Beatles 17 – Rolling Stones 10

27 junio 2012

Arriba, The Beatles (1968). Abajo, The Rolling Stones (1967)

Arriba, The Beatles (1968). Abajo, The Rolling Stones (1967)

Nueve ingleses con más importancia cultural que Dickens y la Encyclopaedia Britannica. Nueve músicos que reinterpretaron el legado doliente del blues, la embestida sexual del rock and roll y el brillo inmediato del pop para construir algo que, de tan nuevo y bravo, estallaba en las manos de los mayores y hacía diabluras bajo las sábanas de los adolescentes. Los Beatles y los Rolling Stones.

Este año se cumple medio siglo de dos sucesos bautismales: la edición del single de debut los Beatles (5 de octubre de 1962) y la primera actuación de los Rolling Stones (12 de julio de 1962) —que se hacían llamar The Rollin’ Stones, con apóstrofe—.

La efeméride en estéreo viene bien para revivir una de las batallas incruentas más reiteradas: Liverpool contra Londres, scouse contra cockney, provincia contra capital, Mersey contra Támesis…

En la certeza de que la guerra es absurda porque ambos grupos son fascinantes, pero admitiendo que la rivalidad existió y existe —¿quién no ha intervenido en un fructífero combate de café sobre el asunto?—, voy a desplegar una decena de campos de debate a la luz de los cuales desarrollaré otra vez el enfrentamiento. Como demanda el clima del momento futbolístico, en cada asunto otorgaré tres puntos al ganador y ninguno al perdedor. En caso de empate, uno para cada uno.

Todo listo para el clásico infinito: Beatles contra Rolling Stones.

Primeros 'singles' de los Beatles (1962) y los Rolling Stones (1963)

Primeros ‘singles’ de los Beatles (1962) y los Rolling Stones (1963)

1. Ventas. Primero, sobre todo para sacarnos de encima el pegajoso tacto del maldito papel moneda, vamos con el dinero.  Según los datos disponibles, que no siempre son exactos —hay mucha caja negra en esta historia—, los Beatles ganan de calle a los Rolling Stones (y a todos los demás), con 250 millones de discos vendidos y certificados, cantidad a todas luces recortada: una aproximación más objetiva estaría entre los 600 millones y el billón los 1.000 millones de unidades. Los Rolling Stones están bastante más abajo: 89,5 millones certificados y 200 millones reales. Beatles: 3 puntos.

John Lennon y Mick Jagger, 1968

John Lennon y Mick Jagger, 1968

2. Conciencia. Asunto peliagudo que abordo con la necesaria retranca —hablamos de personas multimillonarias, es decir, contaminadas por la necedad de la sobreabundancia— y siguiendo la definición marxista de la conciencia de clase (tener claro que las relaciones sociales se mueven por antagonismos, sean económicos, políticos, culturales…). Me tocó vivir —apunte defensivo: conjugo el verbo vivir con derecho, desde 1964 escuché a ambos grupos en tiempo presente, no soy un recién llegado en estos altares— la sensación de que los Beatles eran los chicos buenos y los Rolling Stones los pillastres. A medida que me saqué de encima la propaganda de la mercadotecnia entendí que la ecuación estaba contaminada: los primeros eran los verdaderos parias —clase baja, infancias complejas, hogares disfuncionales, necesidad de ganarse la vida desde bien pronto, emigración a Hamburgo para tocar en sesiones eternas en burdeles…—, mientras que los Rolling Stones procedían de familias con ingresos estables, estudiaban Artes y no necesitaban sudar para comprar los discos de blues estadounidense que veneraban. Ninguno de ambos grupos fue un ejemplo de coherencia con la comunidad: los Beatles criticaron en una canción (Taxman, escrita por George Harrison) el modelo progresivo de gravar a los ricos con impuestos para pagar las necesidades sociales y los Rolling Stones emigraron en los años setenta a la Costa Azul francesa para huir de las cargas fiscales. Ambos grupos actuaron en países gobernados por dictadores (los Beatles, en la España de Franco y las Filipinas de Marcos, y los Rolling Stones en la Polonia del estalinista Gierek y en el Israel del sionismo belicoso y excluyente por la vía de las balas)… Empate. Un punto para cada uno.

Richards, Jagger, Lennon y McCartney

Richards, Jagger, Lennon y McCartney

3. Personajes / Personas. Los Beatles eran material químico de extrema efectividad, elementos complementarios: la rabia primaria de John Lennon perdía las aristas de la jactancia gracias a la inteligencia musical de Paul McCartney —el más músico de los cuatro beatles se mire por donde se mire— y la blandenguería emocional de éste era tamizada por la ironía casi cínica del primero. En los Rolling Stones el equilibro era más inestable y dependía en exceso de Mick Jagger, un tipo cerebral, muy inteligente, competitivo y codicioso. Su socio de confianza, Keith Richards, es un animal de extraordinaria vitalidad y gran cultura musical, pero incapaz, como ha demostrado en solitario, de dar forma sin la ayuda de Jagger a un proyecto coherente. A Brian Jones, lo sacó de enmedio la intemperancia cuando empezaba a despuntar como voz disonante ante el gobierno de Jagger & Richards. Los actores secundarios beatles (Harrison, Ringo Star) y stones (Bill Wyman, Charlie Watts, Mick Taylor y Ronnie Wood) son de parecido carácter: prescindibles y ensombrecidos. Quizá merezca una cierta consideración Harrison, pero su aportación a los Beatles fue tan discreta —una canción por disco, aunque a menudo muy buena— y tan mediocre su obra en solitario que no cuenta a la hora de medir efectos globales. Dadas las derivas de todos los actores principales —McCartney y Jagger convertidos en nobles domesticados y hombres de negocios de maletín y corbata; Lennon, en un cadáver venerado con ciego fanatismo, y Richards, en una caricatura para películas de piratas—, empate. Un punto para cada uno.

"Let It Be" (The Beatles, mayo de 1970), "Let It Bleed" (The Rolling Stones, diciembre de 1969)

“Let It Be” (The Beatles, mayo de 1970), “Let It Bleed” (The Rolling Stones, diciembre de 1969)

4. Música. En cantidad ganan los Rolling Stones por una tosca cuestión temporal: llevan cinco décadas tocando y han editado como grupo 26 álbumes de estudio. La carrera de los Beatles fue muy corta en duración (1962-1970) y concisa en resultados: 12 álbumes. También en lo musical hay demasiado cliché y lugar común en la liza. Ni los Beatles fueron los apóstoles de la psicodelia, ni los Rolling Stones el coro de la revuelta callejera por el camino del rock and roll, entre otras cosas, según creo, porque los Beatles tocaban mejor rock and roll (por ejemplo, Yer Blues) que los Rolling Stones y éstos, por muy bien que se manejasen como twisters lascivos (Can’t You Hear Me Knockin’), jamás fueron capaces de elaborar viajes sonoros que compendiaban una época (Tomorrow Never Knows). Los stones sabían que eran inferiores musicalmente y, después de mucho emular a los Beatles, sólo fueron capaces de desarrollar su mejor versión cuando éstos se separaron. Beatles: 3 puntos.

"The Beatles" (The Beatles, noviembre de 1968) - "Beggar's Banquet" (The Rolling Stones, diciembre de 1968)

“The Beatles” (The Beatles, noviembre de 1968) – “Beggar’s Banquet” (The Rolling Stones, diciembre de 1968)

5. Letras. No estamos aquí en un territorio en el que hayan brillado ninguno de los dos contendientes. Las letras de los Beatles son malas de solemnidad (ñoñas, tontorronas, dignas de intérpretes de canción ligera…) y no soportan una lectura ni siquiera benevolente hasta Rubber Soul (1965). Incluso después, McCartney siguió adelante con su estilo de letrista de barraca de atracciones (paradigma: Obladi Oblada) o apostolado mariano (Let It Be…) y Lennon con los ejercicios escolares de libre asociación bajo los que subyacía un deseo muy pueril de ser considerado Artista (Hapiness Is a Warm Gun). Jagger y Richards empezaron casi peor, con clonaciones fallidas de lamentos negros (Heart of Stone) o aullidos de macho dominante (Under My Thumb), pero mejoraron con el tiempo y, entre 1968 y 1974, escribieron excelentes letras de canciones con economía de medios y ninguna petulancia: poesía apocalíptica (Sympathy for the Devil), volcánica (Gimme Shelter) y saturnal (Sister Morphine). Rolling Stones: 3 puntos.

Desde la izquierda, Eric Clapton, John Lennon, Mitch Mitchell y Keith Richards (1968)

Desde la izquierda, Eric Clapton, John Lennon, Mitch Mitchell y Keith Richards (1968)

6. Influencia. En ambos casos, enorme y difícil de evaluar. Entiendo que en el caso de los Rolling Stones la sombra que proyectan hacia el futuro es menos musical que relacionada con eso que llaman actitud, es decir, pasarela —con peripatéticas reencarnaciones como las de Pereza o algunos otros grupitos de barrio—, mientras que el sonido beatle ha estado muy presente en las últimas décadas. Por otra parte, como ha escrito el periodista Robert Greenfield (libre de sopechas de favoritsmo: es estoniano de pies a cabeza y autor del libro Viajando con los Rolling Stones), los Beatles pertenecen al género de artistas “únicos y revolucionarios” que no aparecen como “constreñidos por su tiempo”. La huella que dejaron en la sociedad del siglo XX es incomparablemente mayor que la de los Rolling Stones, que con el paso de los años ha terminado por ser un canto a la buena vejez derivada de la gimnasia (Jagger) o de la heroína y los médicos privados (Richards). Beatles: 3 puntos.

"Revolver" (The Beatles, 1966) y "Exile on Main St." (The Rolling Stones, 1972)

“Revolver” (The Beatles, 1966) y “Exile on Main St.” (The Rolling Stones, 1972)

7. Mejores discos. Para mi gusto los vértices más elevados de las carreras de los grupos enemigos son Revolver (1966) y Exile on Main St. (1972). En el primero los Beatles rompieron con el pop-rock de cuatro compases de la beatlemanía y se abrieron a la experimentación y las canciones circulares, sin principio ni final definidos. El álbum doble de los Rolling Stones, grabado en un ambiente de disoluta corrupción en un antiguo cuartel de las SS en el sur de Francia, es el disco de rock más sucio de la historia: el ambiente y sus errores son tangibles en el resultado y convierten el álbum en un documento vivo, alejado de toda pose. Por el riesgo y el atrevimiento, se llevan el triunfo. Rolling Stones: 3 puntos.

"Please Please Me" (The Beatles, 1963) y "Bridges to Babylon" (The Rolling Stones, 1997)

“Please Please Me” (The Beatles, 1963) y “Bridges to Babylon” (The Rolling Stones, 1997)

8. Peores discos. El debut de los Beatles, Please Please Me (1963), y el último disco de los Rolling Stones durante la década de los noventa, Bridges to Babylon (1997), son piezas a destruir o, como poco, a evitar. Los de Liverpool, producidos como si de una rondalla se tratase, suenan débiles y culminan aproximaciones vergonzantes a canciones tocadas antes por The Shirelles, The Cookies y los Top Notes, grupos que les derrotaban en alma y sentimiento —aunque, al parecer, el público blanco no lo sabía, acaso porque falta de costumbre o interés en escuchar a grupos negros—. El de los Rolling Stones es una estafa cuya venta y difusión pública debería tener cabida en el Código Penal. La jugada de contratar a productores modernos (The Dust Brothers) le salió mal a Jagger & Richards —por otro lado, distanciados y sólo amarrados por el ansia de dólares derivada de la marca registrada— y las canciones son amaneradas y merecedoras de pedradas contra los ejecutantes. Empate: un punto para cada uno.

"Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" (The Beatles, junio de 1967) y "Their Satanic Majesties Request" (The Rolling Stones, diciembre de 1967)

“Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” (The Beatles, junio de 1967) y “Their Satanic Majesties Request” (The Rolling Stones, diciembre de 1967)

9. Virtudes y pecados. Entre las primeras, la más trascendente: hacernos felices y poner música a los mejores años posibles (ahora lo sabemos: sólo nos aguarda el abismo). Los Beatles eran un referente y cada disco, un chispazo anímico. Ellos ponían la iluminación y los Rolling Stones se encargaban del ruido. Los pecados no son menos abundantes. En el casillero de los Rolling Stones: la tétrica pasividad con que Jagger se enfrentó al asesinato de un asistente al concierto de Altamont de 1969, acuchillado por un ángel del infierno contratado como gorila; el intento de robo a cara descubierta del blues You Gotta Move, grabado por el grupo sin mencionar a su autor, Mississippi Fred McDowell; la perversa poética con la que afrontaron la desgraciada muerte de Brian Jones, al que habían expulsado del grupo por, entre otras cuestiones, celos profesionales; su descarado copismo de los Beatles… Éstos pecaron de prepotentes con sus ambiciones cinematográficas y de mecenazgo; cayeron en las redes del falso gurú Maharishi Mahesh Yogui, al que Harrison apoyó de por vida; Lennon se dejó embaucar por la pseudo artista Yoko Ono, una vividora de la subvención, y practicó un izquierdismo muy de boutique pero descerebrado —donaciones dinerarias al IRA incluidas—; manipularon sus biografías oficiales para entrar dentro de la corrección Cirque du Soleil para niños y adultos que venden los herederos —las aficiones de Lennon por la heroína y el maltrato físico a su primera mujer fueron borrados de las cronologías—; las operaciones de mejora estética de McCartney y su sofocante omnipresencia… Empate: un punto para cada uno.

Respetables Señores Iconos

Respetables Señores Iconos

10. Cincuenta años después. La cubierta del mensual Uncut es algo más que una portada de revista: es también la manifestación de una tragedia y el acta de una derrota entreguista. Ninguno de esos dos cantamañanas —que deberían regalar al mundo, ya que no dejaron bellos cadáveres, el alivio de una inmediata jubilación— hubiera aparecido bajo el titular “100 iconos del rock y el cine en la música y las películas que cambiaron nuestro mundo” si les restase algo de respeto por lo que fueron y significaron los Beatles y los Rolling Stones. No reniego de los caminos que me mostraron, pero ¿queda algo del recorrido de aquellas sendas de liberación o han sido inutilizadas? Creo que no me toca responder, pero en el enfrentamiento del futuro sigo apostando por los Beatles, menos cómodos, más rebeldes —pese al cordero Sir McCartney— que los orgullosos pijos Rolling Stones. Beatles: 3 puntos.

Resultado final: Beatles, 17 – Rolling Stones, 10

Ánxel Grove

14 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser Pedro

    No estoy de acuerdo con varias cosas escritas, pero para eso están las opiniones de cada uno. Lo que no puedo dejar pasar es lo siguiente:

    “la tétrica pasividad con que Jagger se enfrentó al asesinato de un asistente al concierto de Altamont de 1969, acuchillado por un ángel del infierno contratado como gorila”

    En realidad el asistente tenía una pistola lista para disparar porque alguien lo había echado a empujones del escenario. Así que el ángel del infierno no asesinó a nadie sino todo lo contrario.

    27 junio 2012 | 09:30

  2. Dice ser jose

    el que escribió esto es gilipoyas y no sabe de música, aparte en el apartado 1 de discos vendidos pone: “entre 600 millones y el billón de unidades”. Está claro que esta persona no estudió matemáticas, ya que un billón es un millón de millones, no mil millones, como da a entender el autor (“billion” en inglés si que son mil millones, o sea, un millardo). De todas formas las cifras son exageradamente altas.
    Tengo 20 años y en mi opinion ganan los Beatles de calle

    27 junio 2012 | 10:18

  3. Dice ser Porfavó

    Los Rolling ganan de calle.

    Un grupo de rock se rige por música, actitud y letra.

    Decir que los Beatles tienen mejor música es no tener gusto por el R’n'R, es tener gusto por música pánfila enlatada para niñas hormonadas esperando lindas baladitas de ciernes hipster-pacifistas con ideas de que el amor es maravilloso y la vida muy bonita.

    La actitud desbordante de los Rolling es inigualable, la energía que transmiten solo se puede comparar con la de Bruce Springsteen sobre un escenario -y si no, que se lo digan al Dancing in the dark-.

    Y de letra, pues ya está todo dicho. Es el único apartado en el que estoy de acuerdo.

    Venga hombre.

    27 junio 2012 | 10:34

  4. Dice ser aura

    Interesante artículo. Como decía el primer comentario: “…para eso están las opiniones de cada uno”. Así que, opiniones aparte, me ha encantado leerte.

    27 junio 2012 | 10:42

  5. Dice ser Pako

    ¿Te parecen malo los discos en solitario de Keith Richards? Te recomiendo que vuelvas a escucharlos, Keith en solitario es mejor que los Stones. Es el compositor de principio a fin en los Stones, cuando ha tenido la oportunidad de librarse de la sombra de Jagger nos regala joyas como Talk is Cheap o Main Offender.
    Ambos grupos son incomparables, por difíciles de comparar y por incomparablemente buenos. No tiene sentido compararlos, y mucho menos puntuarlos.

    27 junio 2012 | 10:51

  6. Dice ser Yoplay

    ¿Sabías que en español, “billón” significa un millón de millones?

    27 junio 2012 | 13:31

  7. Dice ser xecas

    Estar debatiendo e estas alturas sobre estos es penoso,por un lado ‘eljodeconciertosoficial’ que cuando algún concierto está comenzando a calentarse sale con Let It Be y todos a dormir.Y por el otro lado con esos “excelsos” guitarras, su mejor trabajo debe ser tocando el bajo con Billy Preston y Jeck Beck, ahora sus solos son un horror y si alguien lo duda que vean ò escuchen Ladies & Gentlemen, eso si que es tocar una guitarra.

    27 junio 2012 | 13:34

  8. Está corregido -con constancia del error- el billón de unidades (1.000 millones). Gracias.

    27 junio 2012 | 16:10

  9. Dice ser Luis

    Aunque hayan aún muchos frustrados, los Stones nunca han superado en nada a los Beatles, eso es un hecho.

    Los Beatles solo necesitaron 10 años y unoc pocos discos para cambiar la moda, la música, el lenguaje y la historia de la juventud.

    Los Stones tocando 50 años juntos francamente ya dan lástima.

    27 junio 2012 | 17:21

  10. Dice ser Alberto

    A quíen se le ocurre hacer este tipo de comparaciones en circunstancias que lo único en común que tienen los Stones con lo Beatles, es que fueron los mejores en los años 60(sin desmerecer a muchos otros), luego de la disolución de los Beatles el reinado le ha quedado a los Stones, por algo cumpliran 50 años de carrera y como dice Richards “no lo hago por vos, lo hago por mi”.

    27 junio 2012 | 23:30

  11. Dice ser karmen

    “Quizá merezca una cierta consideración Harrison, pero su aportación a los Beatles fue tan discreta —una canción por disco, aunque a menudo muy buena— y tan mediocre su obra en solitario que no cuenta a la hora de medir efectos globales”
    Lo que es ser patudo e irrespetuoso con el gran genio George Harrison y el muy imprescindible Ringo Starr. Harto sesgado y pobre tu análisis, la ignorancia te sale por los poros…perdónalo Harrison…

    .”Dadas las derivas de todos los actores principales —McCartney y Jagger convertidos en nobles domesticados y hombres de negocios de maletín y corbata; Lennon, en un cadáver venerado con ciego fanatismo, y Richards, en una caricatura para películas de piratas—, empate. Un punto para cada uno”

    Bueno…verdaderamente documéntate…muy limitado tu análisis cargado de prejuicios y etiquetas, que no profundiza en estas grandes figuras de la música y se queda en estúpidos estereotipos…una vez más perdónalo Harrison y ve a visitarlo en sus sueños John

    28 junio 2012 | 04:11

  12. Dice ser Robert

    Muy buena publicación, aunque subestimas mucho el disco ”Please PLease Me” (Obviamente se nota que no te gusta). Fue un álbum grabado en apenas 585 minutos del repertorio que acostumbraban a tocar el los tugurios donde ser presentaban. La relación Calidad-Tiempo de grabación es tal que muchos grupos sólo sueñan. La revista Rolling Stone lo colocó en el puesto 37 en su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos y dos de sus canciones se encuentran entre las 500 mejores canciones de todos los tiempos de la misma revista. Además de que las ”versiones” que se hicieron de otros artistas son más conocidas como canciones beatle que por sus intérpretes originales, como por ejemplo ”Twist and Shout”… Saludos desde Venezuela.

    28 junio 2012 | 06:32

  13. Dice ser Marcelo

    SE TE NOTA ESTIMADO QUE EN ESPAÑA TIENEN MENOS ROCK QUE LA REVISTA HOLA CON TODO RESPETO TENDRIAS QUE IR AL PSICOLOGO PARA VER QUE PROBLEMA HABRÁS TENIDO DE JOVEN QUE TE HACE ESCRIBIR UNOS COMENTARIOS TAN FALTOS DE CULTURA MUSICAL, ESO DEBE SER EL OIDO…NADIE TIENE DERECHO A CRITICAR A LOS DOS BANDAS QUE INVENTARON EL ROCK…MERECES UNA PATADA EN EL CULO QUE TE DESPIERTE CONTODO RESPETO

    28 junio 2012 | 13:34

  14. Dice ser pedro de vigo

    aún estoy alucinando con varias críticas que haces a los stones ,…………………………………. ya quisieran hoy el 90 % de los músicos tener la influencia de como toca keith richards una fender telecaster ………………………el que escribe este artículo creo que es un amargado

    28 junio 2012 | 14:36

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