Las petroleras disparan sus márgenes un 31% en plena crisis

16 mayo 2013

Buena noticia: las gasolinas y gasóleos bajaron en torno a un 2% de media en España durante el mes de abril, según cálculos oficiales.
Noticia menos buena: esa bajada, del 2%, es inferior a las que han experimentado las cotizaciones internacionales de los carburantes en los mercados internacionales.
Malas noticias: las gasolinas y gasóleos bajan de precios sospechosamente los lunes, que es el día en que la Comisión Europea toman los datos para las estadísticas oficiales.
Malísimas noticias: el margen bruto medio de las petroleras españolas ha crecido en torno a un 13% en los gasóleos y a un 31% en las gasolinas en lo que va de año. Has leído bien, no es una errata: en torno a un 31% más de margen.
Y otra malísima noticia: en las comunidades donde no hay un impuesto autonómico a los carburantes, en realidad los precios suben como si lo hubiera, pero se lo llevara no las arcas públicas sino los gasolineros. Los datos son contundentes: País Vasco, Aragón y Rioja son las comunidades donde no hay ese impuesto autonómico, y también son las que tiene los precios más altos antes de impuestos. ¿Por qué será?
El mercado español de carburantes no funciona del todo bien, según abundantes indicios. No hay mucha competencia, apenas se compite. Y ese mal funcionamiento del mercado tiene consecuencias devastadoras para el bolsillo de los consumidores -particulares, profesionales e industria- y para el conjunto de la economía nacional. Es inadmisible que, en plena recesión y con la caída de la demanda y del consumo que la recesión supone, los márgenes brutos de un negocio suban un 31% en cuatro meses. El efecto dominó de esas subidas en otros sectores es demoledor. Esa mayor competitividad que se busca en muchos sectores, casi siempre por la vía de la reducción salarial de los trabajadores, se frustra por estas subidas.
Y el Gobierno, tan preocupado por otros asuntos –y por estos hace unos meses-… ¿tiene algo que comentar, algo que anunciar, algo que proponer?

Nuevos recortes, probablemente en breve

14 mayo 2013

Escenografía, la Comisión Europea. Producción y dirección escénica, Angela Merkel. Marioneta, Mariano Rajoy. Paganos de la función, todos nosotros.
Las autoridades formales europeas y quien en realidad gobierna la UE, es decir, Alemania, llevan unos días creando el escenario para los nuevos recortes en la economía española, para las eufemísticas reformas. Van ustedes bien, pero deberían ir más deprisa, nos dicen. La reforma laboral es buena, pero se ha quedado corta, sugieren. Prueben con el contrato único, dejan caer.
En realidad, el que en verdad manda ni sugiere ni comenta ni pide. Más bien exige. Primero nos apretaron con un calendario de reducción del déficit que mataba la economía, y ahora rectifican haciéndose los simpáticos y los comprensivos y con más de lo mismo. Os damos más plazo a cambio de más recortes. Lo tomas o lo dejas, y si no lo tomas ya verás lo que le pasa a tu prima de riesgo, de la que tanto presumes sin decirle a tus ciudadanos que si alguien tiene mérito en su mejora es el BCE.
Mariano Campeón Rajoy presume de reforma laboral, dice estar “muy satisfecho” de una norma con la que tenemos 6,2 millones de parados (casi un millón más con la nueva norma, ¡campeón!) y se jacta de que no la endurecerá aunque insista Bruselas. Ojalá, sería la primera vez que cumple su palabra en algo importante en casi año y medio como presidente del Gobierno.
Probablemente vienen nuevos viernes de dolores, de consejos de ministros con recortes duros disfrazados de reformas, de hachazos disimulados que mostrarán los sábados en el BOE toda su crudeza. En materia laboral, en impuestos, en pensiones, en servicios públicos, en funcionarios, en el sector público… Y nada me gustaría tanto como equivocarme.

¿Hacia dónde va la prensa?

10 mayo 2013

La Asociación Española de Editoriales de Publicaciones Periódicas (AEEPP), que es la mayor asociación de editores de prensa de España y de la que soy presidente, celebra hoy y mañana en Madrid su congreso anual, el VIII de su historia. He intervenido hace pocos minutos con esta conferencia.
Es un poco larga, pero espero que lleguéis hasta al final.


¿Hacia dónde vamos?

A finales del siglo pasado, coincidiendo con la eclosión de Internet, comenzó a extenderse entre los profesionales que nos dedicábamos a la prensa impresa cierto pesimismo. No tenemos futuro, decían algunos. Hubo incluso quien le puso fecha al punto final. El profesor Philip Meyer auguró que en 2043 desaparecería la prensa impresa. Tanto nos auto diagnosticamos nuestra propia muerte, y con tanta convicción y resignación lo hicimos, que renunciamos a ponerle remedio, a intentar siquiera algún tratamiento médico que la evitara.

Por fortuna, aquellos años del pesimismo parece que están remitiendo y los profetas del desastre han enmudecido un poco. Hasta el propio Meyer dice ahora que aún tenemos futuro. Y en mi opinión, lo tenemos. La prensa impresa puede aspirar a seguir existiendo cuando llegue el 2043 o cuando acabe este siglo.

Tenemos futuro, lo que ahora hay que hacer es trabajar duro para encontrarlo. Analizar, reflexionar, innovar. Someter a escrutinio todo lo que venimos haciendo hasta ahora, preguntarnos si tenemos que seguir haciéndolo igual, discernir entre las cosas que hacemos bien y que aún funcionan en este entorno que cambia a toda velocidad y aquellas otras cosas que son pura inercia del pasado. Adaptarnos al cambio, en suma.

La prensa impresa, en mi opinión, tiene futuro, pero la prensa impresa del futuro inmediato se parecerá poco a la actual. Solo sobrevivirá el que sepa adaptarse. Estamos viviendo un proceso de cambios que probablemente no ha hecho más que empezar. Estamos viviendo un proceso de cambios al que no se le ve el final, quizás porque no lo tenga. El cambio continuo, permanente y sinfín quizás sea el estadio natural en el que estamos entrando, y, si así fuera, la adaptación continúa, constante y sinfín es lo que nos tocará vivir. Cambios y adaptación rápida. Hora a hora, dia a día, mes a mes, año a año… y para siempre.

Desde la AEEPP, nos gusta precisar algunos conceptos previos cuando hablamos de la prensa. La prensa no son sólo los grandes diarios de pago. La prensa son también los pequeños diarios locales de pago o gratuitos, y los grandes diarios gratuitos, y los semanarios, y los quincenales, y los mensuales; los que hacen información general para todos los públicos y los que tienen contenidos especializados, profesionales, de nicho. Los que obtienen sus ingresos de dos distintos clientes, el anunciante y el lector, y los que sólo cobran al anunciante y son gratuitos para el lector. Entre los asociados de la AEEPP, tenemos como bien sabéis de todo: editores grandes y editores pequeños, diarios y no diarios, generalistas y especializados, gratuitos y de pago. Tenemos también como asociados, por supuesto, a editores que sólo cuentan con publicaciones online, en Internet. Somos, por tanto, la asociación más transversal, la más heterogénea, la más variada. En mi opinión, la que mejor representa en España a la industria de la prensa.

A nadie se nos oculta que la prensa, esa prensa variada y heterogénea de distintas periodicidades, contenidos y modelos de ingresos, se enfrenta ahora a la crisis probablemente más grave de su historia. Se nos han juntado dos crisis al mismo tiempo, tenemos una fuerte tenaza de dos brazos diferentes sobre nuestras cabezas. La crisis coyuntural por la grave situación económica y financiera que desde hace ya más de cinco años vive el mundo globalizado, y especialmente España, y la crisis estructural, que se ha desatado por la revolución tecnológica y por el desarrollo de Internet. Hay quien añade incluso una tercera crisis: la crisis de credibilidad.
La primera de las crisis, la coyuntural, pasará, confiamos en que pronto. Pero la segunda crisis, la del cambio del modelo, tiene mucho más alcance, mucho mayor impacto. Nada volverá a ser lo mismo. La revolución tecnológica ha cambiado todo: nuestro trabajo y nuestro ocio, nuestras casas y nuestras ciudades, el uso de nuestro tiempo, nuestra vida cotidiana, nuestras relaciones personales… Y también, por supuesto, el comportamiento y los hábitos de nuestro público, de nuestros lectores y de nuestros anunciantes.

Los editores que sólo se dedican a la prensa impresa asisten atónitos a un fenómeno para ellos extraño, por el que los nuevos públicos, los nuevos lectores, apenas buscan papel impreso, los viejos públicos ahora lo buscan con menos frecuencia y entusiasmo, y todos se informan, se entretienen y se relacionan cada vez más en los nuevos medios digitales.

¿Y los anunciantes? ¿No emigrarán también algún día en masa los anunciantes?, se preguntan esos editores. ¿No lo están haciendo ya?

Nosotros no debemos ver a Internet como un enemigo, como una amenaza, sino como un aliado, como una oportunidad. Internet, además de ser el factor que desencadena y acelera nuestra crisis estructural. es también el que nos está abriendo a la prensa impresa las puertas del futuro. Creemos, estamos convencidos, de que en ese futuro una de las claves del éxito será la combinación de soportes en papel y en Internet, preferentemente arropadas bajo un mismo paraguas, o impulsados por una misma locomotora. ¿Cuál es el paraguas o la locomotora? ¡La marca!

La marca que cada uno de nosotros llevamos probablemente muchos años creando, construyendo. El papel, las ediciones impresas, han creado la marca, dan rigor y credibilidad a los contenidos, se llenan de atributos positivos, e Internet traslada todo ello a los nuevos públicos. O construir la marca directamente en Internet, como una pequeña joya. Lo importante será hacer lectores en uno y otro soporte y mantenerlos leales a la marca.

“Internet es un basural lleno de joyas”, le escuché una vez decir, hace unos años, al entonces presidente de la agencia Efe, Álex Grijelmo. Y añadía: “Para navegar por su ciberespacio no necesitaremos tanto la habilidad del manejo informático como la habilidad del discernimiento”. Pues bien, si eso es así, creo que muchas de las joyas de Internet tendrán una base en el papel, y que la credibilidad de la marca que hace de paraguas y de locomotora a soportes de papel y de Internet, ayudará mucho a los lectores en el discernimiento, en la separación de la basura y de las joyas. El papel necesita a Internet e Internet también de alguna manera necesita al papel, le ayuda mucho a conseguir reputación. Combinados, uno y otro tienen mucho más despejado el futuro.

Concluyo ya y resumo. ¿Hacia dónde vamos?, dice el título de mi intervención, de mi ponencia. En mi opinión, vamos, estamos yendo ya, a afrontar un proceso de adaptación brusco al profundo y brusco cambio de hábitat que estamos experimentando. Como os he comentado ya otras veces en distintos foros de la AEEPP, nuestro hábitat tradicional está cambiando, está cambiando muchísimo. Quizás los cambios de nuestro hábitat no han hecho más que comenzar, quizás incluso, como os decía antes, los cambios del hábitat no tendrán nunca final.

Decía Darwin, en El origen de las especies, que cuando un hábitat cambia de un modo tan rápido y radical, no sobreviven las especies más grandes ni las más inteligentes. Solo sobreviven aquellas que son capaces de adaptarse al cambio. Como dice un amigo, resumiendo la idea: “O te aclimatas o te aclimueres”. Con esa premisa, con la premisa de que tenemos que adaptarnos al cambio de hábitat, os voy a resumir en algunos puntos cómo creo que ha de ser ese camino de adaptación, cómo iremos hacia donde vamos:

1- En los soportes impresos, tendremos que trasformar de modo probablemente radical nuestro negocio. Cada cual tendrá que analizar si las estrategias de contenidos, periodicidad, gratuidad o pago, distribución, competencia, etc. son las adecuadas o si hay que cambiarlas profundamente. Creo que en la mayoría de los casos habrá que hacerlo, habrá que cambiar casi todo.

2- En online, habrá que trabajar mucho en la búsqueda de un modelo sostenible, y habrá que ensayar, habrá que someter muchas cosas a prueba y error. ¿Webs abiertas o cerradas? ¿Todos gratis o muro de pago? ¿Con mucha actualización o con poca? ¿Con contenidos exclusivos y escasos o con mucho volumen de información aunque sea no exclusiva? Os recomiendo que no nos hagamos las preguntas sólo una vez. Tendremos que hacérnoslas cada poco tiempo, continuamente, en función de cómo evolucione el mercado y los competidores.

3- Invirtamos en tecnología, en innovación, sí… Pero invirtamos sobre todo en las personas, en nuestros equipos humanos. En potenciar sus habilidades, en recrecerlas constantemente. De cara al futuro, valemos lo que valga la suma del talento de nuestra gente. De su talento y de su esfuerzo, de su equipamiento profesional y de su motivación y respuesta. Incentivemos ambas cosas. Hace unos días, me contaron un diálogo entre el ceo de una compañía y el director financiero. Hablaban de darle o no darle formación a los empleados. Y el director financiero decía: ¿Y si nos gastamos dinero en formarlos y luego se van? Y el ceo le replicaba: ¿Y si no nos gastamos dinero en formarlos y luego se quedan?

4- Invirtamos también en nosotros mismos. invierte en ti mismo también, en tu continua puesta a punto, en tu mejora.

5- Aunque creas que lo sabes todo, duda de todo. Somete todo a prueba y error. Revisa los procesos, no des nada por verdad eterna. Si te has equivocado, da la vuelta. Si has metido la pata, sácala. No te empeñes en el sostenella y no enmendalla.

6- Estate muy atento no sólo al corazón del negocio, al núcleo, a lo fundamental. Mira también a lo lateral, a lo periférico. En ocasiones, ahí hay vías nuevas de ingresos y de desarrollo, oportunidades de oro. Os pondré un ejemplo. A muchos diarios que hace dos o tres décadas tenían un saneado ingreso en algo lateral a lo que dedicaban poca atención, los anuncios clasificados impresos, les hubiera ido mucho mejor si se hubieran dado cuenta antes de que el negocio estaba yéndose en masa y de pronto a Internet.

7- Diferénciate, potencia lo diferente de tu marca y de tus productos. Como decía una de las 22 leyes inmutables del marketing, las de Al Ries y Jack Trout: si no consigues ser el primero de tu categoría, crea otra categoría en la que puedas llegar a serlo.

8- La calidad suele ser rentable. En los viejos tiempos y en los nuevos tiempos.

9- No desfallezcas, no tires nunca la toalla. Tienes suerte, tenemos suerte. La comunicación, el periodismo, no son un oficio ni un negocio cualquiera. Son parte fundamental de la sociedad democrática. Saberlo, ser consciente de ello, te dará una fuerza suplementaria.

Y 10- Insisto: Duda. Hazte preguntas constantemente. No des nada por verdad inmutable. Ni siquiera estos puntos que te estoy desgranando. A lo mejor estoy en lo cierto en lo que propongo. O a lo mejor no, a lo mejor estoy equivocado.

Gracias!”

Aguirre, líder de la oposición a Rajoy

06 mayo 2013

Hace apenas diez días, el viernes 26 de abril, un escalofrío sacudió a muchos dirigentes del PP. Tras la reunión del Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y los ministro de Economía, Luis de Guindos, y de Hacienda, Cristóbal Montoro, presentaban unas negrísimas previsiones a medio y largo plazo para la economía española: La verdadera recuperación no vendría hasta 2016, y el recorte sustancial de la terrible tasa de paro no antes de 2019.
La ducha fría de realidad afectó sobre todo a los dirigentes del PP que gobiernan comunidades autónomas y grandes ayuntamientos. Pensaron, probablemente con razón, que si esas negras predicciones se cumplen, sus sillones de mando estarían muy en precario en las próximas elecciones autonómicas y municipales, previstas para el último domingo de mayo de 2015. Dedujeron que el electorado les daría a ellos en su culo la patada que le querrían dar al Gobierno de Mariano Rajoy si las cosas iban mal por esas fechas.
Pasó algo muy parecido hace ahora tres años en el PSOE, en la primavera de 2010. Los socialistas que gobernaban en muchas comunidades autónomas y grandes ayuntamientos comenzaron a temer por su suerte electoral el mismo día en que su correligionario José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de Gobierno, decretó los primeros recortes. Los barones socialistas comenzaron a pedir, primero en voz baja y después casi a gritos, que, antes de las elecciones autonómicas y municipales, que tocaban en 2011, Zapatero anunciara que no sería el candidato socialista en las generales, que no tocaban hasta marzo de 2012. Zapatero acabó ‘abdicando’ el 2 de abril de 2011: anunció ante el Comité Federal socialista su renuncia a ser cabeza de cartel electoral. El sacrificio, sin embargo, no alivió el malestar de los electores, que castigaron al PSOE tanto en las autonómicas y municipales como en las generales, adelantadas a noviembre de 2011 y con Alfredo Pérez Rubalcaba encabezando las listas.
Los miedos de ahora en el PP están más que justificados. Las encuestas dicen que parte de sus electores naturales están abandonando esas siglas, si bien es verdad que no se van al PSOE, que aún no ha purgado ante los ciudadanos sus errores.
Esperanza Aguirre, que dejó la Presidencia de la Comunidad de Madrid, pero no la política –sigue siendo la presidenta del partido en la región-, está cebando esos miedos populares y constituyéndose como la líder de la oposición interna a Mariano Rajoy. ¿Quizás pensando en postularse como cabeza de lista para las próximas elecciones generales? Fervientes marianistas aseguran y reiteran que no, pero yo no estaría tan seguro.

La crisis española es sistémica

03 mayo 2013

El pesimismo y al abatimiento, el cabreo con los políticos y con casi todas las instituciones está arraigando en la sociedad española. Si atendemos a lo que dicen los ciudadanos, la crisis española no es coyuntural, es sistémica. El Barómetro del CIS, hecho público esta mañana, tiene datos como estos (entre otros muchos):

Rajoy debe unirse al pacto Letta-Hollande

02 mayo 2013

“No podemos tener una Europa en la que un país o dos van bien y los demás se hunden”, decía ayer el nuevo primer ministro italiano, Enrico Letta, tras sellar con el presidente francés, François Hollande, un pacto para impulsar en la Unión Europea (UE) políticas de crecimiento. No, no podemos tener una UE así, y los ciudadanos ya se han dado cuenta. El eurorrechazo, la eurofobia incluso, están disparándose en muchos países comunitarios a medida que las políticas que se aplican son de recortes y más recortes que aumentan la brecha social, empobrecen a la inmensa mayoría de sus ciudadanos, precarizan sus empleos y oscurecen su futuro y el de sus hijos.
No podemos resignarnos a tener una UE así, dirigida y gobernada conforme a los intereses de uno o dos países. Si no cambia, saltará por los aires. Si en alguno de los países perjudicados por estas políticas se promueve una referéndum sobre la continuidad en la UE y el resultado es que no se sigue, el efecto dominó acabará con la Unión. Alemania está tensando la cuerda hasta extremos de una grave irresponsabilidad.
No hay afinidades ideológicos, pues Hollande es socialista y Letta de centro izquierda, pero Mariano Rajoy debiera sumar a España al pacto por el crecimiento de Francia e Italia. Aunque le pese a Angela Merkel. Para nuestro país, un cambio profundo en las políticas económicas de la Unión es la única esperanza de que los negros augurios sobre el futuro de nuestra economía no se cumplan.

El presidente abusa de nuestra paciencia

29 abril 2013

El presidente pide paciencia. El presidente que ha hecho exactamente lo contrario de lo que prometió en la campaña electoral que le llevó al poder; el presidente que miente más que habla (el miércoles decía que el viernes no tocaría impuestos, y tocó cuatro); el presidente que lleva desde antes de serlo construyendo castillos de arena –“Cuando gobierne bajará el paro”, decía- y los critica ahora como si fueran de otros; el presidente de la permanente herencia recibida y de que la responsabilidad siempre es de otro; el presidente que se fuma un puro y se resigna a la inacción cada vez que surge un problema; el presidente que pasa a la clandestinidad y al silencio cuando vienen mal dadas… nos pide paciencia, un poquito de paciencia, aún más paciencia.
El presidente que acaba de enviarnos a tres portavoces –Sáenz de Santamaría, Guindos y Montoro- para decirnos en sede oficial que se resigna a que el paro siga disparándose y a que España sea un erial económico al menos hasta 2016, el presidente del Gobierno de todo el mundo que más veces se ha equivocado en sus previsiones económicas… nos asegura solemne que tiene “las cosas claras”, que “sabe a dónde va” y “lo que hay que hacer” y que está “muy satisfecho” de la labor de su Ejecutivo. Y pretende que le creamos y nos pide paciencia.
El presidente nos pide paciencia; nos pide todavía fe en sus nefastas políticas, esperanza, caridad, templanza, prudencia… Quizás no sepa aún, el presidente, que una buena parte de la sociedad española se está yendo por el desagüe, que hay muchísimas familias pasando en bloque a la marginalidad y convirtiéndose en tercer mundo, que se empieza a pasar hambre, que en este mismo instante hay miles de personas buscando en las papeleras y en los contenedores, y docenas de miles de personas deprimidas por su situación y cientos de miles y pronto millones de personas desesperadas porque ven su futuro y el de sus hijos aún mucho más negro que su negrísimo presente.
¿Hasta cuándo pretende el señor presidente abusar de su paciencia?

La EPA, desmenuzada en 20 tuits

25 abril 2013

Botella y González, hoy improbables candidatos

24 abril 2013

Las próximas elecciones a la vista, las europeas, están aún lejos, serán en junio de 2014, y las autonómicas y locales en mayo de 2015, y las generales -si Mariano Rajoy agota la legislatura- en otoño de 2015… pero en el Partido Popular hay quien ya hace cábalas sobre qué puede pasar en esas citas.
Dos altos cargos públicos consultados, ambos del PP de Madrid, coinciden en que tanto la Presidencia autonómica como la Alcaldía de la capital podría perderlas el Partido Popular si hoy se celebraran elecciones y los candidatos fueran los actuales presidente, Ignacio González, y alcaldesa, Ana Botella.
Ambos llegaron a sus cargos de rebote. González, tras la dimisión por razones de salud de Esperanza Aguirre. Botella, tras la de Alberto Ruiz-Gallardón para ser ministro de Justicia. Ambos heredaron unas deudas monstruosos -sobre todo, las del Ayuntamiento de Madrid- y una fuerte contestación de sus administrados -sobre todo, el Gobierno regional, con sus recortes en educación y sus privatizaciones en sanidad-. Y ambos se han confirmado como unos políticos sin el carisma, el nivel y la capacidad de liderazgo de sus respectivos antecesores. Por sí fuera poco, a Botella le ha abrasado la tragedia del Madrid Arena y González no ha logrado sacudirse por completo las sospechas sobre el origen de su ático en Marbella. Este último, además, toene un problema añadido: es muy poco conocido entre los madrileños (más de un tercio no sabe quién es el presidente, según diferentes encuestas), y su principal ventana para darse a conocer, Telemadrid, está medio cerrada, con audiencias cada vez más menguantes.
Una encuesta reciente y aún secreta ha puesto números al desastre. Dice que sí hoy se celebrasen elecciones autonómicas, el PP perdería unos 22 puntos porcentuales respecto a las últimas, en las que logró el 51,74% de los votos. De la caída no se beneficiaría el PSOE (en horas bajas electorales tanto en Madrid como en el conjunto de España) sino IU y UPD, pero esta última probablemente no tanto como para darle el PP la Presidencia regional.
¿Y qué hará la dirección nacional del PP si las cosas están así cuando se acerquen las elecciones?, pregunto. Probablemente, cambiar de candidatos, me contestan los dos dirigentes consultados. Ni uno ni otro ven a Rajoy arriesgándose a perder dos de las grandes joyas de la corona de poder del PP.
También es cierto que sí se aplicase a sí mismo ese análisis, el propio Rajoy tampoco sería en otoño de 2015 el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno…

38 libros que aún releo

23 abril 2013

Algunos libros que he leído y vuelto a leer, y disfrutado cada vez más. (Sólo en español, ordenados de más antiguo a más reciente).
Cantar de Mio Cid. Los milagros de nuestra Señora. Libro de Buen Amor.
Diario de a bordo del primer viaje de Colón. La Celestina. El lazarillo de Tormes. Menosprecio de corte y alabanza de aldea.
Don Quijote. El caballero de Olmedo. El Buscón. La vida es sueño.
Don Juan Tenorio. Pepita Jiménez. La Regenta. Fortunata y Jacinta.
Camino de perfección. Campos de Castilla. Niebla. Luces de bohemia. Cuentos de la selva. Romancero gitano. Veinte poemas de amor y una canción desesperada. La vorágine.
La forja de un rebelde. Crónica del alba. El laberinto mágico. Ficciones. Viaje a La Alcarria. El túnel. Alfanhuí. Pedro Páramo. Las ratas. Juntacadáveres. Rayuela. La casa verde. Cien años de soledad. Las horas. La saga/fuga de JB.

(Y muchos poemas de Jorge Manrique, Garcilaso, Fray Luis de León, Juan de la Cruz, Lope, Góngora, Quevedo, Villamediana, Espronceda, Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Lorca, Cernuda, Alberti, Hernández, Benedetti…)