El paro y el empleo a agosto, en datos clave

02 septiembre 2014

Los 12 grandes temas políticos del nuevo curso

01 septiembre 2014

Todos los cursos acaban siéndolo, pero hoy arrancamos uno de los que, a priori, se presentan más intensos políticamente. Estos son los asuntos más relevantes con los que nos vamos a encontrar los ciudadanos y los políticos:
1- La recuperación (o no) de la economía. Desde hace unos meses, algunos indicadores apuntan a que España está saliendo de la crisis: evolución positiva del PIB, aumento del número de puestos de trabajo, subida de la confianza de los consumidores, buena temporada turística… Pero al mismo tiempo, otros se deterioran: el déficit comercial aumenta, nuestras exportaciones se frenan, el número total de horas trabajadas cae, las desigualdades salariales se acentúan…. Y además, surgen nuevas incertidumbres, como la atonía de la zona euro y de sus dos principales economías -en el segundo trimestre de este año, el PIB de Francia estaba plano (0%) y el de Alemania decrecía (-0,2%)- y el aumento del nubarrón de la deflación sobre la nuestra, con sus nefasta consecuencias si se confirmara.
2- Las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2015. En las anteriores, en mayo de 2011, el PP logró la mayor cota de poder de su historia. Ahora, el desgaste de Mariano Rajoy en el Gobierno central, los recortes y algunas nefastas gestiones locales y regionales le pasarán factura, según las encuestas, y darán una oportunidad a otras formaciones. La polémica reforma electoral municipal que desde hace varias semanas apunta Rajoy –sin dar detalles- pretende paliar esos daños al PP.
3- Cataluña. A poco más de dos meses de la fecha fijada por la Generalitat de Artur Mas para la consulta soberanista, prevista para el 9 de noviembre, el choque de trenes parece inevitable, pero quizás no sea tan cruento como se temía antes del verano. El mayor o menor éxito de movilización en la Diada -la próxima semana- será un termómetro del estado de salud del proyecto soberanista. Después, el Parlament catalán aprobará la Ley de Consultas, el Tribunal Constitucional la bloqueará… y Artur Mas –debilitado en las últimas semanas por el caso Pujol y por las discrepancias no sólo con sus socios de Unió, sino también dentro de su partido, Convergència- decidirá si el 9 de noviembre saca las urnas a la calle, como le exige ERC, o si no lo hace y cambia de estrategia: para aguantar su legislatura acercándose a los socialistas y a su proyecto de España federal o para convocar unas elecciones pebliscitarias.
4- Último año de la legislatura Rajoy, al que llega sin hacer catarsis tras el desastre electoral del PP en las europeas (26,06% de los votos, frente al 42,7% en las europeas de 2009 y el 44,62%% en las generales de 2011), con todos los ministros y él mismo mal considerados por los ciudadanos (ninguno llega a una nota de 3 puntos, del 0 al 10, en el Barómetro del CIS) y con las encuestas dándole al PP unos 15 puntos menos que los que obtuvo en las generales de noviembre de 2011. Lo que finalmente haga Rajoy en los próximos meses con algunos asuntos políticos candentes (gestión de la economía, Cataluña, ley del aborto, ley de seguridad ciudadana, reforma fiscal, reforma electoral municipal, aforados, medidas anticorrupción y de regeneración democrática, reforma constitucional…) acentuarán o atenuarán esa desafección de los ciudadanos al PP.
5- El nuevo PSOE de Pedro Sánchez. Tras la debacle electoral de las europeas de mayo pasado (23% de los votos, el peor resultado de su historia), el PSOE tiene un nuevo líder elegido directamente por los militantes. Durante el curso, veremos si además tiene nuevas propuestas que le permitan recuperar el apoyo de la ciudadanía y mantenerse como el partido hegemónico de la izquierda, en un escenario muy convulso tras la eclosión de Podemos.
6- La consolidación (o no) de Podemos. En las europeas de hace 3 meses, logró contra todo pronóstico casi el 8% de los votos, y ahora algunas encuestas le adjudican más del 20%. Ha logrado capitalizar el descontento y la indignación ciudadana por los recortes de la crisis económica, la corrupción, la crisis institucional, la insensibilidad de las elites (“la casta”) ante la desigualdad creciente, la degeneración democrática… Ahora, este otoño, la formación que lidera Pablo Iglesias decidirá cómo se organiza internamente y si concurre sola o asociada con otras fuerzas de izquierda al ciclo electoral que se abre en mayo de 2015. De su acierto en esos procesos (y de qué hagan o no hagan sus vecinos de IU y del nuevo PSOE) dependerá en gran parte su futuro.
7- La nueva IU, que tras la eclosión de Podemos parece que afronta un relevo generacional y probablemente una nueva estrategia de alianzas, encomendada al joven diputado Alberto Garzón.
8- La consolidación (o no) del nuevo centro político. En las últimas europeas, el bipartidismo se resquebrajaba no sólo por deméritos de PP y de PSOE y por el surgimiento de Podemos sino también porque dos partidos de centroderecha muy cercanos en ideología y en propuestas y relativamente nuevos en el escenario, sumaban casi el 10% de los votos: UPyD el 6,5% y Ciudadanos el 3,16%. Si acaban sumando fuerzas para las próximas elecciones, como algunos desde dentro de uno y otro proponen, le disputarán votos tanto a PP como a PSOE y su papel puede ser decisivo en acuerdos de gobierno municipales o autonómicos.
9- La corrupción: PP. La investigación judicial de los casos Bárcenas y Gürtel aún está abierta, y puede deparar nuevos sobresaltos a la cúpula del Partido Popular.
10- La corrupción: PSOE. La investigación judicial de los ERE en Andalucía también sigue aún abierta, y la de los cursos de formación no ha hecho más que comenzar. Ambos pueden salpicar muy arriba a exaltos dirigentes socialistas como Chaves y Griñán y comprometer políticamente a la estrella emergente del pasado curso, Susana Díaz.
11- La corrupción: CiU. Hace apenas un mes, Jordi Pujol, 23 años presidente de la Generalitat catalana y una de las grandes figuras de la transición política, confesaba que ha sido evasor fiscal durante los últimos 34 años. La investigación policial, administrativa y fiscal –y quizás también la política- determinarán si la fortuna que Pujol y su familia tienen fuera de España es solo fruto de una herencia, como él dice, o si también se nutrió de prácticas corruptas durante los años de Gobierno de CiU en la Generalitat.
Y 12- Felipe VI. Comenzó reinado al final del curso pasado abogando por “una monarquía renovada para un tiempo nuevo”, y hablando de transparencia, integridad, honestidad, cercanía a los ciudadanos… En los próximos meses veremos si esas palabras se convierten en medidas concretas y si se asienta o no entre los ciudadanos el incipiente debate Monarquía/República que la sucesión desencadenó durante unos días de junio pasado.

El nubarrón de la deflación aumenta

28 agosto 2014

El riesgo de entrar en deflación, que se cierne sobre la economía española desde hace ya unos meses, se ha agravado esta mañana. El Índice de Precios de Consumo (IPC) ha caído un 0,5% en agosto, en términos interanuales, según ha anunciado el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es la segunda tasa negativa consecutiva tras el -0,3% en julio, y la cuarta vez que nos pasa en los últimos once meses. Las anteriores, en marzo (-0,1%) y en octubre del 2013 (también -0,1%). Esta cuarta caída de hoy es más grave, por más profunda y porque se produce de forma consecutiva a la de julio.
A primera vista, que el conjunto de bienes y servicios cuyos precios mide el INE sean hoy un 0,5% más baratos que hace un año parece una buena noticia económica. Al menos para el consumidor. Pero no es así. Si los precios siguen cayendo y entramos en deflación -que técnicamente se produce cuando la caída se prolonga durante al menos dos semestres-, se desencadena una malvada espiral, un círculo vicioso en la economía. Se produce así, paso a paso:
- Como los precios caen y el consumidor lo ve, aplaza algunas de sus compras esperando hacerlas en el futuro más baratas, sobre todo en bienes duraderos (casas, coches, electrodomésticos, etc)…
- Las ventas de muchos bienes y productos disminuyen…
- Las empresas ven cómo se reducen sus ventas y sus beneficios, y reaccionan bajando aún más los precios y reduciendo producción, inversiones y empleo…
- El paro aumenta…
- y, con menos gente trabajando, el consumo continúa cayendo.
Es una pescadilla que se muerde la cola.
¿Y qué se puede hacer para evitarla? Recortar los tipos de interés, el precio del dinero, para fomentar así el consumo. Dos problemas:
Uno. Las decisiones monetarias -los tipos de interés- ya no se toman en cada país para cada economía nacional, sino que las fija el Banco Central Europeo (BCE) para el conjunto de la zona euro. Y en esta, el IPC interanual estaba en julio en un +0,4% -es decir, no se atisbaba un riesgo de deflación- y en sus dos principales potencias económicas aún más alto: Alemania, en +0,8%; Francia, en +0,6%.
Dos. El BCE ya bajó los tipos de interés hace muy poco. Y mucho, a un mínimo histórico: el 0,15%. No hay mucho margen para nuevas bajadas, ni político ni técnico.
Pero no cunda aún el pánico. Como os adelantaba antes, una economía entra en deflación cuando encadena dos semestres seguidos con bajada generalizada de precios. España sólo lleva dos meses. El nubarrón está ahí, y está creciendo -según hemos sabido esta mañana-, pero, si de verdad la economía se recupera y repunta el consumo, la negra nube acabará disolviéndose.

Muchísimos turistas extranjeros, pero de media gastan menos

27 agosto 2014

La temporada turística va bien, incluso muy bien en algunos aspectos, y parece que va a compensar cierta fatiga que se advierte en nuestro sector exterior en las exportaciones, debido al parón de algunos de nuestros principales países clientes.
La semana pasada supimos que, en los primeros siete meses de este año, España recibió 36,3 millones de turistas extranjeros, que es récord histórico y un 7% más que en el mismo periodo de 2013. Esta mañana, otro dato muy positivo: en esos mismos siete meses, ese aluvión de turistas extranjeros se gastó en España un dineral, 34.497 millones de euros, también un 7% más que en el mismo período de 2013.
La letra pequeña del informe de esta mañana, sin embargo, tiene algún matiz inquietante. Da la impresión de que en algunas zonas se está deteriorando el perfil medio -al menos como consumidor- de parte de los turistas que recibimos. Veamos el detalle los últimos datos, los del mes de julio:
- 104 euros/día de media. Es lo que gastó de media el mes pasado cada turista que nos visitó.
- Es un 1,3% menos que en julio de 2013.
- Empeoran mucho británicos, alemanes, nórdicos… Entre algunas nacionalidades que nos aportan millones de turistas, la caída es incluso mayor: cada británico gastó de media 94 euros al día, un 6,2% menos que en julio de 2013; cada alemán, también 94 euros de media al día, un 4,9% menos. El gasto medio de los franceses cae muy poco, un 0,1%, pero es sólo de 74 euros al día. Cada nórdico gasta mucho: 117 euros al día de media… pero es un 5,5% menos que lo que gastaba hace un año.
- Baleares, donde más cae el gasto. Las caídas del gasto medio no son homogéneas en las distintas zonas turísticas, lo que indica que no estamos solo ante un fenómeno de moderación o de leve caída de los precios generales en España. En Cataluña, por ejemplo, el gasto medio de cada turista al día fue en julio de 108 euros, pero sube el 6% en un año. En la Comunidad de Madrid es muy alto, 165 euros al día, pero cae un 3%. En Baleares, gasto aún alto -118 euros-, pero cae muchísimo: un 8,9% en solo un año. Y en Comunidad Valenciana, muy bajo y aun así continúa cayendo: 73 euros de media… y -4% que hace un año.
- ¿Solo en julio? Esa es la duda. Por lo general, en los meses de verano llega a España el turista más popular, más barato. Pero incluso entre los datos acumulados de los siete meses transcurridos de 2014 se advierten caídas: gasto medio de los franceses, -4,1%; de los nórdicos, -2%; de los británicos, -0,6%…

Tuits políticos del último mes

26 agosto 2014

21 tuits recientes

27 julio 2014

El capital erótico, factor diferencial de Pedro Sánchez

26 julio 2014

Hace apenas cuatro años, en 2010, la socióloga británica Catherine Hakim, profesora de la London School of Economics, levantó una pequeña polémica entre sus colegas con un artículo provocador que luego se convirtió en un libro. Afirmaba en él que, a los capitales tradicionales de que dispone cada persona (el capital económico, el capital cultural -la formación- y el capital social -las relaciones, la agenda-), había que añadir uno nuevo y muy valioso: el capital erótico. Era este, según Hakim, una suma de atractivo físico, don de gentes, vitalidad, saber vestirse bien, encanto, alta capacidad de empatía y… atractivo sexual.
Quien tiene capital erótico, venía a decir la autora de la teoría, tiene más posibilidades de éxito en su vida profesional y personal, y especialmente ante el otro sexo. “El capital erótico debería usarse sin sentimiento de culpa”, afirmaba Hakim, aplicándolo a las mujeres, lo que le costó algunas críticas feministas. Pero no sólo hablaba de mujeres. También de política: “El presidente Barack Obama tiene muchas facultades, y es una persona inteligente, sumamente formada, pero es probable que el hecho de ser guapo y delgado, estar en buena forma física y vestir bien le ayudase a convertirse en el primer hombre de raza negra elegido presidente de Estados Unidos, sobre todo cuando su mujer, Michelle, también cumple todos, absolutamente todos los requisitos”, escribía Hakim.
Al desde hoy nuevo líder del PSOE, Pedro Sánchez, lo llaman Pedro el Guapo algunos correligionarios desde hace ya muchos años. Al principio lo decían, por lo general, para despreciarlo. “Mucha fachada y no sabemos si algo en la cabeza”, oí comentar sobre él hace muchísimo, cuando desempeñaba funciones secundarias en el Ayuntamiento de Madrid y en la sede central socialista (y Hakim no había formulado aún su tesis).
Más recientemente, el atractivo físico de Sánchez comenzó a preocupar a sus adversarios políticos internos. En febrero pasado, cuando apenas se hablaba de él en los medios, pero ya se sabía entre algunos iniciados que andaba recorriendo agrupaciones socialistas de toda España en busca de apoyos para presentarse a las primarias, me comentaba una vieja gloria socialista, partidario de otro precandidato: “Sánchez tiene mucho tirón entre las mujeres”. Y lo decía contrariado (y probablemente, sin haber leído a Hakim).
Con “hechuras de galán” -como decía una crónica-, 1,90 de estatura, exjugador de baloncesto, sonrisa fácil y empatía personal… Ignoro cuántos de los 45.000 avales y más de 62.000 votos que consiguió en el reciente proceso interno del PSOE para buscar nuevo secretario general se los debe Sánchez a su capital erótico. Gente cercana a él cree que bastantes, y ahora no lo consideran un activo vergonzante, me consta. Hay incluso quien se ocupa de recordar ahora que ese fue uno de los factores de éxito electoral de otro secretario general que llegó a presidente del Gobierno, al que en algunos mítines de finales de los setenta y comienzos de los ochenta algunas asistentes le tiraban bragas al escenario al grito de “¡Queremos un hijo tuyo, Felipe!”. Era Felipe González.
Sea como fuere, en las próximas primarias del PSOE (si las hay) y en las próximas elecciones generales -si Pedro Sánchez es el candidato socialista- habrá que calibrar las posibilidades de Sánchez a la luz de la tesis de Hakim. Tanto sus rivales internos como Pedro Arriola, el superasesor electoral del PP y de Rajoy, ya deben de estar haciendo cálculos.

Primavera-verano en el campo, en tuitfotos

25 julio 2014

La EPA, al detalle

24 julio 2014

Publicidad institucional: aún pesebre y trabuco

17 julio 2014

Dinero público poco o nada transparente, políticos que con él tejen su imagen pública y sus apoyos mediáticos. Y, en juego, derechos ciudadanos y la credibilidad e independencia de los medios de comunicación y de los periodistas, que con demasiada frecuencia miramos para otro lado cuando se trata de lo nuestro.
‘Publicidad institucional: aún pesebre y trabuco’. Un artículo que he escrito para Cuadernos de Periodistas, la revista de análisis de nuestra profesión de la Asociación de la Prensa de Madrid.