Archivo de la categoría ‘Cine clásico’

‘Cowboy de medianoche’, la película clasificada “X” que ganó el Oscar

Encuadres

A finales de los 60, más que soplar, corrían fuertes vientos de cambios. El recorte de la tela en las prendas de la mujeres, la minifalda, se erigía como principal símbolo de la liberación sexual de la mujer en occidente; y en Estados Unidos a la sangría de las bajas de soldados en el campo de batalla de Vietnam se le sumaron las cada vez más numerosas pérdidas, en suelo norteamericano, en lo concerniente a ciudadanos pasándose al bando de los contestatarios y airados.

Hollywood no fue inmune a ello y la ceremonia de los premios Oscar de 1970 premió, como mejor película de 1969, a Cowboy de medianoche (Midnight Cowboy). Era inusual y rompedora. También se centraba en temáticas que aludían al sexo, como la prostitución masculina o la homosexualidad, y lo hacía desde el lado menos glamuroso de sus personajes.

Cowboy de medianoche (Midnight Cowboy)

( ©United Artists )

Lee el resto de la entrada »

¡No ha habido un aventurero como Indiana Jones! 35 años de ‘El templo maldito’

Encuadres

1984 fue un año muy especial en la historia del cine, o de los taquillazos de Hollywood. Es cuando se estrenaron algunos de los más grandes éxitos de todos los tiempos. Tres décadas y media después, todavía se intenta volver a ellos con secuelas, remakes y reinicios.

Estamos hablando de Cazafantasmas, Gremlins, La historia interminable, Kárate Kid, Terminator, Tras el corazón verde, Footlose, Superdetective en Hollywood, Un, dos, tres… Splash o Loca academia de policía. Un año en el que las películas que arrastraban a los espectadores en masa no eran secuelas, excepto una, Indiana Jones y el templo maldito.

Indiana Jones y el templo maldito

( ©Paramount Spain )

Lee el resto de la entrada »

El futuro es salvaje: 40 años de ‘Mad Max’

Encuadres

El futuro, o al menos el mío, me gusta imaginármelo rodeado de paisajes de naturaleza de ensueño, gatos ronroneando a mi alrededor, cervatillos saltando libremente, aves exóticas revoloteando, perritos jugueteando y ¿por qué no? quizás también algún koala por allí. Pero sobre todo con gatos (¡me encantan!).

Naturaleza, civilización y progreso en armonía. Y con bellos saltos de agua con los que ensimismarse e instalaciones de spa para relajarme y siempre a mi disposición. No hay hambre ni guerras en el mundo, y las distintas etnias e ideologías conviven respetándose pacíficamente. E Internet está libre de insultos. Pero no. Sin conflicto no hay historia.

Mad Max (1979)

( ©Warner Bros )

Lee el resto de la entrada »

Los héroes no están solos, 60 años de ‘Río Bravo’

Encuadres

Hay escenas de películas que no me cansaría de ver y, claro, también películas enteras. Río Bravo del gran Howard Hawks es una de ellas. En ella John Wayne realiza una de sus grandes interpretaciones como sheriff de un pequeño pueblo fronterizo con México.

Y está tan convincente que siempre logra que me olvide de que rebasaba la cincuentena en las escenas que compartía con una Angie Dickinson de 27 años, y que estaba igualmente maravillosa. Momentos que, naturalmente, servían para que sus dos personajes se enamoraran.

Río Bravo (1959)

( ©Warner Bros )

Lee el resto de la entrada »

Nadie es perfecto, excepto Billy Wilder: 60 años ‘Con faldas y a lo loco’

En blanco y negro

Érase una vez una comedia de hollywood que se proyectó en absoluta primicia en uno de esos pases previos que se acostumbran a organizar para valorar las reacciones de los espectadores. El de esta película fue un desastre.

Los cronistas cuentan que asistieron varios centenares de espectadores de una pequeña localidad, la mayoría de mediana edad. En la sala silencio, como si estuvieran asistiendo a un drama solemne. Algunos se retorcían, cansados, en su butaca e incluso más de uno abandonó el cine. Pero al menos una persona sí que se rió, una sola vez. La película había tenido un rodaje tumultuoso, y también se había pasado del presupuesto inicial. Sin embargo, el esfuerzo parecía haber sido en vano. Todo pudo haber empezado y acabado allí.

Con faldas y a lo loco (1959)

( ©MGM )

Lee el resto de la entrada »

‘La diligencia’ de John Ford, un trayecto que llega a los 80 años

En blanco y negro

Un carruaje surcando los vastos parajes del lejano Oeste. En su interior un doctor bonachón y borrachuzo, un viajante de whisky, un banquero estafador, un jugador profesional, la joven esposa embarazada de un oficial de la caballería y una chica de saloon con un corazón de oro. A esta media docena de viajeros se le sumará un séptimo, un pistolero evadido de la cárcel.

Las imágenes de La diligencia (Stagecoach, 1939) de John Ford forman parte esencial de la memoria cinematográfica de la misma manera que, en esos años 30 del pasado siglo y en blanco y negro, lo son la rubia Fay Wray en manos del gigantesco gorila King Kong, Chaplin deslizándose entre los engranajes de una fábrica en Tiempos modernos, Los hermanos Marx haciendo de las suyas en Sopa de ganso y Una noche en la ópera o Marlene Dietrich como cabaretera con sombrero de copa, vestido de picardías ajustado, medias negras, liguero y zapatos de tacón en El ángel azul.

La diligencia (Stagecoach, 1939)

( ®Criterion )

Lee el resto de la entrada »

Optimismo en tiempos revueltos (‘Sucedió una noche’, 1934)

El clásico de la semana

“El optimismo es radical. Es la elección difícil, la elección valiente”. Así empieza el artículo de Guillermo del Toro publicado en la recopilación de ensayos de la revista Time bajo el título de The Art of Optimism e impulsados por la cineasta Ava DuVernay.

Entre las frases para convencernos y conducirnos al lado más optimista de las cosas que va desgranando el escrito del director mexicano encontramos otras como “El optimismo es nuestro instinto para inhalar mientras nos sofocamos”. Durante los años de la Gran Depresión, a partir de la Crisis de 1929, Frank Capra debía pensar del mismo modo. Las dificultades y las miserias sociales, económicas y morales bien podían verse desde otra perspectiva, más alentadora.

Sucedió una noche (1934)

( ®Sony )

Lee el resto de la entrada »

Dr. Strangelove o: cómo aprendimos a reírnos de la amenaza atómica

El clásico de la semana

“¡Caballeros, no pueden pelear aquí! ¡Esto es el Departamento de Guerra!”(1). La frase parece sacada de una película de los hermanos Marx, pero pertenece a un largometraje de uno de los directores más cerebrales y meticulosos que ha dado el cine, Stanley Kubrick, en su única incursión en la comedia, ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964).

Actualmente el miedo al terrorismo, especialmente a los atentados yihadistas, acapara buena parte de los temores de la sociedad occidental, pero en esos años 60 de la Guerra Fría entre norteamericanos y rusos el pánico a la hecatombe nuclear estaba a la orden del día entre la población civil, y la crisis de los misiles de Cuba, en octubre de 1962, aún demasiado reciente en la memoria colectiva.

¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú

(®Sony)

Lee el resto de la entrada »

‘Cuentos de la luna pálida’, una obra maestra restaurada en 4K y en cines

En pantalla

No se puede conocer, o amar, al cine sin la obra de Kenji Mizoguchi. Con ello no significa que uno tenga que verse su filmografía completa, pero sí al menos acercarse a ella con algunos de sus títulos más reputados y otros que no tanto, pero igualmente espléndidos.

Junto con Akira Kurosawa y Yasujirō Ozu, está considerado uno de los tres grandes maestros del cine japonés clásico (aunque habría que añadir alguno más como Masaki Kobayashi, Mikio Naurse o Kaneto Shindô). Películas como Rashomon y Los siete samuráis, de Kurosawa, o Cuentos de la luna pálida de Mizoguchi son las que abrieron a los ojos de Occidente el cine nipón en los años cincuenta.

Cuentos de la luna pálida (Ugetso monogatari, 1953)

(®Capricci Cine)

Lee el resto de la entrada »

30 años del humor magistral de ‘Amanece, que no es poco’

El clásico de la semana

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre sí quisiera acordarme, había labradores, guardia civiles, devotas madres y esposas, el borracho del lugar, el maestro rural (solo rural), el cura, el alcalde, el mesonero, la prostituta, adúlteras y cornudos. Todas las tipologías que cabría esperar, y alguna más.

Los personajes típicos de lo que sería un retrato costumbrista, enmarcado en un pueblo de la sierra del Segura, en Albacete. Solo que al revés. Así que también hay un negro catecúmeno, exiliados políticos sudamericanos que “unos días van en bicicleta y otros huelen bien” u hombres que brotan de los bancales (!). Lo que allí sucede, y lo que dicen y hacen sus personajes, es precisamente lo que uno nunca esperaría encontrar, ver o escuchar. ¡Bienvenidos a Amanece, que no es poco!

Amanece, que no es poco

( ®RTVE )

Lee el resto de la entrada »