El mítico reportero humanitario que retrató a Asma Al Assad como “una rosa en el desierto”

24 enero 2013

Asma al-Assad (Foto: James Nachtwey)

Asma Al Assad (Foto: James Nachtwey)

La modelo es Asma Al Asad, “una rosa en el desierto”, según proclamaba la revista Vogue, referente mensual de lo chic, en un reportaje publicado en febrero de 2011.

Para las fotos eligieron a James Nachtwey, uno de los reporteros de guerra y asuntos humanitarios más prestigiosos del mundo. Retrató a la mujer según un cumplimiento estricto de las reglas doradas de la composición fotográfica y con maneras de maestro: el ensueño del atardecer sobre Damasco, la mirada de severa pero femenina preocupación, el pelo al viento de una universitaria y bien educada europea (King’s College londinense) en Siria

El reportaje, firmado por otra primera espada, la periodista fashion Joan Juliet Buck, comienza dejando en claro que el tono será épico-laudatorio: “Asma Al Asad es glamurosa, joven y muy chic, la más fresca y magnética de las primera damas (…), el elemento luminoso en un país lleno de zonas de sombra”.

La familia Al Assad (Foto: James Natchwey)

La familia Al Assad (Foto: James Nachtwey)

Unos días después de la publicación del amplio reportaje de Vogue (3.200 palabras), las tropas y los esbirros del presidente Bashar Al Assad, marido de la fresca señora británico-siria, empezaron a regar de sangre el país con precisión y constancia. El recuento de muertos alcanza proporciones de tragedia global (aunque nada o casi nada parece importar a la comunidad occidental la sangre derramada en aquella esquina): 60.000 es la última cifra, casi 20 muertos por cada palabra impresa en el exclusivo papel couché de la revista chic.

Vogue retiró el reportaje de su web en cuanto las matanzas proliferaron y las lógicas críticas empezaron a brotar. Se supo entonces que la pieza periodística era parte de una campaña de la familia Al Assad y el régimen sirio para venderse en Occidente, diseñada por una agencia inglesa de relaciones públicas. La reportera Buck movió influencias y afirmó que la habían engañado. No consta, sin embargo, que haya devuelto el dinero que le pagaron por el trabajo.

Ruanda, 1994 (Foto: James Nachtwey, 1994)

Ruanda, 1994 (Foto: James Nachtwey, 1994)

La foto de la izquierda es una de las más poderosas de la historia reciente del fotoperiodismo. Es también una declaración de ética profesional y merece pertenecer al imaginario colectivo por lo que dice del mundo que construimos. El joven hutu con la cara marcada a machetazos por negarse a participar en el genocidio de Ruanda fue retratado en 1994 por James Nachtwey, el mismo fotógrafo que firmó las fotos de Vogue de la familia Al Assad.

Emblema de reportero comprometido, humanitario y sensible, el estadounidense ha mostrado el mundo como infierno —su gran fotolibro antológico de 2000 utiliza el término, Infernoy se ha empeñado en mostrar la atrocidad en sus muchas facetas: desde los psiquiátricos-cárceles de Rumanía hasta los crímenes contra el planeta o las consecuencias de la opulencia cínica de Occidente.

Su página web, que merece una visita frecuente para saber dónde vivimos y cómo nos tratamos los unos a los otros, está presidida por una declaración algo jactanciosa pero necesaria: “He sido un testigo y estas fotos son mi testimonio. Los sucesos que he registrado no deben ser olvidados ni repetidos”.

Receptor de todos los premios, entre ellos el de la Paz de Dresde —que le entregó el cineasta Win Wenders—, equivalante al Nobel de fotógrafía, Natchwey cobró 25.000 dólares (casi 19.000 euros) por la sesión de fotos con los Al Assad, a los que retrató con pericia y aguda intención ideológica: familiares, bellos, gente normal destinada por el azar a regir un país…

Los Al Assad con algunos amigos

Los Al Assad con algunos amigos

El fotógrafo nunca ha pedido perdón por la falacia que empaña toda su carrera y tampoco hay constancia de que haya devuelto el dinero. El corolario de esta historia podría ser: los testigos también pueden ser comprados para que fabriquen testimonios a la carta.

Por mucho que Vogue haya retirado de su web el reportaje (“oops, la página que buscabas no ha sido encontrada”, dice el otrora glamouroso enlace), cualquier foto, he ahí su poder y belleza, tiene un efecto retardado comparable al de algunos artefactos bélicos. Pueden comprobarlo en el combo de imágenes de la izquierda. Pertenecen al album del mundo como infierno y carnaval, al mundo de las manos manchadas de sangre que simulan no estar manchadas de sangre.

Ánxel Grove

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser Sirio

    Informaros de lo que está ocurriendo realmente en Siria y no seáis borregos de Occidente, Israel, Arabia Saudí, Turquía y Qatar.

    Patéticos

    25 enero 2013 | 07:25

  2. Dice ser dailymirror

    menuda cerda, dale ropa cara y bolsos de moda y olvidamos cariño el hecho de que seas un jodido asesino…cerda!

    25 enero 2013 | 08:53

  3. Dice ser maria b

    en tunez, egipto y libia se derroco a los regimenes… bien, pero ahora hay islamistas en el poder …. no se que es peor….y cada vez los mas radicales ganan terreno ya que en libia por ejemplo quieren hacer una constitucion que siga la sharia, y egipto va por el mismo camino….radicales tomando el control….y en siria si derrocan a al assad pasara lo mismo, a veces uno ya no sabe que es peor….

    25 enero 2013 | 09:24

  4. Dice ser ¿A Siria cuando...?

    Que triste ver a la ONU ir a “defender” solo a paises que reunen intereses para ella poder “rescatar”… A Siria le da igual y los que mueran, sean inocentes o no porque no tienen riqueza que haga ir en su defensa…
    Cuanta hipocresia y crueldad, por favor.
    ¿Cuando nosotros España, vamos a dejar de pertenecer a la OTAN por fin, esa organizacion tan cruel y egoista ademas que solo ayuda por interes suyo?.Para nosotros es solo, crearnos enemigos injustos y una fuerte ruina economica, añadida a lo que estamos padeciendo… Ademas pregunto:¿ La ÉTICA, ante estas injusticias palpables que cometen y todos ven, donde la dejamos?…¡ Fuera España de esa organizacion YA!

    25 enero 2013 | 10:04

  5. Dice ser Pet

    Buen post, que frío y cruel tiene que ser ese matrimonio para hacer todo eso, y lo importante que es aferrarse al poder, al dinero, cuando ella compraba por internet y se gastaba muchisimo dinero mientras paralelamente hacian una mantanza sin piedad… que triste.

    25 enero 2013 | 13:11

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