Veinte Segundos Veinte Segundos

El big data del alma

Archivo de la categoría ‘Freud’

El balón de piedra y el champú que despeja la mente

Madrid ha quitado la publi de los balones de las calles porque la gente les daba patadas y se hacía daño al chutar contra las piedras camufladas.

Los bolardos, revestidos como los nuevos balones de la liga de fútbol, una publi de Puma, incitaban a chutar.

Normal, ves un balón, te sale el niño y sin pensar le pegas un patadón… y topas con la durísima realidad.

El balón es la alegría de vivir, pero es dificilísimo darle. Hay que encontrar uno en el lugar apropiado, que su dueño te deje chutar… ¡y que el balón sea de verdad!

La mayor felicidad del adulto niño es que paseando por el parque le llegue un balón a los pies y poder devolverlo con un buen toque.

Eso ya te salva el día.

Lo mejor de tener hijos o sobrinos es jugar a la pelota con ellos.

La publi, por definición, tiende a forzar sus mensajes. Las lesiones de viandantes chutadores eran bastante previsibles. Igual que el clamor por el anuncio de la serie Patria. Lo que cuenta es conseguir atención, aunque haya damnificados.

Hay un anuncio de champú anticaspa que dice al final: “y te despeja la mente”.

Es genial, un champú que evita la caspa, algo ya increíble, y que además ¡¡¡despeja la mente!!!

Despeja la mente.

La solución a la modorra y el muermo. El gob debería probar este champú. Y poner balones por los jardines de la Moncloa para que se explayaran las visitas. Balones de goma, claro.

 

 

TikTok China coloniza a Occidente

Estados Unidos conoce desde dentro el poder que proporcionan las redes sociales y teme que China controle esos mismos resortes.

El desafío se llama TikTok, la red china de vídeos cortos que ha seducido a mil quinientos millones de usuarios (en enero, 500) y que ha penetrado en Occidente hasta preocupar a la metrópoli. India ha prohibido Tik Tok, junto a otras redes chinas. (La Información) (EDans).

La pugna es en todos los frentes, Instagram ofrece incentivos económicos a creadores estrella de Tik Tok para que se pasen a la red de Facebook (NYT).

Son lances de las nuevas guerras mundiales de todos contra todos y en todos los ámbitos. La UE de momento ha reculado en la pretención de cobrar impuestos a las tecnológicas USA. Pero la guerra de las redes es decisiva. Allí están las emociones de miles de millones de personas.

A la guerra de redes y harware (caso Huavey, repudiado por Londres) se añaden escaramuzas paralelas como la pelea por las vacunas y las denuncias de robo de información. Chispazos en los consulados USA/China, aranceles, guerra comercial, etc.

Lo de siempre, a todos los niveles, y con una pandemia en marcha. Obra abierta.

Dentro de un mundo aplanado, la curva covídea rebrota por todas partes, pero lo que se ha aplanado del todo ha sido la economía, que no arranca o lo hace tan despacio que los únicos dólares que se ven son los que imprime cada cual en la siesta.

En USA la violencia que comenzó por la muerte de Floyd bajo la rodilla de un poli se mantiene y rebrota, aunque ya no sea noticia. Se ha enquistado.

En Zaragoza la policía ha desalojado un hotel de la Sareb okupado desde el principio del estado de alarma en el que vivían 20 personas. La okupación es ya un sector económico, el sistema lo aprovecha y lo rentabiliza todo: economía circular total.

El caso es que Tik Tok se apodera del mundo USA. China penetra hasta la cocina de las conciencias y eso preocupa al Pentágono, desquicia a Trump (elecciones en noviembre) y altera a los popes de GAFAM, que este año han comprado más empresas que nunca. Pero no pueden comprar a toda China.

China ha entrado por donde más duele, pues las redes contienen, enroscado, el adn de cada cual. Ahí está todo.

El control total. Libro: El enemigo conoce el sistema, de Marta Peirano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me ha fascinado la serie “Freud” de Netflix

He disfrutado viendo la serie de Netflix “Freud”, ocho capítulos que se me han pasado en sus suspiro. Fascinante la mezcla libre de hipnosis, hechicería, manicomio, cuartel, comisaría, pisos inmensos, lúgubres palacios… y la Viena de fin del XIX, con el Imperio Autrohúngaro y la decadencia/emergentede la época. Hasta sale un poco Arthur Schnitzler, el doble de Freud.

La atrevida recreación de un Sigmund Freud joven, que debe tres meses de alquiler, cocainómano, sin recursos para casarse, judío en el foco del antisemitismo, intentando seducir al mundo con sus ideas, aunque tenga que falsificar un espectáculo de hipnosis para sus colegas académicos, que se ríen de él.

Los personajes son fabulosos, cada cual en su locura, en sus pesadillas y sus pensamientos torturantes; es una ficción avasalladora, que no da respiro y que, mira por dónde, acaba por expresar el poder del inconsciente.

“Los que dominen la sugestión tendrán el poder en este nuevo siglo”, le dice este joven Freud al viejo emperador Francisco José.

Suspense, intriga, crímenes atroces, criaturas depravadas, Hungría que se rebela ante el dogal del imperio. Sueños y pesadillas y recuerdos, una medium que habla con los muertos y ve a través de las paredes…

Es una serie alucinante y alucinógena.

He de confesar que la he visto sin sonido, con susbtítulos, para el caso como si fuera cine mudo, al mismo tiempo que hablaba o veía cosas en la tele normal, El hormiguero casero de estos días, Firs Dates, la majestuosa aparición del Papa Francisco renqueando en la explanada de San Pedro al anochecer bajo la llovizna… y toda clase de monsergas con tal de no ver las noticias sobre lo MISMO.

Cualquier terror decimonónico es más real que la realidad, etc.

Al verla sin sonido, leyendo los subtítulos, me he podido fijar más en las imágenes, que son muy impactantes, y los guiones me han tenido superatento e intrigado. Sorpresas, giros, ultramundos, devastaciones… sin perder el hilo.

Es una serie con tantas cosas que el trailer no le puede hacer justicia.

Me ha gustado mucho, la estoy viendo otra vez.

 

___