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Entradas etiquetadas como ‘vagones’

El 11-M y las dos Españas

Por José Recio Rosa

Me resulta algo increíble que la conmemoración por las pérdidas de familiares en aquel 11-M, en los trenes atacados por fanáticos (de la índole que fueran), a tantos años de aquellos penosos sucesos aún haga que se reaviven las diferencias entre los españoles, solo por causas políticas y sea verdad que existen dos Españas (a la derecha y a la izquierda, políticamente hablando). Qué desastre de personas y personalidades, que demuestran tener nada de sentido común, decencia y ética para no poner a un lado las diferencias de ideas y hacer un recuerdo limpio de aquellos inocentes que cayeron vilmente en esa masacre sin sentido. Y ahora que digo ‘inocentes’ verán ustedes, personas y personalidades, que los caídos eran eso, inocentes y ajenos a los politiqueos manoseados por vulgares criminales.

11-M (dos)Por tanto, considero que esta celebración triste, por las pérdidas de unos familiares queridos, debería hacerse en conjunto, olvidando hipócritas razones políticas. A nadie de las familias afectadas les interesan los argumentos ofrecidos por los distintos partidos, a nadie le importa si hay cosas por descubrir o cosas aclaradas. Todos habéis demostrado tener la cabeza como leños, que solo sirven para que sean arrojadas al fuego en estos días fríos, como aquel fatídico 11-M. Mi hija no cogió el tren ese día, lo perdió, si no yo sería uno más a conmemorar tamaña fechoría. De haber sido así, una de las víctimas de ese terrorismo absurdo, me hubiese encargado de reprochar a gritos a los dos bandos que tan torpemente han realizado, por separado, estos homenajes.

Caos en la línea 9 del metro de Madrid

Por Vicente Núñez

Ayer la circulación de metro al sureste de Madrid colapsó. El tramo de la línea 9 entre Rivas y Arganda, o TFM, echó el cierre. Las explicaciones de la compañía se redujeron a alegar por megafonía “motivos técnicos”. El caos fue completo y se enviaron a la estación de Vicálvaro efectivos de la Policía Nacional, probablemente para manejar una situación que amenazaba con transformarse en un motín.RIVAS

Cientos de viajeros quedamos abandonados a nuestra suerte sin que la compañía fuera capaz de acertar a informar sobre un transporte alternativo, sin saber si la línea 9 volvería a abrir al día siguiente. Cada uno volvería a sus casas de Rivas y Arganda horas después, por sus propios medios y con el metro cerrado indefinidamente.

La privatización del TFM ha traído consigo a esta parte de la línea 9 una desinversión y unos recortes en el número de trenes inaceptables. TFM es sinónimo de trenes abarrotados, frecuencias eternas, y cierres periódicos. Metro lo justifica por motivos de “demanda”. Pero me pregunto yo: ¿Quién va a demandar un servicio de metro con averías constantes y frecuencias tercermundistas?

Conductores de metro metidos a médicos

Por Nury R. G. (Barcelona)

Escribo para explicar la situación que viví el pasado jueves (31-1-13) en el metro de Barcelona. Subí en Catalunya, en la línea roja dirección Fondo, y me encontré con un hombre desmayado en el suelo y el resto de pasajeros mirándolo preocupados. Pregunté a una señora si habían avisado y en eso salió el conductor. Pidió que no lo tocáramos, que ya se había encargado él, y volvió a su trabajo tranquilamente. El hombre siguió en el suelo ante el asombro de todos los que iban entrando –que por otra parte, no hacían nada-, el conductor avisaba por megafonía de vez en cuando: “no toquen al hombre que está en el suelo” (¡vaya fijación con el contacto!) o “el hombre del suelo está borracho”… y pasaron 5 paradas (Clot) hasta que entraron 2 [encargados de] seguridad y lo sacaron del tren.

Metro de Barcelona

Puedo intuir que el conductor había visto al hombre –a través de las cámaras- momentos antes de que se cayera y por esto intuía que su alcohol en sangre estaba “por encima de sus posibilidades”. Lo que no entiendo es… ¿Cómo puede estar seguro de que sólo necesita 2 [encargados de] seguridad y no un técnico sanitario? ¿Cómo puede TMB tardar más de 5 paradas en atender un caso así? ¿Tan normal nos parece saltar por encima de personas tiradas en el suelo que ni siquiera nos planteamos incorporarlo, espabilarlo? Y cuando se intentó…“no toquen al hombre del suelo, está borracho”… ¿por qué una persona “presuntamente” borracha parece tener menos derechos que cualquiera?

Si un día me baja el azúcar y me desmayo en el metro, ¿me diagnosticará también el conductor? ¿Valorará él lo que necesito?, ¿y cuánto tardarán en atenderme? Olé, olé TMB.

Hacinamiento y tarifazo en la L-9 privatizada

Por Vicente Núñez

Hago llegar una foto representativa de lo que está pasando en el TFM (Línea 9 de Metro de Madrid). La privatización de este tramo de metro está teniendo unas consecuencias absolutamente nefastas: el hacinamiento diario que tenemos que soportar los viajeros de Rivas y Arganda y los desmayos como consecuencias de un servicio lamentable y tercermundista. Espero que puedan servir como denuncia de una situación que considero gravísima.

Aglomeracion TFM

Además, quería decir que la periferia ha sido castigada por el nuevo tarifazo. Si ya es caro comprarse un abono B, el nuevo tarifazo afecta más a estos abonos y, por tanto, a estos usuarios. Algo lógico, por razones de distancia, pero ilógico porque estos títulos son proporcionalmente mucho más caros y porque el fuerte recorte del servicio de metro ha afectado muy especialmente precisamente a esta periferia, hoy abandonada.

Un paradigma de esta situación es la línea 9, concretamente la parte de esta línea propiedad de la empresa privada TFM y explotada por Metro SA. Medidas brutales que en el TFM se muestran descarnadas: el billete sencillo más caro son 2 €, con el que podemos recorrer toda la red. Coste que se duplica tan sólo con usar una estación de las 5 que tiene el TFM. Medidas brutales que en el TFM se han traducido en aumentos de tiempos de espera en sus estaciones del 180%, pasando de 3.5 minutos a 10 en hora punta.

Metro de Madrid: próxima parada, la muerte

Por Julio Ortega Fraile (*)

Si se hubiese tratado de una persona habrían parado inmediatamente la circulación. Si hubiera sido en Barcelona, como ya ocurrió, la orden sería detener los trenes para salvarla. Pero no, “sólo” era una perra corriendo asustada por el Metro de Madrid; “nada más” que una galguita -como esas que ahorcan tantos cazadores- que después de permanecer cuatro días deambulando por las vías ha muerto atropellada por un convoy.

La Compañía, durante ese tiempo, ha efectuado paradas en tres andenes: el del silencio, el de la mentira y el del desprecio. Silencio que únicamente rompieron cuando advirtieron que el asunto emergía del subsuelo para convertirse en viral por las redes sociales. Mentiras porque falsearon sus declaraciones, así fue al asegurar que desde el principio avisaron a una protectora y que la perra había salido al exterior al intentar rescatarla. Y desprecio porque, entretanto, sabiendo que continuaba allí dentro, se limitaron a esperar a que un vagón hiciese el trabajo de atraparla arrancándole la vida y les ahorrase a ellos el esfuerzo. Y tal cual ocurrió: le arrancó la vida y le arrancó la pata. Su cadáver apareció con una colgando.

Perro en el metro

Los muros del Metro en Facebook y Twitter han sido el rostro farsante de una empresa con ética: “estamos haciendo todo lo que podemos”, “el perro huyó, gracias por preocuparos”, “el perro no estaba herido, no os preocupéis”, “en todo momento intentamos rescatarla, “lamentamos que muriera”… Dentro la cara real, la mezquina: los vigilantes echando a los voluntarios entre insultos y al grito de “montáis un follón por un puto perro”, y los responsables sin hacer nada, absolutamente nada, por tratar de sacar de allí a la galga viva.

En Madrid, la capital de España, hay voluntad, tiempo, dinero y protocolo para cortar las calles al tráfico y que circulen por ellas elefantes, caballos, camellos, burros y ocas durante una cabalgata que dura horas, pero no para detener el tráfico del suburbano unos minutos, que entre un veterinario con una escopeta de dardos sedantes y rescatar a una pobre perra antes de que la reviente un tren. Durante más de tres días y con el estómago encogido muchas personas hicimos cuanto pudimos por que ese animal saliese de allí caminando. Lo ha hecho sin vida en los brazos de un voluntario. Ahora, Metro de Madrid, que sepas que nos sobran tiempo y ganas para que con ella muerta paguéis por ley lo que con ella viva no hicisteis por ética.

(*) Delegado de LIBERA! en Pontevedra