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¡Que paren las máquinas! ¡Que paren las máquinas!

¡Que paren las máquinas! El director de 20 minutos y de 20minutos.es cuenta, entre otras cosas, algunas interioridades del diario

Cómo ha cambiado todo en lo que va de siglo… y lo que le queda

Hoy hemos publicado y repartido un número muy especial de 20minutos, un Extra con el que conmemoramos el XV Aniversario de nuestro periódico. Se titula ‘Así éramos, así somos. Cómo ha cambiado todo en lo que va de siglo’. Es un proyecto periodístico muy ambicioso, en el que hemos trabajado varios meses: un repaso a todos los cambios sociales, políticos, económicos, institucionales, tecnológicos, de vida cotidiana, etc. que se han producido en los últimos 15 años, relatados mediante entrevistas, reportajes, informes, artículos de firma, gráficos, fotos…
En la página 3 del Extra, este artículo mío de presentación:

Cómo ha cambiado todo en lo que va de siglo… y lo que le queda
Arsenio Escolar

Los diarios son uno de los productos de vida más efímera jamás inventados. Tienen una fecha de caducidad corta, rapidísima, inminente, inmediata. Cada edición y cada número nacen, crecen, se difunden y mueren en muy breve lapso de tiempo. Los diarios impresos, en apenas un día. Los diarios online, en unas pocas horas. En el breve intervalo en que la mayor parte de sus contenidos se quedan viejos, por archisabidos o por cambiantes.
Pero esa regla general tiene excepciones. Tienes en las manos una de ellas. Aspiramos a que este número extra de 20minutos –conmemorativo del decimoquinto aniversario de nuestro periódico, que nació en el año 2000– lo puedas leer o consultar hoy, pero también mañana, y el próximo mes, y el siguiente, y quizás también el próximo año. Creemos que lo guardarás porque vas a ver que es menos perecedero de lo habitual y que incluye reportajes, artículos, entrevistas, fotografías, gráficos, anuncios… que aún serán interesantes cuando un día lejano lo encuentres en una mudanza de casa o en una revisión de tu escritorio. Es un periódico, un producto periodístico, pero lo hemos concebido y afrontado con la pretensión de permanencia y de perdurabilidad de un libro, de un ensayo. Si la velocidad de los cambios que en él os relatamos no acelera de nuevo, claro…

Los smartphones, las redes sociales, las apps, la geolocalización, los selfies, los memes, los fakes, el euro, el bitcoin, el e-commerce masivo, los outlets, el dating, el crowdfunding, la telerrealidad (y la telebasura), la nube, el low cost, los drones, el running, el cigarrillo electrónico, la comida deconstruida, el coche sin conductor, la globalización… YouTube, Facebook, Spotify, Skype, WhatsApp, Twitter, Instagram, Dropbox, Periscope, Uber… Todo esto era aún muy incipiente o ni siquiera existía hace 15 años, cuando nació este diario, y hoy son conceptos, herramientas o hábitos cotidianos que se han convertido en fundamentales en nuestra vida. Sin algunos de ellos, no sabríamos vivir. La mayoría son hijos de la revolución tecnológica iniciada a finales del siglo pasado, que ha cambiado tanto nuestro hábitat y nuestra vida que nos ha cambiado radicalmente a nosotros mismos.

Desde que el hombre existe sobre la Tierra, muchas generaciones se han considerado centrales, claves en la evolución de la humanidad, protagonistas de un momento histórico muy especial. Las nuestras, las generaciones actuales, con motivos más que sobrados. Todo está cambiando, y a un ritmo vertiginoso.

‘Así éramos, así somos. Cómo ha cambiado todo en lo que va de siglo’ es, precisamente, el título que le hemos dado a este número extraordinario que publicamos hoy. Es un repaso a todos los cambios sociales, políticos, económicos, culturales, institucionales, tecnológicos, de ocio, de vida cotidiana, etc. que se han producido durante los últimos 15 años en la vida pública y en la privada, en lo grande y en lo pequeño, en lo importante y en lo interesante…

Otros periodos de cambios intensos en la civilización, otros cambios de hábitat y de modos de vida, otros picos de desarrollo intenso han traído después largos periodos valle en los que la historia se ralentizaba y pasaba a desenvolverse casi en cámara lenta. Ahora ya no. Da la impresión de que hemos entrado en un territorio de picos consecutivos, sin valle en medio. Casi en la disrrupción permanente. El tren en que vamos no solo no se para ni se vislumbra para él una estación final, sino que incluso acelera más cada vez y se abre a sí mismo continuamente vías nuevas e inesperadas.

Los smartphones, las redes sociales, las apps, el crowdfunding, la nube, el coche sin conductor… YouTube, Facebook, Skype, WhatsApp, Twitter… Nada de esto existía hace 15 años. ¿Te imaginas cuántas cosas nuevas van a surgir en los próximos 15 que nos van a volver a cambiar el hábitat y la vida, lo grande y lo pequeño, lo público y lo privado, lo importante y lo interesante? En los próximos 15, o quizás antes: en los próximos cinco años, o en los dos próximos.

Estaba yo equivocado cuando arriba te decía que este número extra de 20minutos tiene un cierto afán de perdurabilidad, de permanencia. Léetelo hoy mismo, antes de que se queden viejos y superados los cambios que relata.

Si te has perdido el Extra en su versión impresa, aquí tienes el pdf, y aquí el microsite online con todos sus contenidos.

Rajoy ya se ha comido casi la mitad de la hucha de las pensiones

Ayer jueves anunciaba a bombo y platillo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, muy ufano, que la economía española va tan bien, que el PIB se dispara tan pujante y que la recaudación de las arcas públicas crece tanto que había decidido adelantar a ya mismo, a antes de las elecciones generales, la rebaja del IRPF prevista inicialmente para enero de 2016, y que el adelanto suponía meterle unos 1.500 millones de euros en el bolsillo a los contribuyentes.
Pocas horas antes y casi de tapadillo -casi a las 10 de la noche del miércoles, quizás para que la noticia no entrara en los telediarios y malamente en el cierre de los diarios impresos- el Ministerio de Empleo y Seguridad Social del Gobierno de Mariano Rajoy anunciaba que había metido la mano de nuevo en la caja, en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social -la conocida “hucha de las pensiones”-, y se había llevado 3.750 millones para pagar la extra de julio a los pensionistas porque no tenía dinero suficiente para hacerlo con la tesorería normal de la Seguridad Social.
Esta es la sexta vez en tres años y medio que el Gobierno de Rajoy echa mano de la hucha que heredó llena con los ahorros de los cotizantes a la Seguridad Social durante los Gobiernos anteriores. Ya se ha llevado, tacita a tacita, nada menos que 37.700 millones de la hucha principal más otros 5.350 millones de los excedentes de las mutuas de accidentes laborales. Total, 43.000 millones de euros.
Cuando llegó a la Moncloa, además de la famosa “herencia recibida” de Zapatero de mucho déficit público y otros desajustes, Rajoy heredó también una hucha de las pensiones que tenía entonces 66.815 millones de euros, récord histórico del Fondo de Reserva. Hoy, tras meterle mano anteayer por sexta vez, ya la ha bajado a 39.520 millones, casi a la mitad.
Como diría el propio Rajoy, este es un Gobierno serio que con una mano le da -y hace ostentación de ello- 1.500 millones al contribuyente (y en breve plazo elector) y con la otra le quita a hurtadillas 43.000 millones pellizco a pellizco.

Agridulces datos del paro al detalle

Grecia no para de parpadear

Un día de abril de 1985, Coca Cola anunciaba que, casi 100 años después de la invención de la fórmula de su bebida por el farmacéutico John Pemberton, la multinacional había decidido introducir “cambios cualitativos” en esa fórmula secreta para hacer el famoso jarabe un poco más dulce. Al día siguiente, su rival Pepsi-Cola ponía un gran anuncio en la prensa de Estados Unidos que sólo decía esto: “After 87 years of going at it eyeball to eyeball, the other guy just blinked”. Es decir: “Después de 87 años de mirarnos fijamente a los ojos, el otro parpadea”.
Mirarse a los ojos fijamente sin ni siquiera parpadear, esperando que la otra parte lo haga primero -o, lo que es lo mismo, no mover ficha y esperar a que el otro lo haga-, ha sido una de las técnicas más habituales en todo tipo de mesas de negociación, transacción, convenio, trato, acuerdo, contrato…
Lo sorprendente es lo contrario. Lo sorprendente es parpadear mucho y mover continuamente ficha, como está haciendo estos días el Gobierno griego de Alexis Tsipras en su negociación con la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
No sé qué objeto tiene tanto movimiento, tanto parpadeo en distintas direcciones. ¿Le saldrá bien? ¿Logrará algo que hoy no tiene, sea que le aflojen alguno de los dogales o que los griegos le respalden aunque no se lo aflojen?

Manu Leguineche, periodista y también literato

Un curso de verano de la UNED reivindica estos días en Guadalajara la figura de Manu Leguineche (Arrazua, Vizcaya, 1941 – Madrid, 2014) no sólo como periodista, en lo que ya está muy reconocido aunque no todo lo que Manu sin duda merece, sino también como literato.
El programa, de tres días y organizado por Pedro Aguilar, es muy ambicioso. Intervenimos una veintena de personas que tratamos al jefe de la tribu en diferentes épocas de su vida y le conocimos bien en algunas de sus muchas facetas.
Ya os conté aquí que, como muchos colegas de mi generación, le debo en buena parte a Manu mi vocación periodística. Sus crónicas y reportajes de los años sesenta y setenta desde zonas de conflicto -Vietnam, Irán, Suráfrica…- o libros como La tribu, sobre la caída de Francisco Macías en Guinea, o El viaje más corto o Los topos -este, con Jesús Torbado- multiplicaron en nosotros la pasión por nuestro oficio.
Poco imaginaba yo que muchos años después de aquellas primeras lecturas de Manu me iba a encontrar con él en un pequeño pueblo de Guadalajara, Cañizar, donde en los noventa me compré una casa de fin de semana y donde Manu llevaba ya diez años escribiendo sus libros en otra casa en el monte, El Tejar de la Mata, rodeado de encinas, robles, olivos, jabalíes y corzos.
Manu no era en Cañizar un intelectual aislado en su refugio. Participaba como el que más en la vida del pueblo, en las alegres rutinas de partidas de mus, jornadas de caza y meriendas o rondas de vinos (que allí los llaman reos) con la cuadrilla.
De esas rutinas cotidianas y de sus reflexiones en la casa del monte y de sus largas conversaciones con los paisanos nació en 1999 La felicidad de la tierra (Alfaguara), en mi opinión la mejor obra literaria de Manu Leguineche, y a la altura de algunas de las más altas cumbres en castellano de finales del siglo XX.
Quizás su carácter ecléctico -es un dietario, y un ensayo, y a veces una novela, y en ocasiones incluso una indagación filológica- haya sido la causa de que muchos lectores potenciales no repararan en ella. Os la recomiendo con entusiasmo. Si estáis seleccionando vuestros libros para las vacaciones, echad al cesto La felicidad de la tierra.

10 datos importantes para que puedas opinar mejor sobre Grecia

“Grecia debe poner algo de su parte”, decía ayer Mariano Rajoy. Lo cierto es que lo ha hecho. Lo cierto es que, con Gobiernos de distinto signo al frente del país, los griegos han puesto mucho de su parte en los últimos años para salir del grave atolladero al que les llevó, entre otras razones, la crisis global, su carácter de Estado financieramente casi fallido y un Gobierno de derechas, del partido Nueva Democracia, que durante años mintió gravemente a sus socios europeos.
Estas son algunas de las cosas que los griegos han hecho estos años -desde que a finales de 2009 se desata la crisis de su deuda soberana y en mayo de 2010 se aprueba su primer plan de rescate-, así como algunas de las consecuencias de las recetas económicas aplicadas por dictado de la Troika:
1. El PIB griego era en 2009 de 237.431 millones de euros. En 2014 había bajado a 179.081. Es una caída del 24,58%. Dicho de otro modo: el conjunto del país ha visto disiparse en cinco años casi una cuarta parte de su riqueza. (En España, en los tres años de la Guerra Civil 1936-1939, el PIB se redujo en menos del 7%).
2. El PIB por capita, o por habitante, ha caído un 23,1% en cinco años, al pasar de 21.200 euros en 2009 a 16.300 euros en 2014.
3. El paro, según la Autoridad Helena de Estadística, ha pasado del 9,3% en el primer trimestre de 2009 y el 11,7% en el primer trimestre de 2012 al 25,4% en el primer trimestre de 2015. El máximo histórico fue en el tercer trimestre de 2013, con el 27,9%.
4. El salario mínimo ha bajado un 16,4% en seis años (de 818 euros/mes en 2009 a 684 euros al comienzo de 2015, si bien el Gobierno de Syriza ha anunciado que lo subirá a 751 euros) y en un 20,8% en los cinco últimos años (de 863 euros/mes en 2010 a 684 en 2015).
5. Algunas pensiones han bajado hasta un 48%.
6. El número de funcionarios, que era altísimo (en torno a un millón, en un país con una población de unos 10,8 millones de habitantes), ha bajado en más de un 25%
7. La deuda pública ha oscilado poco en volumen, pero se ha disparado en porcentaje sobre PIB. En 2009, 301.002 millones de deuda, lo que suponía el 126,8% del PIB. En 2010, 330.291 millones de deuda, el 146% del PIB. Ahora, a mediados de 2015, unos 325.000 millones de euros, cerca del 180% del PIB.
8. El déficit público sí ha bajado, y mucho. Ha pasado del 15,20% en 2009 al 3,5% en 2014.
9. Las ayudas. Grecia ha recibido en estos años de planes de rescate unos 240.000 millones de euros de financiación exterior. ¿Y en qué se han empleado? El 11% se ha destinado a financiar las políticas del Gobierno. El 16%, a pagar los intereses de la deuda. El restante 73%, a pagar a bancos y a fondos de inversión privados.
y 10. Actualmente, más del 90% de la deuda griega está en manos públicas, sobre todo del Banco Central Europeo -BCE- (27.000 millones de euros), el Fondo Monetario Internacional -FMI- (24.000 millones) y especialmente el EFSF (142.000 millones), una especie de fondo monetario de la zona euro en el que cada país contribuye con un peso similar al que tienen en el BCE (ahí están los 26.000 millones en préstamos y avales que ha aportado España).

Grecia: ¿ruptura o negociación extrema?

Los datos son contundentes. Grecia es un Estado financieramente casi fallido. Hay mucho fraude fiscal. La recaudación de impuestos es muy baja. Tiene un sector público probablemente sobredimensionado. Su sector privado es pequeño y poco competitivo, fabrica pocos productos y servicios a gran escala, exporta poco. Su único bien exportable masivo es el turismo, pero incluso ahí tiene competidores –como Turquía, por ejemplo- que le limitan la capacidad de ingresos y su crecimiento. Además, tiene unos gastos militares excesivos -por la rivalidad histórica con Turquía, entre otros motivos-, entre los más altos sobre PIB de toda Europa. Y por último, tiene una deuda pública inmensa, de unos 325.000 millones de euros, cerca del 180% de su PIB.
¿Todo eso es nuevo, es obra del Gobierno de Syriza, que llegó al poder en enero pasado? No, en absoluto. Hace muchos años que la economía griega es así y hace muchos años que los socios de Grecia en la Unión Europea y los acreedores de la banca privada saben o deberían saber que eso es así. Es más, en parte es así porque ellos mismos lo fomentaron, lo toleraron o miraron adrede hacia otro lado.
Durante muchos años, con Gobiernos griegos sobre todo conservadores, Grecia engañó con sus estadísticas a la UE, ocultándole que su déficit público era muy superior al que le daba derecho a entrar en el club conforme a los criterios de Maastrich. En el fraude de datos, tuvieron los griegos un cooperador necesario, el banco norteamericano Goldman Sachs, que les diseñó complejos instrumentos financieros que escapaban a la vigilancia de los controladores del Eurostat. (Por cierto, uno de las cabezas pensantes y ejecutantes de aquellos mecanismos de Goldman Sachs para la Grecia mentirosa era Mario Draghi, exministro de Finanzas italiano y hoy presidente del Banco Central Europeo -BCE-…)
La fabulación era tan eficaz que los bancos privados alemanes y franceses prestaban a manos llenas a los griegos, al sector público y al privado. Todos sabían o debían saber que los fundamentales de la economía griega era como se describe en el primer párrafo de este artículo, pero todos seguían bailando en la misma fiesta.
Cuando en 2007 llega la recesión a buena parte de Occidente, el descarnado Estado griego financieramente casi fallido queda al descubierto y se ve obligado a pedir dos planes sucesivos de rescate. Ambos han sido patadas hacia adelante que suponían crecientes sacrificios para los griegos, sobre todo para la población más desfavorecida, sin que apenas se aliviaran pese a ello las cuentas públicas… La receta sólo ha funcionado… para los acreedores privados. En total, Grecia ha recibido estos años unos 240.000 millones de euros, de los que el 11% se ha destinado a financiar las políticas del Gobierno, un 16% a pagar los intereses de la deuda y el restante 73% a pagar a bancos y fondos de inversión privados.
En ambos planes de rescate, y en el que ahora se estaba prorrogando, ha fallado algo en el diagnóstico, ha faltado la constatación de una evidencia: Grecia no podrá pagar nunca una deuda que llega casi al 180% de su PIB. O hay una quita o una reestructuración de la deuda, y un plan de inversiones en el país impulsado por la UE que reactive el consumo y la confianza en el futuro, o su economía (cada vez más pequeña, pues los recortes han reducido un 20% el PIB en seis años) y su población no podrán con ese reto ni siquiera con sacrificios extremos.
El pulso entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la UE y el BCE por un lado y el Gobierno griego por otro ha llegado en los últimos días a un punto de tensión quizás ya irreversible. Hace apenas cuatro días, cuando el acuerdo parecía cercano, el FMI aprieta un poco más. El Gobierno griego de Alexis Tsipras, que ya había cedido bastante –y se encontraba con disensiones internas en la propia Syriza- y había cruzado varias líneas rojas autoimpuestas, considera que quieren humillarlo y anuncia el viernes a la otra parte que someterá el pacto a un referéndum en Grecia, al tiempo que pide una financiación extraordinaria de urgencia para estos días. El sábado, el Eurogrupo expulsa al ministro griego Varoufakis de la reunión prevista, el Parlamento griego aprueba el referéndum, para el 5 de julio, y el Gobierno anuncia a las claras que apoyará el no. El domingo, el BCE congela la financiación a los bancos griegos, y el Gobierno de Tsipras decreta para hoy lunes el corralito (limitaciones a la libre disposición de dinero) y cierra los bancos…
¿Estamos ante una ruptura definitiva y una inminente salida de Grecia del euro, ruptura que Tsipras quiere que sea bendecida por los griegos en referéndum, o de nuevo estamos ante una última maniobra extrema de negociación de Grecia para que la otra parte ceda algo que pueda vender al pueblo griego como una pequeña victoria de última hora?
La solución, en pocas horas -porque mañana, martes 30 de junio, acaba la prórroga del actual plan de rescate y acaba también el plazo que tiene Grecia para pagar al FMI créditos por 1.600 millones- o en pocos días, antes del domingo 5 de julio, fecha del referéndum griego.
Por cierto: el texto de la pregunta del referendum aún no se conoce.

Vuelve la especie del adelanto electoral

Vuelve a circular en Madrid la especie de que Rajoy adelanta las elecciones a finales de septiembre. Que por eso no hace cambios en el Gobierno. Que por eso los retoques en el PP han sido nombrar al director de campaña, Jorge Moragas, y apostar en Comunicación, por una cara nueva y muy televisiva, Pablo Casado, y apenas mover nada más dentro (Cospedal, Arenas) para evitar intrigas y cerrar filas.
En estas cosas, Mariano Rajoy es un enigma envuelto en un misterio. Nadie parece que sepa realmente en qué anda. Hay quien sostiene que el adelanto se debería, entre otras razones, a:
-Sorprender a los rivales lo menos preparados posible. Sobre todo a Ciudadanos, que está aún en su proceso de primarias, elaboración de programas y asentamiento de su expansión territorial.
-Confiar en que la economía arroje en las semanas inmediatamente anteriores a las urnas unos cuantos buenos datos: paro registrado bajando en agosto por muchos meses consecutivos, balance muy positivo de la temporada turística de verano, previsible índice de confianza del consumidor al alza, balance positivo de varios datos macroeconómicos respeto a la ‘herencia Zapatero’…
-Darles a los nuevos alcaldes o presidentes autonómicos de PSOE y de Podemos (o de plataformas ciudadanas) el menor tiempo posible de apuntarse algún éxito de gestión y de mostrar otras formas de hacer política.
-Complicarle las cosas a Artur Mas en su intento de convertir las elecciones catalanas anunciadas para el 27 de septiembre en un plebiscito independentista. Hay quien le ha advertido a Rajoy, además, de que si las generales son en noviembre, el nuevo Parlamento catalán salido de las elecciones del 27-S podría adoptar decisiones soberanistas difíciles de responder desde Madrid ya que para entonces se habrían convocado las generales para noviembre y el Gobierno estaría en funciones y en el Congreso y en el Senado no habría posibilidad de plenos ya que sólo estarían vigentes las diputaciones permanentes de cada Cámara.
¿La solución? ¿La decisión final y su anuncio? Quizás inmediatamente después de la Conferencia Política del PP que convocó Rajoy el pasado jueves y se celebrará el 11 y 12 de julio.

Cuatro candidatos a presidente del Gobierno

Mariano Rajoy el jueves pasado, con su anuncio vía plasma y suspense de la reestructuración interna en el PP para promocionar, entre otros, a Pablo Casado y a Jorge Moragas.
Pablo Iglesias el viernes, con el arranque en Cádiz, mochila a la espalda, de su gira por “los Ayuntamientos del cambio”, las ciudades con alcalde de Podemos o de movimientos alternativos apoyados por Podemos.
Pedro Sánchez ayer domingo, con su proclamación a la americana (traje oscuro, camisa blanca, corbata infrecuente, bandera enorme, su mujer en el escenario…) como candidato del PSOE a presidente del Gobierno.
Y Albert Rivera hoy lunes, con la presentación de su candidatura a las primarias en las que Ciudadanos elegirá a su candidato a la Presidencia del Gobierno.
La campaña electoral para las generales ya ha comenzado. Aún no se han apagado los ecos de las municipales y autonómicas del pasado 24 de mayo (de hecho, los nuevos gobiernos autonómicos están aún por formarse) y ya nos estamos metiendo en la batalla grande, la de la Moncloa.
Hace medio año, todo apuntaba a que pasábamos del bipartidismo al tetrapartidismo, de dos grandes partidos dominantes que sumaban incluso más del 80% de los votos, a cuatro partidos de entre el 15% y el 25% de los sufragios. El 24 de mayo corrigió un poco esa impresión. Era un tetrapartidismo, sí, pero con dos más grandes, PP y PSOE, y dos medianos, Podemos y Ciudadanos. Pero los pactos de Gobiernos municipales y regionales les han dado a estos dos últimos una importancia capital, y probablemente una expectativa de mejora de votos de cara a las generales de otoño.
Todo está muy abierto. Los cuatro jefes de filas (Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera) creen que tienen posibilidades de ser presidentes… o al menos vicepresidentes de un Gobierno de coalición.

Balance final de las municipales, en muchos datos contundentes

El lunes 25 de mayo por la tarde, 24 horas después de las elecciones del domingo 24, aún insistía Mariano Rajoy en que el Partido Popular había ganado las elecciones municipales. Era una verdad estadística, por el número total de votos y de concejales que el PP había conseguido. Pero era una mentira y un error políticos, según se comprobó anteayer sábado con la constitución de los ayuntamientos.
Unas elecciones las gana o las pierde quien gana o pierde poder respecto a la situación anterior, quien pasa a tener más o menos presupuesto público encomendado a su gestión, o más o menos población para la que administra lo público… Nadie ha perdido tanto en estos criterios como el partido de Rajoy.
El balance final municipal del 24 de mayo es muy elocuente, espigando algunos datos en 10 puntos clave:
1. PP tiene alcaldes en 19 de las 50 capitales de provincia. Hasta el sábado pasado los tenía en 36. Además, ha perdido 4 de las 10 ciudades más pobladas (Madrid, Valencia, Sevilla y Palma de Mallorca, cuyos presupuestos sumados superan los 6.500 millones de euros). Considerando sólo las 142 ciudades más pobladas, ha pasado de gobernar en 85 a hacerlo en 39, con lo que ha perdido el gobierno local de 11 millones de personas: sus administrados pasan de 16 millones a 5. Por si todo fuera poco, el cataclismo empuja hacia la jubilación política a toda una generación de líderes territoriales que han sido imbatibles durante dos décadas.
2. PSOE tiene alcaldes en 17 capitales de provincias, frente a las 9 que tenía anteriormente. Es, además, el partido que más ciudades gobierna entre las 142 más pobladas: 68 (frente a las 39 del PP). Y ha recuperado gran parte del llamado ‘cinturón rojo’ de Madrid, los grandes municipios que rodean la capital: Alcalá, Móstoles, Fuenlabrada, Leganés, Getafe… El punto débil de parte de este poder socialista es que se lo debe al apoyo en las investiduras de movimientos alternativos, más o menos ligados a Podemos, que previsiblemente será el gran rival del PSOE por el liderazgo de la izquierda en las elecciones generales del próximo otoño.
3. Podemos y los movimientos ciudadanos de izquierda se han hecho con el poder en tres de las cinco ciudades más pobladas (la primera, Madrid, 3.165.235 habitantes según el padrón de 2014; la segunda, Barcelona, 1.602.386; y la quinta, Zaragoza, 666.058). Si se le suman otras ciudades medias (A Coruña, 244.810: Badalona, 217.210; Cádiz, 121.739; Ferrol, 70.389…), más de 6 millones de personas van a contar con un alcalde de origen alternativo, no con un profesional de la política tradicional.
4. Ciudadanos no logra apenas Alcaldías significativas, sólo gobernará 2 de las 142 ciudades más pobladas, pero ha sido la llave de muchos gobiernos locales, sobre todo para el PP. Tras las generales de otoño, puede hacer valer esa condición para entrar a cogestionar algunos de ellos.
5. CiU fue la más votada el 24M en Cataluña, pero cedió muchos puntos y ha perdido su buque insignia municipal, la ciudad de Barcelona, una seria contrariedad en la estrategia soberanista de la formación.
6. ERC, que el 24M duplicó resultados en votos, obtiene también más poder municipal. No tanto en Alcaldías, pero sí en alianzas de apoyo o de Gobierno. Incluso transversales, como en la ciudad de Barcelona.
7. PNV se hace con la Alcaldía de las tres capitales vascas: Bilbao, San Sebastián y Vitoria.
8. EH Bildu consigue la Alcaldía de Pamplona. Es la primera vez que la izquierda abertzale alcanza el poder en una de las primeras instituciones navarras.
9. IU desaparece de algunos grandes ayuntamientos (por ejemplo, Madrid), le va mejor en aquellos donde se integró en movimientos ciudadanos (por ejemplo, Barcelona) y logra un éxito inesperado en Zamora, donde se hace con la Alcaldía.
Y 10. Compromís, también una formación relativamente nueva y nacida en parte de movimientos ciudadanos, crece con fuerza en todas las ciudades grande y medianas de la Comunitat Valencia, se hace con la pieza mayor -la Alcaldía de Valencia- y se perfila como un agente político central en las alianzas autonómicas y, previsiblemente, en las que se preparen para las generales.
El mapa del poder municipal, en fin, ha experimentado tal seísmo, que todo indica que hemos entrado en una Segunda Transición.