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Entradas etiquetadas como ‘publicidad’

La solidaridad como cebo publicitario

Por Olga Rodríguez Noguera

Creo que hemos llegado a un punto en el que todo vale, en el que confundimos totalmente las cosas y perdemos valores, y esta semana, en un anuncio que vi por Internet, encontré un claro ejemplo de ello.

Una empresa de venta de moda femenina, VAN-DOS, aplica un 20% de descuento en el precio de venta, poniendo “SOLIDARIDAD” como código promocional por ser el 19 de octubre el día internacional del cáncer de mama.

Una mujer con una pañoleta rosa, color representativo de la lucha contra el cáncer de mama. (ARCHIVO).

Una mujer con una pañoleta rosa, color representativo de la lucha contra el cáncer de mama. (ARCHIVO).

Señores ¿hay que recordar que el cáncer es una enfermedad? El día 19 no es una celebración, no es una fiesta, es un recordatorio de que hay muchas personas que desgraciadamente padecen esa enfermedad y de que hacen falta recursos, ayudas y, en definitiva, dinero para investigación, para ayudar a los enfermos… No se puede hacer negocio con eso, ya que no colaboran, no benefician, no hacen nada positivo a la causa, lo único que intentan es beneficiarse utilizando el cebo de la solidaridad y el cáncer como gancho.

A dicha empresa les he pedido que retirasen dicha promoción, que dejen ese descuento, que sigan negociando pero que no utilicen una enfermedad como eslogan. Hasta la fecha de envío de mi carta a ustedes no lo han hecho, retiraron un post que tenían en redes sociales, pero tanto en su web como en la calle seguía.

A mí me ha tocado vivir el cáncer de cerca, de lleno y por desgracia a muchísimas personas. Desearía que no lo vivieran tan de cerca como yo, ni siquiera de lejos; en todo caso sabrían por qué entonces publicidades como esta duelen en el alma. Todo no vale.

Hipocresía cosmética

Por Lídia Simón Origoni,

Cosméticos en una imagen de archivo.

Cosméticos en una imagen de archivo.

Un informe llevado a cabo por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que después de analizar 17 cremas cosméticas distintas procedentes de supermercados, perfumerías, farmacias y parafarmacias, éstas no cumplen con los valores que prometen sus publicidades.

Resulta que, después de éste estudio, descubrimos que algunas contienen parabenes (los cuales están prohibidos por la Unión Europea) y los factores de protección solar no se cumplen (en algún caso hasta el 50% menos que marca la etiqueta). Pero no se asusten, a pesar de todo la OCU respalda que algunos productos sí que son de calidad.

¿Y aquellos que no lo son?, ¿Y los que -como consecuencia de su uso creemos que nos están protegiendo y- pueden estarnos ocasionando futuros males o enfermedades dermatológicas irreparables?

Desde aquí me gustaría hacer un llamamiento a las firmas cosméticas y aconsejarles que inviertan menos en publicidad y más en calidad. Que se limiten a vendernos aquello que sí pueden ofrecernos y no hagan más falsas promesas de eterna juventud. Cuando un producto es realmente bueno no necesita aderezos, se vende sólo.

El tabaco en el cine y la televisión

Por Fernando Guerrero Barrio

Adriana Ugarte como Sara Quiroga en 'El tiempo entre costuras'. (ATRESMEDIA)

Adriana Ugarte como Sira Quiroga en ‘El tiempo entre costuras’. (ATRESMEDIA)

El tabaco se ha convertido en un componente más de cualquier serie de TV y del cine. Es normal ver cómo en una serie de TV o película se fuma de una forma indiscriminada, con actores jóvenes donde según el guión el fumar se hace necesario, supongo que debido al patrocinio de las empresas tabaqueras y la pasividad del Gobierno.

Así, mientras la publicidad está prohibida en cualquier medio, se permite fumar incluyendo primeros planos de la toma. Es bueno recordar que la Ley 42/2010 en su artículo 9, apartado 3, dice que “se prohíbe en todos los medios de comunicación, incluidos los servicios de la sociedad de la información, la emisión de programas o de imágenes en los que los presentadores, colaboradores o invitados aparezcan fumando o mencionen o muestren, directa o indirectamente, marcas, nombres comerciales, logotipos u otros signos identificativos o asociados a productos del tabaco”.

De hecho, en reportajes en directo se obliga a pixelar la imagen del cigarrillo y no se pueden entrevistar a personas ejerciendo este hábito, pero esto tampoco se cumple.

Creo que la no aplicación de la ley antitabaco en estos medios está induciendo a los jóvenes al consumo de tabaco mostrándolo como una acción natural y por lo tanto pediría al Gobierno que tome medidas sobre este uso indiscriminado del tabaco en la TV y el cine y que conciencien a los directores de la necesidad de colaborar en la erradicación del tabaquismo

¿Dónde está la sensibilidad de este Gobierno a la hora de proteger la salud de los ciudadanos y evitar 50.000 muertes evitables al año?

¿De verdad tengo que ver 27 minutos de anuncios antes de la película?

Por Israel López Polo

[Este martes] fui a los cines Méndez Álvaro (Cinesa, en Madrid) a la sesión de las 19.05 h que, en realidad, empezó a las 19.32 h dada la gran cantidad de publicidad que pusieron. En taquilla pregunté la hora de comienzo y me dijeron que empezaría unos 10 minutos más tarde de la hora anunciada, algo comprensible si tenemos en cuenta algún trailer y algún anuncio… pero 27 minutos de anuncios me parece algo abusivo y que no puedo evitar si no sé la hora real del comienzo del pase.

Si el pase está anunciado a las 19.05 y empieza a las 19.32 ¿no es publicidad engañosa? Aparte de que no tengo por qué pagar un servicio para que me pongan publicidad. ¿No hay una regulación de la publicidad en los espectáculos? Si no la hay, ¿no debería haberla? Hace mucho tiempo dejé de ir a este cine porque ponían 20 minutos de publicidad.

Butacas de un cine (ARCHIVO)

Butacas de un cine (ARCHIVO)

[Esta vez] fui con la esperanza de que hubiera cambiado…y lo había hecho pero a peor. En otros cines ponen publicidad, entiendo que es necesaria si queremos que los cines sobrevivan, pero no es tan abusivo como lo que ocurre en estos. Cuando era pequeño (no soy tan mayor, tengo 36 años) recuerdo que en los periódicos ponían la hora de pase a la sala y la hora de comienzo real de la película.

Luego se quejan de que no van espectadores. Pagué 7 euros por ser socio de Cinesa y porque era martes. Propongo que los cines rebajen el precio a las personas a las que no les importe ver la publicidad, que para eso ya cobran por ella, y que dejen el precio habitual para las personas que no queramos tragarnos 27 minutos de anuncios.

Sobre la cura del autismo

Por Christian Loste (*)

Nos ponemos en contacto en referencia a un anuncio que salió publicado en la edición del 4 de noviembre de este diario. Informa acerca de unas conferencias gratuitas que proponen un método para la recuperación del autismo.

A partir de la publicación, muchas familias, medios de comunicación, asociaciones, etc. se han puesto en contacto con la Federación Autismo Madrid pidiendo referencias acerca de la posible veracidad de ese método que “cura” el autismo. Desde la Federación Autismo Madrid, plataforma de entidades que trabajan por la mejora de la calidad de vida de las personas con TEA y sus familias, hemos advertido en diversas ocasiones acerca de terapias “milagrosas” y de la debida precaución que debe observarse ante cualquiera que prometa avances radicalmente rápidos y sorprendentes (“mágicos”, llegan a decir) en la evolución de este trastorno. AutismoEl autismo es un complejo trastorno que abarca dificultades en diversas áreas del desarrollo de la persona y cuyo tratamiento requiere rigor científico basado en investigaciones bien fundamentadas.

No es una enfermedad sino un trastorno neurobiológico presente desde el desarrollo embrionario y que acompaña a lo largo del periodo vital. No es una afectación que se pueda “curar” ni es posible “recuperarse”, pues siempre va a estar presente. Lo que sí es posible, mediante el uso de intervenciones y terapias contrastadas por las autoridades científicas y sanitarias, es conseguir avances muy notables, aumentar al máximo las capacidades de autonomía personal y conseguir una adecuada inclusión social y desarrollo personal tendente a la felicidad, que es, en suma, lo que todos los seres humanos buscamos y deseamos.

Sabemos que se trata de un anuncio publicitario, pero desde la Federación les estaríamos tremendamente agradecidos si ejercieran un debido control. No todo vale para lograr ingresos, y un medio de comunicación riguroso y serio como el suyo debería establecer adecuados filtros y contrastes incluso con la publicidad que inserta.

(*) Director de la Federación Autismo Madrid.

El timo de las rebajas

 

Por Juan José García García

Mi mujer se ha comprado estos días antes de Reyes un abrigo verde de una reconocida marca que se vanagloria de sus colores. Pues bien, le costó en una tienda de la calle Goya 50 euros, y ese mismo abrigo costaba en otra tienda de la misma marca, en las cercanías de Sol, 60 euros. Hasta ahí todo puede estar correcto, ya que cada tienda puede ser una franquicia y poner el precio que quiera, o bien al ser zona turística se aprovechan de ello. Pero hete ahí que el día 17 pasamos por esa misma tienda en las cercanías de Sol, y el abrigo, en Segundas Rebajas no costaba ni 60 ni 50 euros, sino que había sido “rebajado” a ¡70 euros!. Es fantástico cómo nos engañan a los consumidores con sus ofertas, promociones y campañas publicitarias, por lo menos a quienes se dejan, ¿no?

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Da vergüenza ver que aceptamos sin más algunos contenidos televisivos

Por María Caparrós Gelabert

Hace años que la calidad de los programas de televisión están en caída libre. No puedo evitar, aun así, preocuparme ante los nuevos programas que están plagando nuestras parrillas últimamente. ¿Quién quiere casarse con mi hijo? en Cuatro, Pesadilla en la cocina en la Sexta o Gandía Shore – la nueva sensación entre jóvenes y no tan jóvenes – en MTV. Madres pijas que no quieren que su hijo que no ha trabajado en su vida salga con una chica afroamericana o pobre, restaurantes con ratones muertos en el lavavajillas desde hace más de un año o tatas y tetes que se emborrachan, se pelean y practican sexo como única ocupación.

No voy a negar que entiendo el componente de entretenimiento y morbo que provoca inmiscuirse en la vida de otras personas. Una sensación de aventura desde la seguridad del voyeur que no se mueve de su sofá. Aun así, me da vergüenza aceptar que la mayoría de personas de nuestro país prefiramos este tipo de contenidos. Y, claro, las cadenas no apostaran por otro tipo de programación mientras el público sea fiel a estos formatos. La televisión es un negocio, el negocio busca dinero, el dinero se consigue con publicidad y los beneficios en publicidad se subordinan a las audiencias.

Así que nos encontramos ante el cuento de nunca acabar. Entiendo que la televisión, tristemente, funciona de este modo. Pero el caso es que confiaba en que la multiplicación de canales que permitió la TDT sirviera para diversificar las alternativas y no para multiplicar este tipo de productos. Desencanto aparte, tendremos que aceptar que la televisión es la que es pero, sobre todo, la televisión no es cultura.