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El big data del alma

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El callejón de las células perdidas

«Un equipo científico liderado por la Universidad de Illinois Urbana-Champaign (EE UU) ha construido una minicélula viva con un genoma reducido a lo más esencial, y un modelo informático de la célula que refleja su comportamiento.»

Los científicos han desarrollado un modelo informático de la célula sintética que predice con precisión el crecimiento y estructura molecular de su análoga de la vida real. Es la simulación más completa hasta la fecha.

La noticia en AgenciaSinc. Y en Craig Venter Institute. La célula.

Syntetic Genomics (Wikipedia)

La fantasía derivada de esta noticia para una tarde viernes (se aplaza la invasión) es que se puede crear una célula en 3d dentro del ordenador y por lo tanto, se podrá exportar al mundo real, exterior, analógico, con piezas de lego mini, o lego nano.

Se podrá jugar a crear una célula cada vez más compleja, ya que esta es la más simple, y luego se podrá imprimir en 3d, en carn, o sea, proteínas madres, materia básica animada, la mera vida. Tan mitificada.

Se podrá crear una persona de cero, de la nada. Bueno, de la base de datos de estas empresas que investigan y reproducen la primera célula predictora.

Se podrá mandar un ser humano en formato binario (o más complejo cuando los ordenadores cuánticos sean triviales) a un planeta lejanísimo sin necesidad de dormir a la tripulación: se manda la información, el código, y se ensambla en destino cuando llegue la nave, la base, los robots…

A esto lo llamo el calejón de las células perdidas, por la peli que se estrena hoy de Guillermo del Toro, y más por la novela, que estoy leyendo, y por la primera peli, la de Charles Boyer en 1947. Geeks significó monstruos antes que adictos a la informática.

Un humano nuevo a estrenar en otros mundos remotos. La costilla de Adán es una metáfora que revive esta historia mítica una y otra vez.

Buen finde.

Enlacitos ¡dos pelis!

Eduardo Bravo: Epe-es: El rescate de ‘Manuel’, el cómic maldito que en 1983 normalizó la homosexualidad: “Fue un bofetón a la sociedad”

La visita del rencor (The visit), Bernhard Wicky, 1964, Ingrid Bergman, Anthony Quinn (basada en obra de teatro de Friedrich Dürrenmatt). Enlace: https://v2.zplayer.live/embed/ovg7pv7gke8u

Filmaffinity.

Guillem Martínez, en CTXT: «La Ley Mordaza es, hoy, el hecho más determinante en la cultura esp. En sus primeros cinco años de vida ha supuesto más de un millón de multas, por un importe superior a los 400 millones de euros.»

 

Se estrena El callejón de las almas perdidas. Aquí esta en Youtube la peli de 1947:

 

«Emily in Paris», serie mágica que te vacía la cabeza

La serie de Netflix Emily in Paris es lo que es, no hay más. Es la superficie veloz y llena de colores que te vacía la cabeza de TODO y te permite, quizá, ir a dormir. Es una serie infalible, y por esas virtudes, m-a-r-a-v-i-l-l-o-s-a.

Te montas en la pantalla y te dejas llevar, no hay uni un roce, ni una fricción, ni un pensamiento. Es casi imposible establecer por descuido una asociación, despistarse, recaer en tu… ex vida.

Vista así, como producto farmacéutico ¡y sin receta! es un prodigio. Ni prozac, ni somníferos, ni homeopatías…

Ni ciencia ni superstición… es una serie. Lo ha conseguido. Va sola, entra sola y sale sola, te deja levemente destroy, cerebro lixiviado, vacío, con cero co2 y cero metano. Los pensamientos, a ciertas horas, son puro metano.

Tu cerebro es una macrogranja, una macroganga, un vertedero tóxico ilegal de residuos nucleares… Hay que centrifugarlo con algo, algo que no te impida dormir, ni seguir rulando al día o al rato siguiente… la vida sigue después de EiP como si nada. Mejor que nada.

La superficie, los colores, los vestidos, las vistas de París (a veces Saint Tropez), no hay nada absolutamente nada que recordar o que comentar, la apología de Instagram se desliza por tu confuso epigenoma y te deja en cero cero cero cero.

Qué maravilla. Como decía Andrés Montes: La vida puede ser maravillosa.

Por lo demás la actriz tiene las cejas como Frida Khalo, así que es una reencarnación de la mayor musa y máximo icono mundial de este año 22 pC pandemónico. Sólo por eso, por resucitar un poco a Frida Khalo, ya merece todo. Aparte que es una serie etérea, ethereum, livianísima… mero espíritu vacío y colores.

Notas mentales inservibles

Un microError antiquísimo produce un desastre años después. Una vida. Un genoma revirado, un clavo, mi reino por una herradura, Shakespeare. Las junta de las losetas del Challenger… BUM!

Y así todo.

Macrogranjas de cerdos modificados para crear corazones para humanos

En Kazajistán, igual que en Cuba, las armas imponen la calma. Para el resumen del año, si es que existen, queda la frase: Disparen a matar. He dado orden de disparar a matar a los manifestantes. Napoleón lo hizo el principio de su carrera.

Contrapunto a EiP (y enlace para la entrada de ayer, sobre Guantánamo y Kafka) ····>

Michael Haneke, El Castillo, 1997

Dos enlaces sobre Peter Bogdanovich y el asesinato de Dorothy Stratten

No lo he podido evitar, me he zambullido en algunas pelis e historias de Peter Bogdanovich (PB), fallecido la semana pasada. Aquí se puede ver La última película (1971), maravilla en b/n. En el rodaje PB se enamoró de Cybill Shepherd y rompió su matrimonio con Polly Platt, decisiva en esta película y en muchas otras.

En 1980, ya separado de Shepherd, PB se enamoró de la playmate y actriz Dorothy Stratten (foto), a la que dio un papel en Todos se rieron. Su marido, un chulo indecente, la mató ese mismo año: un documental.

Hay dos películas sobre Dorothy Stratten, una para TV, 1981, con Jamie Lee Curtis: Death Of A Centerfold The Dorothy Stratten Story (completa en Youtube),  y Star 80, de Bob Fosse, con Mariel Hemingway. Y aquí está el reportaje Muerte de una playmate, de Teresa Carpenter, de 1980, que ganaría un Pulitzer.

El asesinato de Dorothy Straten a sus veinte años es una tragedia y todo en general desprende un machismo arraigado que se expresa con toda naturalidad y enturbia toda la época… hasta el día de hoy.

Todos rieron.

El héroe anda suelto.

 

Links aparte:

Eliot: La tierra baldía. pdf

Benjamín Labatut, entrevista.

La artista digital Anna Carreras, millonaria vendiendo NFT.

 

La pecera doméstica, mueble inminente

Inflación diciembre 6,7 – TOPE INFL!!!

Sx dijo aquello de que no se pagaría menos por la luz que en 2018. Pero sigue triunfalísticamente.

Hace discursos que nadie ve, pero todo va bien. Esp se ha portado económicamente peor que nadie en la pandemitis. Pero todo OK.

La sanchería es inminente, como siempre. Nada que hacer. Sx domina el espacio aéreo mental middle-esp.

Los contagios disparados y el cotillón en duda pero a tope, las escuelas ni se sabe.

Las ccaa’s dudan de sí mismas en pleno sanchazgo dinero para amigos, como suele ocurrir con al partido ómicron y sus sociminis.

Hay que ir removiendo la jerga oficial y allegada porque si no la hipereality se hace orwelliana enseguida. En dos años el poder te conmueve con sus jergas orientativas. Lo que se puede pensar. A quién seguir. Y lo mismo su polo opuesto, que es idéntico excepto en las caras.

La peli No mires arriba te deja un desasosiego profundo residual como si hubieras cenado demasiado plástico, te ríes a veces, poco y mal, te aburres, te cansas, salen megustas y redes hiperreales, lo que es realista (realística horriblera), pero no deja respirar a la antigüedad. Los que queremos vivir como si eso no existiera, mientras pudimos, etc. Da más miedo lo real que lo forzado.

La peli mata porque es idealmente perfecta, o sea, horrible. Cuesta seguir en este inframundi como si tal cosa, pero eso es lo que hemos de hacer. O qué.

La moda que viene que me acabo de inventar es la pecera doméstica, minioficina insonorizada y acristalada demontable pero poco, mejor casi fija, para que cada miembro de una familia deshecha/normal pueda teletrabajar o videodisfrutar (todo a la vez, cual suele) o teleestudiar y examinarse… sin molestar a los demás. Y sinsentir la soledad del espacio profundo.

La pecera doméstica crea un ambiente individual/familiar/laboral/académico/jugón, Ikea tiene que ver esto.

 

 

Riada de lágrimas

Ya se veía que la cosa iba medio torcida. La riada no bajaba bien. Lo de Verónica Forqué ha sido terrible. Soledades enormes y miedo al contagio. Gran actriz y mujer especial siempre presente en segundo primerísimo plano Verónica Forqué nos ha dejado en la inopia.

Su retirada total ha dejado a esp esp España anegada en lágrimas invisibles. Cuando más se habla del oscuro fantasma de la depresión, ansiedad, estrés… Esto.

La Universidad de Zaragoza ha creado una cátedra para tratar de que las empresas prevengan la ansiedad-estrés-depresión de los empleados, una plaga que se empieza a conocer y mencionar. El directgor es Santiago Gascón (escribía esto en 2011).

La riada baja de lado, y por eso se lleva todo lo que encuentra.

Al emérito le eximen en la fiscalía de Ginebra, se ahorra un juicio, un caso. Sigue en Londres el contencioso abierto por Corinna. Rajoy sí responde a la comisión Kitchen: él no sabe nada. Cospedal no respondió. El sorteo de Champions es una chapuza: hay que hacer lo que sea para conseguir un punto de audiencia, que con tanto influencer está carísima. Sin audiencia no hay nada que hacer.

Escolar explica con claridad la contradicción entre el aumento de la recaudación por empleo e impuestos (sin que hayan subido) y el PIB. Es un tema en marcha. No coinciden.

Nada coincide, por eso. En general. Vivimos en la ensoñación de los datos.

Pero…

Siempre hay esperanza, especialmente de inmortalidad, que aparte de las baterías eco-bio es lo único que mola: esta imprescindible entrevista de Arcadi Espada al científico Carlos Belmonte.

Repaso al austericidio de Merkel

Aunque, según la entrevista citada, ni ella ni nadie decide libremente. Pero eso y lo sabíamos.

Siempre Verónica.

 

Octavio Gómez Milián viene escribiendo la historia de la música y la vida en el Motel Margot, máxima potencia, información privilegiadísima, cromos, estampas, vídeos, sounds vivientes… y detalles de las vidas, la suya, la de todos.

 

La democracia lánguida

Hacer algo, pero qué. El mundo se está parando a gran velocidad. Los chips que no llegan, los precios que se disparan. Lo local aguanta si hay huerta.

Tifones y huracanes katrinos. La peli Reminiscence, aburrida, muestra Miami inundada y eso ya justifica verla, parece tan natural ir en barca. Las pelis, si hay dinero, son todas de ciencia ficción, leves anticipaciones. Anette, de Leos Carax, manierismo tedioso, un rato se ve bien. La exuberante languidez.

Entretanto se para el mundo y suben los precios habría que hacer algo, pero qué. Aparte de los billonarios nadie tiene gran cosa que hacer. Hay muchas industrias terminando sus ciclos, intentando deshacerse de ellas mismas, y todo resulta vagamente increible.

USA se va pero deja unos drones en los alrededores.

Aguantamos por los pelos, más o menos injertados, dientes atornillados sin chips, todo tan analógico otra vez. Ni las vacunas llevan chips, tal como quería Bosé. El mundo tal como es no basta, hay que inventarle más contenido, renegar de él y sus atroces normalidades, meterle chips… y por esa necesidad de recrecerlo a la fuerza y extirparle memes no hay chips para todos.

Afg dejará salir a gente, dicen, si todos los países dejaran salir y entrar habría un nuevo sector eco, bio. Turismo de fuga en aviones a pedales. El turista de democracias podría y puede ir a vivir experiencias en dictaduras donde se le trata bien, y podría alquilar unas horas en prisiones infames. Un Abu Graib para selfis.

La democracia lánguida se conformaría con que un país dejara salir a la gente que se quisiera ir. Que se vaya quien quiera y que venga quien quiera. Sin fechas límite, solo con pcr y un poco de dinero, ay. Ese sencillo trámite ya haría de los absolutismos unas democracias de mínimos.

A la modernidad líquida de Bauman la sucede la era lánguida, auge de siquiatras y sicólogos, que se aferran a la «p» griega: psicólogos. La era lánguida interior –y la democracia lánguida– se corresponden con el CC. Son las tres patas de la cesta donde almacenamos el agua del Mar Menor.

Continentes vacíos de repente. Salir de Afg.

Si alguna dictadura avisara de que va a dejar salir a quien quiera indefinidamente los demás países la encerrarían. O ya ha pasado.

..

RAE Lánguido: 1. Flaco, débil, fatigado. 2. De poco espíritu, valor o energía.

Languidez: 2. Belleza anfermiza.

..

Replay: Harari, hackear cerebros humanos…

 

La pasión ciega, Raoul Walsh, 1940.

El salario del miedo.

Paterson, de Jim Jarmush, 2016

 

También nos ha pillado el negacionismo meteorológico

La pandemia agravada con la nevada, estamos fuera, helados, perdidos en la tundra doméstica,

Nos avisaron y no hicimos caso, yo el primero, que me olvidé la bufanda, el gorro… quizá es que no podíamos más. Tantas penalidades, tantos muertos. Tanta osadía y tanto miedo.

Pero hay que poder, hay que resilienciar, o como se diga. Hasta el último suspiro (memorias de Buñuel, que nació en la edad media) hay que resistir y echar una mano. Y recibirla.

La cifra de muertos extra del año 20 es 70.703.

Los muertos que reconozcan los gobs por covid es irrelevante, ningún gob quiere que se le muera la gente en su año, a lo mejor un porcentaje se ha muerto de asco, hambre, pena, dolor indefinido, depresión, espanto.

Lo peor de los que se han quedado es no haber podido despedirse de los que se han ido, ese hueco se queda como un agujero en medio de la posvida, hay que seguir, etc. pero ese hueco es irremediable, el tiempo quizá, consuelos de la humanidad errante que ahora destruye el planeta: la peli de George Clooney, Cielo de medianoche, va de eso, el fin del mundo y Adán y Eva en una nave espacial.

Setenta mil setecientos tres.

La nevada sobre la pandemia (sindemia) nos ha pillado en pleno negacionismo de la meteorología, que ha acertado y la ola nos ha pillado escépticos y sin bufanda ni gorro ni cadenas, con coches viejos para las fuerzas de socorro y sin un mal 4×4 que echar a la nieve.

A las autoridades Filomena también las ha pillado sin los deberes hechos. Estamos acostumbrados.

Todo nos pilla en la cresta y clímax del neocap o neolib, que predica y practica el sálvese quién pueda y el recorte austericida universal y el regreso a la eco feudal, grandes señores digitales. Elon Musk ha pedido ayuda para hacer filantropía, que dice que es muy difícil.

Los recortes nos han matado. No había de nada cuando hacía falta. Ni industria (recortes de los 80) ni mascarillas ni batas ni oxígeno. Ya casi lo hemos olvidado, quedan los 70.703. Sin despedida. Sindemia pandemia.

Los señores feudales de la energía, la sindemia se compone a varias o muchas pandemias entrelazadas que se retroalimentan y se refuerzan mutuamente. Los señores del aire, el agua y la luz. Los políticos se jubilan en las energéticas, la lista circula por todas partes.

Entretanto en Trumplandia todo está en el aire, si estuvieran preparando un golpe ni nos daríamos cuenta. Esperemos que no, aun así la segunda parte va a ser complicada, polar.

Tanto someternos a las restricciones covídeas nos hemos hecho negacionistas de la previsión meteorológica, incluyendo a los gobs.

Ánimo y a seguir. Ni chistes quedan.

 

La peli Long Shot (Casi imposible, 2019, Jonathan Levine) es divertida y tiene diálogos interesantes.

 

 

 

 

Digiriendo la visita guiada al Capitolio

El mundo digiere el asalto al Capitolio USA dedicándole un minuto de atención extra a las imágenes, resúmenes de resúmenes.

¡Un minuto es mucho, o todo! Ya casi nadie consigue ese minuto.

Así que desde ese pdv de la atención (tan relevante) el asalto de las huestes de Trump ha sido un éxito. Más que la publi del descanso de la SuperBowl o los Grammy y todas esas monsergas.

Las campanadas de la nueva era Trump que ya gobierna en paralelo desde las calles inflamadas y las redes. Gobierna desde fuera.

Analistas y encuestadores destacan el respaldo y la fidelidad de sus votantes a Trump ···> Tenemos un nuevo Ente USA (y admiradores e imitadores por todo el mundo): Trump fuera de la ley.

Hay que acostumbrarse a lo raro, a no entender nada. O entender entre un poco o muy poco. Ni siquiera podemos saber si lo que podemos entender del estado y funcionamiento del mundo es más o menos que hace xx años.

La incertidumbre la solemos pensar hacia el futuro, incluso inmediato que, por lo tanto, afecta al presente. Pero, y por eso mismo, impugna el pasado. La incertidumbre afecta al pasado.

La incertidumbre alcanza más o menos hasta la expulsión del paraíso. Aunque no está claro quién expulsó a quién. ¿Lo ve? A eso me refiero.

Para Trump y sus partidarios la toma del Capitolio es una visita guiada… por el mismo presidente… Trump.

La internacional trumpera le apoya.

Le quedan días (hasta el 20) y luego seguirá ahí, como su propio fantasma, apoyado por millones de votantes que no tienen ninguna perspectiva. USA ha abandonado durante demasiado tiempo a demasiada gente y ahora se han unido en torno a un loco peligroso.

El asalto al Capitolio fue una visita guiada desde la Casa Blanca. Es como si Trump les hubiera invitado a una barbacoa ilegal, una rave, un golpe de estado permanente.

El golpe permanente empieza como una verbena callejera, una manifestación pacífica… una barbaoa de sentido: se asa la legalidad y se zampan las rutinas de la democracia: esos chiflados han entrado en la casa de todos.

Si no sientes dolor por esa intrusión es que la mereces, o que tienes tantos problemas que te da igual… podrías incluso apoyarla.

Si procesan a Trump o le someten a impeachment él habrá triunfado, será un martir y sus mentiras serán inamovibles. Sus partidarios tienen por fin algo que hacer. Intensidad, protagonismo, vida. Y si no lo procesan, también habrá triunfado.

Hasta ahora los trumperos han sido sufridores de la historia, qué fracaso y cuánta tristeza. El final del látigo de la long tail, al final de todos los procesos, al final de la globalización y la desindustrialización (Frances McDormand en Nomadland), ahora son los protas.

Y no se van a bajar de ese burro muerto que ahora es un caballo de carreras lanzado.

¡Pilotando la Historia! Aunque haya cinco muertos. Qué sensación.

Y ese es el peligro. Que muchos millones de personas dispuestas a todo y que se creen una sarta de mentiras se tomen la revancha y quieran disfrutar de un poco de protagonismo excesivo y se lleven todo por delante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

‘Cielo de medianoche’ y ‘Death to 2020’

El peligro de estos días, aparte de morirse de un susto o de covid, es ver un resumen y hacer una lista.

A veces es mejor morirse que hacer listas o ver resúmenes. A veces es al revés. Y a veces es mejor un mix.

El resumen del año Death to 2020, de Al Campbell y Alice Mathias, es entretenido, humorístico (humor contenido para no ofender y que no les lleven a juicio o les pongan una bomba).

Está ok pero solo trata de USA y Reino Unido. En un mundo que ya pasa de esos países o les presta atención por su pintoresquismo el enfoque resulta provinciano.

Hugh Grant hace un gran papel de historiador en el doc Death to 2020, un historiador que cree que las sagas de ficción son la historia real. El doc humorístico es de Netflix. También sale la reina de Inglaterra que defiende la versión de The Crown. La endogamia roza el delirio.

La peli de George Clooney, Cielo de medianoche, no tiene tensión pero se ve bien, quizá como una cosa rara, un semidocumental scifi o un subgénero híbrido. Un panfleto terminal, un aviso desde el año 2048. Se ve que a Clooney le da igual el guión, ya que la peli tiene una misión (ya imposible): salvar la tierra. Quizá es una peli profética, la barba de Clooney, que ya interpreta a un científico que en su día fue profético, así lo garantiza.

Sugerencias y emulsiones poéticas, imágenes ensoñativas, la ves sin darte cuenta, a ratos ni siquiera la miras (hay que tender, planchar, teletrabajar…), es una peli ideal para comités seudocientíficos semiociosos, es un poco la vida misma, semiconfinada y crepusculante. La peli es buena para comentar.

Se podría ver en una sesión después de Paterson (Jim Jarmush, 2016), y El cielo sobre Berlín (Wim Wenders, 1987), algo así.

Una pega de la peli de Clooney, tan sobria en todo lo demás, es la nave espacial, que parece un sonajero con sombrillas y adornos dando vueltas por esas galaxias. Mejor el motocarro de Cassen en Plácido (Berlanga, 1961).

A veces es mejor ver pelis y falsos docs sobre el fin del mundo que vivirlo. Aunque quizá el guión del auténtico sea más profesional (Manquiña en Airbag: «profesional, muy profesional»).

 

 

 

 

 

 

 

 

‘Historias lamentables’ de Javier Fesser, la comedia científica

Magnífica peli Historias lamentables, de Javier Fesser. La segunda historia es La cabina (Mercero, 72) pero al revés: uno sale de casa y no puede volver. El actor es una reencarnación de José Luis López Vázquez, toda la peli con el bañador, a la busca de su destino. Genial.

La introducción se hace larga, hasta que ves toda la peli, y entonces se hace corta. Fesser comba los tiempos, sus pelis incluyen ya la relatividad como una de las bellas artes populares. Y la física cuántica y, sobre todo, el efecto mariposa (teoría del caos).

Las pelis de Fesser llevan ya asumida la ciencia en la que creemos sin entenderla, o precisamente porque no la entendemos. Es la nueva religión, por eso las pelis de Fesser son siempre metafísicas o teológicas, que es la risa infantil.

A los personajes les vas cogiendo cariño.

Lo bueno de que esté en Amazon es que la puedes y la debes ver dos o más veces. Cuantas más veces la ves más te gusta porque más la entiendes… hasta que ves que no podía ser de otra manera. Las historias son la vida misma, almas perdias y conectadas en un mundo ideal que vamos soñando mientras otros y otras nos sueñan. Todos somos secundarios en las pelis/vidas de los demás. Todos esos hilos son las supercuerdas, tal como anticipaba El milagro de P.Tinto. O sea, un Nolan que se entiende.

La historia más complicada acaba por tener su lógica, como todo lo que ocurre, y al final encajan las piezas, incluso las que no tendrían que encajar. El camionero del azar da el mantra de la época: dejar fluir las cosas y no atormentarse con el pasado.

Al igual que en Antidisturbios, el otro crack de estos días covídeos, sale un desahucio y un inmigrante decisivo.

Hay una cosa estupenda: el uso genial del tan habitual error de apreciación que lo cambia todo. Crees que has perdido la cartera o un valioso anillo; crees que te abandonan en una gasolinera…

Y todo se complica… o se arregla. Lo que se pierde y lo que aparece es el gran tema de esta película de risa científica.

Y detalles maravillosos, como los acentos: el gallego o el zaragozano, que es algo diferente del aragonés. Quizá en vez de jugar al poker deberían jugar al guiñote: esto se justifica por si la peli va a por el oscar, que el poker se entiende mejor, es más global.

Una maravilla. Los actores estupendos, incluyendo a Tommy. La producción, espectacular.

Por lo demás, el título es muy apropiado al momento hispano, y mundial. Trump podría ser uno de los personajes de esta obra maestra que por la deriva surreal del mundo es hiperreal. Qué buen rato de sufrir gozar.

Actualización 24-11-20

Se me había olvidado lo más importante: «¡Akagoro kototo molunda sindeio!» (¿De qué sirve tener riqueza si el vecino no tiene pan?).

La dice Ayub.

 


Actualización 11-12-20 La Buena Estrella 197 Luis Alegre
El jueves 10 de diciembre el ciclo ‘La Buena Estrella’, en su formato online, celebra la sesión 197 sobre la película ‘Historias lamentables’, con la participación de Javier Fesser, Laura Gómez Lacueva, Alberto Castrillo Ferrer, Jorge Asín y Luis Manso

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