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Solo un capítulo más Solo un capítulo más

Siempre busco la manera de acabar una serie cuanto antes... para ponerme a ver otra.

Archivo de la categoría ‘Los Soprano’

Selección de libros que sirven para escapar de las series

Sí, este es otro post sobre libros recomendados para el Día del Libro. Nunca había hecho uno y lo cierto es que me apetece bastante. Este año tengo la suerte de estar leyendo bastante y poder compaginarlo con mi trabajo y las series sin problemas. Aunque nunca sea suficiente. Como decía Enric González en sus memorias periodísticas, los periodistas tenemos que leer como si se nos fuese la vida en ello. Porque nos va la vida en ello. Ojalá esto se aplicase al resto del mundo, pero simplemente por el placer y el descubrimiento de las historias de los libros. Como hacía el portero de un edificio en el que viví hasta hace poco, que tenía tres estanterías llenas de libros en su portería y se leía la mayoría en los ratos muertos de su trabajo. Hubo hasta quien se quejó de que tuviese tantos y leyese. Una pena.

Reconozco que leo muy pocos libros escritos al rebufo de las series, como los que hacen exégesis de un solo personaje o de los sitios en los que comen los protagonistas (por no decir ninguno). Soy más de los que cuentan en sus capítulos las impresiones de ciertos escritores sobre una ficción y de los que relatan historias relacionadas con la trama que no han aparecido en el resultado final televisivo. También prefiero los originales en los que se basan las series, claro. Pero lo que me flipa es poder escapar por medio de esos que no han sido adaptados y que puede que nunca lo sean. Son la mayoría de mi lista. Lo que cuenta es tan emocionantes o más que lo que vemos cada semana. Esto es lo que os recomiendo:

Relacionados con las series

Portada_MadMenLa colección seriéfila de Errata Naturae

Todo el que quiera leer un libro de calidad sobre las series sabe que Errata Naturae le alimentará de sobra. La editorial ha publicado ocho títulos que han servido como antología de algunas de las históricas de la televisión. El último ha sido Mad Men, o la frágil belleza de los sueños en Madison Avenue, donde escriben el creador Matthew Weiner o el escritor Enrique Vila-Matas. Antes, llegaron los de True DetectiveJuego de Tronos, Breaking Bad, The Walking Dead, The Wire Los SopranoHe tenido la suerte de disfrutar de unos cuantos, y son deliciosos. Quizá el más curioso sea el basado en la saga de George R.R. Martin (a Canción de Hielo y Fuego) no hace falta ni recomendarla). Mi preferido, sin duda, es el de True Detective.

House of Cards, de Michael DobbsHouse of Cards

El libro de la serie que tanto nos gusta está viviendo un segundo lanzamiento, después de ser publicada por primera vez en España por la editorial Alba. Y es que apareció originalmente en 1989, y ya inspiró la House of Cards británica que es tan buena como la americana. El relato de Michael Dobbs tiene aspectos que no han aparecido en las series, además de acciones de los personajes que en la tele nos han contado de otra manera o directamente se desecharon. Sobra decir que es buenísimo.

ESCRITO CON LA SANGRE_PRESSForastera, de Diana Gabaldón

Cualquier fan de Outlander ya sabrá de qué estoy hablando. Los libros de la autora estadounidense que han inspirado la serie que emite en España Movistar Series, publicados por Planeta, son una máquina de captar adeptos en poco tiempo. Son fáciles y las tramas son llamativas, además de ese punto de viajes en el tiempo que acaba por convencer a los más aficionados al género de fantasía. La editorial acaba de publicar la octava parte. Los que seáis fan, tardáis. Yo he leído el primero y parte del segundo. No pude parar de leer, aunque la historia no me entusiasmaba del todo. Es lo que tiene escribir fácil y ser efectivo.

 

Nada tienen que ver con las series

Cienciología: Hollywood y la prisión de la fe, de Lawrence WrightCienciologia

Los medios solemos publicar de vez en cuando historias relacionadas con la Cienciología y los famosos adheridos a este culto tan particular y discutible. El considerado mejor escritor de no ficción de Estados Unidos, Lawrence Wright, disecciona en un libro largo la génesis, evolución, triunfos y sombras del movimiento que fundó L. Ron Hubbard. Una supuesta religión que no es más que pseudociencia y al que actores y otros famosos de Hollywood han entregado sus vidas y parte de sus fortunas. El libro, publicado por Debate, es interesantísimo, y trae luz sobre algo conocido pero a la vez tan envuelto en misterio.

RemnickReportero, de David Remnick

La editorial Debate nos ha hecho un regalo a los que admiramos al director de The New Yorker: recopilar algunos de sus mejores reportajes en la revista que dirige en Reportero, un libro que todo aficionado a las historias largas debería leer. Entre la selección está lo que Remnick escribió en su día sobre Al Gore, Bruce Springsteen o Benjamin Netanyahu, además de otros textos sobre los países que ha visitado. Para el que no conozca a David Remnick, le diría que empiece por leer su biografía de Muhammad Ali, Rey del Mundo. A ver si podéis parar de leerle después.

Como si masticaras piedras: sobreviviendo al pasado en Bosnia, de W.L. TochmanBosnia

La guerra de los Balcanes aún no ha terminado para muchas familias. Los desaparecidos se cuentan por miles. 20.000 de ellos son musulmanes. Pero tras acabar el conflicto armado, esos de los que nada se sabe también se esfumaron de la agenda. El periodista W.L. Tochman viajó a Bosnia y Herzegovina años después de lo ocurrido para relatar esa posguerra que no entiende de vencedores y vencidos. Sus historias han quedado recogidas en un libro que publica ahora Libros del KO. Un relato necesario sobre uno de los últimos grandes conflictos del siglo pasado, y que interesó a todo el mundo menos a los que pudieron evitarlo. El amigo Nacho Segurado ya hizo una reseña mucho mejor que la mía.

CUB-PELIGRO-DERRUMBE.inddPeligro de Derrumbe, de Pedro Simón

Cualquiera que haya leído alguna vez a Pedro Simón en El Mundo sabe de sobra que es el periodista que mejor ha sabido relatar estos años de perdedores y heridos por la crisis económica. Usando todo lo que la gente normal que ha sufrido las consecuencias de la llamada entonces “desaceleración”, entre los que hay gente con preferentes, que ha perdido su casa o que no tiene ayudas tras años en paro, Simón ha pergeñado una novela. Peligro de Derrumbe es el libro más duro que he leído en muchos años. El que más me ha destrozado la vida. Y ha merecido la pena. Es de los pocos que te recuerda que esa gente que las pasa canutas está mucho más cerca de ti de lo que crees. Que uno mismo puede verse en la misma situación que ellos de un día para otro. Por eso este libro es tan necesario.

Tiempos Difíciles, de Charles DickensDickens

El clasismo es una de las lacras de nuestra sociedad. Todos lo hemos practicado en algún momento. Lo malo es si no nos damos cuenta de cuando estamos actuando de esa manera. Dickens dedicó su obra a las relaciones entre ricos y pobres, entre proletarios y terratenientes, a través de una mezcla de novela y reportaje. Tiempos Difíciles es un título menos mediático que otras maravillas del británico como Oliver TwistHistoria de Dos Ciudades. Os aseguro que es un manual del clasismo que tiene pasajes que podrían aplicarse al día a día actual. No falta nada: el patrón que considera que sus trabajadores solo quieren comodidades y que apuesta por trabajar más cobrando menos, el obrero inseguro que no se atreve a hacer huelga por miedo al despido, los ricos que reniegan de su pasado pobre o los profesionales ambulantes a los que se tiene por gentuza iletrada que solo está para servir al resto. ¿Os suena? Nunca es tarde para que un clásico te recuerde que quizá la situación no ha cambiado tanto.

Del “Bazinga!” al “Zas, en toda la boca”: por qué el doblaje puede matar una serie

Post realizado en colaboración con los amigos Juan y Jos, de Dehparadox

Si sigues alguna de las series mencionadas, no veas los vídeos para evitar posibles spoilers

No me gusta el doblaje. Lo rechazo, y deseo que todos, ya tengan 10 o 70 años, acaben por ver sus series y películas en versión original con subtítulos o sin ellos. Sin que una voz arrebate los gestos, detalles y matices de un actor hasta convertirlo en un muñeco. Simplemente no es lo mismo, y hasta diría que es una subversión del producto original.

[DEBATE | Doblaje: ¿sí o no?]

Como en muchas ocasiones las palabras no bastan, aquí tenéis ejemplos en vídeos que comparan la VO y el doblaje de varias ficciones. A lo mejor así entendéis por qué los que hacemos este post creemos que es negativo y capaz de matar a los personajes por quitarles toda la gracia e interés que tienen originalmente. Una atracción que reside en sus acentos, gestos o expresiones representativas, y que al doblarles desaparece.

Breaking Bad

VO

Doblada

Por Jos: Nadie se esperaba el boom de esta serie y la condenaron a un doblaje de película porno. Jesse, retardado. Skyler y Marie, insulsas. Walt Jr., igual. Hank, como Homer (otra vez…). Esta escena es clave para el desarrollo de Walt como personaje. Duda, tiembla e impone. ¿En español? Suena monótono y domado.

The Big Bang Theory

VO

Doblada

Esta fue una de las escenas con las que me he reído en la historia de The Big Bang Theory. Por supuesto, la vi en VO. Tiempo después tuve que tragármela doblada y casi me pongo a llorar. La comparación habla por sí sola: que el “Bazinga!” pase a ser en castellano “Zas! En toda la boca” es uno de los mayores atropellos de la historia de la televisión. Una expresión de una palabra, casi una interjección, que pasa a ser una frase hecha. Y lo hicieron sin pudor alguno.

Dexter

Dos vídeos que comparan su VO y el doblaje

Por Juan: Una de las cosas que más critíco del doblaje es como tergiversa, modifica o destroza las obras originales. Y no me refiero en esta ocasión al mero hecho de tapar completamente la actuación de los distintos actores y actrices que participan en las películas y series que vemos, sino a ciertos detalles que hacen que nos introduzcamos mejor en lo que nos están mostrando en pantalla, y que por culpa del doblaje se pierde completamente: el uso de diferentes idiomas. Hay casos donde el uso de varios idiomas no pasa de ser algo anecdótico, pero que ayudan a darle realismo, como por ejemplo en Dexter, que transcurría en Miami y donde constantemente veíamos escenas donde se mezclaba tanto el inglés como el castellano.

The Sopranos

VO

Doblada

Por JosEscena de tensión entre dos malas bestias. ¿Infunde respeto oírlos con las voces de Homer Simpson y Frasier Crane? En español es una escena casi cómica y, por supuesto, con desaparición absoluta del acento italoamericano de ambos.

Seinfeld

VO

Doblada

Jerry Seinfeld es un tío muy gracioso, sí. Pero su tono de voz, el de verdad, no es de chiste. Ser socarrón y cómico no significa que tengas que tener un tono divertido y por el que parezca que te vas a lanzar a contar chistes a cada instante. En España no lo vieron así, y le buscaron una voz que no tiene nada que ver con la realidad. Lo mismo con el resto de personajes: les arrebataron la gracia al doblarles, especialmente cuando emplean juegos de palabras que no tienen sentido doblados. El caso de Kramer es especialmente ofensivo.

The Wire

VO

Doblada

Por JosNi rastro de los acentos de los guetos de Baltimore. Fuera jerga, muletillas o tonalidad. Todo en un español neutro que desnaturaliza la escena y desubica el estatus de los personajes. Burda forma de cargarse la ambientación de una serie que vive del realismo de sus personajes.

Otros ejemplos y el cine

Como los anteriores, hay decenas de casos. Podríamos hablar de todas ellas, pero no acabaríamos nunca. Como muestra, os enlazaré dos ejemplos, dado que Youtube no permite la inserción del vídeo. Tenemos a Juego de Tronos (aquí el VO, aquí el doblaje), donde podéis comprobar cómo Iain Glen (Jorah Mormont) pierde TODA la potencia con su voz en castellano. También está el caso True Blood (en VO, y doblada), donde esta vez el damnificado es Alexander Skarsgård, al que no se le nota en nada al doblarle que su personaje fue un vikingo. Y así, centenares.

Los defectos que provoca el doblaje, como es obvio, también se dan en el cine. Como explica Juan, se lleva a cabo una práctica demencial: doblar las películas rodadas en español latino.

Pero si malo es en la televisión, en el cine los casos ya son más que lamentables. Como ejemplo, la película de México “No se aceptan devoluciones”, donde todo el argumento gira en torno a un personaje de México que vive en Estados Unidos sin apenas tener idea de inglés. ¿Qué sentido tiene entonces el doblar una película completamente cuando de hecho uno de los idiomas principales es el español?

VO

Doblada

Igual ocurre, aunque en otros idiomas diferentes al español con la coreana ‘The Thieves’ (‘El Gran Golpe’ en España), donde si mal no recuerdo se habla coreano, inglés, mandarín, cantonés, portugués… Y por arte de magia en su versión doblada todos pasan a hablar perfecto castellano.

VO

Doblada

Creo que nuestras razones para considerar inaceptable el doblaje están explicadas y bien documentadas. Como siempre, es nuestra opinión. El que esté en desacuerdo, tiene los comentarios para expresarse. Y al que se le ocurran más ejemplos sobre lo malo que puede llegar a ser el doblaje, hasta el punto de matar a una ficción, le digo lo mismo.

Ojalá esto sirva para que los que están acostumbrados al doblaje se planteen dar el paso al VOSE. Tengan la edad que tengan y sea cual sea su situación. Yo también crecí viendo normal el doblaje en El Príncipe de Bel Air o Cosas de Casa. Y ahora mirad.

Te quiero, James; Gracias, Tony

Querido James:

O quizá debería llamarte Tony, como te he conocido durante toda mi vida. Esto funciona así: a los actores se os asocia a un personaje, y con éste os quedáis para siempre. En muchos casos, es algo negativo. En el tuyo, para nada. Nos regalaste el mafioso más simpático e hipocondriaco que podríamos haber imaginado. Sí, también el más violento y cruel con aquellos que no se adaptaban a lo que tú pedías. Pero al final eres inolvidable, y para bien. A pesar de que te hayas marchado tan joven, con solo 51 años.

Soprano3Te descubrí cuando era muy joven y pensaba que Los Soprano era una serie de humor. De verdad, así lo creía. Todo porque solo había visto escenas sueltas, y ya pensaba que me iba a reír con tus dislates y los de tu familia. Hasta que alguien me dijo, extrañado: “¿De humor? Si en el anterior capítulo mataron a alguien a martillazos”. Y así era. Humor, sí. Violencia, también. En resumen: la mejor serie de la historia de la televisión.

Y todo ello fue gracias a ti, aunque he de reconocer que al principio no me caías bien. Te veía como un mafioso mohíno, que suplía sus carencias con órdenes de liquidar a sus adversarios. Pero pasaron los capítulos y sin saber cómo, me atrapaste. Me empezó a gustar que fueses ese criminal de ficción tan especial, al que llegaron a comparar con Vito Corleone, y que me aterrorizaba a la vez que me hacía descojonarme de la risa.

¿O acaso hay alguien que no recuerde tus peleas con tu mujer, Carmela, a la que interpretaba la impresionante Edie Falco? Los dos dabais miedo en esos encontronazos, siempre con toques del mejor humor negro.  O las broncas a tu familia, e incluso a tus hijos. Y por supuesto sin desmerecer tus encuentros con tu psicoanalista, quizá los mejores momentos de la serie, donde nos contabas hasta tus sueños más kafkianos.

Soprano2

Cuando llegó 2007 y era hora de irse, pediste que se dejase atrás a tus amigos de la mafia. Querías que hiciésemos algo imposible: dejarte en el recuerdo, a ti y a tus compañeros de la serie. Y eso no podíamos hacerlo, o al menos a mí me resultaba imposible. No podía olvidar lo que había visto en esos más de 80 episodios en los que apareciste. Más bien, no quería. Sabía que no volvería a ver algo como lo que tú hiciste por la televisión, gracias a la inspiración que te otorgó David Chase, cuando por suerte para todos se le encendió la bombilla y te creó.

Tampoco me olvido del legado que dejaste para mucha gente. Sí, cuando dijiste que tu servicio a la sociedad tras la serie era la demostración de que los gordos también saben hacer el amor. No pude parar de reír cuando me enteré de que habías dicho aquello. Aunque también me asustaste, cuando anticipaste, entre risas, una posible película de la serie en el futuro. No sabes cómo me alegro de que te equivocases.

Soprano1Ya en el último capítulo de Los Soprano, y cuando nos dijisteis adiós entre aros de cebolla, me quedó un vacío enorme. Siempre que acabas una serie te queda un hueco que no se puede rellenar tan fácilmente, dado que no recuerdas qué hacías antes de que ésta entrase en tu vida. Y por tu culpa, estuve mes y medio sin ver series, tras la llorera que me pegué con tu despedida con Journey de fondo. Y fue ahí cuando me convencí de que se acababa una época en mi vida y para la televisión en general.

Porque fuisteis vosotros los que cambiasteis para siempre el mundo de las historias televisivas. Nadie más que el elenco y el equipo que hicisteis esta maravilla para la HBO. Y a pesar de tu muerte, estoy convencido de que solo con tu presencia alguna serie habría podido aproximarse a Los Soprano. Pero ya no pasará. Jamás os igualarán. Y nunca me creeré que otros os hayan superado, salvo si el sol sale por el oeste y se pone por el este.

La última vez que te vi fue en el cine, en uno de tus innumerables papeles secundarios. Sí, en Zero Dark Thirty, de Katheryne Bigelow, donde apareciste en dos o tres escenas como máximo. Y sonreí mucho al verte, a pesar de que me quedé con ganas de más. Ahora me dedicaré a buscar toda cinta en la que aparezcas aunque sea de forma testimonial. Porque sé que no volverá a haber nadie como tú en este mundillo de tramas ficticias.

Quizá muchos no entiendan a qué viene este panegírico. Y la mayoría de ellos puede que lo sientan así porque no han visto Los Soprano. Pues, con tu permiso, les diré que su vida aún no está completa. Y más si se declaran aficionados a las series. Seguro que tú pensabas lo mismo, aunque intentases evitar las cuestiones sobre Tony siempre que podías.

Pero no soy el único que tiene un vacío en el estómago con tu fallecimiento. Estoy seguro de que has dejado tocada a mucha otra gente que te admiraba tanto como yo. Sirva esto que te escribo como homenaje. Y ya que desconozco si entiendes o no el castellano, te lo diré en inglés: I love you, James. Thank you, Tony.