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La zona segura

Por Maribel Maseda Maribel Maseda 2

La mujer que padece el maltrato es difícilmente comprendida por los que no lo han sufrido. Incluso ella tarda un tiempo en darse cuenta de que la estaban maltratando ¿Cómo puede distorsionarse de tal manera la realidad? ¿Tanto poder tiene el maltratador sobre su víctima y sobre la sociedad en general?

Portada del libro 'La zona segura'. Imagen: Editorial Lid.

Portada del libro ‘La zona segura’. Imagen: Editorial Lid.

En realidad este poder es ficticio y se debe a la zona gris en la que vive la mujer maltratada. Una zona que no le permite reconocer su zona segura que no es otra cosa que el espejo sano de la vida. En este lado están situados los que intentan hacerle ver lo peligroso y dañino de su pareja y de su relación con ella.

La zona segura es la que reconoce la vida porque coincide con las expectativas que tiene de ella. En el terreno sentimental, la expectativa del amor y de la convivencia a través de este, le permite identificar los malos días como momentos temporales y benignos para la relación, que se mantendría intacta a pesar de ellos. Y después de estos malos días, no se desarrollan actitudes defensivas o de ataque para proseguirla. Más bien, desde la zona segura, al no existir sensación de presión nociva por parte del otro, se crece y aprende conjuntamente. En esta zona, se necesita que cada uno sea quien es porque es un valor enriquecedor para ambos.

En la zona gris en la que vive el maltratador, sin embargo, precisa de la anulación del otro para poseer poder. La vida nunca coincidirá con sus expectativas y a partir de aquí reaccionará bruscamente a su frustración. Hará responsable de su insatisfacción a su pareja, que haga lo que haga, nunca conseguirá resolver. El maltratador siente que no encajará nunca en el modelo de vida que quiere para él, y precisará gobernar el submundo que irá creando, la zona gris. Así sintiendo que hay una vida que domina y a un súbdito inferior al que somete, hace soportable su frustración.

En la zona gris en la que vive una persona maltratada, precisa de la aceptación de su maltratador. Ha sido arrastrada a ella precisamente por el esfuerzo de  mantener su zona segura. Ha intentado comprender a su agresor, sus motivos, sus exigencias, sus “malos días”. Y ella ha revisado sus propias conductas intentando mejorar la calidad de la relación. Al hacerlo, se ha ido situando en la frontera de las dos zonas. Y se ha situado ahí porque la otra persona desde su zona gris no utiliza su esfuerzo para crecer sino para ganar a través del menosprecio del mismo.  Pero desde la zona segura de la que parte ella, esta actitud perversa no se contempla, no tiene sentido, simplemente no existe, y así sin darse cuenta, cuanto más se esfuerza ella, más se introduce en la zona gris del maltratador.

No es fácil recuperar la zona segura, pero lo importante es que es posible. Retroceder hasta un punto de su vida en el que siente que estaba en esa zona le ayudará a reconocerla.

 

Maribel Maseda es Diplomada Universitaria en Enfermería, especialista en psiquiatría y experta en técnicas de autoconocimiento. Autora de obras como Háblame, El tablero iniciático, y La zona segura, que se presenta mañana jueves 20 de febrero en Madrid.

5 comentarios

  1. Dice ser Brisha

    Yo tbm vivo en la zona gris en mi empresa. Vivo con miedo a que mi jefe decida un dia cerrar y dejarme en la calle con hipoteca e hijos. Me grita y anula mi autoestima diciendome que no valgo para nada que soy inutil que lo hago todo mal.
    Incluso en alguna ocasion me ha levantado la mano..

    Pero soy hombre y no tengo derecho a quejarme…

    19 febrero 2014 | 10:54

  2. Dice ser Sara Mandra

    Muy interesante. Yo, en realidad, la zona gris la veo más bien ‘zona rojo peligro’. Pero ¿cómo sabes que estás saliendo de la zona segura? ¿por querer complacer a tu pareja, por intentar llevar adelante la relación? Me ha gustado esta idea de volver a la zona segura: una cosa es un mal día, un mal momento, otra cosa es cuando todos los momentos son malos y siempre estás en deuda.

    Brisha, mucho ánimo. Hay maltratadores en todos los ámbitos de la vida. Reconocerlos puede ayudar a que nos protejamos de ellos. Ánimo

    19 febrero 2014 | 11:59

  3. Dice ser alicia

    Que duro tiene q ser estar dentro de una relación de maltrato y no ver una pequeña luz de claridad y una guia para salir de ese infierno,.estoy segura que este libro va a ser un punto de inflexiòn para muchas mujeres,para saber donde están y que otro tipo de relaciòn y otra vida es posible.Estamos en unos momentos de luchas de poder dificiles de llevar y cada día siguen muriendo mujeres víctimas de sus parejas.Me encanta la.positividad y realidad de tu artículo.gracias Maribel.por.poner tanto empeño y la lucha q llevas para q muchas mujeres recuperen su dignidad ,creatividad y ganas de vivir.Un abrazo…Ya sabes q soy fans tuya incondicional x el amor y sabidurìa q transmites y pones en cada cosa que haces..No cambies y esperamos ansiosos tu próximo libro.GRACIAS

    19 febrero 2014 | 11:59

  4. Dice ser Marta

    En cada página de este libro uno se da cuenta de algo importante, que no le es del todo desconocido, pero que no ha sido verbalizado de este modo antes. En casi cada página, uno se dice: “¡Claro! ¡Es verdad! ¿Cómo es que no he caído antes?”
    El dardo en la palabra y la mano en el corazón hacen que convivan juntos concreción y delicadeza, ser directo sin dejarse nada en el tintero, a la vez que se trata el tema con sumo respeto.
    Nada más y nada menos que como merece ser abordado el tema del maltrato: por justicia hacia las personas, poniendo las cosas dónde deben estar, en su sitio.

    22 febrero 2014 | 23:16

  5. Dice ser Maribel Maseda

    Gracias por vuestros comentarios. Os deseo vivir o recuperar la zona segura para disfrutar la vida que por derecho merecéis. Un abrazo

    15 marzo 2014 | 06:10

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