BLOGS

LOS APUNTES DE ECONOMÍA PRÁCTICA Y FAMILIAR de Joan F. Domene

Entradas etiquetadas como ‘acciona’

E.ON, compuesta y sin OPA

Como los buenos culebrones, el de Endesa ha dado un giro totalmente inesperado. Justo un día antes de que acabara el nuevo plazo para que los accionistas aceptaran o no la oferta de E.ON a 40 euros por acción, los alemanes pactaron con sus rivales, Acciona y Enel, retirarse de la batalla a cambio de quedarse con una parte de los activos de la compañía.

Se han cumplido así los pronósticos apuntados por los expertos sobre la más que probable partición de Endesa como única vía para resolver la situación de bloqueo a la que se enfrentaba la eléctrica vista la persistencia de los dos bandos contendientes. Finalmente, E.ON se quedará con el negocio que tenía hasta ahora Enel en España (Viesgo) y otras actividades en Italia, Francia, Polonia y Turquía. Veremos si Acciona y los italianos deciden pilotar conjuntamente lo que quede de Endesa, llevando a la práctica la llamada “solución española” defendida por el Gobierno, o si también acuerdan repartírselo. Lo que está claro es que ya no deberán esperar seis meses para presentar su OPA, con lo que muy pronto los accionistas verán aumentado al menos en otro euro el beneficio de la venta de sus acciones.

Tras la dimisión de Manuel Conthe, la próxima víctima del lío eléctrico puede ser el presidente de Endesa, Manuel Pizarro. El turolés ha quedado en un claro fuera de juego después de convertirse en el principal valedor de la solución alemana y de comprometer el voto favorable del consejo de administración a la OPA de E.ON.

Guerra de ofertas por Endesa

¿Quién da más? Parece ser el grito de guerra en los cuarteles generales de las tres empresas enzarzadas en la disputa por el control de Endesa. Como era de esperar tras el anuncio frustrado de Enel y Acciona a los accionistas de la primera eléctrica española de que mejorarían la oferta de E.ON, y la posterior intervención de la CNMV, los alemanes han subido la puja de 38,75 euros a 40 euros por acción. La respuesta de la constructora española y la eléctrica italiana ha sido ofrecer 1 euro más por acción y llegar hasta 41.

La principal diferencia entre una y otra oferta es que mientras la de E.ON debe resolverse como muy tarde el 3 de abril, la de sus competidores no podrá tener la respuesta de los accionistas hasta septiembre, ya que la CNMV les prohibió el viernes pasado presentar su OPA antes de seis meses.

Pero ojo, en las 51 páginas que recogen el pacto presentado hoy entre Enel y Acciona para quedarse con Endesa figura una cláusula en la que sólo se comprometen a mantener su oferta si E.ON no consigue más del 50% del capital de Endesa con su oferta de 40 euros.

¿Acabará Endesa hecha trocitos?

La entrada de Enel en la batalla por Endesa ha dejado un panorama tan confuso que en estos momentos no se descarta ninguna hipótesis de futuro para la compañía eléctrica española, incluso la de que pueda acabar troceada en una decisión salomónica en el caso de que se llegue a una situación de bloqueo.

No cabe duda de que esa es una posibilidad que existe. Por lo pronto E.ON ya ha dicho que renuncia a la primera de sus dos condiciones “inamovibles” en su OPA sobre Endesa: el levantamiento de los blindajes que limitan el derecho de voto a un máximo del 10%. Y se espera que en unos días rebajará la segunda: aceptará entrar en Endesa aunque no consiga controlar el 50,01% del capital.

El calendario está claro. Una vez desconvocada la junta extraordinaria de accionistas del 20 de marzo donde se debían levantar esos blindajes, tras la entrada de Enel, el 29 de marzo –el día que acaba el período de aceptación de la oferta de E.ON de 38,75 euros por acción- se perfila como una fecha clave. La otra será el 3 de abril, cuando la alemana espera saber exactamente qué porcentaje de acciones controla. Entonces podrá decidir seguir adelante o dar marcha atrás. Vista la tenacidad germana, algo muy grave debería pasar para que E.ON se retirara.

Lo más probable, pues, es que Enel acabe controlando el 24,9% de Endesa (ya tiene el 22% y espera hacerse con el 2,95 que controla el Gobierno español a través de la SEPI), Acciona alrededor del 21% y E.ON en torno a un 30%. El 10% de Caja Madrid puede decantarse del lado de los alemanes, con lo que la situación de bloqueo estaría servida.

En el peor de los escenarios posibles de división y enfrentamiento de los socios de la nueva Endesa ya hay quién avisa de la posibilidad de que éstos decidan repartirse la eléctrica española. Enel se llevaría el negocio exterior, especialmente el de América Latina y Francia, donde los italianos ya intentaron entrar sin éxito. Acciona se quedaría con el área de energías renovables. A E.ON iría a parar el grueso del negocio eléctrico de Endesa en España.

Habrá que ver cómo vende el Gobierno, principal avalador de esta inopinada “solución epañola” para frenar la OPA alemana, el hecho de perder a su gran “campeón nacional”. Aunque siempre le cabrá la posibilidad de argumentar que, gracias a su intervención, hay más compañías en el mercado eléctrico y eso contribuye a liberalizar el sector.

Sacyr-Repsol, la nueva pareja de baile

Sacyr-Vallehermoso ha decidido seguir los pasos de otras grandes constructoras y acaba de anunciar que ha comprado el 9,236% de Repsol YPF, la otra joya de la corona del sector energético español, por 2.855,6 millones de euros. Y al parecer pretende llegar al 20% en los próximos meses. Se trata de una compra de acciones amistosa de la que ya existían rumores la semana pasada y que llega tras las entradas sucesivas de Acciona en Endesa y de ACS en Iberdrola.

La noticia ha sido bien recibida por el mercado –Repsol ganó al cierre de la Bolsa un 4,55% y Sacyr un 1,65%– y seguramente por los propios directivos de la petrolera, sobre la que pesaba la amenaza de una posible entrada hostil de algún inversor extranjero. La operación, además de confirmar el creciente interés de las gigantes del ladrillo por el mercado energético, ha llevado al Ibex a un nuevo máximo histórico, pero eso ya es menos novedoso.

Recordemos que, a principios de 2005, Sacyr-Vallehermoso ya intentó sin éxito tomar una participación importante del BBVA, pero sus planes se vincularon con un intento de sacar de la presidencia a Francisco González, que accedió a la misma tras la fusión de BBV y Argentaria por su proximidad al entonces gobernante PP.