Zapatero no ha llegado aún a la mitad de la legislatura (las eleciones fueron el 9 de marzo de 2008, y la investidura del presidente el 11 de abril de ese año) y tiene casi todos los frentes abiertos: la crisis económica no da signos claros de acabar, el paro alcanza las mayores tasas conocidas en nuestra historia reciente, él déficit público y la deuda pública se disparan, los mercados financieros internacionales apuestan en su timba contra nosotros, los gurús nos señalan con el dedo, la prensa anglosajona nos retrata con trazos feísimos, el partido de la oposición abre mucha brecha en las encuestas, el partido propio critica y cuestiona incluso en voz alta, en el propio Gobierno empieza a haber disidentes...
Todos los frentes tenía abiertos el presidente a mitad de enero... salvo el sindical. Hace dos semanas intentó Zapatero cerrar o cuando menos aminorar algunos de los primeros (el de la deuda y el déficit, los mercados financieros, los gurús) con medidas contundentes sobre las finanzas públicas. Aprobó un plan de recorte de 50.000 millones en tres años, lanzó una propuesta de reforma de las pensiones muy impopular... y los sindicatos se le echaron encima y amenazaron con convertir la calle y los centros de trabajo en el frente definitivo, el que acabaría con Zapatero. ¿Lo harán? Probablemente no. Quizás haya movilizaciones a medio gas, más para cumplir Toxo y Méndez con sus bases que para tumbar al presidente. No quieren que venga otro, por ejemplo Rajoy, que haga reformas aún más duras.
El plan de choque de ZP tenía otra pata, la reforma laboral. El viernes, horas antes de que Zapatero contara las líneas generales, le pregunté a un ministro: "Es un punto de partida -contestó-. Pone la pelota en el tejado de los sindicatos. No van a poder rechazarla".
No, no la han rechazado. Ahora tendrán que ser sindicatos y CEOE, conjuntamente, quienes pongan notas en esa partitura que les ha entregado el Gobierno. Y el Pacto de Toledo, o sea, todos los partidos, quienes se mojen en el tema de las pensiones.
Zapatero sale de ésta. Muy deteriorado políticamente, más quemado, más ojeroso, más cuestionado incluso en el propio PSOE... pero sale vivo del duro invierno. Ni cambio de Gobierno inminente ni anuncio de que no será candidato en 2012 ni elecciones anticipadas. Se sacudirá la ropa tras el enorme chaparrón, seguirá moviéndose para evitar la pulmonía y esperará a que escampe.
Os lo contamos ayer en 20minutos.es (incluso con un encuentro digital mío con los lectores) y hoy en nuestras ediciones impresas: hoy se cumplen 10 años del nacimiento de nuestro diario. El 3 de febrero de 2000 lanzamos el Madrid y m@s, "el primer diario que no se vende" (ya estaba esta frase junto a la cabecera, y ahí sigue), al que un año después cambiamos de nombre para pasar a llamarlo 20 minutos.
Tengo aquel primer ejemplar impreso delante. El titular grande de portada dice: "Las hipotecas y los créditos de consumo serán pronto más caros"; y el subtítulo: "EE UU subió ayer los tipos, y hoy estudia hacerlo el Banco Central Europeo". El segundo titular es así: "Los institutos prohíben a los alumnos el uso de móvil en clase". La foto es de un partido de la noche anterior en el que el Atlético de Madrid se clasificó para los cuartos de final de la Copa tras eliminar al Real Unión de Irún...
Estamos preparando un número especial de repaso a la década, un número en que hablaremos poco de nosotros mismos y mucho más de los cambios más relevantes que se han producido en el mundo. Lo repartiremos en unos días en nuestras 15 ciudades, con 800.000 ejemplares de tirada. Pero quitándole el polvo a viejos papeles que estoy manejando para ese número he encontrado uno que hice en esos años fundacionales y que os voy a reproducir aquí porque creo que contiene algunas de las claves que explican nuestro éxito. El documento se titula "Los 16 mandamientos. Cómo y por qué hacemos nuestra portada", probablemente lo escribí y distribuí en nuestra redacción en el año 2002. Creo que os ayudará a entender cómo aquel modestísimo proyecto periodístico que pusimos en marcha una veintena de personas acabó convirtiendo a 20 minutos en el diario impreso más leído de España, por encima de todos los demás, incluidos los de pago; a 20minutos.es en el tercer diario on line más visitado y a Calle 20 en el mensual líder de cultura y tendencias. Ahí va:
"Los 16 mandamientos
Cómo y por qué hacemos nuestra portada.
UNO- A interés similar, preferimos lo local a lo nacional, lo nacional a lo internacional, lo cercano a lo lejano, lo caliente a lo frío, las historias a las estadísticas, las informaciones de sociedad a las de política, las que tienen nombres propios a las que sólo tienen números.
DOS- Preferimos las noticias buenas a las malas, las positivas a las negativas.
TRES- Debemos dar lo importante, pero también lo interesante. A lo interesante, además, lo valoramos un poco más de lo que le correspondería.
CUATRO- La vida ciudadana en toda su extensión -(el tráfico, el transporte, la seguridad, el medio ambiente, el urbanismo, la vivienda, la inmigración...), (el trabajo, los salarios, los precios, los impuestos, el consumo, la economía doméstica, la salud, la enseñanza, las relaciones personales, la revolución tecnológica...), (los deportes, el ocio, las tendencias y formas de vida, los espectáculos, la televisión...)- es el principal campo de información que cultivamos.
CINCO- Al valorar cada información nos preguntamos por sistema a cuánta gente le afecta directamente lo que contamos.
SEIS- En nuestra primera página ha de estar casi por sistema (y casi siempre mucho más pequeña) la información que previsiblemente va a ser la más grande en la primera página de los diarios de pago.
SIETE- Siempre hemos de llevar alguna información útil.
OCHO- Siempre hemos de poner algo (o mucho) que tenga especial interés para las mujeres, que son la mitad de nuestro público.
NUEVE- Siempre hemos de poner algo (o mucho) que tenga especial interés para los jóvenes, que son la mitad de nuestro público.
DIEZ- Pero no olvidamos que somos un diario familiar: siempre hemos de preguntarnos si los campos de interés de todos los miembros de la familia están representados en nuestra portada.
ONCE- El cóctel final ha de ser equilibrado: con todos los ingredientes enumerados, pero ninguno en demasía.
DOCE- Nuestro diario informa, entretiene, da servicio y crea comunidad de lectores. Esos cuatro conceptos han de estar en la primera página.
TRECE- Algunos titulares han de hacerle un guiño cómplice al lector. Y en uno de ellos hemos de buscar por sistema un toque de humor en algún rincón de la primera página. Alguno o algunos de los titulares no ha de ser informativo/objetivo, sino emotivo/subjetivo.
CATORCE- A la hora de elegir la foto principal y el resto de imágenes de primera, buscamos lo espectacular, lo poco visto, lo insólito. Huimos de lo trillado, lo previsible, lo muy visto. Si las imágenes de que disponemos no son muy singulares, tratamos de darles más vida al editarlas: con un corte diferente, un recorrido, un silueteado...
QUINCE- En la medida de lo posible, ha de haber un segundo logo de 20 minutos en la portada, además del de cabecera. Para una 'Campaña 20 minutos', un 'Dile a', un 'Pasa el diario', un suplemento, una información sobre algún evento que patrocinemos.
Y DIECISEIS. Todos estos mandamientos han de tenerse en cuenta también a la hora de elaborar las distintas secciones de 20 minutos. Es más: si no se tienen en cuenta, difícilmente podremos hacer una portada que los cumpla.
Aún hoy, muchos de los mandamientos los tenemos vigentes.
'Miedo a enero', titulé un comentario aquí en diciembre pasado sobre las previsiones de empleo y de paro que hacían algunos expertos. Tenía fundamento aquel miedo: los datos de enero del paro registrado (el dato de paro registrado es el recuento de aquellas personas que están inscritas en oficinas públicas de empleo en busca de trabajo) han sido malos, casi nefastos: El 31 de enero había en esas oficinas 124.890 parados más que un mes antes.
El Gobierno se consuela diciendo que fueron peores en enero de 2009 (el paro creció en 198.838 personas) y en enero de 2008 (132.378). Es cierto, pero es muy alarmante que la economía española, después de todo el empleo que ya ha destruido en los últimos dos años, sea aún capaz de generar hoy 4.100 desempleados más de media al día.
Hay otra dato que debería inquietar incluso más que el del paro a los responsables políticos y económicos. En enero, la Seguridad Social registró 17.546.011 afiliados de media, 257.828 menos que el mes anterior. Es un muy mal indicio sobre la evolución del empleo y del paro en los próximos meses y una alarma añadida sobre el sistema de pensiones.
La reforma de las pensiones y la propuesta de que la edad de jubilación se alargue de modo que acabe siendo a los 67 años tiene dividido internamente al Gobierno. Me consta que el jueves, cuando se filtró la información, algunos ministros se cogieron un indisimulado cabreo. Consideraban que el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, le había calentado la oreja excesivamente (en temas de pensiones y en temas de gasto público) a la vicepresidenta económica Elena Salgado, y ésta a su vez al presidente Zapatero, que anda un poco grogui con tantos frentes como tiene abiertos, sin que el asunto hubiera sido suficientemente discutido en el seno del Ejecutivo. Veían incluso en la filtración un intento de que la reforma fuera irreversible.
Pero la semana arranca con posible reversibilidad en la propuesta. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ya estuvo ayer domingo poniéndole matices y la propia Salgado esta mañana en TVE recogía también algunas velas. Los ministros renuentes a la medida van a tener la oportunidad de convencer al resto para que se cambie.
En unas días es el aniversario de Larra, patrón laico de los periodistas. Os recomiendo la exposición sobre él que está colgada hasta el 14 de febrero en la Biblioteca Nacional de Madrid. Yo la vi hace unos días y me encontré con dos paneles que me llamaron mucho la atención. En uno de ellos, Larra se mostraba crítico con la fiesta de los toros, cosa insólita en sus tiempo. Era un párrafo de su artículo Corridas de toros, y decía esto:
"Así es que amanece el lunes, y parece que los habitantes de Madrid no han vivido los siete días de la semana sino para el día en que deben precipitarse tumultuosamente en coches, caballos, calesas y calesines, fuera de las puertas, y en que creen que todo el tiempo es corto para llegar al circo, adonde van a ver a un animal tan bueno como hostigado, que lidia con dos docenas de fieras disfrazadas de hombres, unas a pie y otras a caballo, que se van a disputar el honor de ver volar sus tripas por el viento a la faz de un pueblo que tan bien sabe apreciar este heroísmo mercenario. Allí parece que todos acuden orgullosos de manifestar que no tienen entrañas, y que su recreo es pasear sus ojos en sangre, y ríen y aplauden al ver los destrozos de la corrida".
En otro panel, otra cita de Larra, criticando ahora con su estilo socarrón a los fumadores empedernidos que ya por entonces atufaban los lugares públicos. Pertenece al artículo El café, y dice así:
"Este deseo, pues, de saberlo todo me metió no hace dos días en cierto café de esta corte donde suelen acogerse a matar el tiempo y el fastidio dos o tres abogados que no podrían hablar sin sus anteojos puestos, un médico que no podría curar sin su bastón en la mano, cuatro chimeneas ambulantes que no podrían vivir si hubieran nacido antes del descubrimiento del tabaco: tan enlazada está su existencia con la nicociana..."
(Las negritas son mías).
Larra es tan moderno que lo que escribió hace casi 200 años se puede leer como si lo hubiera escrito ayer. No sólo esas citas, casi todos sus artículos al completo.
Según algunos medios, el Gobierno va a aprobar mañana en el Consejo de Ministros un recorte brutal del gasto público, 50.000 millones de recorte en tres años en el conjunto de las administraciones públicas. 50.000 millones es una cantidad estratosférica, son 8,3 billones de pesetas.
Si se confirma, algunas preguntas:
-¿Por qué ahora, en enero, y no hace dos meses, cuando se aprobaron los Presupuestos Generales del Estado para 2010, y los de las comunidades autónomas, y los de los ayuntamientos...?
- ¿Ha visto el Gobierno indicios nuevos de que la salida de la crisis aún no es inminente para España, de que el año 2010 será aún muy malo y hay que operar al enfermo cuando antes?
- ¿En qué partidas, en qué ministerios, en qué unidades de gasto público hay posibilidades de hacer un recorte tan cuantioso? Y si lo hay, ¿por qué ahora sí y hace unos meses no?
- ¿Tiene mucho, poco o nada que ver el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, con la decisión?
- ¿Ha decidido Zapatero dar un viraje a la derecha en su política económica, ha decretado un muera Keynes y se ha convertido en liberal-conservador?
La reciente polémica sobre el empadronamiento de inmigrantes sin papeles, desatada por el Ayuntamiento de Vic, ha hecho que volvamos a hablar los medios de comunicación de un pequeño partido xenófobo y racista, la Plataforma per Catalunya, que encabeza Josep Anglada, un antiguo militante de Fuerza Nueva y admirador de Franco. Con su discurso contra los inmigrantes, en plena crisis económica y de empleo, esta formación está multiplicando su popularidad en algunas zonas de Cataluña, justo en vísperas electorales.
Las elecciones catalanas tocan en otoño próximo, presumiblemente en noviembre, pero ya todas las formaciones están en campaña. En los últimos comicios, entró en el Parlament una formación nueva, Ciudadanos. En los próximos pueden entrar otras también nuevas, porque las propuestas se están multiplicando, y de paso erosionar mucho el voto de las siglas hasta ahora mayoritarias. El mapa electoral se puede mover mucho.
Puede entrar la Plataforma de Anglada. Puede entrar la UPyD de Rosa Díez, que hace cuatro años no existía. Puede entrar Reagrupament, la formación independentista lanzada por Joan Carretero, un antiguo dirigente de ERC. Puede entrar el hoy presidente del Barça, Joan Laporta, bien en una lista nueva o bien en las filas de ERC o de Reagrupament... Algunos observadores políticos tienen la sensación de que Laporta está digamos subastando su nombre entre esas dos últimas formaciones citadas, y que decidirá con cuál de ellas concurre, o si opta por una tercera vía propia, en función de lo que cada una le ofrezca: qué puesto en las listas de qué circunscripción, qué papel en el futuro tras las elecciones, etc.
Todas las encuestas recientes indican también un cierto hartazgo de los ciudadanos catalanes respecto a sus políticos, y pronostican una participación muy baja. Algún sondeo habla incluso de que menos del 50% de los electores irán a votar. Si esto es así, las posibilidades de las pequeñas formaciones serán mayores, y la atomización del Parlament más probable. El día después, el de los pactos para gobernar, puede depararnos algunas sorpresas, y dejar corto en número de socios al actual tripartito (PSC-ERC-IC) que encabeza José Montilla. Ya se sabe que la política hace extrañísimos compañeros de cama.
Pregunté anoche a la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, en el programa de TVE 59 segundos, cuántas personas habían muerto en España por gripe A desde que se propagó la enfermedad y cuántas por gripe común en el mismo periodo. Me contestó que habían fallecido alrededor de 300 personas por gripe A y entre 3.000 y 5.000 por gripe común.
En julio pasado, la propia ministra insinuaba que habría una cifra muy superior de muertos por gripe A, por sus palabras se podía deducir que hasta 8.000 víctimas mortales. Afortunadamente, la realidad parece que está quedando muy por debajo del catastrófico pronóstico, quizás por el buen hacer de nuestras autoridades sanitarias combatiendo la enfermedad y quizás también porque algunos nos hincharon ese perro de modo interesado.
En medio, algunas empresas farmacéuticas, ayudadas por la muy alarmista Organización Mundial de la Salud (OMS), que fue la que habló de pandemias y casi del apocalipsis, se han forrado vendiendo no sólo a España sino a todos los países del mundo millones y millones de vacunas, que en muchos casos no se han utilizado.
A la luz de los datos de anoche de la ministra, os invito a ver de nuevo el documental 'Operación Pandemia', del joven argentino Julián Alterini, sobre la gripe aviar, otra alarma sanitaria con la que hace cuatro años los medios de comunicación le hicimos el juego a la industria farmacéutica. "Empezé a investigar de la Gripe A para conocer más conceptos médicos de la gripe, que quizás no tenía adquiridos porque no soy médico, y por eso empecé a investigar más y eso me llevó a la gripe aviar", contaba Alterini en una entrevista. "Ya cuando había encontrado lo que buscaba (a mí me gusta muchos hacerme preguntas) vi que había muchos nombres en común. Había laboratorios en común, medicamentos en común, no sé, funcionarios en común, era como bastante obvio el paralelismo entre las dos cosas...".
Me asomo, con cierta frecuencia, a los blogs de algunos dirigentes políticos. Dan muchas pistas de en qué andan, qué quieren transmitir a sus parroquias y, sobre todo, de qué asuntos prefieren no hablar en público.
Acabo de pasar por varias bitácoras de dirigentes socialistas. Haití es en estos momentos el tema recurrente en la mayoría de ellos. En el blog de José Blanco, en
el de Bibiana Aído, en el José María Barreda, en el Elena Valenciano, en el de Pedro Zerolo, en el de Guillermo Fernández Vara... la última actualización va sobre Haití.
De los consultados, sólo Leire Pajín, Patxi López y Tomás Gómez están escribiendo de otros temas.
Y en ninguno de ellos, ni en el primer bloque ni en el segundo, ni una palabra de temas de actualidad política tan relevantes como la inmigración (y las polémicas de Vic y de Torrejón) o la continuidad de Zapatero.
El golpe de efecto dado ayer por sorpresa por el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, al anunciar que la ciudad quiere organizar los Juegos de Invierno de 2022, tiene un fuerte componente electoral. Estamos a 16 meses de las elecciones municipales, a menos de 500 días, y en Barcelona no pintan bien las cosas electorales para los socialistas. Hoy mismo cuenta La Vanguardia que, según un sondeo encargado por CiU y hecho en diciembre, su candidato, Xavier Trias, lograría entre 15 y 16 concejales, frente a los 11 ó 12 de la lista de Hereu. El PP tendría entre 6 y 7 ediles; ERC, entre 4 y 5; e ICV, entre 3 o 4. Otros sondeos recientes no daban una ventaja tan grande a los nacionalistas moderados de CiU sobre los socialistas, pero también apuntaban la pérdida de apoyos electorales de éstos. El PSC y Hereu, en fin, necesitaban anunciarle a los votantes algún proyecto ilusionante que les pusiera de nuevo, para bien, en el centro del debate ciudadano y que reforzara el liderazgo del alcalde.
Hereu es un hombre poco conocido fuera de Barcelona y de Cataluña. No tiene ni el caché fuera ni tampoco el tirón dentro que tuvieron en su día otros alcaldes socialistas barceloneses, como Narcís Serra o Pasqual Maragall, que después de la Alcaldía llegaron el primero a ministro de Defensa y a vicepresidente del Gobierno central con Felipe González y el segundo a presidente de la Generalitat. Pero tampoco es Hereu el político anodino que fue su antecesor, Joan Clos, al que en pleno verano de 2006 Zapatero y Montilla le dieron la patada hacia arriba de nombrarle ministro de Industria para no perder en las elecciones de 2007 la Alcaldía de Barcelona, como apuntaban los sondeos por entonces. Hereu, el sucesor, logró remontar en el apoyo de la calle y paso el rubicón de las urnas manteniendo la Alcaldía, aunque perdiendo en el camino a uno de los socios de Gobierno, ERC. Parece que los socialistas quieren ahora, en definitiva, que lo que en 2006 fue el tirón de Hereu y del cambio de cara sea hoy el tirón olímpico.
Los Juegos de Verano de 1992, espléndidos de organización y con unos resultados deportivos espectaculares para España, llevaron la autoestima de Barcelona y de los barceloneses quizás a los niveles mayores de su historia. El sueño olímpico no sólo tiene buena prensa en Barcelona, sino que tiene también tirón emocional y vital en el común de los ciudadanos. En Madrid, para bastantes madrileños, olimpismo es gasto, despilfarro, incomodidades, sueños faraónicos del alcalde Gallardón a costa del bolsillo de los vecinos... En Barcelona, para muchísimos barceloneses, olimpismo es un atributo positivo, es una apuesta por la mejora de la ciudad y por su proyección en el mundo.
Antes de las municipales de 2011, este próximo otoño, hay otra cita electoral en la que la nueva candidatura olímpica de Barcelona también tendrá su impacto. Son las elecciones autonómicas catalanas, a las que el socialista Montilla, presidente de la Generalitat y jefe político de Hereu, se acerca también muy apurado en las encuestas, con CiU y Artur Mas parece que listos para arrebatarle el sillón. El sueño olímpico de Barcelona, que además es sueño olímpico de las estaciones de esquí del Pirineo leridano y gerundense, luego es un sueño olímpico catalán al completo, va a impulsar también a Montilla, va a acarrearle votos, va a darle más posibilidades de seguir de president con un nuevo mandato, hasta 2014.
Mientras Madrid -derrotada dos veces en el COI en sus intentos por organizar los Juegos Olímpicos de verano, primero los de 2012 y después los del 2016- debatía internamente si presenta o no su candidatura para los de 2020, Barcelona acaba de anunciar su candidatura a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022.
Las posibilidades de que el COI dé dos Juegos seguidos, los de verano y los de invierno, a un mismo país son nulas, y todo los que se relacionan con el olimpismo y con el COI lo saben. Luego la posible candidatura de Madrid 2020 se ha difuminado, se ha descartado, esta misma mañana.
Mariano Rajoy ha comenzado el año moviéndose, enseñando un poco algunas cartas sobre qué haría él para combatir la crisis económica: crear una nueva modalidad de contrato con despido más barato ("o no", se rectificó a sí mismo después) y congelar el sueldo a los funcionarios. Son dos propuestas delicadas, de efecto electoral difícil de calcular. Le pueden restar votos al PP entre los empleados del sector público y entre los asalariados más ideologizados y pueden dárselos en sectores centristas tibios, de esos que votan o se abstienen o cambian de voto entre socialistas y populares en función de muy diversos factores.
Quizás haya lanzado ahora Rajoy sus globos sonda por tres razones. Porque estaba calando mucho en la opinión pública el discurso del PSOE y del Gobierno de que el PP sólo quiere que la situación económica empeore y no es capaz de hacer una sola propuesta. Porque la ventaja electoral que las encuestas dan a Rajoy sobre Zapatero se está ampliando, según algunos sondeos hasta más de 5 puntos, y el PP puede permitirse el lujo de concretar cosas sin miedo a estropear esa tendencia. Y porque en el otro bando crece el debate sobre si Zapatero será o no será el candidato socialista en 2012, y Rajoy no quiere que, por inacción, le pueda pasar algo parecido a él en su partido.
Las voces críticas contra Rajoy dentro del propio PP están ahora mudas, no se observa el desparrame de hace dos meses, pero ese guadiana puede volver en cualquier momento, con cualquier disculpa. Una posible es el caso Gürtel, en cuyas entrañas parece que hay material peligroso para muchos dirigentes del PP, incluido el propio Rajoy. Éste aseguró ayer que él no dimitiría ni aunque tras las andanzas de Correa y El Bigotes hubiera financiación ilegal del PP. Parece mucho asegurar...