BLOGS
En busca de una segunda oportunidad En busca de una segunda oportunidad

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado- 'El Principito'. Antoine de Saint-Exupéry.

Si eres buena persona, tu perro será bueno

Ya os he hablado de mi querencia por los perros de presa, los perros calificados como potencialmente peligrosos y para cuya adopción es necesaria una licencia especial. Perros maravillosos que resultan muy difíciles de adoptar.

Por eso quiero sumarme desde el blog a la campaña de un grupo de expertas del CAAC hacen difusión de los animales de la perrera e informan con rigor para desterrar estigmas injustificables: ¿Que es un PPP? Un perro potencialmente adoptable, no un perro potencialmente peligroso.

POTENCIALMENTE PELIGROSOS: ¿MITO O REALIDAD? Por: D. Vicente Salcedo. Titulado como etólogo canino y clínico en comportamiento, título otorgado por la Asociación para el Estudio del Perro y su Entorno (AEPE).

Antes de analizar el tema de los “perros potencialmente peligrosos” deberíamos estudiar qué entendemos o cual es el significado de dicha etiqueta.

Si buscamos en el diccionario de la Real Academia de la lengua Española el significado de “potencial” encontraremos lo siguiente: “Que puede suceder o existir, en contraposición de lo que existe”, es decir, que tiene la posibilidad de ser peligroso aunque no lo es. Por tanto, la siguiente tarea consiste en determinar si existen razas potencialmente peligrosas.

Analizando el tema con objetividad, es evidente que las razas de mayor tamaño tienen un potencial superior para hacer daño que las razas pequeñas. No obstante, que tengan un mayor potencial no las hace más agresivas que otras razas con un menor potencial, de la misma forma que una persona formada e instruida en técnicas de combate o una persona con una fuerte musculatura, posee un mayor potencial para hacer daño, pero la experiencia nos demuestra que no por ello son más agresivos.

Que una persona hipertrofie sus músculos en un gimnasio o aprenda a pelear en una academia de artes marciales, no la hace más belicosa. De la misma forma, un policía y un delincuente armados con una pistola poseen el mismo potencial para matar, pero todos coincidiremos en que el policía no representa un peligro social y esto se debe a que carece de la agresividad del delincuente. Por tanto llegamos a la conclusión de que la peligrosidad de un individuo no está en su fuerza sino en su agresividad.

Pasemos por tanto a analizar la agresividad en la especie canina y determinar si existen razas más agresivas que otras.

Podemos dividir la agresividad en dos grandes fuentes: la causa orgánica y la conductual. Por supuesto, una causa no excluye la otra, ya que se pueden dar a la vez.

La agresividad por causa orgánica, como el hipotiroidismo o cualquier dolor, no son exclusivas de raza alguna y por tanto no nos sirven para determinar si una raza es más peligrosa que otra. Si bien, es indiscutible que ciertas patologías tienen mayor tendencia a sufrirlas ciertas razas, como las otitis en perros de orejas grandes o la distimia en el Cocker. También existe mayor tendencia en ciertas razas a la displasia de cadera, lo cual es responsabilidad de los criadores el ir eliminándola de muchas razas muy azotadas actualmente por esta patología, como el Pastor Alemán.

Por otro lado nos encontramos con la agresividad por causa conductual. Todo animal mostrará conductas agresivas cuando entre en conflicto con sus instintos (supervivencia y reproducción). Debemos entender que esto no es exclusivo del Canis familiaris y que es común a infinidad de especies, todas aquellas con capacidad de luchar y hacer daño, excluyendo así solo a las especies que basan su estrategia defensiva en el mimetismo y/o la huida. Además, luchar en estas situaciones es una estrategia adaptativa, necesaria y, por tanto, común a todas las especies.

Ante un conflicto solo existen tres alternativas: enfrentamiento, huida y evitación, y el animal escogerá una u otra en función del valor del recurso que esté en juego en dicho conflicto.
Así un perro puede huir de otro animal que quiera hacerle daño, pero se verá obligado a luchar si es acorralado, pues eliminamos sus opciones de huida y evitación. Como digo, esto es común a todas las razas e incluso a infinidad de especies, incluida la nuestra: la especie Homo sapiens. Así, todo perro mostrará conductas agresivas cuando peligre su recurso, espacio y acceso a las hembras, todo ello factores dependientes de sus dos instintos.

Por supuesto, territorialidad y dominancia son también factores dependientes de sus instintos y por tanto naturales en todas las razas.

Así pues, ¿qué hace que un perro muestre conductas agresivas en aquellas situaciones en que otros perros no muestran dichas conductas? Únicamente el aprendizaje.

La conducta canina viene marcada por la interacción entre el Genotipo y el ambiente.

Analizaremos primero el Genotipo canino. Los genes heredados de los padres tienen una influencia indiscutible en los rasgos físicos del perro, sin embargo no ocurre lo mismo con los rasgos de conducta. Los genetistas han llevado a cabo estudios en los que se ha demostrado que los rasgos de conducta se heredan genéticamente en una proporción próxima a cero por lo que prácticamente no son hereditarios, a diferencia del factor miedo, que tiene una heredabilidad mayor. Sin duda alguna, el miedo puede ser fuente de agresiones y además de gran peligro, ya que una agresión por miedo puede ser muy fiera al poner en peligro la misma supervivencia del animal, sea cierto o no que su vida peligre, basta que él lo interprete así.

Es tarea de los criadores y clubes de razas controlar la cría y eliminar de ella los ejemplares con conducta miedosa. No hace falta decir que el miedo, como factor imprescindible para la supervivencia, existe en todas las razas, pero su exceso no es típico de razas concretas, sino de individuos concretos, muy alejados del equilibrio entre estímulos y respuestas u “homeostasis sensorial” por su exceso de miedo. Así pues, llegamos a una conclusión clara: la agresividad no depende de la genética, sino de la experiencia/aprendizaje.

Tras analizar el tema de la agresividad llegamos a la clara conclusión de que todos los perros muerden, de la misma manera que todos los niños saben golpear, y que lo que hace a un perro morder en situaciones en que no debería hacerlo es únicamente el aprendizaje. Como muestra de ello basta mirar las estadísticas para comprobar que las muertes provocadas por ataques de perros están mayoritariamente provocadas por perros no catalogados como “potencialmente peligrosos”. Pero ¿de quién aprenden la conducta agresiva?

Puesto que los perros pasan un período muy corto con la madre y hermanos y son separados de estos a muy temprana edad no es difícil deducir que ese aprendizaje viene dado por el ser humano, bien sea de forma consciente o por ignorancia. Así, y mediante argumentos científicos, queda patente que la conducta agresiva de un perro deriva de la mala praxis del propietario y no de unas características raciales o filogenéticas.

Por tanto, ¿existen perros potencialmente peligrosos? Por supuesto; todos aquellos perros con un peso o fuerza suficiente como para causar daños, lo que engloba a casi todas las razas y mestizos. Si añadimos aquellas razas capaces de causar lesiones en niños pequeños nos vemos obligados a añadir a TODAS las razas caninas y mestizos que existen.

¿Cómo se puede solucionar el problema de la agresividad canina? Mediante disciplina y control, la cual solo puede aplicarse mediante la adecuada formación del propietario o la ayuda de un profesional canino adecuadamente formado para aplicar una férrea disciplina y un estricto control sobre el perro, castigando, no a raza alguna, sino a toda persona que, con conocimiento, instigue a cualquier perro a llevar a cabo agresiones injustificadas. Queda así claro y argumentado científicamente, que el peligro no está en el perro sino en su portador, de la misma manera que las pistolas no matan, lo hacen las personas que se esconden tras ellas y aprietan el gatillo.

A continuación me tomaré la libertad, con el permiso del lector, de abandonar la objetividad científica y aportar mi opinión personal sobre la vigente ley de tenencia de Perros Potencialmente Peligrosos.

Desde mi experiencia profesional, tratando casos de agresividad, he podido comprobar que, en la gran mayoría de casos en que se solicita mi ayuda, se tratan de perros de talla pequeña, y hablo de un porcentaje altísimo que roza el 100%.

La razón es sencilla: hay una altísima tendencia en los propietarios de perros pequeños a la sobreprotección y el hiperapego, ya que los perros pequeños suelen ser más “tiernos” que los de raza grande, como mínimo hasta que muestran conductas agresivas en las que la ternura se convierte en pavor.

Por otro lado, los perros de talla grande suelen ser adquiridos por gente joven o con carácter fuerte, en definitiva, personas que se imponen al perro y en muchos casos plantan cara a las amenazas dejando patente su autoridad.

Esa es la principal razón de que la mayoría de ataques sean llevados a cabo por perros de talla pequeña y no por perros grandes.

Por supuesto que también hay perros de talla grande agresivos, pero personas ignorantes e indeseables hay muchas y con toda clase de perros, no obstante no vemos tanto en perros grandes la permisividad que se da a los de talla pequeña. En definitiva, volvemos siempre al mismo concepto: la agresividad en el perro no es fruto de raza alguna, sino de la acción de propietarios ignorantes, desinformados o tarados que quieren perros imponentes. Siempre son los dueños.

Desde los inicios de la Selección Artificial hemos enfocado la cría hacia la especialización y mejor aptitud de determinadas razas para ciertas labores. Es cierto que antiguamente también había ataques por parte de perros, pero los ejemplares agresivos eran sacrificados al instante. El perro se criaba para una función determinada y no como animal de compañía, lo que creaba una criba entre los individuos que no eran aptos para desempeñar su función apartándolos de la cría y manteniendo así, perros equilibrados y funcionales. Con la introducción del perro como animal de compañía aparecen nuevos problemas.

¿Cómo pueden mordernos perros que nosotros seleccionamos?
Sencillamente porque la gente no está preparada para tener perros. La gente los adquiere sin tener la más mínima noción de educación y disciplina canina.

Por otro lado están los perros seleccionados para belleza, seleccionados únicamente por sus características físicas y dejando de lado el carácter. Así aparecen infinidad de perros de gran belleza pero desequilibrados, miedosos y en definitiva; tarados. Desde aquí condeno duramente este tipo de crianza, en la que solo se tienen en cuenta las características físicas o el Standard físico del perro dejándose de lado aspectos más importantes para la convivencia con el ser humano como es el carácter.

De la misma forma condeno a quienes crearon, asesoraron y mantienen a día de hoy tan absurda ley.

¿Por qué un gobierno, que puede disponer del asesoramiento de los mejores especialistas antes de promulgar una ley, acude a un club de criadores y adiestradores, omitiendo expertos en conducta animal, genetistas, etc? Se promulgó una ley sin contar con la opinión de personas debidamente formadas en universidades y en las especialidades que corresponderían al tema que nos atañe.

El resultado de asesorarse mal y por gente que poco sabe del tema ha sido una ley absurda y disparatada que ahora sufrimos los dueños de perros injustamente etiquetados. Resulta absurda hasta el punto de crear una lista negra con 8 razas y luego crear el anexo 2 con las características de todo perro que debe ser catalogado, características que cumplen en su mayoría esas 8 razas, con lo cual caen en una redundancia con la única intención de machacar esas razas. Por otro lado hay muchas razas que cumplen el anexo 2 y no requieren de licencia, como Pastor Alemán, Pastor Belga, Mastines de todo tipo, etc.
Sin duda alguna, la raza más perjudicada por esta absurda ley ha sido el American Pit Bull Terrier (APBT) Esto se debe a su fama de perro de pelea y a la absurda campaña llevada a cabo en su contra por los medios de comunicación.

Respecto al tema de las peleas de perros (las cuales condeno con gran dureza) debo decir que solo un porcentaje bajo de APBT’s descienden de las peleas o pelean actualmente, ya que la raza no fue creada para ello, como muchos piensan. Por otro lado invito a quien lea este artículo a meterse en la piel de un “peleador de perros” y se imagine en el ring con su perro. Estos animales pelean por asaltos para evitar que gane el primero en apresar. Los perros deben separarse cuando el juez lo indica. ¿Cómo reaccionaría el lector, si fuera un peleador y su perro le mordiera al separarlo de otro? Sin duda haría lo mismo que hacen los peleadores de perros: matarlo. Con ello, y sin darse cuenta, llevan a cabo una selección artificial en la que todo perro que muerde a una persona, a pesar del alto estado de excitación del animal, es ejecutado y por tanto no cría. El resultado es la obtención de perros adiestrados para matar a otros perros, pero inofensivos con el ser humano.

Solo me queda decir a quienes sostienen esta absurda ley, que de la misma manera que recibimos un curso de conducción y educación vial antes de poder conducir, deberían educar a la gente que desee poseer perros. Los problemas se solucionan con cultura y, desgraciadamente, en este país hace falta mucha cultura canina.

Bibliografía
A.E.P.E. (2003): Curso Master de Etología canina avanzada. www.aepe.net.
Peinado, M. (2008): ¿Por qué ocurre la alarma social en torno a las razas de perros? http://www.villaliberty.org/informacion.html Consultado en 20/12/08
Pozuelos, A. (2007): Instinto y aprendizaje. Enfoque evolutivo. www.aepe.net. Consultado 23/12/08
Pozuelos, A. & Álvarez, R. (2007): Manual de Etología canina. Clínica de la conducta. Adiestramiento del perro. A.E.P.E. Granada.
Soler, M. et al. (2003): Evolución; la base de la Biología. Proyecto sur de ediciones. Granada.
Tarpy, R. (2003): Aprendizaje: Teoría e investigaciones contemporáneas. Interamericana de España.

—————————————————————————-

El pitbull de la imagen está en adopción. Se llama Jacob y tiene año y medio. Es el perro que más tiempo lleva en la Perrera de Orihuela. Es muy urgente encontrar un hogar para él, es increíblemente bueno y corre riesgo de sacrificio.

CONTACTO : kikacaniche@hotmail.com

8 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser MARA

    Justo hoy hablaba con mi marido de este tema… él le da mucha importancia, yo no.

    También muchas veces los perros se vuelves agresivos por puro estres, pero estres de no salir nunca, de que les falta ejercicio y no lo tienen… conozco a un perro cuya agresividad viene de esa problema. Siempre esta en casa y en el jardin, no ve vida exterior y es grande y atletico… al final se hace agresivo.

    Y desde luego que te doy la razón Melisa en que los perrito pequeños son muchos más agresivos que los grandes,, A veces se agobian cuando lo niños si querer y jugando no se dan cuenta de que son muy delicados… nunca recomiendo perros miniatura para niños. Y el miedo el es mayor factor, un perro que tiene miedo no se lo piensa, ataca por instinto de supervivencia.

    Uno de mis perros es diferente a los demás, no sé que le pasa, se quedó como un cachorro en mentalidad aunque ya tiene 4 años… es como un cachorros, y sifre de ansiedad, mucha inseguridad, es diferente, como he dicho… es de tamaño pequeño, de 8 kilos, pero muy delgado. Él muerde, los demás no. Pero ya sé en que situaciones es posible que ataque y lo tengo muy controlado. Además le he procurado enfrentar a sus miedos, y ha progresado bastante, ya puedo ir tranquila, que se que no morderá más a no ser que le pille una situación límite, pero para eso estoy yo, para controlarle y hacer que se sienta más seguro y menos temeroso. Este perro mío del cual os hablo es un mestizo y conozco a los padres, la madre una ratonera y el padre un pinscher muy buenos. No se parece en nada a ninguno de los dos, ni fisicamene ni en el carácter…. él es diferente y ya está. Y nunca se sabe cuando un perro va a ser diferente, ni porque lo es… hay partes de la etapa de cachorro de mi perro Surco que no conozco, no sé si alguien le maltrató, aunque sospecho que si. Es una perro muy desconfiado… solo hay que saber tratarle, nada más.

    Desde mi nombre puedes ir a mi blog de adopción de perros.

    17 septiembre 2011 | 15:15

  2. Dice ser pixi7

    doy fe de ello, maravilloso post….mi perro león es un american stafford y es el perro más noble, bueno y dulce del mundo….sólo busca cariño, es incluso demasiado pegajoso…cuando voy por la calle con él ( con su bozal, su licencia, su correa…) hay personas que incluso cambian de acera y me miran mal…..yo simplemente pienso: peor para ellos prque se pierden un perro maravilloso….

    hace un par de meses estuve de finde rural en asturias con mi pareja y mi perro…nos sentamos en una terraza a comer, y una pareja que habia al lado con un niño de unos tres años, se separaron y cambiaron de mesa, a pesar de que mi perro iba con su bozal y no hacia más que mover su rabo porque no hay cosa que le guste más que los niños…el caso es que casualmente se sentaron al lado de unas señoras con un perrito pequeño…el niño se puso a intentar jugar con el perro a pesar de que éste le gruñia y no hacia más q enseñarle los dientes, resultado: el perrin mordió al niño ( por supuesto no culpa del perro sino del niño q no dejaba de tocarle las narices al pobre perro)…suena mal decirlo, pero sé que eso no lo habría hecho mi perro….continuó con su bozal, nosotros seguimos comiendo, pero me hizo pensar lo injusta es la sociedad con este tipo de perros….

    I LOVE MY AMSTAFF !!!!!

    17 septiembre 2011 | 20:42

  3. Dice ser Monica

    No sé por qué, pero me da que esto puede ser aplicado también a gatos, niños, etc… Tengo perros y gatos, y todos ellos son buenísmos. Entendemos que cuando son cachorros pueden ser trastos y hacer maldades, pero es un proceso. Después se calman y se portan bien. Pero se portan bien porque se les enseña lo que está mal, y lo que está bien. Porque se les riñe para que no hagan trastadas, pero se les da cariño y el tiempo necesario que necesitan para estar con ellos. Igual con los gatos. Igual con niños o personas. Si se está el tiempo suficiente con alguien, dedicándole tu tiempo, tu cariño, educarlo, atenderlo… todos serán buenos 😀 Pero sí, entiendo la idea del blog de que un perro no es malo por naturaleza, ningún animal lo es. Sólo falta que los “seres racionales” lo entiendan…

    18 septiembre 2011 | 10:39

  4. Dice ser maria b

    lo importante es que cuando alguien adopte un perro se fije en sus necesidades es decir si tu no quieres pasear o correr con el perro entonces elige uno que sea de perfil bajo es decir un perro que no necesite por naturaleza mucho ejercicio para quemar su energia, un perro con energia baja, pero el problema es que la mayoria de la gente adopta o compra un perro porque les gusta y no tienen ni idea del perfil de energia de ese perro y no le dan lo que el perro necesita por ello el animal se frustra, no quema su energia y eso da lugar a comportamientos inadecuados o agresividad, por ello es muy importante saber lo que se adopta o compra y como tratar a ese animal y darle lo que esa raza necesita para asi no tener problemas

    18 septiembre 2011 | 15:36

  5. Dice ser Ana

    Buenos días, todo eso es cierto, pero creo q lo q dice Mara tb es verdad, el carácter del propio perro influye muchísimo. Los perros de carácter no agresivo con poca dedicación son perros estupendos, y los de carácter agresivo, hay q dedicarles más horas. Yo adopté una perra mestiza de pastor alemán y quien sabe q más…estamos juntas ya 2 años y ella tiene alrededor de 3, y en ese año q no se nada de ella, se q bien no lo ha pasado, después de 2 años sigue siendo muy desconfiada con los desconocidos y le tiene miedo a la mangura (por eso supongo q le han pegado), pero tiene un carácter tranquilo y curioso como ningún perro q hay conocido, no es nada agresiva, y cada día me lo demuestra con alguna cosa. Por cierto q Sota (mi perra), la adopté gracias a este blog.
    Muchas gracias Melisa por haberme presentado a Sota, mi compañera de casa 😉

    19 septiembre 2011 | 10:13

  6. Dice ser Otra más

    Muy buen post, me encanta!

    Más claro, agua.

    Tengo una pitbull de 4 años, buenísima con los humanos, pero de un año aquí, segun con qué perros se muestra territorial, la llevé a adiestradores y psicólogos caninos y llegaron a la concusión que teme que le hagan daño.. Antes si otros perros le atacaban se tiraba al suelo y no se defendia, ahora no quieren que la sople, está muy marcada, y a la mínima gruñe.. pero ya sé en que situaciones se estresa y las evito. :e da mucha pena pero no puedo hacer nada..
    A las personas NUNCA pero NUNCA a hecho un mal gesto.

    ANA
    NO hay perro peligroso.. Lee la definición de POTENCIALMENTE PELIGROSO por favor.

    19 septiembre 2011 | 21:02

  7. Dice ser Ana

    Otra más, creo q no me he expresado bien si has entendido q yo pienso q hay perros peligrosos. Hablo del carácter del perro, como de la personalidad de la persona, me refiero a eso precisamente, q tienen una personalidad propia, aunq haya gente q no lo crea, hay perros curiosos, otros tranquilos y alguno habrá más nerviosillo, q con una mala educación o una educación descuidada pueda ser más potencialmete peligroso q otros. No se si me he explicado mejor ahora, pero vamos q estoy de acuerdo contigo.

    20 septiembre 2011 | 9:25

  8. Dice ser REA

    Hola.
    Lo primero que quería decir es que el título del post es una mentira enorme, creer que el único factor que interviene en problemas de agresividad es la educación es un error muy común que por desgracia yo he aprendido a golpes.
    En mi vida sólo he tenido dos perros, los dos PPP. El primero era un Bull Terrier de 30 Kilos extremadamente sumiso y bueno. No contestaba a las provocaciones e incluso agresiones de otros perros y nunca jamás mordió a nadie, ni persona ni perro. Pero he de decir que cuando consideraba que alguien atacaba a un miembro de la familia/manada si que había que tener cuidado con él. Una vez se cayó un ciclista al suelo al lado de mi hermana y armó mucho escándalo y mi perro atacó. Lo pudimos controlar y no pasó nada pero atacó. Murió por Lismania.
    Mi segunda y actual perra nos la dieron como si fuese una Stafford Inglesa pero es una Amstaff. Pesa alrededor de 26 Kilos y és (y no lo digo yo, lo dicen los etólogos con los que he consultado) “extremadamente dominante”. Hemos tenido que pasar un proceso durísimo para aprender a controlarla. Es encantadora, cariñosa y genial con las personas pero agresiva con otros perros, no con todos, pero si con muchos. Además la debilidad, la agresión y muchos otros factores la incitan a atacar. Todo ello hace que haya que tener mucho cuidado cuando vas con ella por la calle y que tengas que tener una férrea disciplina para imponerte sobre ella como miembro dominante de la manada. Si le das la mano se intenta tomar el brazo y se hace contigo y si te domina… entonces no tienes salvación.
    Durante el trabajo con distintos adiestradores hemos aprendido mucho sobre conducta canina y como dice nuestro actual etólogo “si aprendes a conducir este camión (mi perra) podrás conducir cualquier coche (el resto de perros)” y es verdad, ahora soy capaz de controlar a casi cualquier perro en una hora como máximo, porque aun no he encontrado ninguno más problemático que mi querida Amstaff.
    La dominación que experimenta no procede de ningún tipo de aprendizaje, ninguno de sus hermanos es así, ni sus padres, y yo y mi novia somos dos personas muy tranquilas y nada agresivas ni dominantes, entonces ¿de donde ha sacado esos rasgos? sencillamente nació con ese carácter. Al igual que dos hermanos humanos pueden no parecerse ni entre si ni a los padres lo mismo pasa con los perros. Ahora se que hay una gran cantidad de signos que puedes apreciar en un cachorro y que ya te indican el nivel de sumisión del mismo, básicamente todos aquellos que tenía mi perra y en su momento no supimos apreciar.
    No volveré a cometer el mismo error dos veces, si algún día tengo otro perro estoy seguro de que consultaré previamente con algún etólogo antes de decidirme a llevarme uno a casa y es lo que recomiendo a todo el mundo, buscad protectoras que trabajen con etólogos y olvidaos del aspecto o el tamaño, que esa persona os encuentre un perro cuya personalidad cuadre con la vuestra. Adoptar o comprar perros sólo por su aspecto o por una foto en internet es un riesgo. En las descripciones de todos los perros a adoptar pone que son un buenos y sociables pero no siempre es así.
    Por último me gustaría decir que hay mucho inconsciente que intentando defender los PPP mete la pata. No son asesinos y pueden ser extremadamente buenos, pero no nos equivoquemos, son peligrosos. Los perros no se vuelven locos y atacan de repente, pero la mayoría de los dueños no tenemos ni idea de comportamiento canino por lo que no sabemos reconocer las señales antes de que ocurra la tragedia y no es lo mismo el ataque de un Amstaff como la mía que el de un Pequinés. Si tienes un PPP debes tener cuidado y yo recomiendo a todo el mundo que asista a algún curso de educación canina de nivel básico, por lo menos para que sepa anticipar posibles problemas.
    Por lo demás simplemente animar a la gente a que adopte perros, yo no tuve mucha suerte pero aun así quiero a mi perra con locura y mi caso sé que es una excepción.
    Por último agradecer a Melisa y a Mara su labor.
    Gracias por leer todo esto 🙂

    14 octubre 2011 | 18:48

Escribe aquí tu comentario






    Normas para comentar en 20minutos.es

    • Esta es la opinión de los internautas, no la de 20minutos.es.
    • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
    • Por favor, céntrate en el tema.
    • Normas y protección de datos.