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¡Que paren las máquinas! ¡Que paren las máquinas!

¡Que paren las máquinas! El director de 20 minutos y de 20minutos.es cuenta, entre otras cosas, algunas interioridades del diario

“Facciones cainitas” en el PSOE

El Comité Federal que mañana celebra el PSOE no será tan traumático como el del 1 de octubre, pero tampoco una balsa de aceite, un paseo de trámite de la gestora. Hay mucho mar de fondo, mucho malestar en las bases y en parte de los poderes orgánicos territoriales, que se sienten ninguneados y discriminados y que acusan a la gestora -mucho en privado y a veces algo en público- de una gestión partidaria, sesgada, pensando no en la totalidad del partido, sino solo en una parte de la élite.

El debate fundamental mañana va a ser el del calendario de congreso y primarias. La gestora y sus principales poderes territoriales de apoyo -sobre todo, el andaluz de Susana Díaz- impondrá un calendario largo, para el verano, pese a que la mayoría de los barones territoriales han pedido a Javier Fernández, el presidente de la gestora, que sea corto y para la primavera.

A algunos dirigentes significativos y poco señalados o significados en las guerras internas, pues ni estuvieron con Pedro Sánchez ni están ahora con Susana Díaz, más que las fechas lo que les preocupa es la costatación de que la fractura interna es muy grave. “Tenemos un clima interno de facciones cainitas que nunca antes he conocido dentro de mi partido”, me dice un veterano de primer nivel de mando durante muchos años. “Y lo veo en los dos lados, veo a demasiada gente que basa toda su estrategia y acción política en cómo conseguir la neutralización, la expulsión del otro bando”.

¿Y que remedio tiene eso, una tercera vía?, le pregunto. “Puede ser, pero es muy difícil, dado el enconamiento de las posiciones”.

Mariano Rajoy y el no rescate de la banca

29 de mayo de 2012. Comparecencia de urgencia de Mariano Rajoy, presidente del Gobierno desde cinco meses antes: “No va a haber ningún rescate de la banca española”. Lo dice él, palabra a palabra, como se observa en el video. Probablemente, en la sede central del PP, por la cartelería que se observa tras el presidente.

Apenas dos semanas después, 13 de junio de 2012. Sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. La oposición (Rubalcaba, Rosa Díez, Coscubiela…) interpelan sobre el rescate, pero Rajoy prefiere calificarlo de “préstamo en condiciones ventajosas” “sin coste para la ciudadanía”. En el vídeo con parte de la sesión, el presidente del Gobierno afirma incluso: “Es un crédito a la banca que va a pagar la propia banca”.

Ayer, 10 de enero de 2017. Informe de fiscalización del proceso de reestructuración bancaria del Tribunal de Cuentas en el que afirma que el saneamiento de los bancos le ha costado ya al erario público 60.718 millones de euros. “La cifra no es definitiva, puede aumentar o disminuir”.

En 20minutos hemos echado cuentas (60.718 millones divididos entre 46,5 millones de habitantes) y nos sale que ese préstamo ventajoso que según el presidente del Gobierno iba a pagar la propia banca ya nos ha costado a cada español 1.305 euros.

En la agenda oficial del presidente del Gobierno no está hoy prevista ninguna comparecencia en la que Rajoy explique por qué se equivocó -o por qué mintió- en 2012.

Afonías en el PSOE

-¡Gracias, pero en ese avispero no me meto ni loco!

Era la respuesta, ayer, de un exdirigente del PSOE al que le había pedido un artículo para 20minutos sobre el delicado momento que vive el partido. Días atrás, hemos recibido media docena de respuestas similares -a petición de artículos o de entrevistas- por parte de otros dirigentes o exdirigentes socialistas. Me consta que en otros medios están pasando cosas parecidas.

En octubre, aún caliente la tragedia en el PSOE, eran muchos los que se pronunciaban en público, en entrevistas, declaraciones, tertulias, artículos firmados… Pero a medida que han ido pasando las semanas de la gestora, la afonía se ha extendido como una epidemia casi universal que afecta a dirigentes de uno y de otro bando. “No me cites, que el ‘aparato’ me mata”, dicen unos. “Más adelante ya veremos”, comentan otros.

Si fuera por prudencia o por estrategia, sería comprensible. Pero da la impresión de que no. En muchos casos, parece miedo, puro miedo.

A un partido que durante casi siglo y medio ha servido a la sociedad española desde la pluralidad y desde el enriquecedor debate interno, da pena verlo ahora sumido casi en un silencio sepulcral, con tanta gente inteligente que anda temerosa de dar su opinión por si la más leve disidencia o crítica al nuevo mando le cuesta cara.

Mis mejores fotos de campo de 2016

Como os he contado otras veces, una de mis actividades de ocio favoritas es dar largas caminatas por el campo en mi pueblo de Burgos o en mi pueblo de Guadalajara. A menudo, haciendo fotos con el móvil y tuiteándolas desde el terreno. ¡Casi un directo desde la bellísima naturaleza castellana!

Recojo ahora aquí una selección de mis fotos de campo de este año 2016 que mañana acaba, para que las disfrutéis también quienes aún no me seguís en Twitter.

Muchos más, en mi cuenta de Twitter. Y en unos meses un nuevo resumen aquí.

Cinco muertos recientes en su precaria casa

Los tres temporeros agrícolas de entre 30 y 40 años que murieron ayer lunes, de madrugada, en un incendio en un garaje en Rus (Jaén) vivían allí, en el garaje. La estufa eléctrica con que se calentaban mientras dormían fue la causa del incendio.

El hombre de 57 años sin profesión conocida que hace apenas una semana, el pasado 19 de diciembre, murió en una cueva que se inundó en la falda del castillo de Xàtiva (Valencia) vivía y dormía allí, en la cueva.

La joven prostituta de 26 años que hace poco más de tres semanas, el pasado 4 de diciembre, murió ahogada en el sótano del club de alterne de Estepona (Málaga) en que trabajaba vivía allí, en el sótano del local, donde le sorprendió la riada mientras dormía.

En el resumen del año que algunos ven como el de la recuperación económica y de la salida de la crisis… no debemos olvidar tragedias como estas. 2016, como ya tantos años anteriores, también ha sido un año de desigualdad, de exclusión, de precariedad y de pobreza.

La pobreza energética y las dos almas de Podemos

El pacto entre PP y PSOE para prohibir que las eléctricas corten la luz a las familias más pobres tiene una escasa eficacia social, al menos por ahora -la medida no entrará realmente en vigor hasta primavera, cuando ya hayan pasado los fríos más severos-, pero una fuerte eficacia política: le ha quitado en parte a Podemos una de sus mejores banderas.

Ayer Podemos estaba en la calle, apoyando las manifestaciones contra la pobreza energética, y hacía bien, pues esa es una buena causa introducida en el debate público en gran parte gracias a la formación morada, pero no estaba Podemos además en el Parlamento, negociando y forzando a PP y a PSOE, por ejemplo, a que los cortes de luz a los más desfavorecidos se prohíban ya, no en abril.

El asunto de alguna manera ejemplifica el debate de fondo que se ha desatado en Podemos, y las dos estrategias diferentes que para la organización plantean las dos principales almas o corrientes: errejonistas y pablistas, y que aquí, en 20minutos, contaron de propia voz cada uno de los dirigentes: Iñigo Errejón en un artículo del pasado 28 de noviembre y Pablo Iglesias en una ‘Carta abierta a Iñigo’ el 12 de diciembre.

Crucemos los dedos, que estalla la burbuja de las autopistas de peaje

“El tráfico no llega ni a la mitad de lo previsto”, decía ayer el ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, al anunciar que el Gobierno ha decidido rescatar y nacionalizar con nuestro dinero, el de los contribuyentes, las autopistas de peaje hoy en quiebra y alegremente hace pocos años concedidas, adjudicadas a empresas privadas, cacareadas y presumidas por José María Aznar y Francisco Álvarez Cascos, correligionarios del ministro De la Serna.

El tráfico no llega a la mitad de lo previsto. Cierto. En algunos casos, el tráfico real ha sido el 16% de lo previsto; o sea que, de cada 100 vehículos que se esperaban han pasado solo 16. El tráfico no llega ni de lejos a lo previsto por los políticos que se hacían fotos inaugurando tramos y por las mismas constructoras y concesionarias que hicieron un excelente negocio inicial construyéndolas y que han acumulado después cuantiosas pérdidas y han convencido al Gobierno de que las asumamos entre todos. Unos 5.500 millones nos va a costar a los contribuyentes la alegría concesionaria y el error de cálculo.

5.500 millones no es una broma. Es el 0,55% de nuestro PIB. Es una cantidad mayor que el ajuste que nos exigen Bruselas y que ha llevado al Gobierno a subir los impuestos. Es tres veces más que lo que costaría la subida de las pensiones a casi 9 millones de pensionistas propuesta en el Parlamento por PSOE, Unidos Podemos, Esquerra, PNV y el Grupo Mixto y que el Gobierno quiere vetar. Es más de media paga extra de los casi 9 millones de pensionistas. Con esos 5.500 millones, la hucha de las pensiones respiraría aliviada al menos medio año más. Con esos 5.500 millones de euros, 1,9 millones de parados que no cobran absolutamente nada tendrían para cobrar casi cuatro meses los 800 euros brutos al mes que cobran los parados que cobran. Con esos 5.500 millones se evitarían docenas de miles de desahucios, cientos de miles de cortes de luz a familias pobres…

Se ignora por ahora si detrás del estallido de la burbuja de las autopistas de peaje hay responsabilidades penales. Lo que parece evidente es que hay algunas responsabilidades administrativas y de gestión y muchas responsabilidades políticas. ¿Se investigarán en el Parlamento? ¿Las asumirá alguien?

P.D. Hace ya más de año y medio, en mayo de 2015, escribí en este blog:

Los políticos y los medios empezamos a hablar de la burbuja inmobiliaria apenas media hora antes de que estallara. Estad atentos a otras posibles burbujas grandes, medianas y pequeñas -la de las autopistas de peaje, la de los parques tecnológicos, la de los parques temáticos, la de los centros de arte, la de los aeropuertos, la de los palacios de congresos, la de los complejos olímpicos, la de las universidades, la de las líneas de AVE…-, que algunas de ellas acabarán estallándonos en la cara por más que la vieja política mire para otro lado.

Ya nos ha estallado la de las autopistas de peaje. Crucemos los dedos con las otras.

El PSOE, en manos de Rajoy

Lejos de calmar las agitadas aguas internas del PSOE, el anuncio de Javier Fernández, presidente de la gestora, de que el congreso del partido se celebrará “antes del verano” las ha revuelto aún más, sobre todo entre los críticos.

Ciudadanos hará su congreso el primer fin de semana de febrero de 2017. Tanto PP como Podemos, durante el fin de semana siguiente, el segundo de febrero. Y el PSOE, el partido más necesitado de una profunda puesta a punto de su proyecto -puesto que está sin lider, sin propuesta renovada a la sociedad española, con su élite dividida tras un golpe interno bordeando la legalidad, con una parte de la élite divorciada de las bases y con reciente competidores muy fuertes tanto a su derecha, Ciudadanos, como a su izquierda, Podemos- lo deja para “antes de verano”, sin fecha ni concreción.

-Nuestro proceso de congresos no es solo por el nacional, el de febrero, sino por los autonómicos que vienes después y los provinciales más tarde, y tenemos que tener todo acabado antes del 3 de mayo -me dice un alto cargo interno del PP.

-¿Y por qué el 3 de mayo?

-Porque a partir de esa fecha, Rajoy puede disolver las Cortes y convocar elecciones. Es improbable que lo haga, pero tenemos que tener todo a punto en el partido por si acaso.

El PP, en suma, no quiere tener la casa sin organizar por si su propio líder, Rajoy, toma una decisión política tan relevante como es meternos a todos en un nuevo proceso electoral… y el que dice ser su principal opositor, el PSOE, se pone voluntariamente en manos de Rajoy, que si disuelve Cortes y convoca elecciones en mayo podría reducir a escombros el agrietado edificio del PSOE antes de que empezara la restauración.

¿Por qué aplaza a antes de verano el PSOE sus emergencias? ¿A qué responde esa estrategia de la gestora? ¿Qui prodest?

 

El macropuente nos cuesta casi el 0,2% de nuestro PIB

Estamos en la semana más rara del año. Lunes, miércoles y viernes, laborables. Martes y jueves, festivos. Y en muchas empresas, toda la semana festiva: un macropuente que paraliza la actividad y le cuesta a la economía española, según diversos expertos, unos 2.000 millones de euros.

2.000 millones no es una bagatela, equivale a casi el 0,2% de nuestro PIB anual. El macropuente nos va a suponer, por tanto, casi dos décimas de punto porcentual de nuestra riqueza.

Hace cinco años, el 19 de diciembre de 2011, en su primer debate de investidura tras ganar las elecciones de noviembre, Mariano Rajoy se comprometió desde la tribuna del Congreso de los Diputados a “racionalizar” el calendario laboral reduciendo los puentes. Concretó incluso cómo se haría: se trasladarían las fiestas que cayeran entre semana al lunes más cercano, «con la excepción de aquellas fechas de mayor arraigo social». Impacto en la opinión pública, portadas en la prensa impresa y online y tema de apertura en los telediarios, alguna resistencia en sectores de la Iglesia, debate ciudadano y en los sindicatos y en la patronal…

Hubo incluso un pacto rápido entre CEOE, CC OO y UGT, firmado apenas tres semanas después, el 9 de enero de 2012, por el que ese año se desplazarían a un lunes tres fiestas muy concretas: el 15 de agosto, que caía en miércoles; el 1 de noviembre, en jueves; y el 6 de diciembre, también en jueves. No fue así. No se movieron esos festivos, no se volvió a hablar del asunto. Ni patronal ni sindicatos ni Gobierno ni oposición explicaron en público por qué razón se paralizó todo el proyecto.

Cinco años después, seguimos como estábamos, sin “racionalizar” el calendario laboral y sin visos de que puentes y macropuentes vayan a dejar de ser un palo en la rueda de nuestra economía.

También entre los consumidores hay dos Españas

Buena noticia: el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) subió en noviembre, y bastante: 8,7 puntos (el indicador tiene en total 200) en solo un mes. Mala noticia: aun así, el Indicador no llega al aprobado.

Como os he comentado aquí en otras ocasiones, el ICC es un interesantísimo estudio, da mucha información sobre lo que podríamos llamar tono muscular de uno de los grandes pilares de nuestra economía: el consumo. Es un indicador mensual, lo elabora el CIS desde 2011, antes lo hacía el Instituto de Crédito Oficial. Está basado en unas 1.500 entrevistas (1.510 en el que se ha conocido hoy, realizadas entre el 15 y el 18 de noviembre; o sea, con Mariano Rajoy ya investido de nuevo presidente y anunciado su nuevo Gobierno).

Como os anticipaba antes, es un indicador de 200 puntos. Entre 0 y 100 puntos indica que los ciudadanos tiene una percepción desfavorable sobre cómo va la economía y el consumo; entre 100 y 200, una percepción favorable. Se compone, en realidad, de dos subindicadores: uno pregunta sobre la situación actual y otro sobre las expectativas para el futuro. Pues bien: el indicador general se ha situado en 99,4 puntos, al borde del aprobado; el Indicador de Situación Actual está en 88,25, muy por debajo del aprobado; y el Indicador de Expectativas muy por encima, en 110,2. Dicho de otro modo: los consumidores españoles ven mal las cosas a día de hoy, pero creen que van a mejorar bastante en el futuro.

Las tripas del ICC, como de muchos otros estudios del CIS, se pueden explorar en el sitio web del organismo oficial. Si hoy nos fijamos en los distintos consumidores en función de a quién votaron en las últimas elecciones generales, veremos que hay una profunda división de opiniones entre cómo ven las cosas los votantes de PP y Ciudadanos, por un lado, y los de PSOE y Unidos Podemos por otro.

Ahí van algunos detalles. La pregunta 3 dice así:

¿Considera Ud. que la situación económica actual de su hogar es mejor o peor que hace seis meses?

En el total de los entrevistados, el 12,5% responde que mejor, el 52,8% que igual y el 24,4% que peor. Pero hay grandes diferencias respecto a esas medias si miramos por votantes. Entre los votantes del PP, los que dicen que es mejor suben al 15,8% y los que lo ven peor bajan al 18,4%; y entre los de Ciudadanos, también más optimistas, aunque no tanto: el 13,1% contesta que mejor y el 20,0% que peor. En el otro lado del arco ideológico sale un retrato menos risueño: sólo el 6,8% de los votantes del PSOE y el 8,7% de los de Unidos Podemos dicen que en su hogar la situación es mejor, y el 26,4% de los del PSOE y el 29,5% de los de Unidos Podemos creen que están peor.

Otras pregunta, la 7, dice así:

¿Considera Ud. que la situación en España para encontrar/mejorar un puesto de trabajo es mejor o peor que hace seis meses?

Las diferencias son aún más profundas. En el total de los entrevistados, el 23,2% responde que mejor, el 39,4% que igual y el 33,5% que peor. Por votantes, entre los del PP son el 41,5% los que contestan que mejor, y solo el 20,1% que peor. Entre los de Ciudadanos también más optimismo, pero no tanto: 28,5% dice que mejor y 22,3% que peor. Al otro lado, sólo el 12,4% de los del PSOE y el 14,1% de los de Unidos Podemos contestan que mejor, mientras que un altísimo 47%, en ambos casos, dice que peor.

Una pregunta más para completar el cuadro. La 8, que dice así:

En definitiva y teniendo en cuenta todo lo anterior, ¿considera Ud. que la situación actual de la economía española es mejor o peor que hace seis meses?

En las medias totales, el 23,4% cree que mejor, el 38,7% que igual y el 35,6% que peor. Por votantes, gran diferencia entre los de PP (41,9% mejor y 21,4% peor) y los de Ciudadanos (32,3% mejor y 23,1% peor), por un lado, y los de PSOE (15,0% mejor y 43,6% peor) y Unidos Podemos (9,4% mejor y 49,7% peor), por otro.

En conclusión, también en esto hay dos Españas, o al menos dos maneras de ver la situación económica y del consumo muy diferentes.