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Entradas etiquetadas como ‘examenes’

Universitarios, lo difícil está por llegar

Por Lorena Corona

Universitarios en una clase (Atlas).

Universitarios en una facultad (Atlas).

La parte más difícil para los universitarios no son los exámenes finales o el Trabajo Fin de Grado. En realidad, la parte más difícil viene después de terminar la universidad.

Con el título en mano, lo único que nos queda es sumergirnos al mercado laboral. Para muchos, la búsqueda se nos torna muy complicada.
En los últimos años se ha incrementado el número de graduados que no logramos incorporarnos al mercado laboral. Ante esta situación, muchos acabamos trabajando en grandes multinacionales  a cambio de un sueldo tan pequeño que ni siquiera nos ayuda a cubrir nuestras necesidades básicas. Otros pocos, los que se lo pueden permitir, optan por continuar los estudios de postgrado para así adquirir más conocimientos y ser más competitivos dentro del campo laboral. Porque una carrera ya no es suficiente.

¿Qué hacer cuando nos encontramos en ese limbo que supone no tener la experiencia exigida por las empresas pero tampoco podemos acceder a contratos de prácticas? Conseguir un trabajo en esta época está difícil. Yo creía que con un título universitario sería más fácil trabajar, pero no es así.

¿Quién me compensa?

Por Isabel Ortiz

Aspirantes a opositores. (ACN)

Aspirantes a opositores. (ACN)

Cuando se convocaron las oposiciones de Auxiliar de Obras y Servicios de la Comunidad de Madrid (abril del 2009) compré el temario en la Academia Adams. Me lo tomé muy en serio y le dediqué mucho tiempo, actualizando los temas que habían ido cambiando en ese tiempo porque un aprobado no me servía para nada. Necesitaba una nota alta para conseguir una plaza.

Después de varios años de preparación y estudio, por fin, pusieron fecha al examen, que fue 14 de diciembre de 2013. El día de la prueba, que constaba de 40 preguntas, comprobé que entre ellas había 12 (mas del 25 %) cuyas respuestas no aparecen en el temario que yo había comprado a la Academia Adams. Os podéis imaginar cómo me sentí después de haberle dedicado tanto esfuerzo.

Cuando les solicité que me compensaran porque había perdido la oportunidad de sacar una plaza con una nota alta, me dijeron que lo que podían hacer era devolverme el importe del temario. Como si eso fuese una compensación. El temario a todas luces estaba incompleto, pero eso no te lo dicen cuando lo compras.

Espero que entre todos podamos pararles los pies a las academias, que solo se dedican a presumir de los porcentajes de aprobados que hay entre sus alumnos sin darnos cuenta de que un aprobado en las oposiciones no te soluciona nada. Necesitamos una nota alta para estar entre los primeros y poder optar a una plaza.¿O es que les interesa que los alumnos vuelvan una y otra vez a su academia?

El injusto 9 en selectividad de mi hijo

Por Teresa M.

Cuando hace cuatro años mi hijo pequeño hizo selectividad, en la Universidad Carlos III de Getafe (Madrid), tuvimos dudas de cómo corrigen los exámenes y ponen la nota; reclamó y no le hicieron ni caso, pero hoy he terminado de comprobar que corrigen como quieren. SelectividadMi hijo mayor, doctor en Matemáticas, ha realizado de nuevo la selectividad este año para empezar otra carrera. Naturalmente se matriculó para efectuar el examen de Matemáticas II. En dicho examen, se pueden imaginar como lo hizo siendo matemático, ha tenido solo un 9; no me extraña que hoy los chicos estén hasta llorando viendo las notas tan injustas que algunos les han puesto.

¿Productos de la crisis o productos de sus capacidades?

Por M. B.

Estamos ya a mediados de abril, a poco tiempo de empezar los exámenes finales. En un Colegio Mayor en Madrid, Sara, estudiante de primero de Matemáticas, llama a una amiga llorando para contarle que no le gusta su carrera, que ella siempre tuvo buenas notas y estudiaba porque quería, pero que este año no está motivada, que entró ahí porque se le daban bien. Un poco más lejos, Bea, estudiante de primero de Doble Grado en Matemáticas e Informática busca consuelo en una compañera, le dice que está desmotivada, que eligió su carrera por descarte pero no le gustan las salidas, no quiere pasar la vida haciendo problemas. En otra ciudad58934-249-302, Manuel, en primero de Ingeniería Civil, se echa las manos a la cabeza, no quiere seguir con el grado aunque no lo lleve mal, no quiere ese futuro, no se ve trabajando de ingeniero.

Sara quiere hacer Bellas Artes; Bea, Magisterio; Manuel, acabar el conservatorio y dedicarse a la música. Son tres ejemplos de  alumnos de matrícula haciendo grados acordes a sus capacidades pero nada acordes a sus gustos. Si se cambian de carrera, se enfrentan al rechazo de algunos colectivos que les reprocharán no aprovechar sus capacidades y se enfrentan aún más a la crisis por elegir grados con salidas ambiguas. Si no se cambian llevarán toda la vida la espina clavada de no hacer lo que quieren. Son alumnos que podrían sacarse la carrera que quisiesen pero no estudian lo que les gusta. Son otro producto de la crisis. ¿Les dejamos que cambien? Es triste tener que elegir entre la bolsa del paro o la de frustrados.

Absentismo escolar… de profesores

Por Ana María Martínez

Estoy ya tan harta de ver, oír y leer de la crisis que hoy como madre me he revelado y voy a decir lo que el resto no se atreve. Voy a lanzar un grito por la generación de los adolescentes de hoy; tengo una hija de 14 años y no puedo dejar de imaginar sin llorar el futuro que le espera. Mi hija no es más guapa ni más fea ni más lista ni más tonta que cualquiera, por lo que creo que no va a ser la única a la que le afecte. EstudiantesOs cuento su historia, ella va a tercero de la ESO, y va porque es “enseñanza secundaria obligatoria” y recalco obligatoria porque de enseñanza secundaria tiene poco; qué necesidad tiene nadie de obligarla a ir a unas clases en las que no tiene profesor (con una media de faltas de profesorado que nadie controla, y estoy  hablando de unas 7-8 horas a la semana, a parte huelgas) y que algunos, cuando van, dedican a soliviantar a menores para su provecho, no dando clase y ocupando el tiempo en contarles sus problemas y lo mal que les trata la vida con los recortes. No pensaríais todos que las notas van a salir de cualquier sitio menos de donde tienen que salir, ¿quién califica a esos profesores que no consiguen tener una media de aprobados decente? ¿Alguien tiene alguna de idea de cómo motivar a un adolescente con este panorama?