BLOGS
El cielo sobre Tatooine

Un travelling por el cine más actual con flashbacks al clásico.

Archivo de la categoría ‘Cine clásico’

80 años de ‘La fiera de mi niña’, cuando la comedia era pura dinamita

En blanco y negro

Pongamos que uno debe elegir, ¿prefieres que tu obra sea un rotundo éxito comercial, que dé suculentos beneficios inmediatos, aunque poco después quede olvidada o, por el contrario, que sea un fracaso pero con el tiempo se califique como una obra maestra, venerada y de referencia por colegas y expertos?

Los autores de La fiera de mi niña (Bringing Up Baby, 1938) lo tenían claro. En ese escenario de Hollywood de a finales de los años 30, buscaban sobre todo la atención del público. Sin embargo, fue un quebradero de cabeza. Un bluff sin paliativos. No es que los espectadores le dieran la espalda, es que ni tan siquiera estaban allí para verla. Disgustados por la mala recepción en taquilla, los estudios RKO apartaron a su director, Howard Hawks (uno de los más grandes de la historia del cine) del siguiente proyecto, la película de aventuras Gunga Din (“Aprendí la lección. Nunca más haré una película en la que todos sus personajes estén chiflados” llegaría a decir después, más o menos, Hawks). Para Katharine Hepburn, nada acostumbrada a hacer comedia, coincidió en un momento en el que fue calificada de “veneno para la taquilla; y Cary Grant, bueno, salió algo mejor parado.

Lee el resto de la entrada »

Las películas preferidas de Guillermo del Toro

Cinefilia

Este viernes 16 de febrero se estrena en nuestras pantallas La forma del agua de un Guillermo del Toro que puede hacer historia si el próximo 4 de marzo gana el Óscar como mejor director. Su película es la más nominada con 13 candidaturas.

Guillermo del Toro

( ©GTRESONLINE )

Los otros compatriotas suyos que lo han conseguido son Alfonso Cuarón por Gravity (2013) y Alejandro González Iñárritu en dos ocasiones, consecutivas, por Birdman (2014) y El renacido (2015). Está siendo la década de los cineastas mexicanos, al menos en cuanto a las estatuillas de Hollywood se refiere.

Guillermo del Toro es, además de un gran apasionado del cine fantástico y los monstruos, un devorador compulsivo de cine, y de obras maestras. Horror, poesía, cuentos, infancia, pesadillas… su lista de preferidas probablemente sería interminable, pero limitaremos la selección a los títulos que más ha destacado, sea a petición de un artículo de Sight and Sound o de la imprescindible e impecable colección de películas que lanza en Blu-ray y DVD la distribuidora Criterion.

Lee el resto de la entrada »

¡Gracias Mankiewicz! Por ‘Eva al desnudo’ o ‘La huella’…

Cápsulas de cine

La última película que dirigió fue en 1972, La huella (Sleuth), un malicioso juego del gato y el ratón entre un presuntuoso escritor de novelas de intriga (Laurence Olivier) y el amante de su mujer, un peluquero (Michael Caine). No era coincidencia que eligiera la adaptación de una obra teatral, de Anthony Shaffer, o que uno de sus dos únicos protagonistas fuera un escritor. Joseph Leo Mankiewicz, procedente de una familia de judíos berlineses pero nacido en 1909 en Pensilvania, siempre concibió el cine como imagen y palabra. Tanto el teatro como el cine expresionista alemán de los años veinte marcaron su vocación.

Director y guionista, cuando se retiró lo hizo motivado porque sentía que ya no encajaba en el cine, que no se concedía la suficiente atención a los guiones y diálogos, que Hollywood o el público parecía más interesado en la acción y un envoltorio bonito o con abundantes efectos especiales que en las palabras que también tanto amaba. Y si eso era a inicios de los 70. ¿Qué pensaría ahora?

Lee el resto de la entrada »

‘Atrapado en el tiempo’ cumple 25 años

Encuadres

El tiempo pasa volando. Aunque no tanto para el protagonista de la conocida comedia que dirigió Harold Ramis, el meteorólogo de una cadena de televisión llamado Phil que estuvo reviviendo el mismo día, el Día de la Marmota, un 2 de febrero, en los mismos escenarios, con los mismos personajes, aprisionado en un bucle temporal en la pequeña población de Punxsutawney, Pennsylvania.

Divertidísima fue en su momento y las veces que la he vuelto a revisar me sigue resultando igual de tronchante y especial. Phil topándose con un amigo pelma del instituto que quiere venderle un seguro, Phil pisando un charco, Phil ayudando a esas ancianitas a cambiar la rueda pinchada de su vehículo… Phil agobiado, Phil intentando sacar el máximo provecho personal de esa repetitiva situación, Phil destrozando su despertador, Phil dispuesto a poner fin a su vida, Phil intentando acabar de una vez por todas con la marmota, Phil intentando ligar con Rita (Andie MacDowell), Phil intentando aprovechar el tiempo para mejorar como presentador o aprendiendo a tocar el piano. Phil, resumiendo, en un día a día que se repite y en el fondo siempre solo.

Lee el resto de la entrada »

Tarzán se hace centenario, en el cine

En blanco y negro

Johnny Weissmüller, excampeón olímpico de natación, es la imagen asociada en cine a Tarzán. Fuera en sus películas en blanco y negro o en color, una docena entre 1932 y 1948 y todas debiendo incluir la palabra “Tarzán” en su título, se convirtió en el verdadero rey de la jungla. Los que interpretaron después al célebre héroe creado por Edgar Rice Burroughs se quedaron en sucedáneos. El más reciente, un esforzado Alexander Skarsgård en La leyenda de Tarzán (2016) que por muchos efectos digitales y acción se quedaría a una diferencia abismal de la popularidad o los logros de las arcaicas cintas con Weissmüller.

El grito, el no menos famoso alarido de victoria de macho alfa simio, se oyó un poco antes, en 1929 y fue en Tarzán el tigre que protagonizó Frank Merrill. Era una película muda a la que se le añadió un sonido, más bien un fallido intento de gritito. Distaba muchísimo de esa potencia, de esa exhibición pulmonar inspirada en los cantos tiroleses, de las pelis de Weissmüller. Las comparaciones son odiosas, y en este caso aún mucho más (al final del texto pueden ver dos ilustrativos vídeos para contrastar). Y antes que ellos estuvo el pionero, Elmo Lincoln (con el joven actor Gordon Griffith para las escenas de la niñez) con Tarzán de los monos (Tarzan of the Apes), estrenada hace ya la friolera de 100 años, el 27 de enero de 1918 en Estados Unidos (cuatro años después de la primera de las novelas publicadas en libro, y cinco años y tres meses de la primera historia impresa en la revista pulp All Story Magazine).

Lee el resto de la entrada »

El primer orgasmo femenino en el cine, el de Hedy Lamarr en ‘Éxtasis’

En blanco y negro

Hedy Lamarr - Éxtasis (1933

( ©Slavia-Film, Gustav Machatý )

Hace 85 años. Un primer plano de un rostro femenino, bellamente esculpido, tumbado en la cama. Los ojos cerrados y los labios entreabiertos. Se intuye la excitación de su respiración, sus manos y brazos intentando suavizar los gemidos causados por el placer. A Hedy Lamarr se le recordará por ser una de las actrices más bellas de su generación, “la más bella” según algunos, aunque de entre las poco más de una veintena de largometrajes que protagonizó en Hollywood ninguna mereciera una calificación de diez. Sansón y Dalila (1949), La extraña mujer (1948), Cenizas de amor (1941), Fruto dorado (1940), Esta mujer es mía (1941) o Argel (1935) entre ellas. Pero las escenas que la hicieron inmortal, en el cine, estaban en Éxtasis (Ekstase, 1933), una producción checo-austríaca dirigida por el praguense Gustav Machatý.

Fue la primera película comercial y no pornográfica en mostrar el desnudo integral de una mujer y, ya puestos en el asunto, también un orgasmo, más o menos. Tanto su personaje, como el de su amante, un viril ingeniero interpretado por el alemán Aribert Mog, se mantienen completamente vestidos en el lecho. Caricias, besos y si hubo algo más, no se vislumbra. Hedy aún era menor de edad, 17 años, y dicen que mintió al director para lograr el papel. Éste le entregó un primer guion de apenas 5 páginas y que daban para casi hora y media de metraje. Se rodó en tres idiomas (checo, alemán y francés), aunque, con unas imágenes y una puesta en escena muy deudora del cine mudo, pocos diálogos y frases contenía.

Lee el resto de la entrada »

Bajo ‘La sombra de una duda’ de Hitchcock

En blanco y negro

La sombra de una duda (Shadow of a Doubt, 1943)

( ©Sony )

Del falso culpable al falso inocente. Hitchcock consagraba por primera vez el protagonismo de una de sus películas al villano. Le atrajo la idea de poner a un ser abyecto, el mal, en un apacible pueblo de esos en los que nunca ocurre nada o casi nada. En este caso un seductor asesino de viudas, Charlie (Joseph Cotten) para quien el cerco, con la policía y un par de detectives pisándole los talones, se le va estrechando. Su respiro será buscar refugio en casa de su hermana (Patricia Collinge), los Newton, en Santa Rosa (California). Quien le recibirá especialmente con los brazos abiertos es su sobrina (Teresa Wright), apodada “Charlie” en su honor y una joven que le idolatra.

La sombra de una duda (Shadow of a Doubt, 1943) tuvo su primicia mundial hace 75 años, un 12 de enero en Nueva York, y ponía en escena el contraste entre el bien y el mal, el asesino y el inocente, el perverso y el ingenuo, materializado en dos personajes similares. Charlie, que mata por dinero y por placer, tiene su reverso luminoso en la muchacha. De hecho, Hitchcock presentó a ambos personajes del mismo modo, tumbados en la cama.

En la escena de Charlie/Joseph Cotten, este se encuentra recostado en un discreto motel de segunda categoría y lo que destaca son montones de billetes de dólares esparcidos en la mesilla de noche y por el suelo. En la de Charlie/Teresa Wright la vemos recostada en su confortable habitación del hogar familiar. Ella tampoco tiene aún necesidad imperiosa de ponerse a trabajar, de la misma manera que su tío tampoco necesita matar para conseguir más dinero. Lo que se resalta de ella es que la joven Charlie está cansada de su día a día anodino, así como el carácter ingenuo y soñador, pensando que puede ser una visita de su amado tío la que le puede sacarla de su tedio. Con la llegada de Charlie, tío, a Santa Rosa será el humo negro del tren lo que anuncia la llegada de algo anormal, maligno, en ese lugar bucólico donde nunca pasa nada.

Lee el resto de la entrada »

Una habitación a oscuras con Grace Kelly y Cary Grant en ‘Atrapa a un ladrón’

Encuadres

Atrapa a un ladrón

( ©Sony )

Una habitación de un lujoso hotel a oscuras, fuegos artificiales perfectamente visibles con las puertas del balcón abiertas de par en par y una pareja de amantes. La escena podría ser un tópico de postal, una imagen idílica de la celebración del amor o de exaltación sexual si no fuera porque en la pieza de esta estancia con los deseos a flor de piel hay un componente especial que lo hace mítico, dos inquilinos de excepción: Grace Kelly y Cary Grant.

Grace Kelly fue una de las rubias preferidas del maestro Hitchcock, y de millones de espectadores y cinéfilos. Aún todo un icono de glamour hoy en día. Es lo que tienen algunas estrellas, cuyo fulgor tarda generaciones en apagarse si es que alguna vez termina de extinguirse. Personalmente, entre las actrices, siempre preferí a las morenas, con la maravillosa Gene Tierney en la cabecera. En cuanto a actores clásicos, Cary Grant y Humphrey Bogart (además de Groucho Marx, un galán atípico) son los que nunca me cansaría de ver, incluso por muy malas que fueran sus películas.

Lee el resto de la entrada »

“Es un mundo extraño”. 30 años de ‘Terciopelo azul’

Terciopelo azul

Isabella Rossellini en ‘Terciopelo azul’

La música elegante, evocadora y sinuosa de Angelo Badalamenti mece una tela de terciopelo azul a modo de cortina. Es la primera imagen, y sonido, del cuarto largometraje de David Lynch. Son los títulos de crédito y pronto darán paso a escenas idílicas de una (ficticia) población norteamericana llamada Lumberton: unas preciosas rosas rojas contrastando con un cielo muy azul, bomberos que saludan amablemente a su paso o colegiales cruzando libres de temor un paso de peatones, hasta llegar a un hombre que está regando tranquilamente el jardín de su casa. Todo de postal.

No transcurrirá mucho más tiempo para revelarnos que junto a ese remanso de paz convive algo oscuro, siniestro y repulsivo (quizá tan asqueroso como fascinante). El hombre que riega el jardín sufre un repentino ataque al corazón, un perro se acerca y aprovecha para beber del chorro de la desbocada manguera, sin dueño que la sujete, un bebé andando solo y desorientado cerca y allí mismo, a unos pocos palmos del cuerpo caído, la cámara nos acerca hasta ese submundo escondido mostrándonos centenares de hormigas inmersas en la frenética actividad de su propio otro cosmos.

Lee el resto de la entrada »

Doce perlas del cine erótico japonés

El imperio de los sentidos

( ‘El imperio de los sentidos ‘ )

Japón no solo nos ha dado grandes maestros como Kurosawa, Ozu, Mizoguchi, Kobayashi, Mikio Naruse o Hayao Miyazaki. También hay un buen puñado de clásicos que destacaron en el género erótico, y sin pixelar.

Varios autores de la década de los 60 y 70 del pasado siglo pusieron su granito de arena, y algo más, para romper los muros de los tabúes y crear un cine más libre y también más combativo, socialmente. Muchos de ellos se clasificaron dentro del subgénero japonés “pinku eiga” (también conocido en sus vertientes de “pinku violence” o “películas rosas”), por la proliferación de sus contenidos violentos y sexuales.

En España, el éxito más sonado fue el de El imperio de los sentidos cuyo título original, el de Ai no korîda, siempre me sonó un poco a lúbricamente gracioso (!). Aunque las más destacadas películas eróticas niponas no puedan considerarse precisamente así, divertidas, por grotescas o extremas que a veces sean sus historias.

Los protagonistas acostumbran a ser personajes atormentados, al borde de la locura; golpeados por las circunstancias de la vida o simplemente víctimas de una psicología compleja, en una comunión de placer y dolor, sexo y muerte. Un ejemplo, esta selección de títulos.

Lee el resto de la entrada »