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Mutilación genital femenina: seis niñas por minuto

Por Ana Eloísa Molina 

La ablación es la extirpación parcial o total de los genitales femeninos. Esto le ocurre a día de hoy a 6 niñas cada minuto. ¿Sabéis que implica esto? Estamos hablando de 3 millones de niñas cada año que son sometidas a una práctica que vulnera sus derechos y que pone en riesgo sus vidas.

El futuro también es mío. Sensibilizar a las niñas y sus familias es fundamental contra la ablación. Imagen de World Vision.

El futuro también es mío. Sensibilizar a las niñas y sus familias es fundamental contra la ablación. Imagen de World Vision.

Las niñas pasan por este ritual desde que son solo unos bebés, en algunas etnias, o antes de ser “vendidas” a sus maridos, en otras culturas, pero hay un aspecto que siempre comparten: la ablación de sus genitales se lleva a cabo por mujeres sin conocimientos médicos y con instrumentos no esterilizados como cuchillas, navajas o incluso cristales.

Como cada año, el 6 de febrero, Día Internacional contra la Mutilación Genital Femenina, es el momento de la campaña StopAblacion, una iniciativa que pretende poner la atención en la mutilación genital femenina y los matrimonios tempranos. Una fecha en la que parece que mucha gente habla de esta problemática, se abordan las causas y posibles soluciones.  En  numerosas ocasiones me enfrento a la misma pregunta: ¿Qué razones hay detrás de estas prácticas? Siempre tengo la misma respuesta: razones culturales, falsos mitos, creencias heredadas de generación en generación… pero al final tras todas estas causas siempre hay un objetivo en el trasfondo: controlar la sexualidad de más de la mitad de su población, las niñas y mujeres.

Ante esta situación que padecen 140 millones de mujeres en el mundo, lo único que podemos hacer es tratar de conocerla mejor para luchar eficazmente contra ella.

¿En qué consiste la lucha contra la mutilación genital?

Podemos englobar en esta lucha todas las actividades cuyo objetivo sea mejorar la salud reproductiva, el bienestar social y la condición social de las niñas y mujeres. Pero hay una actividad en el marco de estos programas que me parece especialmente bonita y muchas veces desconocida.

Los pilares fundamentales en la lucha contra la ablación son la información y la sensibilización. Aumentar la matrícula de las niñas en las escuelas de primaria, disminuir el abandono escolar en secundaria y conseguir que las niñas alcancen estudios universitarios o profesiones cualificadas es fundamental para lograr la reducción de la mutilación genital femenina y el matrimonio precoz, así como sus consecuencias asociadas.

También es imprescindible protegerlas a través de recursos como los Centros de Rescate. Más de la mitad de los alumnos que reciben educación en estas escuelas son niñas. Por ejemplo en el Centro de Sanda, en Kenia, 169 niñas que han huido de la ablación, los matrimonios forzados u otras prácticas que atentan contra sus derechos son ahora alumnas con un futuro por delante, libres de miedos y lleno de esperanza

Una vez que las niñas deciden que no quieren pasar por lo mismo por lo que pasaron sus madres, sus abuelas, sus bisabuelas… deben enfrentarse a sus familias y anunciar su decisión. Muchas veces estas niñas son repudiadas y se encuentran solas ante su decisión de no ser mutiladas. ¿Qué ocurre cuando las familias no aceptan su decisión? Las niñas deben huir de sus propias familias y renunciar a su entorno más querido.

Gracias a los Centros de Rescate, las niñas no solo encuentran protección frente a matrimonios tempranos y ceremonias de ablación, también un hogar en el que estudiar y conseguir un futuro mejor. Son fundamentales para estas niñas, pues las mantiene económicamente y les proporciona un hogar seguro en el que vivir, acceso a un sistema sanitario y una educación de calidad.

¿Merece la pena unirse a esta lucha? Siempre que me preguntan, contesto lo mismo: es difícil, no se ven resultados a corto plazo, sientes que estás luchando contra un gigante al que no conseguirás derrotar. Pero cada una de estas niñas que no han sido mutiladas harán que merezca la pena cada minuto empleado.

 

Ana Eloisa Molina es periodista y trabaja como Coordinadora de Comunicación de la ONG World Vision. Actualmente inmersa en la campaña StopAblación para luchar contra la Mutilación Genital Femenina.

2 comentarios

  1. Dice ser yaya

    es lo que pasa es esos países de ignorantes. luego vienen a los paises occidentales y querrán hacer lo mismo.

    07 febrero 2016 | 07:22

  2. Dice ser ell

    Esta mutilación se practica tanto a hombres como a mujeres, siendo inecesaria en ambos casos, a nadie le puede ser saludable que le quiten un pedazo, miles de niños salen de nuestro pais para operarse y no hay control de ningún tipo, me resuta tremendamente sexista que criminalicen siendo el caso de una niña y justifiquen o cayen si es un niño, empezando por Unicf

    07 febrero 2016 | 16:29

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