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El puente cuántico de San José va a estar animado

Preparando el “puente” de San José. En muchos sitios no es puente, mero finde, pero la fecha conserva el aura de milenios. Además, el Papa ha declarado que este es el año de San José.

Es un puente cuántico, aquí sí, aquí no, según probabilidades, fronteras, comunidades.

En Madrid, que es lo que cuenta, sí es puente. La dolce vita covídea.

Es puente en Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Comunidad de Madrid, Región de Murcia, Comunidad Foral de Navarra y País Vasco.

El resto ha perdido la fiesta/puente de San José. ¿Dónde no ir?

Las élites de la corte (las únicas ya) se conjuran para aprovechar este primer finde/puente de precampaña, el resto de Esp no existe. Ya no existía antes (aunque solo lo vio Teruel) pero ahora menos.

Existe algo Cat por los medios oficialistas y su plan de marketing extremo (procés) pero ha caído en el tedium vitae por saturación.

Saturación y complejidad.

Existe Madrid (Mad) como crisol de conjuras y cabildeos perpetuos y como sede de los innúmeros eméritos que mangonean tan lobymente. El resto es España vacía. El shock Mad ha sido Ayuso/Iglesias. Gran revival de agitprop. 4 mayo fiesta en el cole.

Y Mad existe como sede central de la sanchería, que al no llegar los euromillones no se acaba de asentar. La sanchería será plena y eterna cuando mane y fluya el money divino de las europas. Que nos erá como el de las Américas.

Pero.

Tarda, eso sí. Se resiste. ¿Todo eso hay que rellenar? ¡Burocracia! Cambio verde, digital, machine learning, bah. Esto es un Plan E zapateril de toda la vida.

El shock mundi ha venido de USA. Parece que Biden se ha vuelto Trump, se le ha ido la olla. O quizá no oyó la pregunta. Le preguntaron si creía que Putin (el de Rusia) es un asesino… y dijo que sí.

Quizá se disculpe en cuanto le aclaren la pregunta. Putin, condescendiendo, ha dicho que le desea buena salud. Es fuerte la respuesta. Viniendo de él parece una amenaza de la mafia. Putin es puro Novichok, polonio, etc.

Eso de llamar a Putin asesino es una novedad, quizá es que Trump impregnó la Casa Blanca con algún ensalmo o sortilegio de su ego brutal y se le ha contagiado a Biden. O querrá decir algo. Si es una estrategia nueva lo veremos pronto.

Ayuso se encumbra total en su atalaya Mad: las encuestas le dan la absoluta o casi, Vox es ya de la familia pepera, y más de la rama Ayuso, que va por libre.

Todo impresiona tanto.

Es fiesta/puente en: Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Comunidad de Madrid, Región de Murcia, Comunidad Foral de Navarra y País Vasco.

El damero taifero se escinde en dos Españas, la del puente y la que no. El mapa perimetral se complica.

Las élites Mad, una vez que se lanzan a conspirar –¡a pensar!– ya no paran. La jugada fallida murciana ha detonado el sistema y ha hecho saltar los flejes. Haya o no haya puente no será tranquilo.

La agitación ebullición aprovechará estos días de presunta resaca, ya verás.

Qué buen puente si oviera buen señor.

El país está superconfuso. El índice de polarizacón (imagen) es 3/4 así que hay que remansar un poco el sesgo, rebajar el pulsómetro.

Sensualizar en carne viviente, aplazar las ansias. Los anuncios de expertos mundiales en pandemias históricas advierten de orgías y jolgorio… cuando pase, a ver. Aun no ha pasado, estamos en la fase trombos. Esperando las vacunas, pero ya sin tanta prisa.

Todo fue aleatorio mientras duró.

 

 

Un año de pandemia y virus: lo mejor es que cayó Trump

Un año de pandemia coronavírica:

Ha caído Trump. Golpe en Birmania/Myanmar. El Papa acaba de visitar Irak y se ha reunido con su homólogo chii, el Ayatollah Ali Al Sistani.

Elecs Cat. Disturbios en Haselandia. Bárcenas, Villarejo.

Sánchez no ha derogado la ley mordaza de Rajoy. Los pppsoe del bipartidismo son equivalentes, intercambiables.

Igual que los extremos se tocan los centros se alternan. Lo demás es la historia, apisonadora veloz.

La pandemia, 2,5 millones de muertos en el mundo. Todo destroy.

Vacunas veloces que no llegan. Chapuzas y negocios.

Un año de coronavirus wuhanita: China salió enseguida con leves daños, y se recupera a toda marcha. El Imperio Chino.

Escasez de semiconductores. Va para largo.

Naves a la luna, a marte, a la ISS.

Un año confinados, distanciados, digital forzoso, regreso a los pueblos, un año de sanchazgo, pocos cambios, todo parado, esperando el euromillón. Retira el Parlamento UE la inmunidad a los tres fugados del procés.

El fondo de armario: los ods de la onu, nuestro asumido cambio climático, Greta, los mantras eco, sostenible, igualdad, digitalidad… Filfas. La Gran Filfa.

La selección inversa, el enchufismo y el capitalismo de amigotes bla bla. Paraísos fiscales siguen al alza.

Democracia amenazada, quizá en retroceso. Excepto que ha caído Trump, gran notición del año covídeo.

La columna definitiva de hoy, la de David Trueba en El País. Hay que registrarse. El año covídeo hubo que registrarse en casi todos los medios.

Año Amazónico. El año que nos hartamos de las cookies.

Más perdidos que el propio virus, que ya no es el mismo, de tanto mutar ni él se reconoce. A las personas nos pasa lo mismo: la velocidad de mutación ha aumentado, necesitamos otros órganos, nuevos sentidos, capacidad de cálculo para estafas macro desde zonas de confianza, como en su día las preferentes, jamás devueltas. Las nuevas estafas legales, el mercado inrregulable.

El año del bitcoin. Foros de Reddit alteran las bolsas un poco. Culminó el brexit.

La pandemia llueve sobre los cementerios del craCK del 2008.

El año presindémico. Las otras pandemias están en la sala de espera. Se suelta otro iceberg.

Japón quiere echar al mar el agua contaminada de Fukushima. Se para la Gulf Stream.

Fábricas de baterías por doquier. Fábricas de cerdos en cadena. Fábricas de ideas remixeadas.

El año online. Annus Streaming.

El año de la supremacía cuántica… quizá ya estamos dentro de la simulación.

Lo mejor, echar a Trump. Aranceles, inmigrantes, muro… Trump era el FakeMan.

Todo ok o casi.

 

El SEPE ha sufrido estam mañana un ataque informático.

 

La era Biden-Harris

La era Biden empieza sin público, solo con soldados. Por la pandemia y por el yuyu.

El nuevo presi USA estrena una capital ocupada. Y ese es su bautizo. El saliente está enfadado por eso, porque los votos le han hecho salir.

Trump colocó a su familia en el organigrama. Y ese fue su primer ejemplo al mundo. Hasta el último yerno. La yernocracia.

La era Biden empieza con la pandemia en alto. En España ha volado un edificio parroquial, un escape de gas.

Y se hablaba de los influencers millonarios que se van a Andorra para no pagar. O se quedan.

El toque se queda. El Madrid perdió con el Alcoyano. Esto es típico de la era Biden.

Trump, al no invadir nada, pasó sin pena ni glory. El sistema de contrapesos le ha sobrevivido. América aguanta. Ya no es tan first, pero en fin.

China tiene problemas, aunque nadie sabe cuáles son. Ni ella misma.

La era Biden es la era Biden-Harris. Triunfa solo con estar, con haber erradicado a su predecesor.

Harris es la revolución posible, Los Bridgerton en vivo.

No es poco.

 

En la era Trump pasamos de copiapegar a reenviar. A ver ahora…

 

Joe Biden y Kamala Harris, presi y vice respectivamente en USA / Trump out

Joe Biden es 46 presi USA. Trump se ha ido por la puerta de atrás (que da al helicóptero). Kamala Harris es la vice, primera mujer en ese cargo. Obama, Clinton’s, los Bushes… El sistema funciona y ha eyectado al intruso, que se ha ido farfullando.

La democracia resiste. USA está un poco o un mucho en decadencia, pero hoy ha brillado, dentro del pánico genérico a su propia gente, a un gran porcentaje de ciudadanos fuera del sistema. El de los cuernos, chiflados, excluidos, ex de todas las glorias. Decadencia en la cumbre. Ejemplo para los tiranos que gobiernan con Novichok, etc.

La democracia ha triunfado pero la toma del Capitolio ha dejado una ceremonia sin gente, la huella siniestra de Trump consiste en una toma de posesión militarizada.

En Madrid ha estallado un edificio, tres muertos y un desaparecido y sicosis de mala suerte después de la nevada, que aun sigue sin deshacerse. Arrecia la pandemia. El sanchazgo se resiente de su propia duración. El dinero se retrasa. Europa se lo gasta ella sola. No afloja la pasta.

El consejero de Sanidad de la región de Murcia ha dimitido al fin, lo han tenido que echar, por vacunarse incumpliendo las normas y la decencia básica.

Políticos que se cuelan en las vacunas. Pobres, cómo degradan la vida genérica.

El trumpismo sigue entre nosaltres, aquí y allá, el monstruo que llevamos dentro. Pero hoy ha tenido que salir por la puerta de atrás.

La turba se equivocó de objetivo: en vez del Capitolio debería haber asaltado Facebook

La turba se equivocó de objetivo: en vez del Capitolio debería haber asaltado Facebook.

A lo mejor les confundió Google Maps, que a veces también se equivoca.

Facebook es donde está el poder. Por eso los representantes de Estados Unidos sentaron hace unos meses a Mark Zukerberg en esas mismas estancias…

El gob USA acusa a Facebook de monopolio y pretende trocearla, aunque antes le trocearán a él.

De hecho ya nadie habla del asalto al Capitolio ni de Trump: el tema es que Twitter y Facebook le han cerrado la boca, la cuenta.

Facebook es Whatsapp e Instagram. Ahí está el mundo publicándose en canal.

Facebook ha avisado que va a cruzar sus datos con los de Whatsapp… Y unos millones de personas se han ido a Telegram… a Signal.

Pero qué son unos millones.

La horda trumpiana fue a tomar un lugar en el que, como se vio, no queda nada: un atril.

–¡Hemos conquistado un atril!

El modesto mueble de la democracia analógica.

 

 

Quizá el asalto al Capitolio no fue para vindicar a un Trump ya derrotado sino para desagraviar a Facebook. Y para reprochar a Zurkerberg, de paso, por no haber sabido ganar las elecciones para Trump, como quizá hizo la otra vez, y como pasó en el Brexit con Cambridge Analytica, etc.

Facebook ha decepcionado a los trumpers.

 

 

 

 

También nos ha pillado el negacionismo meteorológico

La pandemia agravada con la nevada, estamos fuera, helados, perdidos en la tundra doméstica,

Nos avisaron y no hicimos caso, yo el primero, que me olvidé la bufanda, el gorro… quizá es que no podíamos más. Tantas penalidades, tantos muertos. Tanta osadía y tanto miedo.

Pero hay que poder, hay que resilienciar, o como se diga. Hasta el último suspiro (memorias de Buñuel, que nació en la edad media) hay que resistir y echar una mano. Y recibirla.

La cifra de muertos extra del año 20 es 70.703.

Los muertos que reconozcan los gobs por covid es irrelevante, ningún gob quiere que se le muera la gente en su año, a lo mejor un porcentaje se ha muerto de asco, hambre, pena, dolor indefinido, depresión, espanto.

Lo peor de los que se han quedado es no haber podido despedirse de los que se han ido, ese hueco se queda como un agujero en medio de la posvida, hay que seguir, etc. pero ese hueco es irremediable, el tiempo quizá, consuelos de la humanidad errante que ahora destruye el planeta: la peli de George Clooney, Cielo de medianoche, va de eso, el fin del mundo y Adán y Eva en una nave espacial.

Setenta mil setecientos tres.

La nevada sobre la pandemia (sindemia) nos ha pillado en pleno negacionismo de la meteorología, que ha acertado y la ola nos ha pillado escépticos y sin bufanda ni gorro ni cadenas, con coches viejos para las fuerzas de socorro y sin un mal 4×4 que echar a la nieve.

A las autoridades Filomena también las ha pillado sin los deberes hechos. Estamos acostumbrados.

Todo nos pilla en la cresta y clímax del neocap o neolib, que predica y practica el sálvese quién pueda y el recorte austericida universal y el regreso a la eco feudal, grandes señores digitales. Elon Musk ha pedido ayuda para hacer filantropía, que dice que es muy difícil.

Los recortes nos han matado. No había de nada cuando hacía falta. Ni industria (recortes de los 80) ni mascarillas ni batas ni oxígeno. Ya casi lo hemos olvidado, quedan los 70.703. Sin despedida. Sindemia pandemia.

Los señores feudales de la energía, la sindemia se compone a varias o muchas pandemias entrelazadas que se retroalimentan y se refuerzan mutuamente. Los señores del aire, el agua y la luz. Los políticos se jubilan en las energéticas, la lista circula por todas partes.

Entretanto en Trumplandia todo está en el aire, si estuvieran preparando un golpe ni nos daríamos cuenta. Esperemos que no, aun así la segunda parte va a ser complicada, polar.

Tanto someternos a las restricciones covídeas nos hemos hecho negacionistas de la previsión meteorológica, incluyendo a los gobs.

Ánimo y a seguir. Ni chistes quedan.

 

La peli Long Shot (Casi imposible, 2019, Jonathan Levine) es divertida y tiene diálogos interesantes.

 

 

 

 

El trumpismo tiene al mundo en vilo

Trump y sus numerosísimos partidarios tienen al mundo en vilo. ¿Qué harán ahora?

Al fin hay algo entretenido en USA. Los personajes del primer asalto al Capitolio ya deben de tener sus moldes hechos para fabricar juguetes: el de los cuernos de búfalo, el que se despatarra en el el sillón de Nanci Pelosi…

Nueva remesa de antihéroes bizarrísimos supremacistas blancos etc.

Parece una tontería: tomar el Capitolio y hacerse unos selfis. Oh, es verdad que han muerto cinco personas, son cosas que pasan.

Lo lógico es pensar que no va a pasar nada más, que no van a violentar de nuevo la legalidad.

Cinco muertos.

Pero, ¿quién puede controlar las pasiones desaforadas de esta multitud?

No, no van a hacer nada más.

Lo mismo pensábamos respecto al día de Reyes. El asalto al Capitolio nos pilló desprevenidos, especialmente a las fuerzas de seguridad.

Es muy extraño que las agencias de inteligencia no supieran leer la situación y no alertaran para evitarla. ¿O lo hicieron?

La masa enfurecida iba improvisando…

Quizá nadie sabía lo que estaba pasando, ni siquiera los mismos que lo hacían. Pero las redes ya estaban bastante calientes.

Todo estaba perfectamente desorganizado.

Ahora estamos en vilo por si el trumpismo produce nuevas convulsiones o conmociones.

Y por el contagio al resto del mundo.

Entretanto pronto saldrán al mercado los nuevos moñacos bizarros de los que tomaron el Capitolio el día de Reyes del año 20.

Que acaba de empezar y ya casi está acabado.

 

Actualización 21:45

El FBI sabía la que se preparaba

 

 

Me reí con Fran Lebowitz y Scorsese en Netflix

 

 

 

 

Digiriendo la visita guiada al Capitolio

El mundo digiere el asalto al Capitolio USA dedicándole un minuto de atención extra a las imágenes, resúmenes de resúmenes.

¡Un minuto es mucho, o todo! Ya casi nadie consigue ese minuto.

Así que desde ese pdv de la atención (tan relevante) el asalto de las huestes de Trump ha sido un éxito. Más que la publi del descanso de la SuperBowl o los Grammy y todas esas monsergas.

Las campanadas de la nueva era Trump que ya gobierna en paralelo desde las calles inflamadas y las redes. Gobierna desde fuera.

Analistas y encuestadores destacan el respaldo y la fidelidad de sus votantes a Trump ···> Tenemos un nuevo Ente USA (y admiradores e imitadores por todo el mundo): Trump fuera de la ley.

Hay que acostumbrarse a lo raro, a no entender nada. O entender entre un poco o muy poco. Ni siquiera podemos saber si lo que podemos entender del estado y funcionamiento del mundo es más o menos que hace xx años.

La incertidumbre la solemos pensar hacia el futuro, incluso inmediato que, por lo tanto, afecta al presente. Pero, y por eso mismo, impugna el pasado. La incertidumbre afecta al pasado.

La incertidumbre alcanza más o menos hasta la expulsión del paraíso. Aunque no está claro quién expulsó a quién. ¿Lo ve? A eso me refiero.

Para Trump y sus partidarios la toma del Capitolio es una visita guiada… por el mismo presidente… Trump.

La internacional trumpera le apoya.

Le quedan días (hasta el 20) y luego seguirá ahí, como su propio fantasma, apoyado por millones de votantes que no tienen ninguna perspectiva. USA ha abandonado durante demasiado tiempo a demasiada gente y ahora se han unido en torno a un loco peligroso.

El asalto al Capitolio fue una visita guiada desde la Casa Blanca. Es como si Trump les hubiera invitado a una barbacoa ilegal, una rave, un golpe de estado permanente.

El golpe permanente empieza como una verbena callejera, una manifestación pacífica… una barbaoa de sentido: se asa la legalidad y se zampan las rutinas de la democracia: esos chiflados han entrado en la casa de todos.

Si no sientes dolor por esa intrusión es que la mereces, o que tienes tantos problemas que te da igual… podrías incluso apoyarla.

Si procesan a Trump o le someten a impeachment él habrá triunfado, será un martir y sus mentiras serán inamovibles. Sus partidarios tienen por fin algo que hacer. Intensidad, protagonismo, vida. Y si no lo procesan, también habrá triunfado.

Hasta ahora los trumperos han sido sufridores de la historia, qué fracaso y cuánta tristeza. El final del látigo de la long tail, al final de todos los procesos, al final de la globalización y la desindustrialización (Frances McDormand en Nomadland), ahora son los protas.

Y no se van a bajar de ese burro muerto que ahora es un caballo de carreras lanzado.

¡Pilotando la Historia! Aunque haya cinco muertos. Qué sensación.

Y ese es el peligro. Que muchos millones de personas dispuestas a todo y que se creen una sarta de mentiras se tomen la revancha y quieran disfrutar de un poco de protagonismo excesivo y se lleven todo por delante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El putch de Trump es un precedente nefasto y no puede quedar impune

El asalto al Capitolio ha sido el clímax de la normalidad: fascismo transversal, ultraderecha ya normalizada e invisible. Totalmente implantada y normalizada.

Y la vuelta al orden es la vuelta al caos habitual.

La tranquilidad con que esos vándalos tomaron la sede [Error: después de ver las imágenes del asalto y la violencia que emplearon, esta línea ya no vale, quizá invalida todo el artículo: disculpas] de la representación, la democracia, explica que se sienten legitimados para hacerlo. Nadie les impidió apoderarse del Congreso y el Senado y desalojar a los representantes.

Hasta se llevaron cosas para venderlas en eBay, con toda impunidad.

Las propias fuerzas de seguridad creían que esos tarados con cuernos venían de parte del presidente de Estados Unidos: y así era.

Esta es la postnormalidad que tenemos ahora, el susto ha pasado… por poco. El putch ha sido efímero, pero queda esa huella, esa herida infame. La posibilidad de hacerlo con toda facilidad.

Ahora Trump reconoce su derrota para que no lo procesen por golpista, por inducir a tomar el Capitolio.

Podría haberle salido bien. Y estaríamos en el desastre consumado. Ha sido un 23F con todos los ingredientes.

Ha sido un ejemplo de populismo para todo el mundo, y en muchos sitios este esquema de éxito malvado va a triunfar y a consolidar la tendencia fakeadora y perversa que está acabando con la democracia. Los hinchas de Trump en todo el mundo están celebrando el casi éxito de su golpe de Estado, que viene desde el primer día de su mandato y ha sido largamente anunciado desde que antes de las elecciones de noviembre avisó con toda desfachatez que no admitiría una derrota.

Todo lo de Turmp ha sido nefasto, y es un indicio de lo mal que está el mundo y de la pérdida de confianza y credibilidad en la democracia. Que un tipo así llegue a la presidencia de EEUU refleja el desastre y el caos en el que estamos sumidos.

Si Trump no es procesado rápidamente y se lleva el castigo que le corresponde el problema seguirá creciendo. Será una debilidad imperdonable y el sistema estará más roto que ahora.

 

 

 

Asalto al Capitolio y vuelta al caos habitual

Tras la toma del Capitolio por la turba trumpera la pregunta es si la insurrección ha acabado o seguirá.

El Congreso de USA confirma la victoria de Biden. El propio Trump se aviene a una transición ordenada.

Y, lo que es más importante, Twitter y Facebook han bloqueado a Trump.

Los fanáticos de Trump, que ya es expresidente y puede ser juzgado por su conducta golpista, pueden repetir la toma de la Bastilla o las sedes de otras instituciones. Pueden pensar que son tantos como para seguir cuestionando el sistema.

Las imágenes del día de Reyes de 2021 son terribles. Hasta Venezuela se preocupa por el caos de Whashington.

Hay que ver las bolsas del mundo, la respuesta china, la reacción del propio virus, que es uno más en la ecuación.

El sistema no ha resistido treinta años de capitalismo sin rival (sin competencia, que es la clave del capitalismo).

Trump ha implosionado y la duda es si va a hacer estallar también a Estados Unidos. Las mentiras se hacen verdades si las cree la mayoría.

O una minoría dispuesta a todo.

Esto recuerda las tomas de los parlamentos en España en el ciclo post CRACK 2008, cuando Artur Mas, entonces presidente de Cataluña, tuvo que ir al Parlament asediado en helicópero, en 2011, etc.

Pero esta vez ha sido mucha gente y han tenido éxito, se han apoderado del Congreso y el Senado de Estados Unidos. La autoridad y la inteligencia, todas esas agencias, no han estado muy finas. No se han enterado del ambiente.

En España esta mañana han salido los helicópteros de la Policía Nacional a dar unas vueltas.

La duda es si el movimiento autoritario populista extremo que ha capitaneado Trump seguirá pugnando por alterar las normas y tomar los palacios de invierno. Aunque Trump ya solo busca dinero, para seguir ingresando donaciones necesita seguir con la agitación y las mentiras.

La locura y la devastación son universales. El caso de Brasil, cuyo presidente, el populista Bolsonaro, ha dicho que el país esaba quebrado y luego se ha retractado un poco.

Y la pandemia, que evidencia que es una sindemia.

Tras esta locura distópica (la peli de George Clooney) lo que tenemos es una normalidad espantosa. Y agradecidos.