Se nos ve el plumero Se nos ve el plumero

"La libertad produce monstruos, pero la falta de libertad produce infinitamente más monstruos"

Entradas etiquetadas como ‘crimenes’

Premian a los malos y castigan a los buenos


“Peor que un crimen: es un error”

Estas palabras que pronunció (creo)Francisco Silvela me vienen a la memoria al leer las declaraciones de Luis Berenguer, presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia.

Premian a los malosdinero público para los más ineficientes, dice Berenguer

El Mundo regresa al periodismo humorístico y nos da gato por liebre; o sea, opinión disfrazada de información. Tenemos que andar con ojo por sus páginas, especialmente quienes no seamos feligreses de esa parroquia.

Garzón y los crímenes del fraquismotitular de guasa de El Mundo

La “rentrée” de Garzón. ¡Olé tus webs!

Está claro que el juez Garzón ha puesto fin a sus vacaciones, como muchos de nosotros, pero él lo ha hecho por todo lo alto. Ayer acaparó las portadas de la prensa. Y hoy repite con gran titular en El País y gran foto de “Los nuevos intocables” en El Mundo. Y con razón.

Hoy mismo el ministro del Interior le ha echado una mano:

“Garzón no viene a abrir heridas sino a cerralas”

ha dicho Rubalcaba.

Un respeto por tantas víctimas de la guerra civil, de ambos bandos, que jamás pudieron tener digna sepultura.

La mayoría de las víctimas de la República descansan, con todo honor y gloria, en cementerios o iglesias. (“¡Presentes!”, gritábamos de niños antes de entrar en clase)

En cambio, la mayoría de las víctimas del fascismo siguen alimentando prados y cunetas. Ya se que remover restos de cadáveres es un acto forense muy desagradable, pero necesario para cerrar heridas (e injusticias) históricas.

Por tanto: ¡Enhorabuena, juez Garzón!. Y gracias.

Portadas de hoy:

Portadas de ayer:

Páginas interiores de El Mundo de ayer:

Páginas interiores de El País de ayer:

Páginas interiores de El Mundo de hoy:

Páginas interiores de El País de hoy:

Nuestro Eneko nunca falla en las grandes ocasiones:

Creo que, a pesar de los pesares, debemos recuperar la memoria de los desaparecidos y torturados, ya sea en el Chile de Pinochet, en la Argentina de Videla o en la España de Franco o en el último rincón del planeta. Por supuesto, también los desaparecidos y torturados por el bando republicano cuyos cadáveres no se hayan recuperado.

¿Por qué no?

Yo mismo fui, al poco de morir Franco, un desaparecido y un torturado del franquismo. No guardo ningún rencor a mis secuestradores/torturadores ni tengo ganas de revancha alguna. Pero reconozco que muchos de los que han sufrido persecución y tortura, o de los familiares de quienes fueron asesinados por sus ideales, quieran, al menos, recuperar sus restos y darles el reconocimiento público que merece su memoria. Es una cuestión de justicia y también de lealtad a la verdad histórica. Que nadie se rasgue las vestiduras por esta acción mínima de la Justicia.

Estoy seguro de que mis padres se habrían emocionado con estas noticias sobre las actuaciones de Garzón, si aún vivieran. Mi padre murió hace once años y hace un par de años encontré el obituario que publiqué en La Voz de Almería en su memoria. Cuando he leido las noticias sobre las actuaciones del juez Garzón, en favor de las víctimas de la guerra civil, no he podido evitar un recuerdo emocionado a la memoris de mis padres que perdieron aquella guerra pero mantuvieron firmes sus ideales de solidaridad y justicia.

Hace unos dias, antes de concluir mis vacaciones de agosto, estuve en Almería vaciando de recuerdos la casa de mi hermana, de mi cuñado y mi sobrina, que murieron en trágico accidente de tráfico, el pasado 9 de diciembre. Agotado, física y emocionalmente, encontré en un cajón de la mesa de trabajo de mi hermana (entre mecheros sin gas, relojes rotos, gafas viejas, tornillos, botones y fotos arrugadas) el carnet de mi padre de suboficial de la II República Española.

Me emocioné y lo guardé en mi bolsillo.

No se por qué aún lo llevo conmigo y lo miro de vez en cuando.