BLOGS

Premio para Saskia

Por Belén de la Banda BelendelaBanda

Me alegra el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2013 que recibirá en otoño Saskia Sassen. Es vital que sea más conocida en nuestro país, ahora que quizá nos hace falta más sociología que economía para entender lo que nos está pasando. O, simplemente, que se hable más sobre todos los ámbitos de interés sobre los que que ella trabaja: la filosofía, la economía, el urbanismo, las migraciones…

Saskia Sassen en la presentación del informe La Realidad de la Ayuda 2011. Imagen de Pablo ToscoTuve oportunidad de conocerla hace un año, con motivo de la presentación del informe de La Realidad de la Ayuda, de Intermón Oxfam, un clásico de la cooperación que estos días presenta su nueva edición digital. Me sorprendió tanto la claridad de sus ideas sobre temas habitualmente complejos, como su facilidad para expresarlos con un suave acento porteño.

Como investigadora, lo más importante para Saskia Sassen es el punto desde el que observar. Si para analizar las ciudades globales se situaba en el centro del sistema (ciudades como Nueva York, Londres o Tokio), actualmente se dirige a los bordes del sistema tratando de entender cómo las personas son expulsadas de éste. Analiza  “lo que hay en la penumbra de las explicaciones dominantes, a las que los académicos llamamos categorías maestras“. Son las explicaciones eficaces que dan los poderosos, que distraen de lo que ocurre en la penumbra. Sólo cinco párrafos para ver por qué lo que ella hace es tan interesante:

El reparto desigual de la riqueza: “Lo mejor para una sociedad es una gran clase media modesta que hace que el dinero recircule. Si tienes un 20 por ciento al tope que acapara el ingreso, ese ingreso no recircula.”

Los movimientos sociales: “La primavera árabe, las movilizaciones en Chile, los indignados en España, Occupy Wall Street… son protestas sociales: no es acaparar el poder, es lo social que está en juego. Pasa algo my interesante: lo social es mucho más elusivo, más difícil de marcar globalmente que lo político, lo tecnológico, lo económico… Es un sector subdesarrollado conceptualmente respecto a otros elementos. Justo aquello que no hemos logrado conceptualizar de forma que nos funcione es lo que está en juego en estas movilizaciones. Porque hay levantamientos constantes, pero son para acaparar el poder. Aquí en cambio hay elementos de una transformación de época.”

El sistema financiero: “Lo que hace peligroso al mundo de las altas finanzas no es la cuestión del dinero per se, sino la capacidad de generar aumentos en su propio valor invadiendo otros sectores. Las finanzas necesitan invadir otros sectores económicos. Ahora han invadido casi todos. El último recurso eran los impuestos en la Unión Europea y en Estados Unidos, y lo han conseguido.”

Austeridad: “Lo que necesitamos es una política de austeridad del sector financiero. Hemos visto cómo Grecia, por ejemplo, ha expulsado del espacio económico a muchas personas, a pequeñas empresas e incluso ciertos lugares. No se van, existen, pero han sido expulsados, lo que permite al BCE y al FMI decir después que «Grecia se está recuperando». Es el equivalente económico de la limpieza étnica. No hablamos de pobreza o de desigualdades, asistimos a un proceso mucho más radical de expulsiones sistémicas. Los desahuciados en España no son expulsados a una frontera, sino que desaparecen del mapa financiero. Es necesario instalar otro tipo de economía, conectada a lo urbano, aunque pasa por recuperar los espacios rurales. Es necesario relocalizar activamente los métodos de producción, porque la globalización de las grandes corporaciones hace perder muchos recursos. Y es necesario recuperar la capacidad de lo social, que hemos perdido al convertirnos en consumidores.”

Migraciones: “En Europa y en EE.UU. siempre ha habido migraciones. Son parte del ADN de nuestras sociedades, al menos en Occidente. Y siempre pasamos por un ciclo con dos etapas. La primera es «necesitamos inmigrantes». La segunda es «los inmigrantes son la causa de nuestro desempleo». Esta actitud es un viejo reflejo, una invitación a no pensar sobre causas profundas. Echar la culpa a los inmigrantes es algo casi cultural, y así se pierde gran parte de la comprensión de la realidad. Es mucho más simple, desde luego, que ponerse a explicar esta realidad de las expulsiones económicas, que requiere tiempo. A la hora de plantear un entendimiento diferente a esta realidad, debemos recordar que los inmigrantes son, en general, ciudadanos de otro país. A las empresas extranjeras les reconocemos todo tipo de derechos y garantías de seguridad jurídica y protección de la propiedad. Como no existe la persona jurídica llamada ‘empresa multinacional’, en realidad son entonces empresas inmigrantes. Y tenemos que hacer lo mismo con los inmigrantes.”

Hoy mismo se publica una magnífica entrevista en Gonzoo. Sí, espero que el premio ayude a que se conozcan y debatan las investigaciones de Saskia. Así, todos estaremos de enhorabuena.

 

Belén de la Banda es miembro del equipo de comunicación de Intermón Oxfam y editora del Blog Más de la Mitad.

5 comentarios

  1. Dice ser Click aquí

    Asi nos va luego

    19 mayo 2013 | 11:12

  2. Dice ser José Andrés

    Nunca había oído hablar de esta investigadora. Así que igual es verdad que gracias al PPA mucha gente se va a enterar de que existe.

    Me gusta lo que dice sobre la inmigración: primero decidimos que os necesitamos, luego que nos quitáis el trabajo. Esquizofrenia y mala voluntad política van de la mano. Trataremos de leer más sobre esta mujer.

    20 mayo 2013 | 12:28

  3. Dice ser Antonio

    #jose Andres

    Creo que habría que diferenciar entre los datos macroeconomicos que están muy contentos con la inmigración pues devalúan el coste por trabajador, con la gente de a pie, que son los que ven como sus sueldos van a la baja.

    Es fácil, a mayor oferta, bajan los precios. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el hecho de que venga gente con menos recursos que la media nacional, hace que diversas ayudas que antes iban para parte de la población autóctona, vayan a inmigrantes con menos recursos.

    En resumen, a políticos y empresarios les beneficia la inmigración descontrolada, pero al pueblo llano no.

    Y sobre la balanza de crecimiento, la solución es fácil, no hace falta una inmigración desmesurada, basta con fomentar la natalidad en España, conciliación laboral y familiar, creación de guarderías, becas de libros de texto, etcetc.

    La inmigración controlada y necesaria, y que cubra una determinada necesidad del país, enriquece al país, pero una inmigración descontrolada beneficia a los de arriba y perjudica a los de abajo.

    Un saludo.

    20 mayo 2013 | 12:58

  4. Dice ser José Andrés

    Es objetivo que en la crisis de 1993 se decía que la Seguridad Social estaba a punto de quebrar. La salvación, no esperada y no prevista, la trajeron los trabajadores inmigrantes. Con una migración legalizada, los trabajadores tienen que tener los mismos derechos, y no devalúan el mercado. Los contratadores tienen la responsabilidad de tener a los trabajadores en condiciones dignas.

    20 mayo 2013 | 16:30

  5. Dice ser Amalia

    Por fin alguien que dice cosas sensatas, bien pensadas. Gracias a esta mujer, y a vosotros por contárnoslo.

    21 mayo 2013 | 01:05

Los comentarios están cerrados.