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Siempre busco la manera de acabar una serie cuanto antes... para ponerme a ver otra.

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Del “Bazinga!” al “Zas, en toda la boca”: por qué el doblaje puede matar una serie

Post realizado en colaboración con los amigos Juan y Jos, de Dehparadox

Si sigues alguna de las series mencionadas, no veas los vídeos para evitar posibles spoilers

No me gusta el doblaje. Lo rechazo, y deseo que todos, ya tengan 10 o 70 años, acaben por ver sus series y películas en versión original con subtítulos o sin ellos. Sin que una voz arrebate los gestos, detalles y matices de un actor hasta convertirlo en un muñeco. Simplemente no es lo mismo, y hasta diría que es una subversión del producto original.

[DEBATE | Doblaje: ¿sí o no?]

Como en muchas ocasiones las palabras no bastan, aquí tenéis ejemplos en vídeos que comparan la VO y el doblaje de varias ficciones. A lo mejor así entendéis por qué los que hacemos este post creemos que es negativo y capaz de matar a los personajes por quitarles toda la gracia e interés que tienen originalmente. Una atracción que reside en sus acentos, gestos o expresiones representativas, y que al doblarles desaparece.

Breaking Bad

VO

Doblada

Por Jos: Nadie se esperaba el boom de esta serie y la condenaron a un doblaje de película porno. Jesse, retardado. Skyler y Marie, insulsas. Walt Jr., igual. Hank, como Homer (otra vez…). Esta escena es clave para el desarrollo de Walt como personaje. Duda, tiembla e impone. ¿En español? Suena monótono y domado.

The Big Bang Theory

VO

Doblada

Esta fue una de las escenas con las que me he reído en la historia de The Big Bang Theory. Por supuesto, la vi en VO. Tiempo después tuve que tragármela doblada y casi me pongo a llorar. La comparación habla por sí sola: que el “Bazinga!” pase a ser en castellano “Zas! En toda la boca” es uno de los mayores atropellos de la historia de la televisión. Una expresión de una palabra, casi una interjección, que pasa a ser una frase hecha. Y lo hicieron sin pudor alguno.

Dexter

Dos vídeos que comparan su VO y el doblaje

Por Juan: Una de las cosas que más critíco del doblaje es como tergiversa, modifica o destroza las obras originales. Y no me refiero en esta ocasión al mero hecho de tapar completamente la actuación de los distintos actores y actrices que participan en las películas y series que vemos, sino a ciertos detalles que hacen que nos introduzcamos mejor en lo que nos están mostrando en pantalla, y que por culpa del doblaje se pierde completamente: el uso de diferentes idiomas. Hay casos donde el uso de varios idiomas no pasa de ser algo anecdótico, pero que ayudan a darle realismo, como por ejemplo en Dexter, que transcurría en Miami y donde constantemente veíamos escenas donde se mezclaba tanto el inglés como el castellano.

The Sopranos

VO

Doblada

Por JosEscena de tensión entre dos malas bestias. ¿Infunde respeto oírlos con las voces de Homer Simpson y Frasier Crane? En español es una escena casi cómica y, por supuesto, con desaparición absoluta del acento italoamericano de ambos.

Seinfeld

VO

Doblada

Jerry Seinfeld es un tío muy gracioso, sí. Pero su tono de voz, el de verdad, no es de chiste. Ser socarrón y cómico no significa que tengas que tener un tono divertido y por el que parezca que te vas a lanzar a contar chistes a cada instante. En España no lo vieron así, y le buscaron una voz que no tiene nada que ver con la realidad. Lo mismo con el resto de personajes: les arrebataron la gracia al doblarles, especialmente cuando emplean juegos de palabras que no tienen sentido doblados. El caso de Kramer es especialmente ofensivo.

The Wire

VO

Doblada

Por JosNi rastro de los acentos de los guetos de Baltimore. Fuera jerga, muletillas o tonalidad. Todo en un español neutro que desnaturaliza la escena y desubica el estatus de los personajes. Burda forma de cargarse la ambientación de una serie que vive del realismo de sus personajes.

Otros ejemplos y el cine

Como los anteriores, hay decenas de casos. Podríamos hablar de todas ellas, pero no acabaríamos nunca. Como muestra, os enlazaré dos ejemplos, dado que Youtube no permite la inserción del vídeo. Tenemos a Juego de Tronos (aquí el VO, aquí el doblaje), donde podéis comprobar cómo Iain Glen (Jorah Mormont) pierde TODA la potencia con su voz en castellano. También está el caso True Blood (en VO, y doblada), donde esta vez el damnificado es Alexander Skarsgård, al que no se le nota en nada al doblarle que su personaje fue un vikingo. Y así, centenares.

Los defectos que provoca el doblaje, como es obvio, también se dan en el cine. Como explica Juan, se lleva a cabo una práctica demencial: doblar las películas rodadas en español latino.

Pero si malo es en la televisión, en el cine los casos ya son más que lamentables. Como ejemplo, la película de México “No se aceptan devoluciones”, donde todo el argumento gira en torno a un personaje de México que vive en Estados Unidos sin apenas tener idea de inglés. ¿Qué sentido tiene entonces el doblar una película completamente cuando de hecho uno de los idiomas principales es el español?

VO

Doblada

Igual ocurre, aunque en otros idiomas diferentes al español con la coreana ‘The Thieves’ (‘El Gran Golpe’ en España), donde si mal no recuerdo se habla coreano, inglés, mandarín, cantonés, portugués… Y por arte de magia en su versión doblada todos pasan a hablar perfecto castellano.

VO

Doblada

Creo que nuestras razones para considerar inaceptable el doblaje están explicadas y bien documentadas. Como siempre, es nuestra opinión. El que esté en desacuerdo, tiene los comentarios para expresarse. Y al que se le ocurran más ejemplos sobre lo malo que puede llegar a ser el doblaje, hasta el punto de matar a una ficción, le digo lo mismo.

Ojalá esto sirva para que los que están acostumbrados al doblaje se planteen dar el paso al VOSE. Tengan la edad que tengan y sea cual sea su situación. Yo también crecí viendo normal el doblaje en El Príncipe de Bel Air o Cosas de Casa. Y ahora mirad.

Nueva temporada

Septiembre es el inicio de todo. Estudios, el trabajo normal del día a día, y por supuesto, la génesis de la temporada 2013/2014 de series de televisión. Un ejercicio seriéfilo en el que no volveremos a ver jamás a Dexter Morgan (Dexter, muy pronto) y a Walter White (Breaking Bad, el 29 de septiembre). Es decir, este verano está marcado por despedidas muy destacadas, como son las de dos de las mejores series de estos últimos años. Aunque una haya envejecido mejor que la otra, que ha pasado la etapa del deceso hasta llegar a ser un zombi. También se ha marchado Luther. Para siempre (aunque se habla de posible película). Aquí tendrá la despedida que se merece, a pesar de que la marcha de Idris Elba para dedicarse de lleno al cine fuese inexorable.

Luther2Antes de pasar a lo que vendrá a partir de este mes me gustaría hacer un recorrido por lo que hemos podido ver durante julio y agosto, además de por lo que yo he mismo he rescatado para ponerme al día. Está claro que la estrella ha sido Orange is the New Black, por su frescura en forma de gran guión y su humor negro. Todo el que la ha visto está deseando que llegue la próxima temporada y se ha alegrado las vacaciones gracias a estas reclusas histriónicas e hilarantes.

El otro soplo de aire fresco, dentro de lo escaso que nos han ofrecido las cadenas, ha sido Ray Donovan. El ‘nuevo chico malo’ de Showtime no ha alcanzado unas cotas de calidad espectaculares, pero es fácil augurarle un futuro de éxitos y capítulos inolvidables. Seguirá solucionando todo lo que le encarguen durante algunos años más. Seguro.

Y de lo que ya conocíamos, al menos para mí, lo único que ha pasado del aprobado es la sexta temporada de True Blood. Quizá algunos penséis que estoy loco, pero me lo he pasado como un niño gracias a los vampiros de Bon Temps. Y quiero ver el primero de la séptima YA. Los que hayáis visto la finale de esta entrega sabréis a qué me refiero.

Verano de capítulos

Como decía antes, he aprovechado este tiempo para ponerme al día con unas cuantas ficciones que tenía pendientes. Todas tendrán su reseña en las próximas fechas. Una de estas ha sido Arrow, emitida por Antena 3 este verano. El justiciero ricachón y su particular concepto de la justicia forman un cóctel de entretenimiento muy recomendable. 65646_568776363143230_552143621_n

También he caído en las manos de seda de Gillian Anderson en The Fall. ¿O acaso existe un ser más maravilloso en la Tierra que la actriz británica? Yo creo que no. Y eso a pesar de que está en un rol que ya conocemos: el de detective, como en Expediente X. Aquí Anderson debe perseguir a un asesino al que todos conocemos desde el capítulo uno, así como a su familia y a sus víctimas. Todo en un ambiente tétrico y pausado, además de interesante.

Siguiendo con lo británico, lo más original y estrambótico que he disfrutado ha sido Utopia. El cómic con secretos que harían temblar al mundo y los frikis que acaban siendo sus guardianes por error frente a una organización de asesinos van camino de convertirse en serie de culto. Otra imprescindible sin duda alguna.

BansheePero lo mejor que he podido hacer ha sido recuperar Banshee. En resumen: un ladrón que sale de la cárcel y que está sentenciado a muerte por un gangster al que robó que por una serie de catastróficas desdichas acaba siendo sheriff de un pequeño pueblo estadounidense. Todo aderezado con acción, violencia y sexo a raudales.

Aunque esta última es la cara del tiempo que he empleado en ver capítulos, también hay una cruz: el adiós de Skins. Los seis capítulos con los que ha finalizado la mejor serie de adolescentes de la historia no han estado a la altura de su pasado. Una auténtica pena, dado el potencial de Bryan Elsley y Jamie Brittain. Pero de donde no se puede sacar…

Las nuevas seriesAgents

Dejando el pasado de lado, la pregunta con respecto al futuro es clara: ¿Qué vamos a ver próximamente? Jamás recomendaré series que no haya visto previamente, por lo que solo puedo ceñirme a relataros algunas de las ficciones que mejor campaña publicitaria, oficial o no, están teniendo. Así, podríamos hablar de Masters of Sex, Agents of Shield (spin-off de Los Vengadores), Dracula (con Jonathan Rhys Meyers), Believe (Alfonso Cuarón y JJ Abrams), Sleepy Hollow (adaptación futurista de la peli que ya lo fue de un libro), The Michael J. Fox Show, Penny Dreadful (Juan Antonio Bayona mediante), The Black List, The Tomorrow People (el nuevo Arrow)… Y aún faltan las británicas además de muchas otras estadounidenses. Y ya lo digo: esta selección que he hecho no tiene intención alguna. Solo son los nombres de los que más se habla.

BehindTampoco hay que olvidar a las series españolas. A las que parecen interesantes de antemano, como Galerías Velvet, se suman otras que dan escalofríos solo de verlas anunciadas. Sí, me refiero a Vivo cantando. Pero habrá que verla para poder opinar, aun con suspicacias.

No hay que olvidar que el comienzo de temporada es sinónimo de Emmy. Y los de este año van a estar muy interesantes. Hasta que llegue el 15 de septiembre y la gala correspondiente, os presentaré a los candidatos de cada una de las categorías más destacadas. Por supuesto, podéis decir quiénes son vuestros favoritos, tanto en los comentarios como en las encuestas / listas que pondré a vuestra disposición próximamente. ¿Confirmará Homeland su hegemonía? ¿Habrá premio de despedida para Bryan Cranston? ¿Podrá alguien con Claire Danes? ¿Behind the Candeblabra tiene rival en las miniseries? ¿Y Modern Family en las comedias? Todo eso lo sabremos en pocos días. Aún así, hagamos nuestras cábalas.

Como siempre, estoy a vuestra disposición en el email. Bienvenidos de nuevo.

Es hora de morir, Dexter

Como os conté en el primer post, llegué al mundo del vicio a las series después de que un desgraciado me spoilease una que tenía muchas ganas de ver. La susodicha era Dexter y lo que me fastidiaron en sí era la identidad del asesino al que perseguía toda la policía de Miami y que se caracterizaba por no dejar ni una gota de sangre en sus víctimas, a las que luego descuartizaba con una elegancia digna de un chef parisino.

Se convirtió en mi favorita desde el principio, aun cuando me la reventaron. Pero su segunda y tercera temporada estuvieron a ese nivel de intriga y justicia salomónica que llevaba a cabo Dexter Morgan (Michael C. Hall). Sus maniobras para evitar que descubriesen su afición a liquidar a gente que, según las enseñanzas y el código que le enseñó su padre, merece morir, la relación con su hermana Debra (Jennifer Carpenter), así como los vaivenes de su unión con Rita (Julie Benz), formaron parte de un cóctel seriéfilo perfecto para cualquiera con un poco de gusto. Algo a lo que contribuyeron esos villanos difíciles de definir, y que hicieron experimentar a nuestro querido asesino en serie dilemas que pusieron a prueba su peculiar moral. Dexter2

De la cuarta temporada no se puede decir nada más allá del tópico: una de las mejores entregas que ha alumbrado la ficción televisiva en toda su historia. Ese Trinity Killer al que interpretó hasta la perfección John Lithgow (que dejó atrás por completo su papel en otra mítica de los sábados en España, Cosas de Marcianos), que solo con sus sonrisas de “soy un asesino” lograba estremecer al personal, además de al propio Dexter. Sobre el final podríamos recuperar lo que decíamos antes, pero prefiero ser más explícito y decir que fue la hostia. Por su impacto y su tristeza, esos tres minutos finales son para hacer un monumento a los guionistas de la serie.

Y ahí acabó Dexter. Ese fue el final de este científico experto en muestras de sangre, o al menos debió serlo. Porque desde entonces se ha fastidiado. Se ha ido a la mierda. Es otro Senado español. Y el primer capítulo de su octava y última temporada es un puñetazo en el estómago para los que hemos venerado a la ficción y a su protagonista.

Que ahora sea casi vox populi que es un asesino de gente mala, que Debra le odie o que ya hasta descuide a su hijo no es previsible: es una vergüenza. Es una falta de respeto de aquellos que escriben esta historia situada en Miami hacia el espectador.

Admito que me ha costado aceptarlo, y que era de los que la defendía a toda costa aun siendo consciente de su pérdida de calidad. Pero visto lo más reciente, ya es una necesidad dejar morir a Dexter Morgan y sacarle de la televisión. Lo diré más claro: esta nueva temporada ha comenzado con un episodio que es un insulto a ese grupo selecto de series a las que podemos calificar como “imprescindibles”. Indignante, pero no inesperado. Y no hay necesidad de que nos torturen con más capítulos lo que queda de verano.

No voy a extenderme mucho más sobre el despropósito de episodio del pasado domingo en Showtime, o en lo que se convirtió la serie después de Trinity, ya que los que la hayáis visto lo entenderéis (y los que no ya decidiréis cuando llegue el momento). Pero nunca voy a explicarme cómo una serie pudo tocar techo de una forma tan espectacular, y luego hundirse en la más pérfida de las miserias solo un año después.

Dexter1¿Por qué tuvo que pasarle esto a la que era mi serie favorita?”, podría declamar subido a un taburete en medio de la calle para saciar así mi desahogo. Pero no serviría de nada. Podríamos achacarlo a la falta de ideas de los guionistas, algo que en este mundillo debe ser como las siete plagas o el pecado más abyecto para cualquier religión que se os ocurra. Y ya paro de ponerme poético.

En definitiva, Dexter comenzó a apuñalarse sola tras lo ocurrido al final de la cuarta temporada. Desde ahí empezó a desangrarse poco a poco. Y con lo último que nos ha traído este verano, ha confirmado que está moribunda. Una agonía innecesaria y ofensiva por parte de una historia que durante cuatro años fue imprescindible. Y que ahora ya se ve por costumbre.

Nos queda la esperanza de que en estos capítulos que quedan a los guionistas les de por pergeñar un final aceptable y emotivo. Solo podemos agarrarnos a una ley no escrita: la inercia que lleva a todo a mejorar cuando se acerca su final. Aunque Dexter no se merezca ahora mismo ni el beneficio de la duda.

Para los que no la habéis visto: hacedlo hasta la cuarta temporada. A partir de la quinta no merece la pena.

P. D. Gracias a los casi 40.000 amigos que habéis visitado el blog en el mes de junio. Estoy abrumado por vuestra generosidad. Prometo que intentaré seguir haciendo posts que os gusten y recomendando series que os atrapen.