‘Grupo salvaje’, 50 años de la mítica (y violenta) película de Peckinpah

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Fatalista, desgarradora, sucia, crepuscular, desmitificadora, deprimente. Hace 50 años pocos espectadores, o críticos, estaban preparados para afrontar una obra como Grupo Salvaje de Sam Peckinpah. Una bala directa al estómago, perforando los ropajes y la carne humana, haciendo fluir la sangre a borbotones, disparando balas no demasiada certeras que podían alcanzar tanto a implicados como a inocentes. Y una hueste de personajes no especialmente agradables.

Nunca antes en una superproducción de Hollywood se había representado la violencia de semejante forma en la pantalla. Nadie o casi nadie estaba preparado para esto, así que no fueron pocos los que la detestaran ni tampoco precisamente pocos los que la encumbraron porque ante todo, Grupo salvaje era cine, y muy bien hecho.

Grupo salvaje (The Wild Bunch, 1969)

( ©Warner Bros )

Las andanzas de Pike Bishop (William Holden) y su banda de forajidos no eran un modelo de conducta al que agarrarse. Tampoco aquellos que les perseguían para darles caza, ni siquiera la mayor parte de ciudadanos de a pie que aparecen. Peckinpah logró imponer una película descorazonadora en muchos aspectos, pero sobre todo en el hecho de aceptar la violencia como inevitable e innata a la condición humana.

Lo hacía ya desde su famosa secuencia de apertura con Pike y su grupo, disfrazados de soldados, llegando a un pueblo para robar las monedas de oro que se guardan en el banco local, y con un montaje que se alternaba con las escenas de un grupo de ¿angelicales? niños y niñas disfrutando de su diversión del momento: el calvario de un escorpión que han arrojado a las hormigas para que lo devoren.

Tampoco los humanos de un lado u otro de la frontera resultan especialmente encantadores. Ni en Texas con el poderoso representante de la compañía ferroviaria o los compinches cazarrecompensas, igual de carroñeros que los maleantes que persiguen, ni esos niños que se regocijan con cadáveres. Ni en el México revolucionario con los guerrilleros de Pancho Villa y los federales del corrupto General Mapache (Emilio Fernández) rodeado de amistades poco recomendables, y mujeres y de nuevo niños que han asimilado la violencia, y la vitorean, como parte de su existencia.

A la vez, Pike y su banda certificaban la inminente defunción de unas formas y hábitos propios del Viejo Oeste dando paso a otra era en el que los coches sustituirían a los caballos, los bandidos quedarían ensombrecidos por otras clases de corruptos, los rifles y revólveres desfasados ante las ametralladoras y otras armas de destrucción masiva que no tardarían en llegar; aún más cruentas y capaces de segar millares, millones de vidas humanas, en poco tiempo.

Pero todo sería demasiado exasperante, insoportable y desalmado, por ello en Grupo salvaje también gravita una oda al compañerismo e incluye un último acto de redención o instantes que, de alguna manera, hacen retroceder a su protagonistas a un estado anterior de inocencia y pureza, y que queda resumido en una de las frases más recordadas: “Todos soñamos con volver a ser niños, incluso los peores de nosotros. Tal vez los peores más que nadie”.

Siete pistoleros nada magníficos

Grupo salvaje (The Wild Bunch, 1969)

( ©Warner Bros )

Los personajes de Peckinpah estaban muy lejos de ser los héroes de una sola pieza, moralmente ejemplares, que interpretaron actores como John Wayne, Cary Cooper, James Stewart, Alan Ladd o Randolph Scott.

Pike es el líder carismático (William Holden), pero al fin y al cabo un ladrón y asesino. Dutch (Ernest Borgnine) su fiel compañero, Angel (Jaime Sánchez) un joven que mantiene vivos sus ideales revolucionarios, y los hermanos Lyle y Tector (Warren Oates y Ben Johnson) son unos desvergonzados asesinos con pocos escrúpulos y menos sesos en la cabeza.

Además está el viejo Freddie (Edmond O’Brien), la experiencia que parece estar de vuelta de todo y al que solo le queda esperar una muerte (que todavía no le llega) y, por último, Deke Thornton (Robert Ryan), el mejor amigo de Pike y exmiembro de su banda, y que ahora se ha pasado al bando contrario, persiguiéndole implacablemente. Justicia, ley, proscritos, el bien, el mal y una épica devastadora. En el fondo matar no entiende de justificaciones morales o éticas.

‘Grupo salvaje’ se estrenó en Los Angeles el 18 de junio de 1969, a los cines españoles llegaría el 19 de enero de 1970 en una versión censurada.

Para conmemorar el medio siglo de la película de Peckinpah también se ha publicado recientemente ‘Grupo salvaje: el libro del 50 aniversario’ escrito por Ramón Alfonso, Quim Casas, Luis Freijo, Jaime Iglesias y Adrián Sánchez, con prólogo de Miguel Marías.

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2 comentarios

  1. Dice ser Casandra

    La cruz de Hierro

    Título original
    Cross of Iron
    Año
    1977
    Duración
    119 min.
    País
    Reino Unido Reino Unido
    Dirección
    Sam Peckinpah
    Guion
    Julius J. Epstein, Walter Kelley, James Hamilton (Novela: Willi Heinrich)
    Música
    Ernest Gold
    Fotografía
    John Coquillon
    Reparto
    James Coburn, James Mason, Maximilian Schell, David Warner, Senta Berger, Klaus Löwitsch
    Productora
    Coproducción Reino Unido-Alemania; Incorporated Television Company / Rapid Film. Distribuida por AVCO Embassy Pictures
    Género
    Bélico | II Guerra Mundial. Ejército
    Sinopsis
    Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En el frente oriental, un escuadrón de soldados alemanes, capitaneados por un duro oficial, se enfrenta a las temibles hordas del ejército ruso. El pelotón germano está liderado por el respetado sargento Steiner (James Coburn), pero también tendrá que hacer frente a las decisiones ambiciosas y suicidas del capitán Stransky (Maximilian Schell), un aristócrata prusiano recién llegado al frente que busca la gloria a cualquier precio. (FILMAFFINITY)
    Críticas
    Tan mediocremente realizada como poco creíble, “La cruz de hierro” fue la única incursión de Peckinpah en el cine bélico, además de una de las pocas películas norteamericanas narradas desde el punto de vista de los alemanes (aspecto poco relevante como denuncia antibelicista). Atiborrada en su primera parte de escenas caóticas y con una implicación nula por el destino de sus forzados personajes, su violencia resulta además, hoy en día, efectista y poco impactante. No convence en su intento de alternar un esporádico tono filosófico con una visión realista de la crudeza de la guerra. Carece de la más mínima angustia o atisbo de pavor , algo que precisamente busca sin descanso. Su mayor interés reside en algunos apuntes individuales y diálogos sobre las diferentes clases sociales y la trascendencia de las acciones de los hombres (-¿Qué haremos cuando perdamos la guerra? -prepararnos para la siguiente). Es posible que haya tenido su influencia en posteriores cintas del género, pero resulta una película enormemente sobrevalorada.

    18 junio 2019 | 10:08

  2. Dice ser Casandra

    La cruz de Hierro

    Título original
    Cross of Iron
    Año
    1977
    Duración
    119 min.
    País
    Reino Unido Reino Unido
    Dirección
    Sam Peckinpah
    Guion
    Julius J. Epstein, Walter Kelley, James Hamilton (Novela: Willi Heinrich)
    Música
    Ernest Gold
    Fotografía
    John Coquillon
    Reparto
    James Coburn, James Mason, Maximilian Schell, David Warner, Senta Berger, Klaus Löwitsch
    Productora
    Coproducción Reino Unido-Alemania; Incorporated Television Company / Rapid Film. Distribuida por AVCO Embassy Pictures
    Género
    Bélico | II Guerra Mundial. Ejército
    Sinopsis
    Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En el frente oriental, un escuadrón de soldados alemanes, capitaneados por un duro oficial, se enfrenta a las temibles hordas del ejército ruso. El pelotón germano está liderado por el respetado sargento Steiner (James Coburn), pero también tendrá que hacer frente a las decisiones ambiciosas y suicidas del capitán Stransky (Maximilian Schell), un aristócrata prusiano recién llegado al frente que busca la gloria a cualquier precio. (FILMAFFINITY)

    18 junio 2019 | 10:22

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