5% no son ni válidas ni efectivas.

La terapia alternativa a la que más naturaleza científica le confieren los encuestados es a la quiropraxia, con un 38%. Le siguen acupuntura, (36,9%), reflexología (26,8%), homeopatía (19,4%), biomagnetismo (15,4%), flores de Bach (12%), cristaloterapia (6,7%) y reiki, (6,5%). Por sexo y edad, como muestra, son más los hombres que las mujeres quienes afirman que la quiropraxia no tiene carácter científico (37,5% frente a 25,6%) y más los jóvenes, de 18 a 34 años, que sí le dan esa consideración al biomagnetismo.

Ese informe me animó a recuperar ese tema al que quería meter mano desde hace tiempo. Por un lado quiero invitaros a leer todo lo que ha escrito mi colega Javier Yanes, biólogo y periodista, en su blog Ciencias Mixtas.

Pero para centrarlo en el tema animal he podido contar con la ayuda de la veterinaria Flor Dessal, especialista en medicina felina en la clínica Gattos y que comienza la charla confesando haber “sufrido” que su madre le diese homeopatía hasta que tuv edad suficiente para exigir auténticos medicamentos.

¿Se ha encontrado con animales tratados con homeopatía?
Sí he encontrado animales con tratamientos así. No es demasiado común. En otros países ya están prohibiéndolos, en España la venta sí que parece ir en aumento para animales y para personas.

¿Para qué dolencias ha visto que los empleaban?
Para medicina interna, problema hepatitis, renales, digestivos, algunos problemas articulares… Sobre todo lo veo mucho en cuadros hepáticos lo veo mucho. No obstante somos un centro de referencia en el que solo tratamos gatos y es lo que veo según el perfil de cliente que tenemos.

¿Qué hace cuando se encuentra a un propietario que la emplea?
Me toca morderme mucho la lengua porque hay que respetar al cliente. Hay gente que lo tiene integrado como opción.

Y ahora que no habla a ningún cliente en concreto, ¿qué diría a los propietarios que dan homeopatía a sus animales?
Que están haciendo que sus mascotas no tengan calidad de vida porque se ha comprobado científicamente que no tiene ninguna utilidad. Y aparte están tirando el dinero. No son productos precisamente baratos. Es promover un negocio que es fraude.

La homeopatía es inocua, salvo que se deje de tomar el tratamiento verdaderamente eficaz.
Claro, en ningún caso hay que sustituirlo. La homeopatía no es nada, pero si se da en lugar de lo que debemos, la patología va ir avanzando. Es preciso hacer hincapié en que no es una alternativa, no es medicina. No hay estudios que avalen su eficacia, pero sí hay muchos estudios que dicen lo contrario.

¿Estaría a favor de prohibirla?
Totalmente a favor.

¿Qué otras pseudoterapias se encuentra?
Las flores de Bach. Está super extendido, más que la homeopatía. Realmente tampoco hay nada que avale su eficacia y tampoco estudios de seguridad. No es un producto veterinario, sino humano, y hay componentes naturales que podrían ser perjudiciales para los gatos. En este caso hablamos de algo que puede resultar incluso hasta peligrosos.

¿Tampoco recomienda que se usen?
No voy recomendar ninguna terapia alternativa. Puedo aceptar únicamente que algún paciente puede probar la acupuntura, pero tampoco la recomiendo. Está teniendo un poquito de auge ahora, pero en cualquier caso el gato es un animal poco receptivo a este tipo de tratamientos. Está pasando más con perros.

Hay personas que defienden estas terapias alegando precisamente que en los animales funcionan y son la prueba de que no se trata de un efecto placebo.
El efecto placebo en los animales también existe, sobre todo en los perros. Son conscientes de que los dueños les dan algo. Y, por otro lado, el efecto placebo no se da en el animal, sino en el propietario. Si le das algo que crees que funciona, el poder de sugestión es muy fuerte. Si crees que funciona es probable que veas beneficios; pero son subjetivos, no son reales.

Los cinco gatos que ilustran este contenido están en la protectora asturiana Amigos del Perro esperando un hogar. En su web hay más información sobre ellos y muchos otros igual de necesitados de una familia.

Contacto: adopciones@amigosdelperro.org 684607160
 

Jaume Fatjó: “nos relacionamos de forma distinta con perros y con gatos, pero el vínculo emocional es igual de potente”

Jaume Fatjó (Barcelona, 1969) es veterinario y etólogo. Su nombre es conocido por cualquier persona que sea mínimamente conocedora de la ciencia que estudia el comportamiento animal, no es aventurado afirmar que se trata de uno de los mayores expertos que hay en este campo en España. Sus estudios sobre comportamiento animal los inició en la universidad de veterinaria de Nueva York y fue responsable clínico del servicio de etología de la facultad de veterinaria de Barcelona de 1995 a 2009.

Fue presidente entre 2012 y 2014 del European College of Animal Welfare and Behavioural Medicine – Behavioural Medicine especialista europeo certificado y es profesor asociado del Departamento de Psiquiatría y Medicina Legal de la UAB, donde dirige la cátedra de investigación de la UAB Fundación Affinity Animales y Salud, dedicada a la comprensión de las relaciones entre las personas y los animales. En su historial abundan los artículos, conferencias y cursos de referencia.

Yo ya había tenido la ocasión previamente de escucharle en directo, disfrutando de sus conocimientos y sentido común. Cuando me ofrecieron la posibilidad de charlar con él y de trasladar esa conversación a una entrevista, era imposible decir que no.

La cátedra que dirige estudia en vínculo entre los animales de compañía y sus propietarios. ¿Qué tipo de relación se suele dar entre ellos?
La estudiamos utilizando herramientas científicas diseñadas por psicólogos y psiquiatras, no hablo de percepciones o de lo que nos han dicho. Desde la perspectiva de la persona, el animal de compañía se considera un miembro de la familia. Esto es algo que dice la práctica totalidad que conviven con un perro o un gato. También hay que matizarlo, no quiere decir evidentemente que confundan a un animal con una persona. ¿Por qué se incorpora en la estructura familiar? Pues porque tenemos tendencia cuando convivimos con ellos a crear un vínculo afectivo que es bastante fuerte. Ese vínculo emocional es la columna vertebral de la relación. A partir de ese enganche emocional es cuando puedes comprender todos los beneficios que puede suponer la convivencia con un animal.

¿Qué tipo de beneficios reportaría?
Las personas encuentran en el animal un compañero de actividades, dependiendo de cómo sea la persona o de su rol familiar, esas actividades son distintas. Hay personas que tienen más tendencia a asumir el rol de cuidador, de darle de comer, llevarle al veterinario, cepillarle… Es una conducta, si quieres, más parental, y es una fuente de placer el sentir que el bienestar de un ser vivo depende de ellos. Hay otro tipo de interacciones que van más en la línea del juego, incluso de hacer deporte en compañía. Hay mucha variabilidad. Además de esas interacciones, hay una parte muy importante de la relación que es el apoyo emocional. Sistemáticamente, los propietarios de animales nos dicen que es una fuente de compañía, que los hacen sentir menos solos. Y no solo esto. Además la presencia del animal los ayuda a superar o enfrentar momentos de dificultad de mayor o menor intensidad. Hay muchas persona que dicen que su perro o su gato les ayudó muchísimo a superar un divorcio, cuando se quedaron sin trabajo, tuvieron un problema médico o una pérdida.


Imagino que el rol de cuidador se da más entre adultos.

Hay mucha variabilidad pero parece que sí. Incluso podría haber una diferencia de género también. Aquí te hablo por impresión personal, pero probablemente sucede igual que con el cuidado de los niños, que hay una asimetría muy grande y la carga de la mujer es mucho mayor por cómo está organizada nuestra sociedad.

¿A partir de que edad un niño puede asumir la responsabilidad de cuidar de un animal?
En general, con la supervisión de los padres, puede ser muy temprano. Delegar completamente una función, por ejemplo que se encargue de que siempre tenga agua, depende mucho del niño y es algo que tiene que valorar el padre. Desde el punto de vista educativo se ha visto que involucrar a los niños en estas tareas de cuidado es una oportunidad para hacer pedagogía de la responsabilidad. Desde un punto de vista educativo es una oportunidad para los padres. Para el niño encargarse de que al animal no le falte comida es un desafío. Y lo que le transmitas al niño le reafirma un modelo educativo; si le dices, por ejemplo, que no puede utilizar castigo físico con el perro o el gato, eso se integra en aquello que para el niño será el modelo que probablemente usará en el futuro con sus hijos.

¿Es distinta la relación que tenemos con perros y gatos?
Tradicionalmente se dice que la relación con el gato era mas distante, más fría. Hemos hecho estudios con poblaciones grandes de propietarios de perros y gatos y no es así. Tal y como nosotros trabajamos podemos aislar tres dimensiones del vínculo. Permite identificar el patrón de interacción, lo que la persona hace con el animal; el vínculo emocional, los beneficios emocionales que tiene la convivencia; y, por último, el coste percibido, porque es cierto que tener un animal supone un coste para la persona, no solo financiero, a veces también te supone limitaciones. La ventaja de poder aislar esos tres elementos es que puedes ver el papel de ellos de manera relativamente independiente. Cuando comparas estas tres dimensiones entre perros y gatos, la dimensión emocional, que es la columna vertebral de la relación, es exactamente comparable entre perros y gatos. Lo que cambia es el patrón de interacción. El mensaje es que nos relacionamos de forma distinta con peros y con gatos, pero el vínculo emocional es igual de potente, tiene la misma intensidad.

¿No hay un sesgo en vuestros estudios por centrarse en dueños responsables y preocupados por el bienestar de sus animales?
Esto nos pasó en el primer estudio, porque lo lanzamos a través de redes sociales y participaba quien quería. En este tipo de estudios, lo que se denominan muestras de conveniencia, la persona que transita por una red social en la que se habla de animales probablemente es un propietario motivado y por lo tanto tienes un sesgo de captación clarísimo. Los últimos estudios los hemos hecho con una muestra poblacional representativa utilizando la misma metodología y vías de acceso que cuando se hace una encuesta nacional sobre actitudes políticas o violencia de género para llegar a una población mucho más amplia de propietarios.

Algo hay que falla en el vínculo cuando el abandono de animales de compañía es tan frecuente.
El tema del abandono nos preocupa enormemente. En general, los vínculos son buenos y las relaciones son satisfactorias, pero sí que es verdad que hay que asumir que hay relaciones que fracasan, igual que fracasan las relaciones humanas. No todas las parejas salen adelante, no todas las relaciones entre padres e hijos ni todas las de amistad se mantienen en el tiempo. En cualquier relación humana puede haber un momento de ruptura o crisis y con los animales de compañía pasa exactamente lo mismo. Cuando la relación entra en ese área de riesgo es cuando se puede producir un abandono, además de otras causas que puedan existir. Sabemos que los problemas de comportamiento, que reflejan al final un problema de convivencia, es un motivo declarado de abandono muy frecuente.

A título personal, me llama más la atención estudiar la ruptura del vínculo por distintas causas, incluso por el desamor después de pasada la novedad, cuando la rutina se afianza.
Si antes estábamos en el espacio de luz, ahora vamos al espacio de sombra. Nosotros siempre lo explicamos de la misma manera: cuando el animal se incorpora a la estructura familiar, es beneficiario de todo aquello que supone vivir en la familia humana, pero también se convierte en un blanco potencial de todo lo malo que también se produce en la estructura familiar humana. Por ponerte un ejemplo, un caso extremo pero muy concreto, si en una unidad familiar hay un hombre que maltrata a su mujer o a sus hijos, si en esa familia hay un animal de compañía la probabilidad de que el animal sea blanco de la conducta de maltrato es enorme. Eso es algo que está muy bien medido.

¿Todos los modelos de relación humana son trasladables al animal de compañía?
Las características de la relación no son las mismas, igual que no te relacionas igual con tus compañeros de trabajo, tus hijos o tus primos. Tú sabes definir muy bien las características de las relaciones que sostienes. Pero lo modos de actuación son, en esencia, los mimos. Si eres una persona con una tendencia violenta o afable y tolerante, eso se traslada también a la relación que tienes con el animal.

Y no todos los perros son para todas las familias.
Es una idea fundamental. Incluso no todas las familias deberían tener perro. Y dentro de cada familia sí que es verdad que hay perfiles que se pueden acercar más a un tipo de animal que otro. Por ejemplo, para una pareja de señores mayores que tienen una vida tranquila, un perro muy excitable con mucha necesidad de actividad, no digo que no pueda funcionar, pero no es el candidato perfecto. Es algo que hay que tener en cuenta. Sí que hay una tendencia equivocada de la gente a pensar que el perfil lo determina la raza, es algo que no hemos conseguido desterrar. La gente piensa que si compra o adopta esta raza, voy a acertar porque el libro de raza dice que este perro es así, pero el libro de raza lo que te marca es el ideal de la raza, que es una cosa muy diferente.

 

(JORGE PARÍS)


Y más tal y cómo se cría en España, con frecuencia con muy poco cuidado con el carácter.

Claro. Lo importante es el resto de factores que sí que influye, qué entorno ha tenido de pequeño, cómo se lo ha educado, etcétera.

¿Cómo es el vínculo desde el punto de vista del animal?
Eso es algo que nos hemos planteado muchísimo los etólogos. El perro, que se ha estudiado más, no solo establece vínculos afectivos -el gato también lo hace- pero el perro parece incluso que desarrolla un vínculo de apego con las personas de la familia que sería parecido al que establece una cría con sus padres. Es decir, que por un lado nos comportamos hacia el animal de compañía con una tendencia parento-filial, pero el perro también tendría esa tendencia. Los ve como un punto de protección, lo que técnicamente se llama una base segura, un elemento social que me protege. Cuando está cerca del propietario se siente más seguro.

¿Ese vínculo es diferente en alguna manera al del que llega a casa siendo cachorro?
No. En estudios que se han hecho con animales que estaban en refugios, se ha visto que con periodos de contacto de unos pocos minutos con una persona que se ha repetido dos o tres días, ya se crea ese vínculo afectivo que te comentaba. Y el vínculo que estableces con un animal que has adoptado cuando tenía cinco años es igual de potente que el que has cuidado cuando tenías tres meses.

Aquí hay mucha leyenda urbana, desde el “prefiero un cachorro para que se adapte a mí” hasta el “un adulto que lo ha pasado mal siempre es más agradecido”.

Nada. Olvídate de todo eso. Eso no va así. Puedes adoptar un perro y que tenga un problema de comportamiento, un problema que puedes encontrar en un cachorro. No se puede generalizar. Lo que estás es asumiendo que el animal tiene una visión del mundo que no es la que tiene. La obsesión con el cachorro a veces viene porque crees que no lo vas a poder educar o que el adulto va a venir con una serie de manías o comportamientos que no vas a poder cambiar. Y eso no es verdad. Los perros y los gatos tienen una flexibilidad y se adaptan con mucha facilidad. Dentro de unos límites por supuesto porque cada individuo tiene su temperamento. Puedes adoptar una animal adulto y que se integre en tu familia a la perfección.

¿Qué recomendarías a que quieren acertar sumando un animal a la familia?
Les diría que eso de la edad es pecata minuta, que lo primero y mas importante es que sea una decisión de toda la familia, porque si no es cuando luego vienen los problemas. Hay algo muy curioso, la gente le dedica más tiempo a escoger cuál va a ser su coche que cuál va a ser su animal de compañía. Y fíjate que estamos hablando de una cosa frente a un ser vivo.

Además, muchas veces eligen a ese ser vivo en función de criterios estéticos.
Efectivamente. Y a veces son decisiones impulsivas. Por eso lo más importante es que la familia esté de acuerdo. En segundo lugar es intentar analizar qué va a suponer, es la pregunta clave. Han de hacer una simulación mental de lo que va a suponer vivir con un animal de compañía en su día a día. Imagina que es una familia que en época de esquí se va cada fin de semana. Pues la pregunta que se tienen que hacer es: ¿qué voy a hacer con el perro?. Y damos otro consejo: no pensar que las cosas van a cambiar. La gente te dice, bueno, yo hacía las cosas de esta manera, pero cuando llegue el perro o el gato las voy a hacer de esta otra. Bueno, esto puede ser, pero en la mayor parte de casos no pasa. Es como cuando la gente te dice que a partir de enero va a ir al gimnasio.

Tras quince años de blog y escuchar a mucha gente, tengo la convicción de que una mayoría de personas que suman un perro o un gato a su vida, sea cachorro o no, no tienen los conocimientos mínimos necesarios de educación y comportamiento animal. Incluso gente que ha tenido animales toda su vida.
Esto lo he hablado muchas veces con especialistas en educación humana. ¿Qué conocimientos tenemos a veces para educar bien a un niño, para hacerlo como dicen los técnicos? Pero con los niños tenemos ventajas: es nuestra especie y tenemos todo el aparato educativo que nos ayuda. En cambio, con los animales de compañía tenemos un salto de especie y muchas veces no tenemos ni idea. Nos preocupan más estos elementos que la edad del perro. Una buena familia, preparada para tener un animal de compañía, que tiene los conocimientos para tenerlo, puede tener éxito con un cachorro, con un adulto, con lo que sea.

¿Algún libro o curso que recomiendas? Hay mucha gente muy perdida, que lo mismo luego acaba viendo al encantador de perros y se pierde del todo.

Hoy en día tienes muchos recursos en ese sentido, sobre todo en el ámbito digital. Hay muchas cosas muy buenas y muchas muy malas. La recomendación general, la más importante para poder filtrar, aparte de que puedan mirar quién está a cargo del libro,d el curso o del vídeo de youtube y ver que tiene unas credenciales, es que no utilicen técnicas basadas en castigo. Es el punto fundamental hoy en día. Buscar sistemas de educación que respeten la naturaleza del animal y que cuando quieren moldear su comportamiento lo hagan siempre a través de incentivos, de reforzar lo bueno y no de esperar a que se equivoque para castigarlo.

¿El conductismo bien?
Bien si lo aplicas bien. Lo que sí es verdad es que la idea central del conductismo de que puedes moldear el comportamiento del animal a tu antojo premiando lo que quieres e ignorando o castigando lo que no quieres, esto ya hace muchos años que hemos visto que no es cierto, que tiene sus limitaciones. Te pongo un ejemplo con los gatos: la conducta de arañado no se puede eliminar porque es una conducta natural, es un marcaje territorial que forma parte de la esencia de ser gato. Si te planteas que deje de rascar, no lo vas a conseguir. Lo que sí puedes conseguir es que rasque en los lugares que puede hacerlo y no en el sofá. Y hay muchos aspectos del comportamiento que no son de premio o de castigo, sino que tienen un comportamiento diferente. Eso es lo que ha intentado la etología moderna. No quedarnos simplemente en el conductismo puro sino tener en cuenta también la dimensión emocional del comportamiento, la motivación del animal, etc.

(JORGE PARÍS)

No quiero dar la respuesta por ti, pero imagino que también conviene huir de todo lo del alfa y el líder de la manada.
Sí, puedes darla por mía. Esto también con los años se ha visto que era un enfoque equivocado. Y te digo una cosa, porque ahora parece que nadie tenga memoria histórica, pero hace treinta años para todas las personas que estudiamos etología la posición dominante era la de la dominancia, que el perro estaba en una jerarquía vertical, tenía que ocupar la posición inferior en la familia y que el propietario tenía que hacer lo posible para que esto se mantuviera. Y cuando hubiera una conducta rebelde o agresiva, se tenía que atribuir a una insubordinación dentro de la manada y se tenía que combatir con castigo y técnicas de sometimiento. Esto cambia radicalmente te diría que en el 2000 y no ha parado de instaurarse la idea que ahora domina entre los especialistas de que la jerarquía y las técnicas de dominancia o sometimiento no son precisamente la manera de estabilizar la relación dentro de la familia.

Diriges una cátedra única. ¿Te has encontrado con prejuicios dentro del ámbito universitario por centrarte en perros y gatos?
La cátedra que tenemos nosotros está dentro del departamento de psiquiatría de la Universidad de Medicina. Yo soy veterinario de formación y etólogo y la mayoría de herramientas que se utilizan para estudiar el vínculo provienen de la psicología social, de la psiquiatría. Con sinceridad, la recepción que tuvo la cátedra en el departamento fue buena no, buenísima. A mí no digo que me sorprendiera, porque parece que esperase lo contrario, pero la acogida y el apoyo de mis compañeros de departamento que no habían tenido ningún contacto con animales de compañía, ha sido impecable. En mi caso particular, en mi ámbito, no tengo queja. Ahora, sí que es verdad que todavía hay sectores de la sociedad tienen que avanzar, que te dicen “es que la gente los trata como si fueran personas, eso no había pasado nunca, es una consecuencia de la sociedad moderna, etc”. No es verdad, tenemos referencias de vínculos profundos con animales de miles de años. Hay muchas cosas que se tienen que normalizar, como el hecho de que una persona pierda a un animal de compañía y sienta una reacción de duelo, que no está convenientemente aceptado. Hay muchos aspectos en los que todavía hay que trabajar. Dicho lo cual, cuando haces estudios poblacionales las actitudes son positivas hacia los animales. En general la sociedad es tolerante.

¿Vamos a mejor?
Sí, y tanto.

 

 

“Los labradores tienen la capacidad de crear vínculos emocionales con las personas fácilmente”

Estos días atrás ha sido una noticia muy vista en distintos medios, eso que ahora llamamos viral, la imagen del perro de asistencia de George H.W. Bush ante el féretro del que fue su propietario. Un perro que ya había protagonizado en los últimos días bastantes fotos en las redes sociales del expresidente de Estados Unidos, ayudándole y haciéndole compañía.

La imagen ha sido descrita como un ejemplo de fidelidad de los perros hacia sus amos. Y efectivamente lo es, no seré yo la que lo ponga en duda. Pero tal vez haya gente a la que haya llamado la atención, igual que a mí, el hecho de que ese perro llegara al hogar de Bush apenas hace cinco meses y que en uno de los textos den a entender que pasará a manos de otra familia en la que seguirá, seguro, haciendo un magnífico trabajo.

No es precisamente el caso de Hachiko. Hablamos de un perro de trabajo que llegó en junio y que marchará a otro hogar. Recordaba en alto, junto a algunos compañeros del periódico, que ya hace tiempo un experto en perros de asistencia me contó que se usaban normalmente labradores para este trabajo por tres motivos sobre todo: su tamaño, su predisposición a crear fácilmente vínculos con las personas, y también por un poquito de marketing y costumbre.

Sully, el perro de servicio del expresidente estadounidense George H.W. Bush, espera en una pista de aterrizaje a que miembros del servicio conjunto de un equipo de ataúdes militares trasladen el féretro de Bush. (Ting Shen / EFE)

Andaba en esas cuando Purina me ofreció hablar con Sonia Sáez, veterinaria y voluntaria del Proyecto Guau, para el que recibió formación para ser también auxiliar técnica para intervenciones asistidas por animales.

El Proyecto Guau, que lleva tres ediciones culminadas, es un programa de voluntariado con trabajadores de Purina para formar de perros de trabajo que llevan a cabo en colaboración con CTAC (Centro de Terapias Asistidas con Canes) y Fundación Adecco. En las dos primeras ediciones lograron educar perros de asistencia para niños con autismo y este último año han sido perros de terapia.

El labrador de Bush llevaba poco tiempo con él y pasará pronto a otras manos. ¿Se puede considerar esa imagen un ejemplo de fidelidad?
Sí. Los perros tienen una sensibilidad especial que no tenemos las personas. Realmente también tienen una formación en la que están muy focalizados en cuál es su misión. Si pasan a manos de otras persona que lo necesitan, se van a acordar de su antiguo dueño, pero se van a a emocionar con el nuevo proyecto.

¿Por qué se suelen emplear labradores para esta tarea?
Hay perros de otras razas que también podrían ser aptos, igual que perros sin raza. Las características principales que buscamos son de personalidad del animal. Es verdad que, si generalizamos, el labrador se caracteriza por ser muy obediente, muy disciplinado y a la vez tiene esa capacidad de crear vínculos emocionales muy fuertes con las personas que tiene alrededor, les resulta muy fácil.

No serían por tanto lo que llamamos “perros de un solo amo”. ¿Hay perros así?
Sí, hay perros de un solo amo. Todos los perros detectan a quién van a seguir de manera incondicional, a su líder, aunque puedan tener un vínculo con otras personas. Puede ser que cuando esa persona desaparezca o fallezca, el vínculo con otros no sea el mismo, pero eso no quita que en el caso de un perro de asistencia no vaya a poder hacer a cabo su labor igual o incluso mejor. Sí que es verdad que estos perros están acostumbrados a estos cambios de casa.

¿Cómo preparan a los perros del proyecto Guau para facilitar este cambio de manos?
Es bastante diferente preparar perros de terapia y asistencia, pero el formato es similar al socializarlos. Eramos tres familias y cada perro estaba dos semanas con cada una. Yo vivo en una casa pequeña en la que hay un gato, en otra puede haber niños… y el animal tiene que ser capaz de adaptarse a esos diferentes ambientes. No sabemos qué habrá en la casa en la que acabará trabajando.

Debe ser duro decir adiós al cachorro tras dos semanas.
Ya estás mentalizado, aunque no es fácil. Cuando entrego el perro a la siguiente familia a mí ni me mira. Te dices “te he cuidado todos estos días y ni me despides”. Y sí, a ti te cuesta, pero sabes que lo estás preparando para un bien mayor. Te enseñan a querer lo que no es nuestro.

Es un buen valor que aprender, aunque tal vez lo que deseamos los dueños es creer que somos únicos y especiales.
Eso es lo que queremos nosotros. Pero nunca te olvidan del todo, si te ven te reconocen y vienen corriendo. Si les está permitido claro, no cuando están trabajando. Cuando hicimos el cierre del proyecto vinieron las familias con los niños con autismo y el perro estaba ahí con el niño, haciendo su función, sin pensar en venir a saludar.

¿A los labradores se les selecciona también por su tamaño?
El tamaño depende de la función. En terapia tenemos perros chiquitines. Para terapia tienen que ser perros muy tranquilos, muy juguetones, porque el perro tiene que interactuar con la persona y ganársela a nivel emocional. Los perros de terapia suelen ser robustos. En el caso de niños con autismo, por ejemplo, tienen que poder evitar conductas de fuga. Son capaces también de abrir canales emocionales que estaban bloqueados. Y lo consiguen, ves niños que dan besos a su perro y que jamás ellos han dado a sus padres,

¿También serán juguetones, como los de terapia no?
El de asistencia no tanto. Solo pueden jugar cuando no tienen el peto. Cuando tienen el peto están trabajando. Tienen que ser perros muy centrados, con mucha paciencia.

¿Pero no es el juego el motor para enseñarles?
Y la comida. Los dos motores son el juego y la comida. Fuera del trabajo el perro tiene que jugar, tener sus mimos, sus paseos. Tiene que ser un perro normal una vez fuera de su horario laboral. El bienestar del animal es fundamental.

¿Cuánto puede durar esa jornada laboral?

Los perros de terapia que llevamos a escuelas y hospitales están un par de horitas con paradas. Los de asistencia pueden estar una jornada entera. Son perfiles bastantes diferentes.

Antes hablabas de bienestar animal. Están apareciendo personas que hacen terapia con animales sin preocuparse por ello, que hacen terapias además que no son efectivas. ¿Qué le dirías a las familias que quieren abordar esta terapia para que no acaben en malas manos?
Estamos hablando de familias que tienen una situación en casa que no es fácil de gestionar y no pueden gastar recursos, también emocionales, en malas terapias. Mi consejo sería buscar a alguien certificado que realmente tenga formación en ello. Existen asociaciones oficiales que que tienen apoyo y reconocimiento y que les pueden asesorar como CTAC (Centro de Terapias Asistidas con Canes), con el que trabajamos para el Proyecto Guau.

También hay familias con una persona con discapacidad que compran un cachorro de labrador pensando que van a tener mágicamente un perro que obra milagros. En este blog ya he sacado algunos perros que entraron así en casa y a los pocos meses necesitaban otro hogar. ¿Qué les dirías?
Tienen que saber que dentro de los labradores o goldens que usamos en terapia o asistencia, son perros seleccionados. En la misma camada se hace un estudio de cual es el comportamiento de cada cachorro para ver si puede tirar para terapia o asistencia o para perro de casa. No todos están preparados. Si un perro tiene un perfil terapias, no lo pongas de asistencia. Tienen que disfrutar con ello. Tampoco todos los perros son para todos los niños, ni todos los niños para todos los perros. Es un trabajo que también hacemos, buscar que sean compatibles. Cuando nos traen los casos para que conozcamos a las familias lo miramos mucho, tienen que encajar.

Y además hablamos de líneas seleccionadas y criadas con mimo.

Claro. Y tienen que pensar que un cachorro necesita mucha paciencia, mucho tiempo.

Cuando una familia con un niño con discapacidad me ha pedido consejo en el pasado, les he recomendado que acudan a una buena protectora y busquen siempre un perro adulto de tamaño mediano o grande y con muy buen carácter.
Sin duda es la mejor opción. El cachorro necesita mucha atención, mucha disciplina. La adopción del perro tiene un fin y es casi inmediato el beneficio. Con un cachorro lo puedes ver a medio o largo plazo.

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“Los juguetes de morder pueden ayudar a mantener la salud dental de nuestros perros”

A finales de septiembre me llegaron los resultados de un estudio elaborado por Pedigree y AVEPA (Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales) sobre el cuidado bucodental de nuestros perros. Un estudio que ha dado lugar a una campaña de concienciación, dado que la principal conclusión era que apenas el 30% de los propietarios cuidaban de alguna forma la higiene bucodental de sus animales.

De hecho, la mayoría de los dueños de perros creen que el mal aliento es normal, el 57% no sigue ninguna rutina específica de cuidados y apenas el 42% creen que el veterinario es quien mejor puede asesorarles.

Vista la necesidad de que tomemos conciencia de que es importante también tener presente la salud bucodental de nuestros animales, Pachi Clemente, director científico de AVEPA, ha tenido la amabilidad de responder unas cuantas preguntas.

 
Para los que tienen un perro y no hacen nada por su higiene dental. ¿Qué hábitos deberíamos tener?
Efectivamente, la técnica que usemos ha de ser un hábito constante ya que nada funciona para mantener la higiene y salud dental en nuestras mascotas si no se mantiene en el tiempo. De hecho, tras realizar el estudio Hábitos de los españoles en la higiene oral de los perros con Mars, comprobamos que existe una falta de hábito por parte de los dueños en cuanto a higiene bucal. Una vez adquiero el hábito, el cepillado es la medida más eficaz, pero hay otras como dietas y productos específicos para disminuir la cantidad de placa.

La alimentación es un factor de protección importante. ¿Qué es lo más recomendable? ¿Pienso seco? ¿Pienso seco y húmedo? ¿sólo húmedo?
Hay dietas formuladas específicamente para prevenir la enfermedad periodontal y la acumulación de placa y sarro. Es importante consultar al veterinario si nuestra mascota puede tomar estas dietas (según su edad, presencia de otras patologías, etc.).
 
¿Qué opinión le merece en este sentido la dieta barf?
La dieta BARF (acrónimo de Bone And Raw Food o huesos y comida cruda) es una tendencia reciente. Si bien puede considerarse hacer una dieta casera para algunos casos concretos, lo cierto es que estas dietas caseras en la mayoría de los casos (además de resultar más caras y necesitar más tiempo) suelen ser incompletas y estar mal equilibradas. En el caso de la comida cruda, hay mayor riesgo también de infecciones, como se ha demostrado recientemente con la relación de parálisis y el consumo de pollo crudo (un premio habitual para los perros en algunas zonas).
 
¿Hay algún alimento natural que se les pueda dar y favorezca su salud dental?
La mejor prevención de la enfermedad periodontal es mediante el cepillado o el uso de productos diseñados para disminuir la formación de la placa bacteriana, ya sea por los ingredientes o por la acción mecánica.
 
¿Algo que debamos tener presente con los juguetes de morder y para jugar a tirar?
Los juguetes de morder pueden ser de ayuda si juegan con ellos frecuentemente (a diario idealmente) y de forma constante.
 
Hay perros que gustan de morder palos, piedras… ¿Alguna recomendación en este sentido?
Esta es una causa frecuente de fracturas dentales en los perros que conducen a problemas más serios. Sería mejor que jugasen con productos diseñados para ellos, teniendo en cuenta el tamaño de la mascota.

¿Cuáles son los problemas de salud dentales o asociados a problemas dentales más frecuentes de los perros?
La enfermedad periodontal es el problema más frecuente y el que puede dar numerosas complicaciones. Afecta a perros desde tan solo tres años por lo que es importante tratar de prevenirlo lo antes posible. Precisamente, para prevenir este tipo de enfermedades desde AVEPA hemos puesto en marcha, junto a Pedigree, la campaña de concienciación social sobre la importancia de la salud bucal en los perros.
 
¿Hay alguna raza especialmente propensa a tener problemas con la que también hay que tener más cuidado?
Todas las razas y tamaños de perro pueden verse afectados, pero en razas pequeñas los problemas se ven con más frecuencia.

¿En qué edad o circunstancia hay que extremar los cuidados?  
A partir de tres años puede observarse la enfermedad periodontal. Cuanto mayores son los perros, con más frecuencia y severidad puede verse. Además, en perros mayores pueden observarse tumores en la cavidad oral por lo que es importante vigilar de forma periódica, especialmente en perros mayores.
 
Por último, hablemos de los gatos. ¿En ellos estos problemas son menos frecuentes que los perros? ¿Qué podemos hacer por ellos?
Igual que en el caso de los perros, hay varias medidas que se pueden hacer, pero lo importante es la constancia. Desde el cepillado, que algunos gatos toleran bien, a el uso de antisépticos o dietas específicas. En el caso de los gatos es importante probar varias hasta ver la que mejor acepta.

Jachy es un pequeñajo “muy simpático y activo”. Desde la protectora asturiana Amigos del Perro aseguran que es sociable con todo el mundo y que “tiene bastante fuerza pese a su tamaño y sus cortas patas”.

Tiene cuatro años, es mestizo de terrier y pesa dieciséis kilos (Cómo un Beatles o un cocker). Busca una segunda oportunidad desde el Albergue municipal de Gijón.

Contacto: 684607160

Mitos y realidades sobre la esterilización de perros y gatos

Tras hablar de y con Esterilización Solidaria Animal, me parecía oportuno volver a hablar de la esterilización de nuestros animales de compañía.

Esterilizar es un acto de responsabilidad sobre el que hay muchas falsas creencias, mucho sabio de parque sentando cátedra, y ciertos miedos y recelos de propietarios que lo creen innecesario.

Para intentar aportar luz a este tema, nada mejor que recurrir a los profesionales de la salud animal. Por eso contacté con Elite Veterinaria, una iniciativa solidaria para encontrar veterinarios especializados y servicios de urgencia de la que ya os he hablado en el pasado en mi blog y sobre la que podéis encontrar más información en su web y redes sociales.

Gracias a ellos, hoy puedo ofreceros una entrevista al respecto con el doctor Pedro Pablo Mayo es especialista en reproducción y medicina interna en el Hospital Nacho Menes, al que solo puedo agradecer que se haya prestado a responder a mis preguntas.

Una de las preguntas más frecuentes que se hacen los propietarios de perros y gatos es cuándo esterilizarlos. ¿A qué edad? ¿Hay que esperar al primer celo en las hembras? ¿Cuándo recomendáis esterilizar?
Este es un tema que está muy en debate en la actualidad y que no está del todo claro a nivel científico, especialmente en hembras. Sí que se sabe claramente que la esterilización antes del primer celo o entre el primer celo y el segundo tiene un efecto preventivo de prácticamente el 100% sobre la futura aparición de tumores de mama pero se desconocen todavía con precisión otros aspectos como el papel que juegan las hormonas sexuales en el desarrollo, etc. En los próximos años, con la aparición de nuevos estudios, se podrán dar recomendaciones con mayor rigor y probablemente personalizadas en función de la raza y el estilo de vida del animal. A día de hoy podríamos decir que la recomendación es esterilizar a los machos de gato a los seis meses, justo antes de la pubertad, para evitar la aparición de problemas asociados al marcaje, a las hembras de gato antes del primer celo, sobre los seis meses también y a las hembras caninas como muy tarde antes del segundo celo, en razas pequeñas los seis meses es una buena edad, en razas medianas ocho meses y en razas grandes sobre el año de edad.

Hay distintos tipos de esterilizaciones en hembra. ¿Podrías hablarme un poco de ellos y cuál crees que es el más conveniente?
La esterilización en hembras se puede hacer mediante ovariectomía (extirpación de los ovarios) u ovariohisterectomía (extirpación de ovarios y útero). Elegir un método u otro viene determinada por la elección del veterinario. En España, por tradición, se realiza más habitualmente la ovariohisterectomía pero hay que decir que no hay ningún beneficio adicional para el animal por realizar uno u otro procedimiento, siendo la ovariectomía mucho más rápida y sencilla.

En cuanto al modo de hacerlo, puede ser por cirugía convencional o por laparoscopia. La laparoscopia es un método menos invasivo, pudiendo realizar el procedimiento a través de orificios de un tamaño muy reducido proporcionando una recuperación mucho más rápida y con menos molestias.

¿Cómo es la recuperación de machos y hembras? ¿De qué manera tenemos que atender a nuestro animal recién intervenido?
La recuperación suele ser sencilla en ambas especies. Normalmente son cirugías ambulatorias que permiten dormir en su casa al animal el mismo día de la intervención. En los días posteriores tienen que estar en reposo y debemos de proporcionarles unos días de antibioterapia preventiva y analgesia y realizar curas diarias de la herida, así como evitar que se la puedan tocar mediante collares isabelinos, mallas u otros procedimientos. Normalmente a los diez días el veterinario revisará la herida y retirará los puntos si los lleva.

Hay aún muchos mitos y recelos en torno a la esterilización, ¿cuáles dirías que son los más importantes a combatir?
1. “Es necesario que tenga una camada”: no hay ninguna evidencia científica que demuestre ningún beneficio para nuestro animal por tener una camada, ni vamos a prevenir ni evitar nada.
2. “Si la esterilizo le va a cambiar el comportamiento”: el comportamiento no se modifica. Sólo en casos de agresividad entre machos podemos en muchos casos disminuir o eliminar este comportamiento.
3. “Si lo esterilizo me va a engordar”: la obesidad depende sobre todo de los hábitos de vida, de una alimentación incorrecta y de la falta de ejercicio físico.
4. “Es muy nervios@, lo voy a esterilizar para que se calme”: si no obedece a algo patológico su comportamiento seguirá siendo igual.

Hay gente que recurre a la esterilización, principalmente hablo de perros machos adultos, para corregir problemas de comportamiento. ¿Es realmente efectiva?
La castración en el perro macho es efectiva para los problemas de agresividad intrasexual entre machos (pero hay que asegurarse bien de que es eso y no miedo, territorialidad, etc.), así como para los problemas de marcaje hormonal con orina y, en menor medida, para los de vagabundeo. Aunque en estos, se recomienda antes reforzar las medidas de confinamiento y la estimulación, si el perro se escapa del jardín, ya que puede hacerlo por otros motivos, y mejorar la llamada y la supervisión del paseo si es en la calle, de manera que no es en absoluto la primera opción. En gatos machos sí que es muy efectiva para prevenir comportamientos indeseados como el vagabundeo o la tendencia a peleas entre machos.

Hay cierta corriente de amantes de los animales que defienden que, siendo responsables, la esterilización es innecesaria, incluso una agresión al animal comparable a la caudectomía o la extirpación de uñas. ¿Qué les dirías?
Que no son cosas comparables. La extirpación de las uñas en gatos es una barbaridad, se le priva al gato de algo necesario para su comportamiento natural, pudiendo además sufrir complicaciones y el único beneficiado es el propietario, no el gato. La caudectomía es una cirugía innecesaria en general. La esterilización puede prevenir la aparición de tumores de mama en el futuro, patologías de ovarios y útero, lactaciones psicológicas y gestaciones indeseadas. En gatos machos evitan la tendencia al vagabundeo y las peleas.

En cambio hay otra que afirma que únicamente unos pocos animales deberían estar enteros, que la esterilización debería ser la norma en los animales de compañía. ¿Qué opinas?
Esta afirmación también me parece un poco radical y como he comentado antes el futuro será aconsejar a cada propietario individualmente en función de qué animal tenga, qué raza sea y qué hábitos de vida va a tener.

¿Se debería promover desde las instituciones públicas la esterilización? ¿Cómo?
Desde las administraciones públicas se debería de promover la educación en la tenencia responsable de los animales de compañía, proporcionar cuidado a los animales abandonados y las campañas de esterilización se deberían de limitar a animales abandonados mediante la colaboración con clínicas veterinarias o sociedades protectoras de animales.

 

Las urgencias veterinarias más comunes en verano (y el botiquín que debemos llevar si viajamos con animales)

Ya os he hablado en otras ocasiones, desde este mismo blog, de EliteVeterinaria.org, un proyecto sin ánimo de lucro nacido del amor de varios veterinarios por los animales y cuyo objetivo es ayudarnos a encontrar especialistas, segundas opiniones, cuando es la salud de nuestros animales la que está en juego.

Ahora han lanzado un nuevo servicio para localizar hospitales veterinarios abiertos las 24 horas. Todos deberíamos tener ya estudiado qué hacer ante una urgencia en festivos o a horas intempestivas en nuestro lugar de residencia, pero no siempre es así. Y a todos nos puede pillar con el pie cambiado si estamos de vacaciones.

Con motivo del lanzamiento de este nuevo buscador, os traigo una entrevista que espero os resulte de interés y utilidad.

Es una entrevista en dos partes. En primer lugar el consultor en medicina interna para esta plataforma Pedro Pablo Mayo, del Hospital Nacho Menes de Gijón, explica las urgencias más habituales que podemos encontrarnos en vacaciones, cómo reaccionar y el botiquín que debe acompañarnos en nuestros viajes.

En segundo lugar Jorge López, portavoz de Élite Veterinaria, explica el origen del localizador de hospitales y cómo sumarse.

¿Cuáles pueden ser las urgencias más frecuentes que nos encontremos con nuestro perro o gato estando de vacaciones?
Con las vacaciones aumentan los desplazamientos y el tiempo que pasamos con nuestras mascotas al aire libre, es por ello que están más expuestos a traumatismos por accidentes, heridas, reacciones alérgicas, golpes de calor, gastroenteritis, intoxicaciones, afectaciones con espigas…etc.

¿Qué situaciones evitar o cómo prevenir estas urgencias?
Como siempre lo ideal es la prevención. Para evitar golpes de calor nuestro compañero siempre tiene que tener acceso a agua fresca y limpia, no debemos dejarle encerrado en el coche al sol y pasearle a las horas de menos calor (especialmente importante si es una raza braquicéfala). Respecto a los traumatismos si le soltamos mientras paseamos con él no le debemos de perder de vista especialmente si es una zona por la que circulan coches y si tenemos un gato y estamos en una casa que no es la nuestra habitual debemos de vigilar que no tenga acceso al exterior y se pueda caer. Para evitar problemas digestivos es bueno continuar con su dieta habitual y no darle de comer cosas que no tome habitualmente, y estar pendiente de que no ingiera ningún cuerpo extraño o tóxico.

¿Cómo debemos actuar en primer lugar en cada una de esas urgencias?
Golpes de calor: si tú perro jadea sin parar, respira con dificultad y ha estado expuesto al sol puede presentar un golpe de calor. Lo primero es colocarle en un lugar fresco y bien ventilado e intentar bajar su temperatura corporal mojando su cuerpo con agua que no esté muy fría, colocando compresas húmedas o enfriadores en las zonas de menos pelo como axilas, ingles o vientre y acudir a un veterinario.

Intoxicaciones: intentar identificar la sustancia que ha ingerido o con la que ha contactado puede ser muy útil para que el veterinario aplique un antídoto en el caso de que lo haya. Antes de acudir al veterinario si la intoxicación ha sido por contacto lavar con abundante agua y jabón el cuerpo de animal para impedir que siga ejerciendo su acción. Si el tóxico se ha ingerido, no han pasado más de dos horas y no es una sustancia ácida, caustica o alcalina podemos inducir el vómito con una solución saturada de agua con sal.

Gastroenteritis: en estos casos si son cuadros leves muchas veces con evitar durante 24 horas los alimentos sólidos y mantener eso sí, el acceso al agua será suficiente para que se recupere. Si tiene vómitos continuos o una diarrea muy profusa o no ingiere agua debemos acudir a un veterinario.

Traumatismos y heridas: si presenta alguna herida superficial podemos lavarla y curarla con un antiséptico como el betadine o la cristalmina. Si presenta una herida más profunda o un corte debemos lavar la herida bien, limpiarla con un antiséptico y vendarla para evitar que sangre y protegerla mientras acudimos a un veterinario. Si ha sido un traumatismo fuerte inmovilizar al animal en la medida de lo posible teniendo cuidado a la hora de hacerlo porque si tienen mucho dolor nos pueden morder a nosotros y acudir a un veterinario rápidamente.

Reacciones alérgicas: si notamos que nuestra mascota empieza a estar inquieta, se le hincha la cara y empieza a respirar con dificultad o le salen bultos por todo el cuerpo podemos estar ante una reacción alérgica. En este caso debemos de acudir rápidamente a un veterinario y si la situación es muy crítica y no podemos llegar de modo inmediato a una clínica veterinaria es útil que nosotros mismos administremos corticoides a nuestra mascota, que deberían de formar parte de nuestro botiquín básico.

¿Conviene viajar con algún tipo de botiquín?
Sí. Deberíamos de viajar con un botiquín básico que incluya algún antiséptico como betadine, suero fisiológico para lavar heridas, gasas, venda cohesiva, una manta, enfriadores para utilizar ante un golpe de calor (los hay específicos para perros, incluso chalecos con frío o collares con frío que se pueden utilizar como prevención) y urbason inyectable para tratar una reacción alérgica o un shock anafiláctico en caso de que no tengamos acceso rápido a un veterinario y la situación así lo requiera. En cualquier caso siempre es aconsejable contactar telefónicamente con un veterinario y seguir sus indicaciones. Y en todos los casos contrastar dosis y aplicación de los medicamentos que se incorporen al botiquín, con nuestro veterinario de familia. Si no conocemos ningún veterinario que nos pueda atender, en este buscador online podemos encontrar rápidamente uno con servicio de urgencias 24 horas.

¿Qué os impulso hacer este buscador de hospitales veterinarios 24h/365d?
El detonante de la iniciativa fue la fatalidad de un caso que nos llegó a la plataforma EliteVeterinaria.ORG un domingo de madrugada en la que la familia nos solicitaba ayuda urgente ya que su perro se iba por momentos y en cercanías no tenían ninguna capital de provincia donde les fuese más fácil encontrar un centro hospitalario 24h.

Movimos cuantos contactos teníamos al alcance esa madrugada para localizar un hospital en los alrededores a fin de que pudiesen estabilizar a un paciente con posible hemorragia interna…todo fue muy rápido y para cuando localizamos un centro el paciente falleció de camino al hospital. De haber tenido la familia un buscador de centros abiertos 24h, les hubiera permitido actuar de forma inmediata y quizás el desenlace podía haber sido otro.

Si bien con diferente funcionalidad que la plataforma EliteVeterinaria.ORG pero con el objetivo común en cuanto a salvar vidas se refiere. Decidimos que ese caso, debería ayudar a salvar otras vidas. Ya que nos demostró la necesidad de crear una herramienta ágil en esos momentos de desorientación y angustia que precisan de una información concreta e inmediata, para en caso críticos llegar cuanto antes a un hospital abierto 24h.

¿Cómo funciona el buscador de hospitales veterinarios 24h?
Su funcionamiento es extremadamente sencillo, se entra en urgenciasveterinarias.net y automáticamente localizará nuestra ubicación ofreciéndonos los hospitales 24h más cercanos y facilitándonos la ruta GPS más rápida para llegar hasta el centro. Pudiendo incluso llamar directamente al hospital para avanzar el caso. En todos los casos recomendamos contactar previamente con el veterinario de familia para informarle del caso y que él indique como proceder, ya que es quien mejor conoce las peculiaridades del paciente.

¿Qué tiene que hacer un hospital para aparecer en el buscador ?
La presencia en el buscador es totalmente gratuita. El único requisito que solicitamos es que sea un hospital 24h/365d presencial. Cualquier centro que cumpla ese criterio puede solicitar el alta desde el propio buscador. La incorporación a ese buscador no conlleva ningún tipo de coste, ni presente, ni futuro.


Las fotos de este post corresponden a Cani. “Es una perra labrador muy tranquila, tiene 12 años y ha vivido con niños, perros y gatos, pero su familia tuvo problemas y nos la cedió. Empieza a tener problemas de artrosis”.

Al día con todas sus vacunas y desparasitaciones.

Contacto: asociacioncorazonanimal@gmail.com

La peligrosa moda de los pastores belga malinois (que solo son aptos para dueños muy activos y con experiencia)

Los solemos ver en manos de miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado velando a su lado por nuestra seguridad. Los pastores belgas malinois son perros hermosos, inteligentes, ágiles, con una planta impresionante. Si observas uno atentamente, casi lo puedes ver vibrar, son atletas caninos de mirada chispeante.

Y, claro, los hay que desean verse junto a un perro así y el interés por esta raza es creciente. Así pasa que unos perros que antes casi ni se veían por la calle ahora no es difícil que los encontremos con frecuencia, desde entrando a nuestro ascensor como recomendados en textos sobre compañeros para amantes del running. Por supuesto, abundan también en Mil Anuncios (no voy a entrar de nuevo sobre el coladero de malas prácticas que suponen las webs de clasificados que permiten la venta de animales).

Las modas mandan, por lo que aumenta su cría a manos de gente sin conocimientos o sin escrúpulos para preocuparse por su carácter o por las manos en las que acaban. Y eso es un problema siempre para cualquier raza, pero es que además estos perros no son fáciles, no pueden acabar con cualquiera, suponen un reto al que hay que saber dar respuesta.

Por eso esta entrevista con Rosa Chamorro, gran conocedora de esta raza y presidenta de la asociación Héroes de 4 Patas, que no solo buscan hogar para los perros retirados de Policía, Ejército o Guardia Civil (a veces de más sitios civiles), también trabajan para mejorar las condiciones de los perros de trabajo.

Habéis percibido igual que yo que esta raza se está poniendo de moda ¿Cómo lo habéis notado?

Principalmente en el número de abandonos de esta raza. Las personas que les adoptan suelen tener poca o nula experiencia con este tipo de perros peculiares en cuanto a su carácter que requieren de un mínimo de conocimientos para saber tratarles y cuando son conscientes de esas carencias los regalan o abandonan por no poder hacerse cargo.

¿A qué creéis que se debe esta moda en concreto?
Principalmente a películas en las que está siendo protagonista esta raza como MAX y Desierto. Al ser utilizados por policía y ejercito es algo que llama la atención de las personas.

Siempre que una raza en concreto se pone de moda, hay ciertos peligros comunes. ¿Qué riesgos añadidos dirías que tiene el que la que se ponga de moda sea precisamente la malinois?
Es un perro tremendamente fácil de llevar si se sabe cómo. Es muy inteligente y fuerte y requiere mucho ejercicio físico además de juegos que ejerciten su mente. Una vida sedentaria propicia su ansiedad y es cuando comienzan los problemas.

¿Qué tipo de dueño sería el ideal para un malinois?

Una persona muy activa que preferentemente conozca la raza o al menos haya tratado con perros fuertes. Que le dedique el tiempo necesario para su esparcimiento que evite el estrés y si bien no es imprescindible no está de más que viviera en una casa con algo de jardín.

En los malinois ya mayores de trabajo a los que buscáis hogar, los requisitos son los mismos?

Efectivamente. Salvo casos excepcionales la edad de un malinois no disminuye apenas su necesidad de actividad diaria.

Independientemente de la raza, diríais que los cachorros son la opción ideal para gente sin experiencia con perros o que sería preferible un adulto del que se sepa ya que hay un buen carácter y comportamiento.

Si se desea un cachorro hay que preguntarse antes si se dispone del tiempo y la paciencia necesaria para su educación. Tanto para unos como para otros es necesaria una seria implicación teniendo en cuenta que son seres vivos con unas necesidades que requieren de nosotros para cubrirlas.

Gala es una pastor belga malinois que se jubila en la Policía Nacional. “Es una perra de cinco años que necesita a alguien que conozca la raza y le proporcione el juego y actividad adecuados. Tiene un alto instinto de caza por lo que no sería apta con gatos. Tampoco es compatible su convivencia con niños”. Tiene seis años.

Xix tiene casi once años. “Es Un agente de la Policía Nacional al que le ha llegado la hora de retirarse. Tiene muy buen carácter y obediencia. Se lleva bien con las personas adultas, con niños y con hembras, excepto con machos dominantes. Con los gatos no muestra ningún interés. A pesar de su edad no deja de ser un perro muy activo por lo que necesita espacio y realizar mucho ejercicio”.

Formulario para solicitar la adopción de Gala y de Xis.