Trasdós Trasdós

No nos disgusta la definición del término trasdós: la "superficie exterior convexa de un arco o bóveda". En este blog perseguimos estar en alerta y con el objetivo siempre dispuesto para capturar los reflejos, destellos, brillos y fulgores que el arte proyecta.

Así es un violín por dentro, y parece un templo

Si su sonido puede ser descrito como una plegaria íntima, el interior de un violín parece un templo, edificado en una era en la que desconocíamos el oro y la gula de los arzobispos. Un árbol muerto convertido en un bosque de música.

Así es un violín X por dentro…

La luz se cuela a través de las marcas de sus oídos y se desliza en descenso oblicuo. Parece el románico sol acariciando la roseta, luz que es mancha, niebla y esperma, un baño de calma, un misterio inefable, despierto al espasmo lento, delicioso, expansivo.

Es, sin lugar a dudas, un espacio para el rezo; también un lugar desconocido. Nadie está, ni puede asomarse, en su interior mínimo. Solo estamos autorizados a escuchar el canto de sus feligreses cuando el gigante de carne, quizás para vencer su miedo o acompañar el vino, osa acariciar el campanario de sus cuerdas.

Pequeña catedral cuya arquitectura recuerda a los tiempos desnudos, un barco a la deriva, sin más carga que el espíritu, aposentado sobre un hombro que tiembla.

El artista Adrián Borda se ha colado en este templo con una cámara y nos brinda unas fotografías superlativas. Los amantes de la música sentirán la necesidad de arrodillarse; querrán pasar horas de mágico silencio, ahí dentro, en los abovedados contornos, en las curvas del abeto, y esperar el momento, cuando la luz muestre sus sombras y truene la música, cuando el árbol despliegue las sedosas partituras de su muerte.

1 comentario

  1. Dice ser mmmmmmm....

    Belleza inspiradora .

    19 septiembre 2018 | 13:15

Los comentarios están cerrados.