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Cuando tus ventanas y paredes lloran: cómo prevenir las humedades por condensación

El episodio natural que estás presenciando en tu ventana, en tu puerta, en el cuarto de baño o en la cocina se produce cuando el vapor de agua existente en el aire se condensa y las gotas se hacen visibles (y palpables), mojando paredes y marcos de carpintería.

Es propio del invierno porque sucede cuando la temperatura interior de la casa es muy superior a la exterior, y cuando esta está por debajo del punto del rocío del aire que está en contacto con ella.

Los puntos en que sucede esta condensación (marcos de ventanas, alicatados y cristales, sobre todo), son superficies no absorbentes, y esta humedad termina produciendo hongos, manchas negras de moho y el consiguiente olor a humedad.

Además de echar a perder la pintura y otros materiales de tu hogar, esta humedad es muy perjudicial para tu salud y la de toda la familia, convirtiéndose en un peligroso caldo de cultivo de enfermedades respiratorias, sobre todo para asmáticos, niños y mayores.

Para evitar estos problemas, toma buena nota de las causas comunes de humedades por condensación.

Nuestro propio uso del agua

Especialmente del agua caliente, cuando nos duchamos, cocinamos, secamos la ropa en el interior…

Incluso el mero hecho de respirar ya está produciendo condensación. Para que te hagas una idea, una familia de cuatro personas origina más de 8 litros de agua al día. Sorprendente, ¿verdad?

El aislamiento de tu casa

Para combatir dicha condensación, es importantísimo que la casa esté construida y rematada por materiales que ejerzan como barreras del vapor, combinadas con una buena ventilación. Las ventanas con doble acristalamiento, por ejemplo, funcionan de esa manera (pero no pierdas de vista otros elementos domésticos muy fundamentales para aislar, como puertas, paredes, etc.).

La ventilación

Ventilar la casa correctamente es, tal vez, la clave más importante para vencer la batalla al agua de aire condensada.

  > ¿Tienes humedades en el aseo? Aquí van 5 remedios naturales para eliminar el moho de tu baño.
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Consejos para no propiciar la aparición de condensaciones

  • No seques la ropa en los radiadores, pues convertirá su humedad directamente en vapor.
  • Sécala en el exterior siempre que sea posible y, si has de hacerlo dentro, que sea en habitaciones bien ventiladas.
  • Ventila baño y cocina correctamente cuando te duches o cocines, para evitar que el vapor se concentre en un solo punto pequeño (especialmente, abre las ventanas una vez hayas terminado).
  • En el caso de la cocina, usa siempre la campana extractora para gestionar mejor ese torrente de vapor que, de lo contrario, puede empapar paulatinamente y echar a perder tu mobiliario.
  • Separa los muebles de paredes y ventanas para evitar que la humedad producida les perjudique.
  • Mantén la calefacción a bajo nivel durante largo tiempo para que todas las superficies de la casa tengan una temperatura mínima agradable que no atraiga esa condensación. Los cambios bruscos en la temperatura, derivados de un golpe exagerado de calefacción, son causas muy habituales de condensación en distintas partes de la casa.

¿Quieres más información sobre humedades y consejos de nuestros profesionales para enfrentarte con éxito a ellas?

Lee el post cómo prevenir, detectar y tratar las humedades y filtraciones en tu hogar.

Y si, para algunas de tus paredes, la condensación de tus ventanas ya ha causado estragos, es importante que revises, con la ayuda de profesionales, todas las humedades. Es importante localizarlas, de esta manera puedes conocer el lugar en el que se debe realizar un estudio de las paredes y contemplar la posibilidad de ponerse manos a la obra con dicha reparación.

No olvides que puedes contar con la ayuda de nuestros profesionales fontaneros y expertos en carpintería metálica cualquier día de la semana y a cualquier hora.

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Todo lo que necesitas saber sobre el suelo radiante, la calefacción invisible y eficiente

Cada vez que entro en un hogar con calefacción por suelo radiante, me fascina su conjunto de características que la hace tan futurista y distinta a las demás maneras de calentar una casa.

Para empezar, notas enseguida que toda la estancia mantiene la misma temperatura de forma increíblemente homogénea, y que no hay ni un solo radiador en las paredes, por lo que se puede aprovechar mucho más espacio para decorar o colocar muebles.

  > Por cierto, ¿tienes radiadores en casa que estás deseando esconder de la vista o el alcance de los niños? Echa un vistazo a nuestro post ideas para cubrir tus radiadores de forma segura.

Pese a resultar uno de los sistemas de climatización más eficientes y prácticos, aún no está ampliamente implantado en nuestro país y todavía muchos piensan que es inaccesible para sus bolsillos.

Pero eso no es necesariamente cierto, y hoy te voy a contar algo más sobre suelo radiante para que lo compruebes por ti mismo.

Foto: houzz.es

¿Cómo funciona la calefacción por suelo radiante?

Es muy sencillo: se trata de instalar un sistema de tuberías bajo el pavimento o superficie del suelo que pisamos en casa.

Por esa red de tuberías circulará agua a una temperatura de entre 30ºC y 40ºC, similar a la que transita por los radiadores comunes de muchas casas.

Esa agua es igualmente calentada en una caldera, por lo que la eficiencia y el consumo energético —y, por tanto, el ahorro o la carestía en nuestras facturas de la calefacción— dependerá del tipo de caldera empleada para mantener el agua viajando a dichas temperaturas.

Una combinación óptima es suelo radiante + caldera de condensación de alta eficiencia, lo que nos ayudará a respetar el medio ambiente a niveles ejemplares mientras nuestro gasto mensual se disminuye respecto a la media.

¿Puedo instalar suelo radiante bajo cualquier tipo de suelo?

La particularidad de este tipo de calefacción es que el suelo viene de abajo hacia arriba, atravesando el pavimento que pisamos.

Por eso es fundamental y necesario que el material sea resistente a los cambios fuertes de temperatura y no se abarquille (es decir, que no sufra deformaciones con cada dilatación o contracción del material).

Algunos tipos de madera estable y bien instalada pueden soportar sin problemas estos cambios térmicos, aunque los suelos que mejor los gestionan son, sin duda, los cerámicos y las baldosas pétreas.

¿Por qué es tan eficaz para calentar toda la casa por igual?

En primer lugar, la red de tuberías que se traza bajo la superficie recorre toda el área de cada estancia, lo que logra llevar el mismo calor a cada punto.

Además, y como bien sabes, el aire caliente se desplaza de abajo a arriba, así que si el punto de partida es el suelo, la temperatura será homogénea y más agradable de forma muy tangible y superior a cualquier otro tipo de calefacción.

¿Por qué tiene fama de caro el suelo radiante?

Obviamente, su instalación requiere levantar el suelo, una obra que a mucha gente asusta de entrada.

Pero esta inversión no es ni tan salvaje ni tan costosa como puede parecer, y la comodidad que disfrutaremos después es tal que, en mi opinión, merece la pena planteárselo.

Por supuesto, si la casa aún está en construcción, miel sobre hojuelas: en esta fase previa resultará facilísimo y económico implementar suelo radiante por doquier antes de preparar el suelo definitivo.

Una vez instalado este suelo radiante podrás colocar cualquier tipo de mueble sin problema alguno y, como extra, tu nueva calefacción invisible te servirá también en verano para refrescar la casa, haciendo correr agua fría bajo tus pies.

Si quieres más información o ayuda de los mejores profesionales para plantearte tu cambio a suelo radiante, no dudes en hablar con nuestros expertos en climatización sin ningún tipo de compromiso.

Y tampoco olvides compartir la información de este post con tu familia y amigos, seguro que les resultará muy útil, sobre todo para los más frioleros en esta época del año.

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Ideas para calentar tu casa según la estancia en la que te encuentres

¿Sabías que el término hogar, proviene del vocablo latino ‘focāris’, derivado de ‘focus’ (fuego)?

Como el lugar donde se encendía el fuego era el punto central de la casa —ya fuese en la cocina, o en torno a la chimenea, lugares donde se cocinaba y servían como espacio común— se terminó llamando ‘hogar’ a toda la vivienda en sí.

Ya lo ves, el calor y tu residencia son prácticamente dos caras de la misma moneda, su primera razón de ser.

Pero a veces, calentar tu hogar es un rompecabezas energético de mucho cuidado.

¿Cuántas veces te ha pasado algo como lo siguiente?

  • Estás leyendo en el salón, pero dentro de un rato te trasladarás al dormitorio para dormir, y hay una temperatura de al menos 7 grados menos ahí dentro.
  • Tienes una habitación que usas mucho menos que el resto de la casa, pero esta noche tienes un invitado y deseas que esté cómodo y calentito.
  • Tienes una terraza estupenda, pero en invierno casi no la utilizas porque hace un frío de mucho cuidado…

Complicado, ¿verdad?

Por eso hoy voy a contarte de qué maneras puedes calentar cada zona lo más rápida y eficientemente posible, para que puedas disfrutar de cada aposento en cualquier época del año, incluido el más crudo enero.

Los expertos en climatización y fontanería del hogar de HomeServe te traen ideas, trucos y consejos para calentar tu casa este invierno sin pagar más dinero

¿Quieres calentar solo una estancia o una parte de la casa?

Tal vez uses mucho más una parte de tu hogar que las demás, o en general tus necesidades de climatización estén satisfechas con la instalación de que dispones y solo requieras un pequeño empujoncito en forma de unos grados más.

En ese caso, puedes optar entre estas soluciones:
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Estufas

– Estufas de leña: si te animas a dotar a tu casa o chalet de una estufa de leña, ten en cuenta que las de acero son más ligeras y económicas.

Si prefieres las de hierro fundido tendrás una estufa para (casi) toda la vida, pero necesitarás invertir más dinero en ella.

– Estufas de bioalcohol: ¡el fuego más chic! Interesante desde el punto de vista estético, pues sus diseños resultan fascinantes.

Además, este alcohol es producido a partir de materias y restos orgánicos mediante fermentación alcohólica, gracias a una tecnología capaz de producirlo a partir de caña de azúcar, yuca, madera o restos celulósicos.

– Estufas de pellets: los pellets de madera o pellas son un tipo de combustible granulado alargado a base de madera. Según la RAE​ una pella es “una masa que se une y aprieta, regularmente en forma redonda”.

El origen de esta madera comprimida son los serrines y las partes desaprovechadas de troncos por la industria, además de materiales provenientes de clareos de montes.

Son tu opción más eficiente y, por tanto, la más ecológica, pues los pellets ofrecen un alto poder calorífico a cambio de una emisión de CO2 reducida.

> Ojo: No te pierdas nuestras 7 claves para evitar que se produzca un incendio en tu hogar

Tipos de chimenea

Antes de nada, repasemos los básicos: ¿qué es una chimenea?

Ahhh, ¡la viva imagen de la Navidad! No puedo resistir quedarme embobado mirando el crepitar de las llamas en ellas. Una chimenea está compuesta, generalmente, por un revestimiento decorativo con el interior de piedra o ladrillo refractario.

En su interior puedes colocar un hogar (como veíamos al principio, aquí la palabra ‘hogar’ se refiere a hoguera doméstica, fogón o anafre, y al sitio donde se enciende fuego…) o un insert, para aprovechar mejor el calor.

Los expertos en climatización y fontanería del hogar de HomeServe te traen ideas, trucos y consejos para calentar tu casa este invierno sin pagar más dinero

Insert, foto de Pinterest.

Después está la variante cassette, que es una instalación fabricada en hierro fundido o chapa, unida mediante encajaduras y sellada con masilla resistente al fuego directo para evitar las fisuras que pudieran alimentar el fuego de manera anormal o propagarlo fuera de la chimenea.

En esencia, un cassette es una chimenea dentro de la chimenea, que aprovecha al máximo el calor y reduce la cantidad de combustible necesario para calentar una vivienda.

Los expertos en climatización y fontanería del hogar de HomeServe te traen ideas, trucos y consejos para calentar tu casa este invierno sin pagar más dinero

Cassette, foto de todochimeneas.com

La diferencia entre el cassette y el insert es su forma de emitir calor.

El insertable puede funcionar como el cassette, pero también incorpora unos ventiladores colocados en la parte baja de la chimenea que empujan el aire caliente hacia arriba. Este sistema se denomina convección forzada.

Sus ventiladores cuentan con varias posiciones para aumentar o reducir la velocidad del aire, una de las cuales suele funcionar de manera automática como termostato, que hace que los ventiladores se activen cuando se llega a una determinada temperatura.

Evidentemente, tanto una chimenea como un hogar de hierro fundido, cassette o insert te servirán para calentar una sola estancia con mucho glamour.

> ¿Cautivado por la idea? Aquí tienes 12 chimeneas de diseño que podrías tener en tu casa.

También puedes contar con chimeneas de gas, que te ayudarán a disfrutar del fuego, pero con la eficacia y la comodidad del gas.

Los expertos en climatización y fontanería del hogar de HomeServe te traen ideas, trucos y consejos para calentar tu casa este invierno sin pagar más dinero

Chimenea de gas, foto de Leroy Merlin.

Además, funcionan con un hogar estanco que proporciona un rendimiento muy alto a cambio de tu inversión en la materia prima combustible.

Las chimeneas eléctricas, por su parte, son tan decorativas como las de leña, pero te ahorran horas y mucho esfuerzo en limpieza, por no hablar de las diferencias entre ambas en materia de seguridad.

¿Calorcito retro-vintage sin tener que limpiar los restos del fuego? Mira qué contentos se ponen los deshollinadores…

¿Quieres calentar toda la casa?

En ese caso te recomendamos una de estas opciones:

– Radiadores de agua: nuestros clásicos, habituales en una gran mayoría de viviendas españolas. Aprovechan la preinstalación de tuberías para el circuito de calefacción, convirtiéndose en una solución cómoda y eficiente para calentar toda tu casa.

– Emisores eléctricos: si tu casa no tiene dicha instalación de tuberías ni una calefacción central, esta alternativa es bastante eficiente. Eso sí, úsalos con precaución pues suelen resecar el ambiente, por lo que te recomiendo que los acompañes de humidificadores en climas más secos.

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Foto: Amazon.

– Termoestufas de pellets: calientan la estancia en la que se encuentran y el circuito de radiadores de la casa.

¿Quieres calentar el exterior?

Es una lástima desaprovechar tus terrazas o jardines en la época más fría del año. Para evitarlo, te propongo dos posibilidades:

– Estufas de gas: seguras, resistentes y cómodas, te ayudarán a calentar espacios reducidos, pero también otros lugares más ventilados, como naves industriales (¿quién no ha visto una de estas en una fábrica alguna vez en su vida?).

– Estufas de leña: queman leña o briquetas de madera o conglomerados, y están fabricadas en una gran variedad de materiales y estilos, pudiendo elegir entre hierro fundido, acero o cerámica.

En cualquiera de los casos, siempre puedes contar con nuestros especialistas en climatización para ayudarte a elegir, instalar y mantener a punto cualquier tipo de calefacción en tu hogar.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Cuál es tu opción favorita para disfrutar de este invierno sin pasar frío?

¡Comenta tu experiencia calentando tu casa durante los meses de más rasca!

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8 trucos para evitar que tus tuberías se congelen y proteger tu caldera en invierno

Si vives en climas fríos y húmedos, y además tus cañerías están especialmente expuestas a estas duras condiciones meteorológicas (como ocurre en muchas casas bajas, chalets o dúplex), el post de hoy te resultará crucial.

Mantener tus tuberías aisladas de las bajas temperaturas te garantizará un invierno tranquilo y sin sustos como reventones por congelación del agua que contienen, una avería muy habitual entre diciembre y febrero cuya reparación puede salirte muy cara.

¿Qué hacer para evitar que se congelen tus conductos de agua?

Truco #1: acaba con los goteos.

Es el agua, al congelarse, el auténtico peligro del que hablamos. Por eso es importante que busques y soluciones cualquier tipo de goteo que se esté produciendo en tu sistema de fontanería, desde grifos a lavamanos, especialmente los que estén más cerca del exterior o directamente en la intemperie.

Truco #2: cuidado con el agua en el exterior.

En patio y jardín, vacía siempre las mangueras para que no contengan agua que, al convertirse en hielo, las revienten desde dentro. De hecho, cuando las temperaturas amenacen con bajar de cero, desconéctalas de la llave exterior de paso para evitar que la congelen también, llegando hasta la propia tubería.

Si tienes un depósito de agua fuera, evita que se congele vertiendo un poco de glicerina en el tanque.

Truco #3: protege las tuberías de agua no caliente.

Los sótanos y partes externas de la casa suelen contar con ellas, y son las principales candidatas a quedarse tiesas de frío y darte más sustos.

Aislar estas cañerías es fundamental, para lo cual existen multitud de cintas térmicas y accesorios aislantes que te conviene instalar ya mismo para prevenir.

Respecto a las cintas térmicas, hay diversos tipos con materiales y funcionamientos diferentes. Unas cuentan con termostato integrado, que necesita que la cinta esté enredada entre la tubería y el aislamiento. Algunas cintas térmicas no permiten que se les coloque aislamiento sobre ellas, por lo que será mejor que sigas siempre instrucciones del fabricante.

Truco #4: agua en movimiento frente a la congelación.

Cuando el fluido eléctrico no está disponible y todo se queda a merced del frío, es mejor que dejes circulando un hilillo de agua fino y constante, cuya fuerza de rozamiento se lo pondrá más difícil al frío para congelar el agua que contiene.

Truco #5: cómo calentar una tubería congelada.

Antes de nada, revisa el estado y material del punto del que estamos hablando.

Algunos plásticos y cobres se romperán si la transición es muy brusca, o simplemente porque ya se hayan rajado con la congelación y estén esperando a volver a una temperatura más tibia para soltar toda el agua almacenada.

Si observas un tubo roto, llama a un fontanero de garantías para que se haga cargo de forma profesional si quieres evitar problemas mayores.

Si el tubo es de un metal resistente, puedes calentar aplicando un soldador a distancia, un secador o una lámpara de calor. Hazlo siempre con mucho cuidado y poco a poco, y nunca dejes este proceso sin supervisión.

Truco #6: usa una válvula de recirculación de agua caliente con control de temperatura por convección termal.

Suena a chino, pero es un artefacto muy ingenioso que no requiere de electricidad para funcionar, y que hará que circule continuamente agua tibia a través de las líneas de agua cada vez que la temperatura esté por debajo del punto que hayas.

A diferencia de la cinta térmica, la cual solo calienta las tuberías, este proceso hace circular el agua sin interrupción para evitar la cristalización y congelación, sin importar si las tuberías se encuentran ocultas.Foto: miconstruguia.com

Ten en mente que este método requiere que la válvula sea instalada en un nivel más alto (2º o 3º piso) que el calentador de agua. La circulación ininterrumpida del agua a través de tu sistema aumentará tu cuenta de calefacción del agua. Cuando no desees la circulación, desinstala la válvula y listo.

Truco #7: coloca un material llamado ICE LOC.

Es un elastómero que cabe dentro de las tuberías que se encuentran en áreas problemáticas, y que evita que las tuberías se rompan al absorber la expansión del agua congelada.

Truco #8: forra las tuberías con coquilla.

En este post te explicamos cómo hacerlo en vídeo, además de darte algunos consejos extra muy valiosos para evitar pasar un mal rato durante este invierno que comienza.

Comparte esta información con tus familiares y amigos que vivan en zonas frías y más expuestos a estos peligros. 😉

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Descubre los pros y contras de cada tipo de calefacción

Mi abuela repetía a menudo aquello de que solo nos acordamos de Santa Bárbara —patrona de los dinamiteros— cuando truena. Ella, tan previsora y sacrificada, resolvía siempre los problemas antes de que los demás nos hubiéramos siquiera percatado de ellos.

Cuando se trata del hogar, esta actitud vital resulta doblemente sabia y rentable en todos los sentidos:

  • Cuidar, revisar y mantener antes de que se produzca una avería y la reparación sea más costosa. ¿Una idea estupenda? Contar con buenos microseguros que cubran estos problemas antes de que lleguen a producirse, ya sean eléctricos, de fontanería o incluso para proteger toda tu tecnología.
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  • Actualizar, mejorar y valorar alternativas en todos aquellos equipamientos que requieran inversiones y supongan gastos constantes.

Esto cobra especial importancia con nuestros sistemas de calefacción, servicios de imperiosa necesidad en los meses de invierno y partidas importantes en los presupuestos domésticos.

Lo cierto es que existe un desconocimiento generalizado sobre las ventajas e inconvenientes de cada tipo de calefacción, y muchas veces encontramos en un hogar un tipo de climatización que no resulta eficiente ni el más conveniente para su ubicación y estructura.

Hoy voy a repasar someramente este tema para ayudarte a identificar qué tipo de calor le viene mejor a tu casa:

 

Calefacción de gas, subtipos

Tengamos en cuenta que el gas puede ser natural, gasóleo C o gas propano.

Calefacción de gasóleo C

Ventajas: es capaz de calentar grandes superficies.

Desventajas: requiere un tanque de almacenamiento de un tamaño considerable para acumular el gasóleo. Esto exige medidas de seguridad y un mantenimiento exigentes para evitar cualquier tipo de riesgo de incendio o explosión.

Además, se trata de una energía bastante contaminante y sucia para el medio ambiente, y su instalación es más costosa y complicada.

Calefacción de gas natural

Ventajas: no es necesario acumular el gas en nuestras casas, puesto que llega por conducto desde fuera. Además, es una energía bastante más limpia, con un coste más moderado.

Inconvenientes: si no vives en la ciudad, es más difícil que el suministro llegue hasta tu vivienda. Esto lo convierte en un modelo de calefacción más urbanita.

Calefacción de gas propano

Ventajas: este tipo de energía es más potente que la que proviene de la explotación de gas natural.

Inconvenientes: debemos repostar los depósitos periódicamente, aunque su tipo de instalación es menos complicada que la del gasóleo C.

 

Calefacción eléctrica por acumulación

Muy habitual en nuestro país, convierten la electricidad en calor a través de unas resistencias eléctricas.

Ventajas: estos aparatos son económicos, no requieren calefacción ni mantenimiento.

Inconvenientes: solo pueden calentar una zona específica de la casa, por ello se colocan junto al habitante, para concentrar esa producción de calor en su entorno más directo.

Si tu casa es muy grande y requieres calentar grandes zonas de ella, este tipo de energía no te servirá. Además, el consumo energético es muy alto y el calor generado se disipa con rapidez. Además, como te puedes imaginar, produce un calor excesivo en las cortas distancias que puede resultar molesto y poco cómodo.

Calefacción eléctrica por convectores

Los convectores trabajan a partir de una resistencia eléctrica que calienta el aire frío que entra por la parte inferior del aparato, expulsándolo mediante un chorro de aire caliente por la superior. Así, ofrece calor instantáneo que podemos regular con un termostato.

Algunos modelos de convectores, los termoventiladores, incorporan un ventilador en el interior del chasis para que el aire caliente circule más rápido.

El uso óptimo de estos equipos es como complemento a otros sistemas de calefacción más capaces de calentar un hogar de forma versátil y no como única opción.

Ventajas: su instalación es instantánea, basta con enchufar el aparato a la red eléctrica. No emiten gases tóxicos.

Inconvenientes: al igual que con la calefacción eléctrica por acumulación, los convectores no calientan grandes zonas de la casa, sino que son solo eficaces para habitaciones pequeñas, como los cuartos de baño o cocinas de poco tamaño.

Además, tienen a remover el polvo en el aire, provocando problemas para personas sensibles a este, alérgicas y asmáticas. Si optas por un equipo de convección, búscalo silencioso y con termostato, además de mando a distancia.

Emisores termoeléctricos

Conocidos también como radiadores de aceite, transmiten el calor a través de un aceite térmico calentado mediante resistencia blindada de acero.

Ventajas: cada radiador es independiente, así que puedes colocarlos y disponer de su trabajo según tus necesidades domésticas, además de programarlos en muchos modelos. Además, son muy seguros y la temperatura es estable, algo que no sucede con el calor efímero de otras opciones eléctricas.

Se recomienda su uso en casas con niños y animales. Algunos de estos emisores incorporan ionizador, un dispositivo que desprende iones beneficiosos para la salud, porque producen relajación y reducen el estrés.

Inconvenientes: su precio es elevado y no son aptos para calentar grandes superficies (necesitarías disponer de varios aparatos haciendo ese esfuerzo conjunto, lo que elevaría los costes considerablemente).

Caldera con radiador de agua

Es el sistema más habitual en nuestro país. El calor se produce quemando combustible como gas natural en una caldera del edificio o la casa, distribuyéndose hacia los distintos radiadores mediante agua.

Ventajas: ofrece una gran comodidad y, si la instalación es eficiente, modera el consumo energético. Su rendimiento es muy alto, ofreciendo además un calor residual de muy alta calidad, que permanece más rato después de apagado.

Inconvenientes: hay poca disponibilidad del tipo de gas que utiliza en ciertas zonas más rurales, lo que hará necesario un depósito y su recarga periódica. Es contaminante. Además, las normativas europeas para controlar su funcionamiento hacen necesarios cambios estructurales en el sistema que supondrán una inversión económica.

Bomba de calor

Resulta bastante versátil, proporcionando calor en invierno y frío en verano.

Ventajas: requiere una sola instalación para proveer todas las necesidades de climatización del año entero, ahorrando en equipamientos.

Desventajas: es ruidoso y reseca el ambiente, lo que hará necesario que cuentes con humidificadores si tu casa es seca o tienes dificultades respiratorias. Además, el calor no es constante y requiere mantenimientos como el cambio de filtros.

Ahora que ya conoces las claves de cada tipo de calefacción, dinos: ¿cuál crees que es más adecuado para tu hogar?

Si quieres evitar sustos y problemas con tus sistemas de calefacción domésticos este invierno, cuenta con nuestros packs de protección. ¡Te sorprenderá lo económicos y útiles que resultan!

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7 consejos para preparar tu casa ahora y ahorrar más en invierno

Cada noche que te vas a la cama, piensas lo mismo: hummm… hoy hace un poquito más de rasca que ayer…

Y vas añadiendo capas a la ecuación. Primero, despolvas tu pijama favorito. Después, esa mantita tan gustosa que llevaba meses desterrada en el armario. En estos momentos, te planteas qué momento será el idóneo para invocar al espíritu del edredón nórdico. Y, por supuesto, va llegando el turno de encender la calefacción.

Todos estos pasos dependen de la ubicación geográfica de tu hogar y de tu tolerancia al frío. Pero una cosa está clara: cuanto antes empieces a sumar capas a tu vestimenta, tanto de día como de noche, menos dependencia tendrás hacia nuestra bien amada pero cara y contaminante calefacción.

Este es el principio económico básico para empezar a ahorrar durante esta temporada invernal (por favor, luchemos entre todos para evitar esas imágenes de otro siglo, en las personas pasean por su casa en ropa interior en pleno noviembre mientras la calefacción marca 25ºC o más…).

Además de mentalizarnos de esto, existen otras 7 ideas que puedes integrar desde hoy mismo en tu vida para evitar que la factura de la luz y/o de la calefacción engorden sin medida durante los próximos meses.

 

1. Aísla, aísla, aísla

Comprueba que todas tus puertas y ventanas están bien aisladas y no dejan pasar el frío dentro de casa ni al calor marcharse.

De lo contrario, instala burletes en todas ellas para garantizar un aislamiento térmico perfecto. En tu ferretería o tienda de bricolaje habitual sabrán indicarte qué tipo de burletes existen y qué grosores son los adecuados para tus cerramientos.

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Además, unos buenos burletes te ayudarán a reducir el ruido que entra desde la calle, mejorando tu bienestar de día y tu descanso de noche.

Del mismo modo, sella cualquier grieta en torno a ventanas y puertas para impedir el paso de corrientes de aire, usando masilla resistente al agua cuando la reparación de la pared se lleve a cabo en la parte exterior de la casa.
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2. Pon a punto tus medios de calefacción

Sea cual sea tu electrodoméstico o equipamiento que producirá calor durante meses para ti, prepáralo a conciencia.

En el caso de tener estufa de leña o chimenea, por ejemplo, haz que un profesional las limpie y revise para evitar cualquier problema y minimizar tanto su consumo como la posibilidad de atascos e incendios.

¿Quieres aprender cómo poner a punto tu calefacción en menos de 1 minuto?

Presta atención al tutorial de este breve consejo de nuestro gran experto en climatización:
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3. Saca todo el partido a tus radiadores

Para ello necesitas, en primer lugar, tenerlos bien purgados. Algo que deberás hacer, al menos, al principio del otoño y hacia la mitad del invierno, y cuyo sencillo proceso te mostramos en el siguiente vídeo con ayuda de nuestros mejores fontaneros:
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Además, considera mejorarlos añadiendo las últimas novedades tecnológicas que los convertirán en súper radiadores ahorradores de dinero a espuertas.
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4. Protege las tuberías expuestas al frío

Como las de sótanos, exteriores, etc. Pues, de lo contrario, pueden reventar al congelarse el líquido que circula por ellas en los días más duros del invierno.

Para ello, puedes rodearlas de coquilla o cualquier otro tipo de aislamiento de espuma. Si es un problema especialmente habitual en tu residencia, hazte con cinta de calefacción, un cable eléctrico que se conecta a un termostato para mantener calientes las tuberías.

Nuestro compañero te explica en detalle cómo llevar a cabo estas operaciones:

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Del mismo modo, saca el agua de las mangueras del jardín para evitar que revienten al congelarse. Un accesorio que insufle aire comprimido desde los extremos te ayudará a conseguirlo fácilmente.
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5. Si tienes ventiladores de techo en casa, cambia su sentido de giro

Como bien sabes, giran en una dirección en verano y en otra en invierno, para hacer bajar el aire caliente durante estos meses y evitar que se vaya, de forma natural, hacia la parte superior de las estancias.

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6. Vacía las canaletas para evitar que la nieve o la suciedad acumulada provoquen atascos o roturas

Recientemente te indicábamos en este otro post cómo limpiar tus canalones y evitar problemas mayores.

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7. Protege tus macizos de flores y otras plantas añadiendo mantillo

Puedes colocarlo a base de cortezas de madera dura, que ayudarán a amortiguar el frío las bajas temperaturas en la superficie terrestre donde se alojen.

Y recuerda que puedes contar con una tranquilidad extra por muy poquito dinero al mes con nuestros packs de protección, 100% compatibles con tu seguro del hogar, porque lo complementan y refuerzan llegando allá donde sus coberturas habituales no lo hacen:

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6 mitos de ahorro en la calefacción que necesitas desmontar ya

Tanto tiempo esperándolo sin que nadie lo creyese. Pero las amenazas se cumplieron.

Y, por fin, llegó el frío.

¿Y ahora, sabes lo que is coming de nuevo? Docenas y docenas de consejos cuñadescos sobre cómo mantener la casa calentita gastando lo mínimo posible.

Pero para defendernos de ese terrible desafío tenemos a nuestra guardia nocturna eléctrica, formada por bravos electricistas de todos los rincones de España, dispuestos a desmontar mitos que te harían perder tiempo y dinero.

Prepárate para descubrir la verdad sobre cómo afectan tus acciones a tu factura eléctrica desde hoy mismo, aguerrido lector.

 

Mito #1: apagar la calefacción sale caro a la larga > FALSO

Ni a la larga, ni a la corta. Hasta ahora se creía que mantener la calefacción encendida todo el día a una temperatura moderada era la mejor solución para evitar esos fuertes arreones que le exigimos cuando llegamos a casa por la noche.

Efectivamente, exigirle a la caldera que nos resuelva el problema en un cuarto de hora es como pedirle a Ronaldo y Benzema que arreglen un partido en los últimos 10 minutos: a menudo, sale caro.

Pero si pasamos muchas horas fuera de nuestro hogar, tenerla encendida todo el día no nos sale a cuenta (cosa que sí servirá si solo salimos por breves periodos de tiempo, como para hacer la compra o ir al gimnasio… y os estoy mirando a vosotros, autónomos que trabajáis en casa).

Durante la noche, nuestros cuerpos necesitan esa reducción de temperatura para dormir bien. Si a eso sumamos una ropa de cama ponderada, podemos reducir la temperatura de 20ºC a 16ºC, ahorrando un 13% por el camino.

 

Mito #2: pintar de negro los radiadores hace que aumente el calor > FALSO

Esta la he oído en no pocas ocasiones durante las visitas invernales a hogares con averías en la calefacción.

La realidad es que el color negro haría que se concentrase en su propio espacio, mientras que los blancos lo proyectan mejor, algo deseable en cualquier casa.

De todos modos, el color no logra una diferencia significativa en el ahorro de energía. Lo importante es mantener las paredes impermeabilizadas y aisladas.

Y si quieres hacer experimentos de proyección y ahorro de energía que SÍ funcionan, prueba a colocar paneles reflectantes en su trasera. Notarás la diferencia.

 

Mito #3: una pequeña estufa es más rentable que calentar toda la casa > FALSO

Desde luego, hablamos de calentar nuestro hogar de forma inteligente: si se trata de una casa muy grande, no será necesario que calentemos todas las zonas si no están realmente habitadas o en uso.

Pero ten en cuenta que las estufas y chimeneas eléctricas portátiles consumen proporcionalmente mucha más energía, produciendo un gasto económico mucho mayor que una calefacción general de la vivienda.

Además, ese calor que generan no es rentable, pues desaparece a los pocos minutos de desconectar el aparato:

 

Mito #4: poner film plástico en las ventanas es inútil para evitar que se escape el calor > FALSO

Aunque, una cosa te diré: desde luego, es muy antiestético.

Nunca me cansaré de repetir el lema de nuestros compañeros especialistas en climatización: la mejor calefacción es un buen aislamiento.

Por eso sí que es buena idea que optimices el correcto cerramiento de puertas y ventanas, pero usando herramientas profesionales, duraderas y estéticas, como los muchos tipos de burletes que existen para cada superficie, material y grosor del hueco.

Toma nota de cómo instalar burletes en tus puertas y ventanas como un profesional de la carpintería:

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Mito #5: el frío no se escapa por el hueco de la persiana > FALSO

Lo hace, y a borbotones. Por eso es importante que lo aísles, como hicimos en el punto anterior con los huecos de puertas y ventanas.

En este vídeo tutorial rápido y sencillo podrás aprender cómo aislar del frío el tambor de tus persianas, con solo unos pocos minutos de trabajo fácil y una plancha de Porexpan o poliestireno expandido (EPS).

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Mito #6: para mantener la casa calentita, deben estar todas las habitaciones a la misma temperatura > FALSO

Adapta el uso de la calefacción a tu uso de tu casa. Si no hay nadie en una habitación, apaga su radiador y cierra bien la puerta.

Y si no quieres que dicha estancia robe calor a las demás… ¿Qué debes hacer? ¡Exacto! Volver al punto anterior y colocar burletes en la puerta. ¡Vas aprendiendo, manitas!

Ahora, ayuda a tus amigos y familiares a usar mejor la calefacción y preparar su casa para el invierno que nos espera.

Recuerda:

Y si no quieres que nadie pase frío ni dolores de cabeza al recibir las próximas facturas de la calefacción… ¡comparte el conocimiento! Y te no olvides de que puedes proteger tu hogar de cualquier imprevisto que puedas tener en tu circuito de calefacción.

Salvador de la Casa, de HomeServe, te ayuda a ahorrar y crear con tus propias manos con proyectos, ideas y trucos DIY

4 mantras de invierno para tener un hogar perfecto

Seguro que has escuchado en más de una ocasión uno de los mantras más populares, ese que dice “hare krisna, hare krisna, krisná krisná, hare hare...”

Ya sabes, son fórmulas propias de rituales orientales que pueden tener un efecto psicológico o espiritual.

En nuestro caso, la repetición de estos sencillos mantras nos recuerda los puntos clave que debemos tener en cuenta durante esta temporada de frío para mantener un hogar en perfecto estado.

Para ello, vamos a hacer un repaso de un práctico contenido interactivo de nuestros compañeros británicos de HomeServe, compañía hermana de Reparalia en el Reino Unido y en otros países de todo el mundo como EE.UU., Francia o Italia.

Hablamos de la infografía interactiva “Prepara tu hogar para el Invierno” (en inglés, haciendo clic en la imagen):

https://www.homeserve.com/help-advice/seasonalhouse

 

1. Un repaso al exterior para evitar lo peor

Lo disfrutas gran parte del año, eso sin duda, pero si cuentas con patio o jardín en casa, asegúrate bien de estos tres puntos para evitar disgustos inesperados:

– ¿Tienes los grifos exteriores cerrados? Recuerda, si están abiertos o goteando será más probable que puedan congelarse. Medida de seguridad extra: corta el agua para aquellos grifos exteriores que no utilices durante el invierno.

– Las tuberías a la intemperie también son una fuente de riesgo. La congelación, su máximo problema. Por eso, damos un truco para evitar que revienten con el frío: instalar coquilla en tus tuberías exteriores. Es esa espuma gruesa para rodear su perímetro, que podrás encontrar de distintos grosores y espesores. Imprescindible.

– Y si cuentas con ellos, los canalones pueden darte un susto si no has estado precavido en verano y no instalaste un salvahojas.

¿Has llegado tarde y tienes un atasco? Bueno, hazte con unos metros de guía pasacables de electricista, introdúcelo por la salida inferior de la bajante y ve empujando hacia arriba poco a poco. También ayudará meter agua con una manguera mientras tanto.

 

2. Aislar es el primer paso para ahorrar

Este es otro de los mantras que más respetamos y las tres zonas clave de toda vivienda por donde puedes empezar son:

Puertas: ¿Has notado que hace más frío cerca de las puertas?

Exacto, el aire caliente se escapa y el frío entra. Para ello, la mejor solución es instalar burletes o selladores de puertas.

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Y para las puertas interiores, una solución práctica y decorativa también son los cojines burletes, porque el aislamiento no va reñido con un toque hogareño.

– Ventanas:

Para aislar bien las ventanas cuentas con dos alternativas: o doble acristalamiento con tratamiento térmico… o los burletes de ventanas, que te enseñamos a instalar en este vídeo. Un consejo extra: aísla también el tambor de tu persiana, es uno de los focos de aislamiento que menos consideramos y que más influye.

– Suelos:

Si no quieres afrontar una inversión mayor, una solución más económica en la que puedes pensar es poner una alfombra. Aporta un toque acogedor en cualquier estancia.

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3. Si no hay agua caliente, da un paso al frente

El pánico se apodera de nosotros cada vez que ocurre. No hay agua caliente es una frase que nadie quiere escuchar, pero que a veces gritamos si nos pilla en plena ducha. Algunos problemas, desde un corte en el suministro de gas, por ejemplo, hasta una avería en la sonda de la temperatura o en la bomba de recirculación, necesitarán o una llamada a tu compañía o un especialista para que revise tu equipo, pero si se trata de una bajada de presión, no te agobies y sigue estos pasos:

– Asegúrate de que la llave de paso está conectada a la caldera y abierta, y que la caldera recibe electricidad.

– Enciende la caldera y comprueba la presión y temperatura. Lo ideal es que la presión se mantenga entre 1,2 y 1,5 bares. Si no está a esos niveles, manipula la llave de llenado de la caldera.

– Mientras lo haces, oirás el siseo habitual del gas entrando en el sistema, y comprobarás que la presión cambia poco a poco en la pantalla.

¿Quieres ver cómo se hace, paso a paso y en vídeo? Echa un vistazo:

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4. En invierno solo hay un dios, y ese es el radiador

Qué gran sensación la de acercarse al radiador calentito y arrimar esas manos que siempre tienes frías. Por eso, un radiador frío cuando no debería estarlo necesita una rápida checklist:

– Asegúrate de que la llave del agua caliente está abierta.

– Recuerda que las piezas que más se estropean son la llave y el detentor, junto con el purgador. Aquí te enseñamos cómo sustituirlas.

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– Si tu radiador está frío en la parte superior, pero caliente en la inferior… ¿cuándo fue la última vez que lo purgaste? Esto provoca que el agua caliente no circule bien y reparta mal el calor. Ponte a ello, purgar el radiador es algo más fácil de lo que imaginas.

– Revisa que tu caldera esté a punto y vuelve al punto anterior.

¿Todo correcto hasta aquí?

Si tienes en cuenta todos estos pasos, y algunos consejos más detallados que nos ofrecen nuestros colegas británicos en su artículo de origen, verás que pasar el largo y duro invierno no tiene porqué ser tan largo ni tan duro 😉

Cómo ahorrar dinero en tu calefacción sin cambiar los radiadores de casa

Ideas para ahorrar en tu calefacción sin cambiar los radiadores, de los expertos en reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia

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Echa un vistazo a tu factura eléctrica. ¿Ves los picos y los valles?

En invierno, tu calefacción representa casi la mitad del gasto energético de tu casa (el 47%). Así que, cuando te planteas reducir tus gastos domésticos y ahorrar dinero, son tu calefacción y tus radiadores los primeros enseres por los que debes empezar a optimizar el consumo.

Ya te lo contábamos hace poco en nuestro post Conoce tu calefacción: los 5 errores que te están haciendo perder dinero cada invierno. Si además, no quieres que un radiador roto te provoque una avería mayor y una reparación mucho más costosa -como una humedad en una pared, o el levantamiento de la tarima por un charco de agua- otra forma de ahorrar tiempo y dinero es contar con un seguro de reparación de radiadores como este.

Y hoy te traemos 5 ideas y estrategias de ahorro específicas para tus radiadores que te ayudarán a gastar mucho menos cada invierno, sin que haga falta tirar de calefactores eléctricos, que disparan el gasto a cambio de un calor fugaz y poco rentable. Toma nota:

Entiende tus radiadores y hazlos más inteligentes y ahorradores…
Con cabezales digitales

Lo primero que necesitamos entender del funcionamiento de nuestros radiadores es que se trata de circuitos cerrados de agua caliente, cuya cantidad de paso se puede regular en función de la temperatura que queramos generar en cada ambiente del hogar.

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Las válvulas de paso que encuentras en el lateral de los radiadores cumplen exactamente esa función de regulación. Los modelos manuales, tradicionales, solo permiten abrir o cerrar el radiador.

Pero los modelos termostatizables, más modernos e inteligentes, toman como referencia la temperatura de la sala para afinar mejor y de forma autónoma el resultado.

Ideas para ahorrar en tu calefacción sin cambiar los radiadores, de los expertos en reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia

Un logro que los modelos de cabeza digital, aún más recientes, superarán con creces y sin esfuerzo, gracias a que estos dispositivos electrónicos nos permiten programar al detalle el funcionamiento de nuestra calefacción a través de cada radiador. Su coste ronda entre los 20 € y 30 € por cabezal.

Ideas para ahorrar en tu calefacción sin cambiar los radiadores, de los expertos en reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia

Un modelo aún más completo es el cabezal con cronotermostato, que nos proporciona un manejo total de las funciones de cada radiador, pudiendo programar tanto el tiempo de funcionamiento como la temperatura exacta de rendimiento, consiguiendo un ahorro aproximado de 25 € al mes.

Ideas para ahorrar en tu calefacción sin cambiar los radiadores, de los expertos en reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia

Su precio, de 50 € por unidad, es fácil de amortizar en solo unos meses de uso.

La opción más efectiva y tecnológicamente avanzada es, también, la más cara de todas, pero la que más dinero nos ahorrará y comodidad nos proporcionará. Se trata de un equipo de cronotermostato con radiofrecuencia de fácil instalación que se puede controlar a través de tu teléfono móvil.

Ideas para ahorrar en tu calefacción sin cambiar los radiadores, de los expertos en reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia

El equipo con la central y cuatro cabezales digitales cuesta aproximadamente 400 €, ofreciendo una importante rentabilidad mediante un ahorro mensual aproximado de 40 €.

Lleva a cabo un mantenimiento óptimo, purgándolos dos veces al año

Ya sabes que cuando el aire penetra en el circuito de agua caliente, se empiezan a oír ruidos de ultratumba en su interior y entre los tubos que llevan y traen el cálido líquido desde la caldera.

Ese aire dificulta el trabajo de los radiadores y hace que vayan perdiendo calor en algunos puntos de su circuito, gastando más dinero a cambio de menos eficiencia energética.

Por eso es importante que purgues todos tus radiadores al menos una vez al comienzo de cada campaña invernal y otra hacia la mitad de la misma.

Te recordamos cómo purgar un radiador en este vídeo consejo:

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Otros 3 trucos para un consumo más eficiente y racional de tu calefacción:

  • No cubras tus radiadores con ropa, cortinas o muebles.

Además de resultar peligroso, pudiendo provocar incendios y daños en materiales sensibles al calor, poner obstáculos sobre o cerca de los radiadores, impide la correcta circulación del calor hacia el resto de la estancia.

Ideas para ahorrar en tu calefacción sin cambiar los radiadores, de los expertos en reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia

  • Vigila la pérdida de calor y recondúcelo adecuadamente.

Si tu radiador está en una pared muy porosa, o bajo una ventana mal aislada, preocúpate de resolver estos puntos de fuga del valioso calor empleando materiales aislantes para puertas, ventanas, huecos y demás.

También puedes usar papel de aluminio en la parte trasera del radiador para formar una pantalla que reflecte todo el calor hacia delante.

 Ideas para ahorrar en tu calefacción sin cambiar los radiadores, de los expertos en reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia

  • Condena aquellas habitaciones que no uses habitualmente en la casa.

Si hay un dormitorio que no se usa nunca, cierra el paso del agua caliente a sus radiadores, así como la puerta, para que esos metros cuadrados de tu hogar no resten energía calorífica al resto de estancias que sí se transitan a menudo.

Y si después de todo, tienes algún problema con un radiador o con tu caldera, cuenta con nuestros grandes expertos en calefacción para resolver todo tipo de averías, roturas o funcionamiento defectuoso, y con nuestro seguro de reparación de radiadores, ¡evita sorpresas que puedan dejarte helado!

Fotos del post: Reparalia.esbijanbarati.com y thisismoney.co.uk.

12 chimeneas de diseño que podrías tener en tu casa

Protagoniza villancicos, besos de película, escenas de relax infinito… la chimenea es un icono hogareño que nos transporta a algunos de los mejores momentos de nuestras vidas y de la ficción que todos adoramos.

Además, es muy probable que, durante estos días, hayas visto a los deshollinadores de Mary Poppins repuestos por trigésimo quinta vez, o a un señor bastante obeso tratando de descender infructuosamente por una chimenea de diseño.

*TRUCO para las noches de invierno: si no tienes chimenea en casa, siempre puedes encender tu Smart TV y reproducir este bucle de tres románticas horas de llamas y crujidos en 4K. Te garantizamos que intentarás acercarte a la pantalla para calentarte las manos.
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Chimeneas, chimeneas por todas partes

Y como durante estas fiestas están tan omnipresentes (¿acaso no es la chimenea de tus abuelos una de esas cosas que te mueres por encontrarte después de horas de viaje al pueblo?), hemos seleccionado algunas de las más molonas para inspirarte y recordarte que, tal vez, un día, tengas tu propia chimenea.

O mejor aún, ¡la construyas o instales a tu gusto!

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

Las chimeneas se pueden dividir en distintos tipos según el factor que tengas en cuenta: su diseño, su forma de generar calor (el combustible que emplean), su construcción (y los materiales empleados), si son abiertas o cerradas…

Existen las más tradicionales, de leña o carbón, pero también hay modelos muy innovadores que funcionan con electricidad o distintos tipos de gas, más seguros, económicos y menos contaminantes.

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

Por supuesto, cualquier chimenea debe cumplir unos requisitos de construcción / instalación, y contar con las licencias necesarias de obra.

Si se trata de una chimenea de leña, puedes optar por mantenerla abierta o cerrarla. La segunda opción, mucho más segura, suele valerse de ventanas de vidrio para mantener las chispas y el humo controlados en todo momento, lo que protegerá, además, la parte del suelo más cercana a la chimenea.

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

Chimeneas colgantes del techo

Estos modelos tan atractivos dotarán a tu hogar de una estética retro futurista a medio camino entre el diseño industrial y el steampunk.

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

Son muy prácticos, porque puedes ponerlos en más lugares de los que te imaginas –incluso en el centro de una habitación– y solo necesitas una salida de humos.

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

Por cierto, ¿has visto estas 10 piezas de reciclaje metálico Steam Punk que te dejarán sin palabras?

Chimeneas integradas en el interiorismo de tu espacio

Quizá te apetezca tener una chimenea llamativa y distinguida, que reine en el salón con su presencia. Es una opción. Pero tal vez prefieras integrarla en el entorno para que no resalte demasiado y homogeneizar más el espacio, lo que conseguirá que parezca más grande y le dará elegancia y sutileza.

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

Para ello, nada mejor que aplicarle a la chimenea exactamente la misma técnica de pintura que al resto de la pared que la rodea, como en este caso en que se ha aplicado un tono claro en estuco a todas las superficies.

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

Materiales: del clásico ladrillo al hormigón o la pizarra

Para construir tu nueva chimenea puedes optar por fórmulas clásicas que nunca fallan, como el ladrillo de arcilla visto, o pasarte a opciones muy elegantes como la pizarra o las paredes totalmente lisas de hormigón.

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

Una tendencia que triunfa por su sencillez es encastrar la chimenea en bloques de yeso o pladur, sin embocadura:

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

Otra posibilidad es instalar una chimenea completa y exenta de esa integración en la pared de la mayoría de los modelos, a partir de hierro fundido. Su presencia será imponente, resultarán más sencillas de limpiar y más seguras si hay niños en casa.

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

También existen modelos minimalistas que podrás instalar casi en cualquier parte, como este de abajo:

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

Y si tienes espacio de sobra, prueba a jugar con los colores altamente contrastados para ampliar visualmente la chimenea, como en el siguiente ejemplo:

Los profesionales de la reparación de averías y roturas del hogar de Reparalia te traen ideas y mucha inspiración para construir o instalar tu chimenea en casa.

¿Cuál de todos estos modelos es tu favorito? ¿Has tenido chimenea alguna vez? ¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de ellas?

¡Comenta y comparte! 😉

Imágenes de este post, de hola.com, casaydiseno.com, y micasarevista.com.