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Hace 50 años un grupo pop inventó el ‘heavy’ y el ‘punk’

Primere edición del 'single' con "You Really Got Me", agosto de 1964 (Pyle Records)

Primera edición del ‘single’ con “You Really Got Me”, agosto de 1964 (Pye Records)

El heavy metal —ese veterano y celebrado género del rock basado en las guitarras fuertes y distorsionadas, el ritmo enfático y el bajo y la batería añadiendo tormentosa densidad— y el punk —música exprimida de todo adorno para alcanzar la crudeza más básica— nacieron hace medio siglo en Londres, en el verano de 1964.

El par de estilos, que han labrado por su cuenta caminos propios y capturado por su fiereza a fanáticos de toda edad y procedencia geográfica, deben la esencia de su aspereza a una canción grabada en 1964 en Londres por un grupo de pop rock: You Really Got Me, el tercer single de The Kinks.

Dave Davies con la guitarra que tocó en "You Really Got Me"y el modelo el amplificador que utilizó. Abajo, el 'riff' de guitarra de la canción

Dave Davies con la guitarra que tocó en “You Really Got Me”y el modelo el amplificador que utilizó. Abajo, el ‘riff’ de guitarra de la canción

El riff de guitarra que puntúa como un martillo la canción estaba basado en una aberración armónica —las notas fa y sol repetidas como en una antimelodía— y había sido una ocurrencia instintiva de Ray Davies, el líder del grupo, transformada luego por su hermano Dave, el guitarrista, mediante el uso de power chords (quintas vacías).

Pero el riff aunó algún otro milagro. Dave, que tenía 17 años, estaba cansado del sonido demasiado limpio del amplificador barato que utilizaba, un Elpico transportable, y rajó con una navaja barbera la membrana del aparato. Tocada con una guitarra Harmony Meteor, un instrumento originalmente pensado para el jazz, la combinación de notas emergió entonces del amplificador roto con una distorsión extrema.

Es necesario fijar el momento para entender la conmoción. En 1964 el pop inglés adoraba el sonido celestial de los Beatles —armonía pura y desbravadas y dulces versiones de los pioneros del rock and roll estadounidense—. A partir de You Really Got Me, los compañeros de generación de la beatlemanía —The Who, The Yardbirds, Them…— entendieron que el ruido y el arrebato podía mostrar mejor que el yeah-yeah-yeah la angustia y la desesperación generacionales.

En el riff de la canción precursora de la rudeza heavy y la tosquedad punk se han encontrado referencias variopintas. Los hermanos Davies han citado la influencia de The Train and the River (1957), del pionero de la improvisación jazística Jimmy Giuffre; de Louie Louie (1963), el éxito de culto garajero de los Kingsmen; de Tequila, de los Champs (1958), y de los lamentos por la falta de sexo o la actitud reacia de la mujer amada de los bluesmen Leadbelly y Big Bill Broonzy —después de todo, You Really Got Me es un plañido similar al de los blues: Me tienes tan pillado que no sé hacia dónde voy, dice la letra—.

Contrariamente a la vieja creencia de que en la canción tocó Jimmy Page —uno de los mercenarios de estudio más activos del momento y futuro fundador de Led Zeppelin, acaso el primer grupo plenamente heavy—, el guitarrista no intervino en la sesión, según ha confirmado el productor Shel Talmy, convencido desde el primer momento en que la canción sería histórica: “Tan pronto escuché el riff, supe que el tema era un hit.

The Kinks, 1965

The Kinks, 1965

You Really Got Me fue la salvación para el cuarteto, que con sus dos primeros singles —una versión demasiado beatle de la clásica de Little Richard Long Tall Sally y You Still Want Me, un soso medio tiempo— no había llamado la atención de casi nadie. Los hermanos Davies, que seguían viviendo en la casa paterna, empezaban a sentirse desilusionados e incapaces.

Los Kinks hicieron cinco tomas de la pieza. El productor grabó la pista de guitarra en dos canales, uno con distorsión y otro sin ella. El tema, versionado centenares de veces desde entonces, fue número uno en el Reino Unido y, aunque el grupo exploró aguas menos tórridas en los siguientes años —fueron cronistas sociales y valientes investigadores de la psicodelia desde la tradición british—, You Really Got Me se convirtió en una canción inapelable.

No pensaban lo mismo los ejecutivos de la discográfica Pye Records, que definieron la guitarra mitológica de Dave Davies como “un ladrido de perro” y estuvieron a punto de esconder You Really Got Me en la cara B del single.

Gracias al cielo no lo hicieron, Ray Davies se convenció de que era un gran compositor y los Kinks nos regalaron en sucesión: All Day and All of the Night, Set Me Free, Tired of Waiting for You, A Well Respected Man, Dedicated Follower of Fashion, Sunny Afternoon, Waterloo Sunset

Escuchadas una tras otra parecen producto de un milagro.

Ánxel Grove

Los Kinks llegaron a la India antes que los Beatles

The Kinks - "See My Friends" (Julio, 1965)

The Kinks - "See My Friends" (Julio, 1965)

El punto de encuentro entre el rock y los raga de la India suele situarse en una canción de los Beatles, Norwegian Wood, grabada en octubre de 1965 y editada dos meses más tarde, en el sexto álbum del grupo, Rubber Soul.

Los Beatles, más allá de todos sus dones -que fueron muchos-, tienen la capacidad de subvertir la historia. Como a algunos próceres laicos, se les atribuyen milagros que nunca practicaron.

Flashback. Fecha: julio de 1965, meses antes de que los Cuatro Fabulosos grabasen Norwegian Wood.  Lugar: Londres. Paul McCartney, John Lennon y George Harrison escuchan un single que acaba de traer el primero. Es el mismo que figura en la ilustración de la izquierda.

Al acabar la canción, Lennon dice: “Esa guitarra suena como un sitar. Debemos hacer algo parecido”.

La escena la cuenta un testigo presencial al que no se puede acusar de parcialidad, Barry Fantoni, músico, locutor de la BBC y amigo íntimo de los Beatles.

La canción que abrió los oídos de los ingleses al hipnotismo de la escala carnática fue See My Friends. La interpretaban The Kinks.

Es el primer crossover entre el rock occidental y la música de la India. Luego llegarían muchos otros: los años setenta estuvieron plagados de intérpretes blancos que intentaron, con bastante poca fortuna, insertar el modelo de melodías sinuosas y abiertas del subcontinente en la psicodelia musical hippie y post-hippie.

La canción de los Kinks, compuesta (letra y música), por Ray Davies, proyección en clave de pop de Charles Dickens, fue una extraña disonancia que descompusó la sensibilidad del momento y apuntó en la dirección contraria (este) a la que todos miraban (oeste – EE UU).

The Kinks, 1965

The Kinks, 1965. Ray Davies, a la derecha.

La inspiración para la melodía ondulante de See My Friends le llegó a Davies en Bombay, durante la gira asiática del grupo en 1965, cuando escuchó la canción de trabajo de unos pescadores que recogían las redes.

La letra (Ella se ha ido / Se ha ido para siempre / Y sólo me quedan / Mis amigos jugando en el río) es el rescoldo de una tragedia. Está dedicada a Rene, la hermana mayor del compositor, que acababa de morir mientras bailaba en un club nocturno. Padecía de una enfermedad cardíaca, diagnosticada tarde y mal. Ella había regalado la primera guitarra a Davies en su 13º cumpleaños.

Eran tiempos duros para el torturado compositor –el más literario, quizá el único que merezca el calificativo, de todos los músicos de la british invasion-.

La primera gira del grupo por los EE UU había sido un calvario: actuaciones mal programadas (una de ellas, organizada por el futuro asesino en serie de adolescentes John Wayne Gacy, que se prendó de Davies), ruptura con su agente, un veto del sindicato de músicos porque los Kinks se negaron a pagar la cuota por tocar en televisión y el desengaño de no lograr conquistar al mercado yanqui.

Davies sufrió un colapso nervioso y debió retirarse de las actuaciones durante unos meses. El padecimiento dió frutos relucientes. El siguiente disco del grupo, Face to Face (1966) es todavía uno de los mejores de su carrera: íntimo, maduro y con inolvidables canciones reflexivas.

Ánxel Grove