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El big data del alma

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Arremangarse

Como si no existiera el mundo. Hay ratos que mejor pasarlos en soledad, como si no existiera el mundo. Ni una misma/o.

Ratos que hay que cesar de una misma, anacoretamente en silencio/ruido. La película de Paolo Sorrentino La gran belleza, casualmente, ayuda a este abandonismo. O lo propicia.

Dejar descansar la lista de las cosas y las almas (las almas y las cosas), las cuentas y los entes, dejar todo en paz, dejarse el cerebro auxiliar (el del cráneo) en la mesilla de noche, de tarde, de tarde en tarde.

Las cuentas y los entes.

Y descansar del fragor de los mundos. Ahora ya sabemos que hay demasiados y que nunca podremos atender a todos, como el camarero que no llega a las mesas del fondo mientras se arruina la sareb y los clientes llaman en vano y las mesas están cada vez más lejos –Aquiles y la tortuga– en una pesadilla infinita.

A veces hay que dejarlo estar todo, al menos durante die minutos/años, y que se regenere la tundra mientras tanto.

El libro de Thomas Halliday Otros mundos, viaje por los ecosistemas extintos de la tierra (Debate), es muy interesante, te lleva a veinte mil años atrás, a cuatro millones de años… y describe lo que pasa, muy bien escrito/traducido/leído, y cada párrafo apuntalado con notas al final.

Otros mundos te saca de este momentum y te muestra el tamaño del oso de cara corta, el fondo de la estepa y cómo estaban las cosas en diversas eras… Dersu Uzala la goza con este libro.

Encabeza un capítulo con esta cita del periodista científico Diego Arguedas Ortiz (twitter.com/arguedasortiz):

«Solo hay un modo de recuperar la esperanza y consiste en arremangarse».

Al regresar al mundanal y sus átomos vibrantes, lo primero es arremangarse.

 

 

Quizá mañana amanezca y no sea poco

Lo esencial de la metrópoli USA, país modelo al que no terminamos de querer parecernos, es que cada persona tiene un arma de fuego, si quiere y si puede pagarla. La democracia USA es una democracia armada personalmente.

Eso en España esp no lo entendemos, quizá porque aun salen bombas de la última guerra civil. Bombas y cadáveres, a poco que rasques. Lo que mola en España esp es el desarme, somos hipies por temor a matarnos, un miedo que fuimos heredando y que ya se nos va a olvidar enseguida porque los babyboomers y los simples boomers ya no se acuerdan de dónde han dejado las putas gafas, ni las pastillas ni nada.

El país está semijubilado obnubilado de sí, en pleno avestrucismo o endogamia verbenérea, esperando el dinero de Europa como si fuera el oro de América (lento declinar de los imperios).

Hasta el crack del 2008 España esp no quería armas personales porque era pacifista heredada y ahora no quiere porque es un gasto que ya no se puede pagar, ni a plazos.

Pero la esencia USA es pegar tiros, a veces al aire y a veces a los vecinos, seres queridos, etc. Manejar un arma y el guante de beisbol y el coche bien grande y bien alto es lo primero que se enseña a los niños. Para mantener esas pulsiones hay que estar invadiendo siempre algún país, algún continente; vigilando siempre el mundo para que no invada él. El estrés de los imperios es formidable.

Luego en cada casa hay un drama o una tragedia porque todos están medio tarados de las sucesivas guerras incesantes, el estrés de los imperios y los veteranos y las agencias secretísimas que se vigilan a sí mismas y las fábricas de armas que se les quedan los misiles obsoletos, los drones… Un agobio total.

Desde fuera es muy fácil decir que prohíban las armas domésticas personales y los arsenales caseros. Y eso que hemos visto todas las pelis, series, novelas, monsergas, superhéroes, muerte de un viajante, doce hombres sin piedad, topgunes, tarantinadas… La verdad es que USA es un desastre, pero lo demás es casi peor.

Ha salido el informe Boris Johnson juerguista en pandemia y tal como está todo de desquiciado y climático esas partys le van a dar más popularidad y más votos. Incluso podría solicitar el reingreso en la UE sin que pasara nada.

El desquiciamiento climático cerebral está tan avanzado que no se ven signos de esperanza, pero habrá que seguir buscando, quizá mañana amanezca y no sea poco.

 

 

«El abogado del Lincoln»: Tramas apretadas personajes huecos

Alicientes de la devorable serie de Netflix El abogado del Lincoln: tramas secundarias, enigmas y misterios apilados, personajes, familia, densidad… El título es pretexto tonto, por poner algo. Las tramas y los enigmas desembocan en embrollos, se solucionan más o menos. Es difícil.

El actor, Manuel García Rulfo, me recuerda a veces en gestos y posturas a Rock Hudson, una cierta blandura de huesos, casi bondad, una presencia borrosa, al filo del no ser, muy adecuada a la serie. El carácter del protagonista, si lo tuviera, vendría dado por el coche que usa, por el forzado recuerdo de su padre… Nada aguanta una mirada… excepto el propio hastío mortal, que encaja como funda de muela en este culebrón.

El abogado es didáctico/pelmazo, va explicando a su choferesa y a los telespectadores los casos y lo que ha de hacer un defensor.

Las mujeres, las dos ex, la hija adolescente, más madura que los padres, todo con guiones forzados, tópicos, la choferesa, en desintoxicación aparente, como el propio abogado; los polis buenos y los polis corruptos, todos los elementos de la educación sentimental obligatoria del poder blando de USA/Hollywood y las series de las teles. Y está ok. Se ve bien, te tragas capítulos. Hasta los Ángeles del Infierno imitación salen un poco. (La ref es El inocente, 2011, y su serie). Funciona.

Lasegunda ex mujer es ayudante del fiscal. La hija juega al fútbol. Cromos y momentos superfluos, ni siquiera suspense, solo sustos y subtramas.

Se pasan buenos ratos sin pensar en nada, las tramas se ofuscan unas a otras y obligan al olvido de los propios intramundos, que es de lo que se trata. No es Chandler, ni Bogart, ni siquiera LA Confidential… no tiene las mismas luces… los paisajes urbanos de recurso aburren, siempre el mismo, cientos de veces, dos edificios anodinos.

Le falta grandeza, conflicto interior: se plantea ya como subproducto de relleno barato, sin fotografía, sin héroes, una rutina industrial de ir y venir, como a mala gana. Aun así, es el mérito del largo oficio, funciona y ayuda a pasar el tiempo ya muerto sin remedio. El tiempo ido en que cualquier cosa te consuela.

 

Para des-compensar, series con muertos que vuelven y bisontes o búfalos que regresan y un agujero redondo perdido en el campo, en medio del pasto (un agujero que va y viene)… Fuera de rango, en Amazon Prime, tipo Lost comprimida, pero en el oeste.

 

Vangelis se va y deja la música de este milenio

Vangelis dice cosas muy buenas en este breve resumen de una entrevista, citada por Jessica Gómez en esta entrada.

Parece un poco místico, y quizá eso explica la vigencia de su música. Los aullidos y las lágrimas de Blade Runner van siempre en nuestro confuso interior. La banda de Blade Runner es la música del milenio, del espacio, de los sueños.

Vangelis ha muerto a los 79, ya estará en Orion. Viendo naves en llamas.

Es El muro de Pink Floyd, los replicantes ya fuimos indultados y añoramos aquellos días de acción, lo incomprensible.

Parece un poco místico, que es lo único que se puede ser ahora, declinada la era nona y con la Voyager 1 alejándose desdes hace 45 años… y sin dejar de emitir.

Vangelis se va y deja el sonido ya para el futuro. O sea, Vangelis se queda también.

Aquí banda sonora de Blader Runner.

Estamos un poco como las tallas de Santa Orosia y San Sebastián de Guasillo, que se las comen las termitas y necesitan un tratamiento de 4000 euros, cuatro mil.

Blade Runner (y la secuela, magnífica, de 2017) es la peli de la generación 82-22, ya en el postapocalipsis diario. Vangelis explica muy bien en el vídeo de arriba, resumen brevísimo de una entrevista el Al Jazera, lo que piensa de todo, incluyendo la música, matemáticas celestiales, y la felicidad, momentos.

Ha sido un músico desaparecido, siempre fuera de los focos y el famosismo, en sus cosas, en sus músicas de las esferas. Desde esa intimidad profundísima, que roza con el espacio desconocido y cuántico, nos ha dado la luz del milenio, quizá del que viene.

Como dice Pepe Cerdá, lo más probable es el milagro.

 

 

 

Marilyn y Warhol

Marilyn y Warhol, Marilyn por Warhol, máximo precio de un cromo en subasta. Una fotico pintada. El icono total.

Occidente ha puesto su espiritualidad difusa en Marilyn Monroe y Andy Warhol, criaturas tan diferentes y tan endebles que cambiaron la historia, y la siguen cambando.

El espíritu de Occidente, tan desaparecido, oculto tras las hamburguesas basura y los misiles de Dior y la Harley eléctrica, ha estado siempre en la vulnerabilidad invencible de Marilyn, Norma Jean, una PAD (persona de altísima sensibilidad).

Actriz y poeta.

Warhol, esquivo y enigmático, dolor más dolor, PAS al cuadrado.

USA exprimió a sus ídolos incomprensibles y fascinantes y luego les pegó dos tiros, o un bote de pastillas.

Andy y Monroe, ambos tienen buenos doc en Netflix (y Marilyn también en AmazonPrime), Warhol una serie inagotable.

Criaturas más vivas que los pobres vivientes posteriores, ucranianos, rusos, macronaires, Borisguatequeros… pussyrioters…

Kardashian, que nadie sabe quién es ni qué méritos tiene ni dónde lleva la «h», ha perdido siete kilos para embutirse en el vestido de MM, el del cumpleaños de la muerte.

Rusia no puede ganar porque Marilyn y Warhol no son de su equipo y no hubieran podido sobrevivir ni un minuto en ese país, en el de antes ni en el de ahora. En USA aguantaron poco, lo suficiente para dar luz al mundo, y para marcar la diferencia. Que aun la celebramos.

Tuvieron que disimular pero cambiaron algo a la gente. Y si no la cambiaron la están cambiando ahora. Por eso son iconos top y sus cromos y harapos valen millones, 200 millones, lo que quieras.

La libertad, aunque sea poca y mala, siempre vence… a ratos.

 

 

 

Juntos a bombazos

Juntos a bombazos. La campaña suicida de Putin une a los países aterrorizados de Europa y a su antigua metrópoli, USA, que hasta ha mandado a Biden, que es un viajante de misiles obsoletos. USA no tiene de esos hipersónicos, se le han adelantado, pero tiene de todo lo demás. ¡Grandes novedades secretas! Y tiene que consumir el stock viejo antes de que caduque.

Lo bueno del postimperio USA es que el país está destroy y dividido pero la industria de las armas va muy por delante del resto, que ni se imagina lo que esconden las corps en sus armarios (donde se guardan las almas que nos preceden en el pandemonium).

Pero… antes hay que gastar o consumir las armas de esta temporada, no se pueden saltar etapas. Poder se podría, pero hay que amortizar todo, como tan caro.

Ahora la OTAN, o sea, usted y yo, hemos de apoquinar para comprar y consumir lo penúltimo, pues, como dijo Trump, apenas hemos hecho gasto ni hemos puesto nuestra cuota. Pensábamos que la paz era eterna, ¡y que era gratis! Alemania misma. ¿Y Japón?

Ya nos defenderá el imperio. ¿Gratis?

Por eso la movida escalofriante de Putin, mal aconsejado por sus oligomillonetis y martirizado durante décadas por la metrópoli decadente USA, le viene bien, le viene Biden, a la industria para ir vaciando los almacenes, aligerando stocks.

Unidos a tiros, unidos por bombas de fósforo blanco, UAU, por las amenazas nucleares, por una tropa que solo piensa en irse a casa cuanto antes. ¿A qué fin? Nadie les dijo a dónde iban a meterse.

La guerra hay que gastarla, hay que consumir todo el almacén y reponer los misiles. Todas las almas/armas.

El paripé de esta tarde –¡jueves OTAN gran estreno!– no es para Putin, que está amortizado y si se empecina le caerá de todo: es para Xi, el emperador de China comunista capitalista, de nuevo invadida y semiparalizada por el coronavirus. ¡Su propio coronavirus!

El paripé de la OTAN y sus nítidas advertencias / amenazas borrosas es para China, y por eso Biden ha ido con todo el muestrario a enseñarlo a los socios aliados súbditos protegidos. Cada misil con su precio. Eso sí, inteligentes.

Elon Musk te pone el 5g encima para que puedas luchar con ventaja. Y todo así. Apple, Facebook, Microsoft, Amazon… ¡Imperium! ¡Y Google!

Biden lleva a la OTAN el desplegable de armas de próxima temporada. Algo inimaginable. Fastuoso. Y limpio. En un pendrive.Cada cual que compre lo que le digan.

Concluido el ciclo de abrasamiento de Oriente Medio con la salida de Afg y el señuelo de Libia y Siria (si es que no son lo mismo), el ciclo de terror en Unión Europea (más Reino Unido, zombi total), pacificado el islam y sus monsergas tras la época del 11S –¿alguien ha oído algo de ese lado en los últimos tiempos, acaso se ha acabado allí la historia?–… ¡vuelve el Este!

Vuelve Europa.

Siempre algo es el lema.

La incógnita es si China habrá previsto imaginado esta locura cinéfila de la metrópoli menguante y enhiesta. De momento, Europa está en la antecámara de las pruebas del horror.

Todo puede ocurrir, pero nosotros, en la remotísima España sanchera, tranquilos… que a fin de mes no llegamos seguro.

Una certeza hay que tener.

Y ahora a comprar todas esas armas.

 

 

 

 

Villarejo ha dejado un hueco

Las vidas en marcha llegan al jueves (casi todas) en plena forma, en plena ansiedad velocípeda.

Los humanos y sus mascotas, todos al jueves, más de media semana en el hemisferio catártico.

Pero hay un nuevo entretenimiento ciclogenético: el caso Ayuso pp hermano presuntos espiadores… ¡Yepa!

Villarejo ha dejado un hueco profesional… no ha designado sucesor… ¿no tenía aprendices, oficiales, socios?

Este sector de las guerras sucias las cloacas y eso mevía y tal vez mueve millones… El vacío no existe.

¡El lucro cesante de los trapos sucios!

En fin, ya con la ref lab a punto de propagarse a todas las empresas… esp funciona en la alegalidad… un poco de manga anchísima hasta que nos adaptemos… las empresas no son de goma!

Los trabajadores sí. En general todos dependen de los demás. Y esos del gob. Y de UE. Las últimas causas de Santo Tomás.

Bélgica va poner la semana laboral de 4 días, eso sí que es una reforma laboral.

¡Queremos ser belgas!

El nuevo lema de la esp destroy, españa destrozándose a sí misma.

También van a legislar en Bélgica para la felicidad de los trabajadores, algo así.

Al menos ganarán Eurovisión. ¡La Eurocopa!

España está retratada por la peli de León de Aranoa (la tengo abierta en la pestaña de al lado… y rulando)… Qué panorama.

Llega el buen tiempo… a rachas… La puerta de la frutería está abierta. Una mandarina cien euros, cosas de la inflación… una infla(MA)ción de los precios. Gasolina, gas, luz…

Alcarrás, de Carla Simón.

La peli que levanta el oso de berlín cuenta un mundo que se acaba, el mundo de ayer de su familia: ya no se puede vivir de los melocotones, es más barato traerlos de esos mundos remotos, la logística se apodera de too…

Esto también se ve en El buen patrón: «yo no cargo camiones, yo soy el jefe de logística», y en fin…

Soria, León, Teruel… Alcarrás.

La mayoría de las profesiones está desapareciendo. Sólo queda hacerles películas, como ha hecho toda su vida Eugenio Monesma, que tiene en youtube la enciclopedia visual de la esp ya desaparecida. Cómo se hace carbón, cómo se hace un carro… son hipnóticos, fascinantes.

Eugenio Monesma es un crack absoluto.

En los idus de marzo en pol esp las cuchilladas van a des-tajo. Ahora hay affaire Ayuso, todo muy borroso. Al no estar en activo Villarejo estas cosas se complican. Por lo visto no hay sucesor designado para esas guerras sucísimas de las élites, que nunca quieren saber nada de lo que ordenan. Los altos cargos de aquellos seguimientos y espionajes Esperanza Aguirre vs Alberto Ruiz Gallardón, la gestapillo, 2008, juzgada en 2018, los altos cargos… nada. Las penas de cárcel han recaído como siemrpe en los peones, guardias civiles, conserjes, etc. Como la secretaria del máster de Cifuentes en la URJC URJC…

En fin, lo de siempre. Y triunfando.

Las vidas en marcha llegan a medio jueves con la primavera en los talones.

Más vale que no vean en Bruselas «El buen patrón» o nos quitarán los euromillones

La peli de Fernando León de Aranoa & Javier Bardem es brutal. Obra maestra llena de recovecos y enigmas. El primero, ¿queda alguna fábrica de balanzas en España? ¿Cómo es posible?

Nadie había reparado en eso, una fábrica de balanzas. León de Aranoa, guionista genial y director ídem. La peli es brutal, Bardem se sale por todas partes, cae bien, hasta que cae mal. Y aun entonces cae un poco bien. Qué tío.

Más que una peli es un documental. León tiene rayos X en los ojos y ha visto el país a pelo.

¿Cómo se le pudo ocurrir a León de Aranoa lo de la fábrica de balanzas? La justicia, vaya metáfora: está percutiendo todo el rato, cada siete minutos, bum, la balanza. El equilibrio, los trucos para mantenerla igualada. La báscula de la entrada de la fábrica… Las gracias del empresario haciendo la balanza con sus brazos… esta peli es hiperrealística a un grado insoportable.

Si el telescopio espacial James Webb la viera se le cagarían sus 18 espejos forrados de oro.

La peli, colmada de Goyas con razón, es multitarea, poliédrica, todo eso. Te ríes y sufres y te lleva sin fatiga ni soñarra, la peli va sola, eso es lo más difícil, va sola triscando por tu cabeza, vísceras, emoticonos, todo.

Lo tiene todo. ¿Cómo ha conseguido Javier Bardem poner esas caras absolutamente de empresario español de su rango? Es él. Es exacto. Todos lo conocemos, aunque lleve otro nombre. ¿Cómo es posible tanta exactitud? Javier Bardem ha abducido a un empresario… sin dejar de jugar con nosotros.

La estoy viendo otra vez –está en Filmin por 3,95, qué bendición– y cada gesto es un prodigio de ingeniería inversa. Bardem ha descodificado al empresario, ay mama. ¿Habrá usado CRISPR?

La peli –Milana bonita, Los santos inocentes reloaded–, levanta el cine y te levanta unas buenas carcaja-dash (carcajada interruptus), brutal.

Saca una España noir terrible, la que es, o la que era hace unos años, ahora es mucho peor, al menos hasta que se propague la ref laboral y esos mil euros básicos de fondo de armario. Justicia, periodismo, caciques, empresarios… ay ay ay.

Raro que haya obtenido subvención ¿¿¿???, raro que no la hayan secuestrado (claro que nos vigila The Economist con su baremo de democracias), raro que no les hayan aplicado a todos la ley Mordor Mordaza. La propia peli es la prueba de que estamos en una democracia de primera especial.

Esperemos que nadie la vea por ahí fuera porque si la ven en Bruselas nos quitan lo bailao (ah no que eso ya nos lo quitó Merkel) y nos retiran los fondos de la pobre netx generation. Que también va fina en la peli.

Jopetas Fernando León de Aranoa y Javier Bardem y el elenco, todos se salen. Y se te quedan dentro. Voy a seguir viéndola hasta que se agoten las 72 horas de Filmin. Azcona nos protege.

 

 

 

 

Terror inesperado en «Siempre quiero ser lo que no soy» de Aloma Rodríguez

El último libro de cuentos de Aloma Rodríguez se titula Siempre quiero ser lo que no soy  (Milenio) y el título es exacto como la ecuación de Einstein o el teorema de Pitágoras. Va todo bien dentro de lo cotidiano pero siempre falla algo. Algo normal, algo de la mera vida. Los recuerdos, las relaciones, el absurdo viviente humano.

La prota y sus hijos pequeños, uno, dos y tres… va todo bien pero la prota, a veces narradora a veces en tercera persona, siempre detecta algo a veces indefinible que crea un malestar superficial profundísimo que al final lo impregna todo y lo invalida dentro de un desorden normalizado de los días en el primer mundo.

Se encuentra a una amiga de hace años, a un amigo de su hermano, novios, flirts, ilusiones, historias que pudieron ser o no ser, humanos intermitentes como todo… ¡la realidad es intermitente a ratos..! y siempre salta la alarma de no estar donde quieres estar, o donde deberías, o una mezcla de las cinco cosas… brrr.

Hay cuentos de infancia y adolescencia brutales dentro de la normalidad. Lo brutal no se sabe qué es ni de donde viene (aparte del salvajismo natural rural), una insatisfacción cosmológica, quizá la mera sensibilidad para captar que todo está un poco a punto de la gran aniquilación y al mismo tiempo puede tardar un millón de años y todo está bien. La vida levemente desubicada.

La prota abomina del mundo rural del pueblo, de los pueblos de sus infancias, esto es muy original en la época bucolística de adoración de aldea. Esto es muy bueno y se agradece mucho, igual que el malestar incipiente… que va creciendo tan despacio que ni se nota… ayayay.

El colofón a este estado de angustia extrañamiento-alien ocurre en un congreso de escritores en un hotel en una isla (CUIDADO TODO ES SPOILER, pero no es La isla del doctor Moreau): la narradora escritora acude con su niña de pecho y todo va bien desde el primer momento todo está mal por milímetros, nada ni nadie está en su sitio, todo levísimamente al filo del error 404… Y esta ajenidad difusa se agrava al sentirse en un ámbito en principio ideal, idílico (aunque hay pinos) y confortable… es un poco lluvia fina microkafkiana que al final crea una angustia que es ya puro TERROR. Magníficas piezas de terror indefinible, que es el que más miedo da… y no te abandona pasadas las semanas.

Entonces, cuando acaba el congreso te das cuenta de que los cuentos anteriores ya no son tan beatíficos preangustiosos como parecían sino que iban in crescendo imperceptible inapreciabilísimo y el mal rollo se iba apoderando hasta que te das cuenta de que has caído en la trampa esperancista pero no puedes salir. Es un Kafka-Tomeo (al que cita en el trembundo cuanto del congreso) que no se nota hasta que te la clava (la estaca, daga… lo que sea).

Hay muchas cosas/personas más pero mejor no contarlo todo. Hay vidas hiperreales de personas que ya han salido en otros cuentos y/o que quieren salir en los siguientes y algunas se quejan de cómo salieron reflejadas y una reconoce que cuando la autora le dio el original para que diera el ok le dijo que ok pero ¡no lo leyó! Sublime terrible. Magníficos cuentos inolvidables.

 

Aquí está la prodigiosa peli Montecarlo, de Lubitsch! 1930. Qué grande. VOSE!

Gráficos de un vistazo 1960-2020 China primera potencia comercial etc… y la decadencia de Europa.

 

 

Carlos López-Otín explica el cáncer desde la ciencia y la cultura en «Egoístas, inmortales y viajeras»

Carlos López Otín. Foto: Enrique Cidoncha (Heraldo de Aragón)

Carlos López Otín. Foto: Enrique Cidoncha (Heraldo de Aragón)

El eminente investigador y catedrático de bioquímica y biología molecular Carlos López-Otín ha culminado su trilogía –los anteriores son La vida en cuatro letras y El sueño del tiempo (con Guido Kroemer)– con el libro Egoístas, inmortales y viajeras. Las claves del cáncer y sus nuevos tratamientos: conocer para curar (Paidós).

Es un manual que compendia lo que se sabe del cáncer, su historia y la historia de los descubrimientos que han permitido llegar al estado actual del conocimiento y a un elevado índice de curaciones.

Explica muy bien que es una enfermedad genética y que las células afectadas dejan de cumplir su misión como parte de un organismo y se entregan a un crecimiento sin límites —egoísta–, buscan a la desesperada una inmortalidad ilusoria, y la consiguen, aunque a costa de aniquilar el cuerpo en que viven, por lo que ese comportamiento acaba por matarlas a ellas también. El adjetivo viajeras alude a que se expanden hasta colonizar el organismo entero, o lo intentan.

El libro, aparte de los fundamentos bioquímicos, propone un panorama completo de la evolución humana y está lleno de ejemplos y personas, por lo que siempre mantiene una visión humanista y empática con las personas concretas. López-Otín, además de hacer avanzar el conocimiento con sus investigaciones, siempre tiene presentes a las personas concretas y habla desde esa cercanía y desde una gran experiencia en el alma, o en el corazón, que también están formados por células a las que, sin embargo, trascienden: el ser humano no es sólo un mecanismo.

También da la última hora de los avances, verifica las diversas vías de acción y sus resultados, proporciona conocimiento para ver qué podemos esperar del futuro en esta lucha contra una parte rebelde de nuestra propia evolución e insiste mucho en la prevención mediante alimentación y vida sana, tanto física como emocional y… medioambiental.

Es un compendio amplio que además está ilustrado con breves ficciones –siempre bien delimitadas– y una gran sensibilidad.

Fiel a su vocación humanista López-Otín arropa el vasto empeño de la ciencia y la medicina –la sociedad entera– con citas y referencias a obras literarias y artísticas, canciones y películas que ayudan a sobrellevar el impacto de verse por dentro y acercarse a esa última intimidad que es el gen y es la célula. Como tituló su primer libro: cuatro letras.

Carlos López-Otín ha dado una visión cultural y científica del cáncer siempre con ese objetivo que enuncia en el subtítulo: conocer para curar.

Se nota que ha escrito este libro con el corazón y con el mismo impulso que guía sus investigaciones y su actividad académica: hacer el bien.